La muestra, inaugurada en la Ermita de Sant Felip, reúne documentos históricos, herramientas y objetos que recorren dos siglos de gestión del agua y ponen en valor el papel de la institución en el desarrollo agrícola, económico y social de Novelda.
La Comunidad de Aguas de Novelda ha conmemorado el bicentenario de sus primeras ordenanzas, aprobadas en octubre de 1826 por el rey Fernando VII, con la inauguración de una exposición histórica en San Felipe. La muestra reúne documentos, fotografías, herramientas y objetos procedentes del archivo de la entidad, que permiten conocer la evolución de una institución estrechamente vinculada a la historia y al desarrollo agrícola del municipio.
El acto contó con las intervenciones de Vicente Amorós Torregrosa, abogado y secretario de la Comunidad de Aguas; David Beltrá Torregrosa, comisario de la exposición; Francisco Manuel Azorín Alted, presidente de la Comunidad de Aguas de Novelda, y el alcalde de Novelda, Fran Martínez. Entre los asistentes también se encontraban representantes de otras comunidades de regantes, comuneros, autoridades y vecinos.
Dos siglos de organización y gestión del agua
El secretario de la Comunidad de Aguas, Vicente Amorós Torregrosa, fue el encargado de abrir las intervenciones realizando un recorrido por los orígenes de la institución y el contexto histórico en el que se aprobaron sus primeras ordenanzas.
Amorós recordó que los antecedentes se remontan a 1799, cuando ocho hacendados agricultores de Novelda solicitaron la constitución de una Junta que estableciera un sistema organizado para administrar los recursos hídricos destinados al consumo doméstico y al riego.
Aquella petición surgió ante la necesidad de mejorar la gestión del agua y de las infraestructuras hidráulicas, reclamando lo que entonces se denominaba un buen orden en el uso de las aguas. La iniciativa culminó en octubre de 1826, cuando el rey Fernando VII aprobó las primeras ordenanzas escritas de la entidad, integradas por 18 artículos.

El secretario destacó que aquellos documentos ya recogían principios relacionados con la buena gobernanza, la transparencia, la solidaridad entre usuarios y la búsqueda del interés común, conceptos que continúan siendo fundamentales dos siglos después.
En este sentido, defendió que la gestión de un recurso esencial como el agua requiere la colaboración entre las administraciones públicas y los usuarios, así como el consenso para garantizar una distribución eficaz y atender las necesidades del territorio.
Amorós también puso de relieve la transformación experimentada por la entidad desde su constitución hasta la actualidad. La Comunidad de Aguas de Novelda gestiona 2.056 hectáreas de regadío, dispone de 170 kilómetros de tuberías principales y secundarias, cuenta con 2.300 comuneros y tiene instalados 2.700 contadores a pie de parcela.
David Beltrá presenta un recorrido por el patrimonio histórico de la Comunidad

El comisario de la exposición, David Beltrá Torregrosa, explicó que el objetivo de la muestra es recuperar y poner en valor el importante patrimonio documental y material que conserva la Comunidad de Aguas, una de las instituciones más representativas de la historia agrícola de Novelda.
Beltrá destacó la importancia de detenerse en una efeméride como el bicentenario para mirar al pasado y conocer cómo ha evolucionado la entidad, así como su vinculación con generaciones de agricultores y familias noveldenses.
La exposición se ha organizado mediante diferentes espacios y vitrinas que permiten recorrer la historia de la institución desde los siglos XVIII y XIX hasta los actuales sistemas de modernización y digitalización del regadío.
Entre las piezas más destacadas figura el arca de las tres llaves, utilizada antiguamente para custodiar los fondos económicos de la comunidad. Su particular sistema de apertura representaba una forma de control compartido, en el que intervenían diferentes responsables de la administración del agua.

Junto a ella se exhiben algunos de los documentos más antiguos del archivo, incluidas las ordenanzas originales de 1826 y otras disposiciones posteriores que muestran la evolución de las normas de organización y funcionamiento.
El recorrido también incluye antiguas convocatorias de asambleas firmadas por diferentes presidentes y varios bancos utilizados en las tradicionales subastas de agua de verano e invierno, elementos que formaron parte durante décadas de la vida cotidiana de los regantes.

Otra de las piezas singulares son unas botellas empleadas para realizar análisis de las aguas del río Vinalopó durante la década de 1940, que permiten conocer los procedimientos de control utilizados en aquella época.
Asimismo, se han reproducido tres planos históricos de 1857 relacionados con la conducción de agua desde la Fuente de la Reina hasta Novelda, correspondientes a una etapa en la que la institución también participaba en la gestión del abastecimiento de agua potable.
Entre los objetos más llamativos destaca una antigua jaula utilizada en las décadas de 1960 y 1970 para descender a los pozos de la Serreta, mediante la que los operarios podían acceder al interior de estas instalaciones para realizar labores de mantenimiento y reparación.


La muestra incorpora fotografías de los embalses construidos por la entidad, entre ellos Los Patos, La Mola o El Sambo y Luis Altet, además de pancartas históricas utilizadas en las reivindicaciones para reclamar mayores recursos hídricos.
También se exhiben faroles empleados para el riego nocturno, lámparas de carburo utilizadas en las galerías subterráneas, herramientas agrícolas, palas, picos, azadas y otros instrumentos relacionados con los trabajos de mantenimiento de las infraestructuras hidráulicas.
Otro de los elementos destacados es el busto de José María Navarro Segura, conocido como el capellà Margall, quien presidió la Comunidad de Aguas durante una etapa en la que se impulsó la llegada de agua desde Villena.

