La Vuelta Ciclista a España y su historia (2ª parte: años 1987 a 2010)

Opinión de Vicente Díez

-)  Se salió desde Benidorm en 1987. Pino estuvo ausente por lesión y Delgado corrió sin emplearse a fondo, preparándose para el Tour. Entre los foráneos vino Roberto Pagnin, alias “Gigi  l´amoroso”, sensacional sprinter y un donjuan con las azafatas. Se amplió a 22 etapas y casi 4.000 kms.; una de las más largas. Inicialmente se dio el duelo entre Pagnin y Kelly, ya que ambos vencieron en diversas etapas y fueron líder provisional. En Los Lagos venció el colombiano Luis “Lucho” Herrera (Café de Colombia) que ocupó el liderato, con Belda en 5ª posición como mejor español. Herrera conservaba su liderato pero Kelly iba recortándole ventaja en las etapas llanas que faltaban, tanto en las llegadas como en las metas volantes por las bonificaciones en tiempo a los tres primeros, hasta el punto que se vistió de amarillo por poco y quedaba una etapa contra reloj, con Kelly que superaba técnicamente al colombiano. Pero en esta etapa se vio que el irlandés tenía un problema físico, que se destapó al día siguiente cuando siendo líder, abandonó por un insoportable forúnculo, dejando el liderato para Herrera. Este colombiano consiguió también la Montaña y dato curioso, la Regularidad fue para un cántabro, Alfonso Gutiérrez (Teka) muy buen sprinter, quien acabó 88º y último de la general; anecdótico y curioso, ya que es posible que el último sea líder en una clasificación secundaria, aunque no suele ser así. La clasificación general se consigue por la menor suma de tiempos del corredor en cada etapa y la Regularidad se obtiene por la suma de puntos que se otorgan a los 20 primeros en cada etapa, sin tener en cuenta el tiempo empleado.

-)  La edición 1988 arrancó desde Canarias y Laudelino “Lale” Cubino (Zor) comenzó muy fuerte, manteniendo el liderato durante dos de las tres semanas. En su ciudad natal, Béjar (Salamanca) le esperaban con pancartas como esta: “Lale Cubino / de amarillo, estás divino”. Pero tuvo su día malo y le relevó del liderato su coequipier Anselmo Fuerte, dirigidos ambos por el maestro Javier Mínguez. Si bien, esta vez el irlandés Sean Kelly no iba a desaprovechar la ocasión de aumentar su gran palmarés como sprinter y buen contrarrelojista; venció antes en una etapa y para Kelly fue también la Regularidad. En la c.r.i. del penúltimo día en Villalba, el irlandés se vistió de amarillo como si fuese un gol en el último minuto y lo conservó durante la etapa final, “la del paseo” hasta el circuito de La Castellana.

-)  Como ya se dijo, “Perico” Delgado repitió triunfo en 1989. La segunda etapa, con meta en Santiago de Compostela, dio como vencedor a un alicantino Joaquín Hernández “Quino” (Seur), consiguiendo provisionalmente el maillot de la Regularidad y al acabar la Vuelta, le esperaban en Elda los aficionados en la estación ferroviaria, al grito de “¡Qui – no – Qui – no!”; hoy dirige una amplia tienda – taller en el centro de la ciudad zapatera. El recorrido de la Vuelta tuvo subidas de las que aglomeran a los aficionados como los Lagos de Enol y en la etapa de la cima en Cerler, “Perico” venció al sprint a cuatro colombianos que le vigilaban. Repitió triunfo en Valdezcaray y era el favorito, tras su reciente triunfo en el Tour/88. Pero en Los Lagos tuvo un desfallecimiento, aunque conservó el liderato por dos segundos. Se recuperó en la c.r.i. de Medina del Campo. La emoción estuvo en la penúltima etapa, por la sierra de Guadarrama. Iba escapado Omar Hernández (Kelme), no peligroso para el líder segoviano, pero Fabio Parra, segundo de la clasificación general, lo intentó y cogió a Delgado en fuera de juego. La ventaja entre estos dos favoritos iba en aumento y el director del Kelme, Rafa Carrasco, ordenó parar al escapado Hernández y esperar para colaborar con Parra… La teoría es perfecta, pues es incomparablemente mejor conseguir la Vuelta que una etapa. Se juntaron los dos colombianos y aquello amenazaba con que “Perico” se despediría del amarillo. Algo extraño sucedió, pues se vio que rivales de otros equipos colaboraban con Delgado (sus coequipiers del Reynolds estaban descolgados) y poco a poco, fue recuperando parte de su retraso con Parra. La etapa fue para un tercer colombiano, Camargo (Café de Colombia) que acompañaba a sus dos compatriotas y se dejó llevar, ante el interés de los dos Kelme por continuar adelante. La colaboración recibida por “Perico” dio para muchos comentarios de prensa, aunque es algo que se ha visto a veces en la historia del ciclismo por etapas. Total, que el equipo Kelme se quedó sin la etapa y sin la Vuelta, pero recalco que la decisión de Rafa Carrasco fue la adecuada. 

