- El pleno ordinario de marzo del Ayuntamiento de Novelda debatió también una moción presentada por Vox, defendida por su portavoz Marga Serrano, para regular el acceso a las dependencias municipales en los casos de ocultación integral del rostro.
- La propuesta fue finalmente rechazada con los votos en contra de Compromís y PSOE, el apoyo del Partido Popular y de la propia formación proponente.
En su exposición, Serrano planteó la iniciativa como una medida de carácter funcional y preventivo, ligada a la necesidad de garantizar la identificación visual de las personas que acceden a espacios administrativos donde se gestionan datos personales, se realizan trámites con efectos jurídicos y se presta atención directa al público. Según defendió, permitir ver el rostro resulta imprescindible en determinados supuestos para verificar la identidad del usuario, evitar suplantaciones y reforzar la seguridad tanto de trabajadores municipales como de ciudadanos.
La portavoz de Vox insistió en que la moción no se refería a la vía pública, sino únicamente al acceso y permanencia en dependencias municipales, y subrayó que no estaba dirigida contra una religión o una cultura concreta, sino contra cualquier prenda o elemento que impidiera la identificación facial. En el texto se citaban, a modo de ejemplo, pasamontañas, cascos integrales, niqab, burka u otras prendas similares. Además, la propuesta contemplaba excepciones por motivos médicos, de salud pública o de seguridad laboral y planteaba encargar a los servicios jurídicos municipales la redacción de un reglamento o norma interna que desarrollara esta regulación.
En una breve defensa política previa al turno de los grupos, Serrano resumió la iniciativa como una propuesta “jurídicamente fundamentada” y “proporcionada”, encaminada a velar por la seguridad de los trabajadores municipales y por la igualdad y dignidad de las personas. A su juicio, las normas de acceso a instalaciones públicas deben ser iguales para cualquier persona que entre en una dependencia municipal.

La primera respuesta llegó desde Compromís, con su portavoz Silvia Anna, que cargó con dureza contra la moción y anunció el voto en contra de su grupo. Anna calificó la propuesta de “barbaridad” y sostuvo que se trataba de un debate artificial, alejado de la realidad de Novelda. En su intervención, cuestionó que exista en el municipio un problema real relacionado con personas que accedan a dependencias municipales con burka o prendas similares y preguntó de forma retórica cuántas quejas o incidentes se habían producido por este motivo, para concluir que ninguno.
La portavoz de Compromís acusó a Vox de importar al ámbito local debates fabricados desde fuera y de utilizar el pleno para “hacer teatro político” en torno a problemas que, a su juicio, no existen en el municipio. Según defendió, las dependencias municipales ya cuentan con mecanismos legales y administrativos suficientes para identificar a cualquier persona cuando es necesario, sin necesidad de crear nuevas normas para situaciones “imaginarias”. Para Anna, detrás de la moción no había una necesidad real de seguridad, sino una estrategia orientada a señalar colectivos, dividir y alimentar prejuicios.

La posición del Partido Popular fue muy distinta. Su portavoz, Victoria Céspedes, expresó el apoyo de su grupo al considerar que la moción abordaba una cuestión básica de funcionamiento de la administración pública. La edil popular defendió que, cuando un ciudadano accede a una dependencia municipal para realizar un trámite, es razonable que la administración pueda verificar su identidad de forma clara. En ese sentido, interpretó la propuesta como una norma general, objetiva y aplicable a cualquier prenda que impida la identificación, independientemente de su origen o significado.
Céspedes aseguró que la iniciativa no iba contra ninguna creencia ni cultura y la enmarcó dentro del ordenamiento jurídico, apelando a principios como la objetividad de la administración, la igualdad ante la ley y la capacidad de los ayuntamientos para regular el uso de sus instalaciones. A su juicio, se trataba de una medida “razonable” y basada en el “sentido común”, orientada a proteger tanto a funcionarios como a usuarios en el uso de servicios públicos.

El cierre del turno de intervenciones correspondió al PSOE, a través del edil de Seguridad Ciudadana, Ximo Mira, que calificó la moción de “totalmente innecesaria” y adelantó el voto en contra de su grupo. Mira sostuvo que el acceso a las instalaciones públicas ya está controlado y que existen procedimientos suficientes para comprobar la identidad de las personas, con independencia de la vestimenta que lleven. Además, recordó que en el Ayuntamiento de Novelda hay presencia de un agente de la Policía Local precisamente para actuar si surgiera cualquier incidente.
El concejal socialista fue más allá y aseguró que ni en el presente ni en etapas anteriores se recuerda en Novelda ningún caso de estas características, por lo que rechazó que el municipio necesite una regulación específica sobre esta cuestión. También incidió en que, si se produjera un problema de identificación, los funcionarios ya disponen de herramientas como el DNI o de otros mecanismos legales para verificar la identidad de quien acude a realizar un trámite.
En su réplica, Marga Serrano reprochó a Compromís no haber entendido la propuesta y defendió que la moción se basa en la prevención. Afirmó que el hecho de que un problema no exista hoy no significa que no deba anticiparse una respuesta normativa para el futuro. También agradeció el apoyo del PP y replicó al PSOE recordando que este tipo de medidas se han aprobado en otros ayuntamientos, citando ejemplos como Alicante, Santa Pola o San Vicente del Raspeig.
Serrano sostuvo que muchas personas y trabajadores municipales sí comprenderían el sentido de la iniciativa y rechazó que se tratara de una intromisión en la vida privada o en la vestimenta en la calle, ya que, insistió, su propuesta se limitaba a edificios públicos.
El edil socialista reiteró que ningún trabajador municipal había trasladado problemas de este tipo y defendió que, en las actuales condiciones, la propuesta carece de utilidad real para Novelda.
La moción quedó finalmente rechazada con seis votos a favor —los de PP y Vox— y trece en contra, correspondientes a PSOE y Compromís.
El debate volvió a evidenciar las diferencias entre los grupos sobre qué asuntos deben ocupar el pleno y hasta qué punto el Ayuntamiento debe anticiparse a escenarios que, hoy por hoy, no se han producido en el municipio.












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