El recorrido finaliza con un apartado dedicado a la modernización y digitalización del riego, mostrando cómo los sistemas tradicionales han dado paso a nuevas tecnologías que permiten mejorar el control y la distribución del agua.
Como complemento de la exposición, Beltrá explicó que se ha elaborado un folleto con una cronología de los presidentes, los principales hitos históricos de la entidad y una recreación de las antiguas subastas de agua, realizada a partir de los testimonios de trabajadores de la comunidad.
Además, se ha preparado una reproducción facsimilar de las primeras ordenanzas de 1826, con su primera y última página y los sellos originales, como recuerdo de esta conmemoración.
Francisco Manuel Azorín reconoce el trabajo de generaciones de agricultores

El presidente de la Comunidad de Aguas de Novelda, Francisco Manuel Azorín Alted, centró su intervención en el reconocimiento a todas las personas que han contribuido al funcionamiento y desarrollo de la institución durante sus dos siglos de historia.
Azorín recordó que las ordenanzas de 1826 establecieron las bases de una organización colectiva que permitió gestionar de manera ordenada un recurso especialmente escaso en el territorio.
En este sentido, subrayó que el agua ha sido durante generaciones uno de los principales motores del desarrollo agrícola y económico de Novelda, haciendo posible el aprovechamiento de los campos y la consolidación de una actividad fundamental para el municipio.
El presidente expresó su agradecimiento a todos los antiguos responsables de la entidad, desde los presidentes y miembros de las juntas directivas hasta los síndicos, jurados de riego, secretarios y trabajadores que han asumido la responsabilidad de garantizar el funcionamiento de la comunidad.
También tuvo palabras de reconocimiento para las familias agricultoras noveldenses, que durante generaciones han trabajado la tierra, respetado los turnos de riego y transmitido la importancia de aprovechar responsablemente los recursos disponibles.

Azorín recordó las dificultades que la entidad ha tenido que afrontar a lo largo de su historia, entre ellas las sequías, las crisis económicas y las transformaciones sociales, destacando la capacidad de adaptación y el esfuerzo de quienes participaron en su gestión.
Asimismo, señaló que el cambio climático y la escasez de agua constituyen algunos de los principales retos del siglo XXI, por lo que consideró necesario mantener el espíritu de colaboración, responsabilidad y compromiso que impulsó a los agricultores que promovieron las primeras ordenanzas.
El presidente concluyó agradeciendo la implicación de antiguos trabajadores y miembros de la comunidad en la preparación de la exposición, cuya colaboración ha permitido recuperar documentos, testimonios y objetos que forman parte de la memoria colectiva de la institución.
Fran Martínez destaca que la exposición también cuenta la historia de Novelda

El alcalde de Novelda, Fran Martínez, fue el encargado de cerrar las intervenciones, felicitando a la Comunidad de Aguas por su bicentenario y agradeciendo la colaboración mantenida con el Ayuntamiento para organizar esta conmemoración.
Martínez destacó especialmente la elección de la Ermita de Sant Felip como espacio para la exposición, al tratarse de un lugar estrechamente relacionado con los orígenes históricos de la ciudad.
El primer edil señaló que la muestra no se limita a explicar la evolución de una institución dedicada al regadío, sino que también permite conocer una parte fundamental de la historia de Novelda y de las transformaciones que ha experimentado el municipio a lo largo de los siglos.
Durante su intervención recordó la particularidad de una localidad atravesada por un río cuyas aguas presentan una elevada salinidad y que, pese a esta circunstancia, ha conseguido desarrollar una importante actividad agrícola gracias al esfuerzo de generaciones de agricultores y a la construcción de infraestructuras que han permitido disponer de agua para el riego.
El alcalde relacionó esta evolución con los diferentes cultivos que han marcado la economía local, desde la producción de uva para vino, pasando por el cultivo de tomates, hasta la consolidación de la uva de mesa embolsada y el renovado protagonismo de determinadas producciones hortícolas.
En este sentido, Martínez destacó que la exposición permite comprender cómo Novelda ha conseguido superar las dificultades derivadas de la disponibilidad de agua y cómo esta gestión ha influido directamente en su desarrollo económico y social.

El alcalde animó a los vecinos a visitar la muestra para conocer de primera mano el patrimonio que conserva la Comunidad de Aguas y reiteró el compromiso del Ayuntamiento de continuar colaborando con la institución en iniciativas relacionadas con la conservación y difusión de la historia local.
Tras las intervenciones, los asistentes pudieron recorrer la exposición y contemplar los documentos y objetos históricos seleccionados para esta conmemoración. El acto concluyó con un vino de honor en el Casal Fester, que colaboró con la organización cediendo sus instalaciones.
Con esta exposición, la Comunidad de Aguas de Novelda celebra 200 años de gestión del agua, recuperando la memoria de quienes han contribuido a su desarrollo y poniendo de manifiesto la importancia que esta institución ha tenido, y continúa teniendo, en la agricultura y en la historia del municipio.






















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