-)   La Vuelta/90 vio un segundo atentado de orden político y separatista, aunque menos contundente que la primera acaecida en 1978, al sembrar de tablones y chinchetas en el primer sector de la última etapa, en Amorebieta, adonde pudo llegar “Txomin” Perurena pero se decidió no disputar el segundo y último tramo, hasta San Sebastián, c.r.i. En esta edición de 1990, al paso por el puerto de Urbasa, se dejaron caer una serie de troncos previamente aserrados sobre la carretera, tras pasar los motociclistas y bloquear a los corredores y al resto de vehículos… fue la gota que colmó el vaso y el diario organizador dijo que ya no patrocinaría más Vueltas. Por otra parte, hubo record de equipos españoles participantes; doce. Entre ellos, el Seur con “Quino” Hernández y el transalpino Marco Giovanetti puestos al servicio de sus líderes Álvaro Pino y Mathew “Mateo” Hermans. En una de las primeras etapas venció un ciclista de Onil, Emilio Cuadrado (Puertas Mavisa). Todo transcurría según lo previsto hasta el etapa andaluza de Ubrique, en la que llegaron muy destacados Gorospe (Reynolds) y Giovanetti, quienes se repartieron el liderato hasta la meta final. El italiano, ya de líder, había perdido a buena parte de sus coequipiers y en la etapa de Sierra Nevada se descolgó, siendo ayudado por Álvaro Pino, quien sufría desde días atrás y lo soportaba con infiltraciones. Se pudo salvar y llevó el liderato hasta el final en Madrid.

-)  La edición 1991 estuvo enmarcada en una época dorada del ciclismo español. Por un lado, teníamos once equipos y en algunos de éstos: Banesto; Clas-Cajastur; Once… se integraron ciclistas extranjeros “con cartel”, pues algunos de ellos lograron vencer en la Vuelta una o más veces. Ya en carrera, el equipo Once monopolizó el liderato de principio a fin. El catalán Melchor Mauri venció en el prólogo, cediendo el amarillo a su compañero Zabala, para recuperarlo en la cuarta etapa y… hasta Madrid. Mauri aumentó su ventaja al vencer en la c.r.i. que hubo y pasó bastante bien la montaña, con la ayuda de otro de la Once, Marino Lejarreta. En el podio final, se les incrustó Miguel Indurain en la segunda posición. Aquel año fue la expansión de la clase de Miguelón en el Tour, pero sinceramente, se olvidó de la Vuelta hasta que dejó de ser el número uno en las apuestas.

