Como habrán podido deducir, el protagonista de hoy no es español sino rumano, aunque pronuncia perfectamente el idioma castellano. Tengamos en cuenta que esa lengua europea tiene raíz latina como el español, el portugués, el francés o el italiano y por supuesto, también se incluyen las lenguas cooficiales que se hablan en las diversas regiones de cada uno de estos países; de hecho, afirma que las clases de valenciano tienen cierta similitud de pronunciación con el rumano, así como he oído que también con el francés. Su buena pronunciación se debe además a que vive en esta ciudad desde el año 2008, con diez años de edad, pues su padre ya vivía entre nosotros. Marius se incorporó al colegio Sánchez Albornoz y después al contiguo Instituto de La Mola, junto al campo de fútbol.
En los recreos del cole se jugaba al fútbol y era uno más entre los niños, llegando a participar en algún torneo interescolar. Pero su interior le decía que correr tras el balón no era su deporte favorito, por lo que tras el instituto se acabó el fútbol. Hace pocas fechas cumplió los 28 años y actualmente convive con Sandra, una chica española y tienen dos hijos, de 9 y 2 años.
Hubo de buscar trabajo y con 16 años lo encontró en el campo. Actualmente trabaja en la construcción, en la rama de escayolista y es instalador de placas Pladur, con seis años de experiencia.
Siempre le gustó el deporte de contacto, o lucha. Recuerda que, en su país natal, de niño iba con su papá a ver estos combates. Algo le quedó en la mente, pues quiso imitar a aquellos luchadores tan ágiles. Una vez instalado en España y concretamente en Novelda, oyó que había alguien que luchaba como aquellos que seguían flotando en su memoria, Poco a poco, llegó a contactar y conocer a “Luismi”, el personaje que le faltaba encontrar, quien le invitó a acudir al gimnasio para ver los ensayos y entrenamientos del Muay Thai. Pronto, Luismi se convirtió en su referente, así como monitor y maestro.
El local inicial de entrenamientos en Las Horcas se cerró y sin otra opción, se unió al Muay Combat Monóvar, dirigido por un experto veterano, Rubén Salguero. Acudía diariamente a entrenar con la ilusión de un novato. Ya federado, le propusieron pronto un primer combate frente a otro joven, Cristian Blanco, en la categoría o peso de hasta 88 kg. Marius tuvo su primer resultado con derrota, pues perdió a los puntos
Posteriormente recuerda haber combatido en otras ocasiones tanto en Alicante como en otras ciudades: Montoro (Córdoba), o en Murcia… con su mejor logro deportivo hasta hoy, el conseguido en Guadalajara en Marzo/2025, logrando el título de Campeón de España de su categoría. Se enfrentó a un luchador lituano residente en Almería, al que venció a los puntos y guarda un imborrable recuerdo de su entrenador que estaba en la esquina del ring. No obstante, quiere reclamar a los organizadores que le correspondía una medalla oficial, la cual aún no ha recibido. Es inexplicable que la organización no calculara previamente el número de medallas que debía entregar y faltaron para algunos luchadores. Marius sigue esperando la merecida medalla, pero eso no le quita el grato recuerdo de aquella jornada.
El Muay Thai conlleva recibir golpes del rival, tanto por brazos como por piernas, lo que supone dolores y lesiones. Tras el combate en Montoro sintió una leve molestia, pero… él solo se curó.
Desde la Federación llaman a veces a Luismi, por si tiene entre sus pupilos algún luchador de un peso determinado o categoría y en caso afirmativo, lo incluyen en el listado de combates a realizar. De su peso hay pocos, lo cual provoca escasez de encuentros a realizar por esta zona.
Al gimnasio actual de Luismi va tres días semanales a entrenar y otros dos días acude a un nuevo gimnasio, el Mau Center, ubicado en La Tahona, para preparación específica.
Es obvio que la práctica del Muay Thai no mueve mucho dinero, es de “los deportes de alpargata” o modesto; no obstante, se aprende disciplina y preparación física; además te quita miedos para emprender algo en la vida o a confiar más en ti mismo.
Faltan pocas fechas para el Campeonato Autonómico de la Comunidad Valenciana, a celebrar en La Nucia, conocida como “la ciudad del deporte”, por sus muchas organizaciones deportivas; un ejemplo a seguir.
Como detalle final acerca de su preparación, al término de esta entrevista intenté invitarle a un bote de cerveza y al igual que su monitor o referente Luismi, rechaza cualquier bebida alcohólica; incluso el agua han de beberla sólo hasta que consideran que no les haría aumentar el peso, lo que les llevaría a tener que enfrentarse a otro de una categoría o peso superior. Pero ya lo dice el refrán, “quien algo quiere, algo le cuesta”.



















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