La reforma y digitalización del Mercado Municipal “La Plaça” se presentó como una gran oportunidad: modernizar un espacio emblemático, impulsar el comercio local y adaptarlo a las nuevas necesidades. Además, contaba con financiación europea, una ayuda que debía garantizar un proyecto completo y bien ejecutado.
Desde Compromís fuimos muy críticos durante el proceso. No por la reforma en sí que era necesaria, sino por cómo se gestionó: decisiones poco claras, incapacidad de negociar con los/las comerciantes, cambios sobre la marcha y una ejecución que nos generaba dudas.
Con la obra terminada llegaba el momento de justificar la subvención y en ese trámite el Ministerio ha resuelto que el Ayuntamiento debe devolver 226.000€ más intereses. El motivo es claro: una parte de lo que se subvencionó no se ha ejecutado tal y como estaba previsto.
Conviene recordar que inicialmente se reclamaba la devolución de más de un millón de euros. Tras las alegaciones del Ayuntamiento y unas segundas redactadas por una empresa externa, la cantidad que deberá devolver el Ayuntamiento son esos 226.000€ más intereses, intereses desde principio de 2022.
Lo más grave no es solo tener que devolver dinero público, es la manera en que se ha gestionado este asunto. Ni se ha comunicado a la oposición ni se ha explicado a la ciudadanía. Su silencio les ha delatado.
Compromís se enteró revisando el expediente. Es decir, haciendo nuestra labor de fiscalización. Y fue tras ese descubrimiento cuando llevamos el tema a pleno con preguntas y, de esa forma, se puso en conocimiento de la ciudadanía y, por cierto, del resto de la oposición. De no ser así, este tema probablemente habría quedado oculto. Ocultar las goteras no han podido, pero intentar ocultar este varapalo económico sí que lo han intentado.
Y cuando por fin se da alguna respuesta en el Pleno la sorpresa es mayúscula: “tampoco es tanto”, se dice. Hablamos de 226.000€ más intereses a devolver de dinero público. Decir que esto no es relevante demuestra una preocupante desconexión con la realidad por parte de la concejala de Hacienda. Ponerse medallas por la excelencia económica y pasar de puntillas ante este tema resulta, como mínimo, poco responsable.
Más sorprendente aún es escuchar hablar de “éxito” por parte de la concejala de Urbanismo. Éxito sería no tener que devolver ni un euro o haber ejecutado el proyecto y sus modificaciones tal y como se plantearon y haberlo justificado en consecuencia. ¿Ese dinero lo ha cobrado ya la empresa constructora? ¿Quién ha hecho las cosas mal? ¿Qué argumentos esgrime el Ministerio? Seguimos esperando explicaciones.
Los fondos europeos son una oportunidad, sí, pero también una responsabilidad. La ciudadanía merece explicaciones claras y una gestión rigurosa de los recursos públicos.
Porque no, más de 226.000€ sí que “son para tanto”. Son dinero de todos. Y también son el reflejo de una forma de gobernar que conviene revisar.
SILVIA ANNA












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