-)  Año 1992. Comienza el desfile de vencedores extranjeros “importados”. Entre los nuestros, destacó un murciano de Monteagudo, Jesús Montoya (Seguros Amaya) quien fue líder casi hasta las últimas pedaladas. Una etapa pirenaica llegó a suelo francés (Luz Ardiden) y el vencedor no podía ser otro que “Lale” Cubino, quien había logrado vencer allí tanto en el Tour grande como en el Tour del Porvenir y en el de la CEE. El suizo de origen danés Tony Rominger, encuadrado en el equipo asturiano Clas – Cajastur, subió al segundo puesto de la general y era un gran contrarrelojista, si bien en el Tour nunca pudo doblegar a Indurain; aunque sí lo hizo en el Récord de la Hora (1994), pero estas serían dos historias aparte. Delgado repitió triunfo en Los Lagos; vio que su rival Rominger se desfondaba por el fuerte ritmo que imprimía el colombiano Rodríguez, también del Clas y que por el ruido del helicóptero y los gritos de los innumerables aficionados, no oía las súplicas de su jefe, Rominger. Días después, en Ávila, un espectador involuntariamente hizo caer a Tony en la cuesta de llegada junto a las murallas. Por fin, a dos días del final, en la c.r.i. de Fuenlabrada, el suizo puso las cosas en su sitio y se vistió de líder, con Montoya y Delgado escoltándole en el podio. Repitió triunfo Rominger en las Vueltas/93 y 94 y fue el primer triple vencedor. Por su parte, en el Tour, Indurain consiguió “doblete” Giro-Tour tanto en 1992 como en 1993.

-)  El año 1995 vio el cambio de fechas para la Vuelta, que pasó a celebrarse en Septiembre y ya expuse mi opinión de que tanto la Vuelta a España como la de Cataluña, que se celebra ahora en Junio, han salido beneficiadas con el cambio de fechas. Este año 95 hubo etapa en Elche y la vi en persona, como era obligado. Se dio una fuerte rivalidad entre Abraham Olano (Mapei), vencedor de la c.r.i. en esta ronda y el francés Laurent Jalabert (Once), quien además de sprinter, el año anterior había dado muestras de su evolución a corredor “todo terreno”, venciendo en Los Lagos de Covadonga. En este año 95 venció en la tercera etapa, en el Naranco de Bulnes y ya no hubo cambio de líder. En el hotel de Orense (6ª etapa) parece ser que sirvieron alimentos en no buen estado y los seis equipos que se instalaron allí, sufrieron una gastroenteritis severa y se acordó ir “a paso de carretilla”, pues esos ciclistas agotaron los coulottes de repuesto y se escondían tras cualquier arbusto para… “eso”; sin más chistes. Otro detalle inolvidable fue en la subida a Sierra Nevada; iban destacados dos ciclistas no peligrosos: el ibense-granadino Mariano Sánchez (Teka) y el alemán Bert Díetz (Telekom). Para Sánchez era la ocasión de conseguir una etapa en su palmarés pero… no pudo ser y se le vio totalmente desanimado en la meta. En cuanto al germano, que continuó subiendo solo, iba ya “con la lengua fuera” y por detrás, se había producido el combate entre los favoritos. Jalabert se destacó hacia arriba y veía que Olano intentaba alcanzarle; el duelo estaba en su punto álgido. Al alcanzar Jalabert a Dietz a unos 300 m. para la meta, miró hacia atrás y calculó que aún le quedaba margen con respecto a Olano. El francés no sólo ayudó al alemán a seguir adelante; este germano iba ya con la cabeza agachada y abatido, pero Jalabert le animaba para que pudiese vencer a su ritmo, algo insólito que un rival te deje vencer. Pisó primero la línea de meta Dietz, con Jalabert a una rueda y a pocos metros, entró Olano quien no logró alcanzarles. Posteriormente, Jalabert venció al sprint en Orense y fue el vencedor final. Olano consiguió aquel año lo que ningún español hasta entonces: ser campeón mundial de Fondo en Carretera, o maillot “arco iris” en Duitama (Colombia), gracias a la colaboración final de Miguel Indurain.

