«Tres jueves brillan más que el sol: Jueves Santo, Corpus Christi y el día de la Ascensión». El popular refrán resume la importancia que históricamente han tenido estas tres celebraciones en el calendario cristiano.
Aunque actualmente el Corpus ya no se celebra necesariamente en jueves, la solemnidad mantiene intacto su significado para los fieles. Novelda volvió a vivir el pasado domingo 7 de junio, una de sus tradiciones religiosas más arraigadas con la celebración del Corpus Christi, una jornada marcada por la devoción popular, la presencia de la patrona Santa María Magdalena en la parroquia de San Pedro y las reflexiones del párroco Eduardo Lorenzo sobre la visita del Papa León XIV a España y el verdadero sentido de la Eucaristía.
La Eucaristía estuvo presidida por el párroco de San Pedro, Eduardo Lorenzo, concelebrada junto al sacerdote Paco Bernabéu y asistida por varios monaguillos. También participaron los niños y niñas que han recibido este año el sacramento de la Primera Comunión, quienes tuvieron una presencia destacada durante la celebración.
Entre los asistentes se encontraban Ana Sabater, en representación del Ayuntamiento de Novelda, y la portavoz de Vox, Marga Serrano, ambas situadas en la primera fila del templo.
La misa contó además con un elemento especialmente significativo para los noveldenses, la presencia de la imagen de Santa María Magdalena en el altar mayor de la iglesia de San Pedro, donde permanece temporalmente mientras continúan las obras de rehabilitación del Santuario que lleva su nombre.


Durante su homilía, Eduardo Lorenzo quiso relacionar la solemnidad del Corpus Christi con la histórica visita que el Papa León XIV está realizando estos días a España, recordando que tanto él como un grupo de jóvenes de la parroquia habían participado la noche anterior en la multitudinaria vigilia celebrada en Madrid.
El párroco explicó que las palabras pronunciadas por el Pontífice durante su estancia en España ofrecían una reflexión perfecta para comprender el verdadero significado del Corpus Christi.
«No es una fiesta más del calendario», recordó Lorenzo citando el mensaje del Santo Padre, quien invita a los cristianos a volver a las raíces de su fe y a renovar el amor y la fidelidad a Dios.
A partir de esa idea, el sacerdote insistió en que la celebración del Corpus va mucho más allá de una manifestación externa o una tradición heredada del pasado. Según explicó, el Papa recuerda que se trata de hacer visible la presencia de Cristo resucitado en medio de la sociedad actual.

«No se trata únicamente de sacar la custodia por las calles, sino de dejarnos sacar a nosotros mismos», señaló Lorenzo, recogiendo una de las ideas centrales del mensaje pontificio.
En este sentido, destacó que Jesús «no puede quedarse encerrado en la iglesia», sino que debe salir al encuentro de las personas, especialmente de quienes sufren, viven en soledad o atraviesan dificultades. Una reflexión que el párroco vinculó directamente con la misión de Cáritas y con el compromiso social que debe acompañar siempre a la fe cristiana.
Durante su intervención también advirtió sobre el creciente individualismo de la sociedad actual, recordando otra de las enseñanzas destacadas por el Papa León XIV: que la Eucaristía debe convertirse en una escuela de fraternidad, solidaridad y servicio a los demás.
«Nadie puede arrodillarse ante el Señor y despreciar a su hermano», afirmó, insistiendo en que la fe auténtica debe reflejarse en gestos concretos de amor al prójimo.
Lorenzo concluyó animando a los fieles a seguir acompañando la visita del Pontífice durante los días que permanecerá en España y agradeciendo el impulso espiritual que sus mensajes están suponiendo para millones de católicos.
Tras la celebración de la Eucaristía tuvo lugar uno de los momentos más solemnes de la jornada. El Santísimo Sacramento fue colocado en la custodia procesional, la pieza de orfebrería destinada a exponer y transportar la Sagrada Forma durante las celebraciones eucarísticas.

Posteriormente, la custodia fue trasladada hasta la carroza procesional que esperaba a las puertas del templo. Durante el recorrido desde el altar hasta el exterior, el sacerdote portador del Santísimo fue acompañado por un monaguillo que sostenía una umbrela, el tradicional parasol litúrgico utilizado como signo de honor hacia la presencia real de Cristo en la Eucaristía.
Ya en la calle, acompañado por la música de la Sociedad Musical Santa María Magdalena, el cortejo inició el recorrido tradicional por las calles de la ciudad hasta llegar a la iglesia de San Roque, donde esperaba el párroco Antonio Alcolea.

Entre las autoridades presentes durante la procesión se encontraban Ana Sabater, Ximo Mira, Paqui Beltrá y Marga Serrano.
También participó Luis Mira Seyer, caballero comendador de la Pontificia Orden Ecuestre del Santo Sepulcro de Jerusalén, quien representó a esta histórica institución vinculada a la Iglesia Católica. Su presencia responde a la tradición de que las órdenes y corporaciones eclesiales participen en las celebraciones religiosas más significativas como muestra de adhesión y servicio a la Iglesia.

A lo largo del recorrido se instalaron cinco altares preparados por distintas entidades religiosas y devocionales de Novelda:
- Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno.
- Altar de la Virgen del Pilar.
- Dos altares dedicados a Santa María Magdalena.
- Altar de San Pedro.





Estos altares constituyen uno de los elementos más representativos del Corpus Christi. En ellos la procesión realiza breves paradas de adoración y bendición, simbolizando la presencia de Cristo en medio de la ciudad y la participación activa de la comunidad en la celebración.
La instalación de estos espacios convierte las calles en una prolongación del templo, reforzando el carácter público de una festividad que busca llevar la fe más allá de los muros de la iglesia.
La procesión concluyó tras recorrer las calles del casco urbano, poniendo fin a una jornada que volvió a reunir a parroquia, hermandades, asociaciones y autoridades en torno a una de las celebraciones religiosas más arraigadas de Novelda.
La presencia de los niños de Primera Comunión, la participación de la patrona Santa María Magdalena desde el altar de San Pedro y las continuas referencias al mensaje del Papa León XIV convirtieron la celebración de este año en una invitación a redescubrir el sentido profundo del Corpus Christi: una fe que, como recordó Eduardo Lorenzo durante su homilía, está llamada a salir al encuentro de los demás y a transformar la sociedad desde el compromiso, la esperanza y la caridad.











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