-)  La Vuelta/96 la recuerdo por la retirada del ídolo español. Volvió a nuestra ronda tras años de ausencia, en los que prefirió el Giro como preparación para su largo dominio en el Tour. Aquel día, al conectar la tele noté algo raro; Indurain (Banesto) junto a Zabala (Once) solos, en postura erguida y dialogando pausadamente. ¿Iban delante del pelotón…o qué? Poco después, el locutor dijo que iban descolgados y que faltaba por subir a Los Lagos… Al pasar frente al hotel en el que se instalaría su equipo; en la cuneta y al pie de esta larga y penosa subida, Miguel se despidió de su colega y se bajó de la bici entre los muchos fotógrafos que se habían agolpado para plasmar aquello. Aquel año, había sido igualmente batido en el Tour por el danés Bjarne Riijs, relegándole al 11º puesto. Era evidente que al mítico “Miguelón” se le habían agotado las pilas para siempre; de hecho, en la c.r.i. de Ávila había acabado tras Rominger y Zulle; algo nunca visto hasta entonces. El suizo Alex Zulle (Once) accedió al liderato con otro coequipier, Jalabert, dominando en la Regularidad. El podio lo ocuparían tres suizos: Alex Zulle, Laurent Dufaux y Tony Rominger.

-)  Repitió triunfo Zulle en el año 1997, en que se salió desde Lisboa. Olano se integró en el equipo Ibanesto, aunque abandonó en la 7ª etapa, la de Sierra Nevada, donde también se hundió Jalabert. Otro ciclista destacado fue el ruso Pavel Tonkov, quien venció en la cima de Pajares a José Mª Jiménez “el Chaba”. Tonkov había logrado el Giro de este año y remató en Los Lagos, delante de Zulle y del “Chaba”, quien pudo sacarse la espina venciendo en los Ángeles de San Rafael. En Ávila, su ciudad natal, lo intentó pero le vigilaban desde cerca y le alcanzaron casi pisando la meta. En la penúltima etapa, c.r.i. en Alcobendas, remató el líder, Alex Zulle. Ya no hubo más cambios y en el podio, Escartín y Dufaux acompañaron al helvético.   

-)  Ya tocaba el turno a un hispano en 1998, tras seis triunfos foráneos e “importados” a nuestros equipos. Zulle ha pasado al equipo Festina y Olano ocupo la jefatura del Ibanesto que había dejado Indurain. Por cierto, su hermano Prudencio “Pruden” Indurain se integró en el equipo Vitalicio. El yanqui Lance Armstrong, tras su operación quirúrgica acabó cuarto y desde el año 99 se explayó en el Tour, aunque todo acabó en nada, por el doping; en fin, otra de las muchas historias ajenas a la que nos ocupa ahora. Hubo meta en Xorret de Catí, cerca de Castalla, donde venció destacado “el Chaba” Jiménez (Ibanesto) y pasó a ser líder. También logró otras tres etapas de montaña y era el más destacado en el conjunto bancario. Pero surgió algo raro en la relación con Olano y el equipo pecó de escisión, comportándose como rivales entre sí las dos mitades. Hubo traslado y dos etapas en el archipiélago balear. En la c.r.i. de Alcudia venció Olano, con una actuación “de cine”. Ya en el pirineo catalán, “el Chaba” logra dos etapas consecutivas de las cuatro anunciadas. En Cantfranc hay escapada consentida de doce corredores no peligrosos para el líder. Entre éstos, va un grande que no tuvo su año, el italiano Gianni Bugno, con un Giro y dos “arco iris” en su palmarés. En aquella etapa, cuando Bugno consideró la distancia adecuada, aceleró y llegó a Cerler dedicando el triunfo al padre de los hermanos Indurain, recientemente fallecido. La “guerra fraticida” Olano / Jiménez fue un acontecimiento periodístico. El ruso Andrei Zintchenko venció en tres etapas, una de ellas en Soria, su ciudad de residencia, ante su esposa e hijo. En Navacerrada recuperó “Chaba” el amarillo, pero en la siguiente, c.r.i. de Fuenlabrada, Olano le desbancó y se proclamó vencedor definitivo.

-)  La novedad de la edición 1999 fue el cambio de color en el maillot del líder, que pasó a ser oro. Vino una buena nómina de extranjeros ilustres y hubo cinco llegadas en alto. El prólogo se desarrolló c.r.i. en Murcia; no falté a verla y a mitad de participantes, que salían de uno en uno, comenzaron a caer algunas gotas de lluvia que hicieron resbaladizas las curvas del circuito. El mejor hasta entonces había sido el menor de los Galdeano, Igor (Once) quien años después sería director deportivo de este equipo. Olano salió de los últimos y arriesgó sólo lo prudente, por lo que por un solo segundo, Galdeano fue el primer líder de la ronda. La segunda etapa pasó por Alicante, con meta en Benidorm y al atravesar nuestra capital, TVE emitió una serie de anuncios publicitarios, desde la entrada, por el barrio de San Gabriel hasta la salida, en la cuesta de La Goteta y no se vieron La Explanada, el puerto, el Benacantil, el Postiguet… Enfado mayúsculo y justificado de don Jesús de España, presidente de la Diputación y un gran aficionado al ciclismo. Les “montó el pollo” a los organizadores y le prometieron que volverían pronto por esta ciudad. Venció Olano en la c.r.i. de Salamanca y fue líder por dos días. Se subió por primera vez el Angliru, donde algunos vaticinaban que perderían “hasta el DNI por esas paredes” y algo de eso se vio, por la cantidad de empujones de los espectadores, que recibieron los corredores no destacados. Antes de los empujones, había subido delante el ruso Tonkov (Mapei) y le seguían de cerca Roberto Heras (Kelme) y “Chaba” Jiménez, quien dio el acelerón definitivo, alcanzando y rebasando entre la niebla al ruso casi pisando la meta. Repitió Galdeano triunfo en Arcalís y Olano estaba “tocado” por una fisura de costilla que le hizo perder el liderato y hundirse poco a poco en la clasificación. Jalabert llegó el último, “con la pájara encima” y no tomó la salida al día siguiente. En Rassos de Peguera, llegó quinto el alemán Jan Ullrich (Telekom), vencedor del Tour/97 y se aupó al liderato. Hubo huelga de piernas caídas en Barcelona y otro alemán, Marcel Wust vencedor de cuatro etapas, hizo de portavoz ante periodistas y organizadores. En aquellos días intermedios, venció en dos etapas un belga, Jean Luc Vandenbroucke, alias VDB, un gran clasicómano, de los que aportan prestigio a cualquier carrera. Ullrich remachó su liderato en la c.r.i. de Ávila y ya no hubo más cambios, salvo que el podio lo completaron Galdeano y Heras.

-)  En el año 2000 la Vuelta celebraba su 55ª edición y coincidió en las fechas finales con la Olimpiada de Sidney (Australia), por lo que a algunas figuras de resonancia, léase Ullrich, Olano, Cipollini, etc. que habían perdido sus oportunidades de brillar en nuestra ronda, les sirvió de preparación el rodaje en la Piel de Toro ante la cita olímpica, sin apenas dejarse ver. La excepción la aportó el “arco iris” Oscar Freire, cántabro, quien en la primera semana venció al sprint en Córdoba y Albacete. Se subió de nuevo a Catí y venció otro del Ibanesto, Eladio Jiménez. Alex Zulle fue líder desde el prólogo inicial y durante siete etapas. En Morella, Roberto Heras (Kelme) demuestra que quiere ser vencedor de la Vuelta. En otra etapa subiendo a La Molina, el crevillentino Santos González se aúpa al liderato, que le duró pocos días, pero siempre sería un inolvidable recuerdo para él. Zafarrancho del equipo Kelme en Los Lagos contra todos y logra colocar a cuatro de los suyos entre los diez primeros de la general, con Heras de líder, quien se afianzó al vencer también en el alto de Abantos. La última etapa en Madrid fue c.r.i. y venció el crevillentino Santos González, lo que le valió para ascender hasta el cuarto puesto de la general. Primera “grande” para el Kelme, que lo consiguió tras muchos años de intentarlo y… no sería la única. Heras consiguió igualmente la Regularidad. Y por equipos, ¿adivinan quién lo logró? El Kelme, naturalmente.

-)  La edición 2001 vio el triunfo final para un ciclista de nuestra comunidad autónoma: Ángel Luis Casero (Festina) natural de Albalat dels Tarongers (Valencia). La fórmula de acortar el kilometraje de las etapas es positiva al evitar los “paseos” iniciales que se ven en las largas etapas de Tour y Giro. Aquí hay lucha desde la bajada del banderín en el km. cero. Los nuestros han mejorado, aunque hace ya muchos años que conseguimos por última vez el Premio de la Montaña en el Tour (Perurena, 1974), pero a cambio, tenemos “arco iris” tanto en ruta como en c.r.i. en los Mundiales, además de algunas Clásicas y es mejor lo ganado que lo perdido. La ronda salió desde Salamanca y tras el prólogo, el alemán Eric Zabel (Telekom) se llevó tres etapas consecutivas al sprint. La cuarta jornada coincidió con el ataque a las Torres Gemelas en Nueva York, por lo que el equipo US Postal contrató guardias de seguridad en sus descansos hoteleros. Al llegar a Covadonga surgió la sorpresa, por ceder tiempo los favoritos: Pantani, Olano, Virenque, Zulle, Heras… y el vencedor fue el modesto Juan M. Mercado (Ibanesto) y el segundo en la cima, Oscar Sevilla (Kelme) fue el nuevo líder, que cedió días después a su coequipier Santiago Botero tras la c.r.i. de Torrelavega. En la Cruz de la Demanda sube primero “el Chaba” y Joseba Beloki (Once) accede al liderato. A Zaragoza llega destacado el menor de los Galdeano, Igor, con una velocidad media superior a los 55 kms/h., pero se debió a que tanto allí como en los alrededores de Albacete a veces sopla un viento huracanado que suele practicar cortes y abanicos en el pelotón y si este viento es favorable, se vuela. La siguiente etapa de montaña vio el abandono de dos vencedores del Giro: Ivan Gotti y Marco Pantani. Venció “el Chaba” Jiménez y Oscar Sevilla recuperó el liderato. Repite el abulense en la cronescalada a la Estación de Ordino y se van perfilando los dos candidatos al triunfo final: Sevilla (Kelme) y Casero (Festina). Llegó la trascendente etapa de la sierra Aitana, que fui a verla en Relleu. Tras subir y bajar por diversos puertos, enfilaban la subida final hasta la cima. Guardo preciosas fotos de aquella jornada y acabé viendo la parte final en un bar, aunque era imposible oir nada, por la masificación de gente. Vi algo raro: un contrarrelojista, Casero, llevaba a rueda al líder Sevilla, escalador y que apenas podía seguir el ritmo. Cuando Casero se percató de la situación, aceleró y descolgó a su rival, recortándole buena parte de su desventaja. Allí fui consciente que la Vuelta sería para Casero, aunque en Relleu todos animaban al Kelme, por aquello de que uno de la zona (Vicente Belda) les dirigía. Incluso leí una pancarta que decía “Belda, viva la madre que te parió”. Lo intentó Sevilla de nuevo sin conseguirlo en los días siguientes y el último día, con una c.r.i. en Madrid, en la que venció el crevillentino Santos González, cambió de dueño el liderato definitivo y Ángel Luis Casero se llevó una de las 3G, pues previamente había vencido en el Tour del Porvenir.

-)  La Vuelta en 2002 vio el triunfo final de un ciclista de nuestra provincia, Aitor González (Kelme) vecino de San Vicente del Raspeig, nacido en Euskadi y criado en la Costa Blanca. Yo coincidí con su padre, Manolo “el Vasco”, en algunas carreras de Veteranos y Aitor en su etapa de Escuelas de Ciclismo compitió junto a mi hijo César. Aitor estuvo sensacional aquel año, en que también había logrado una etapa en el Giro y otras tres en esta Vuelta. Pero el día del Angliru, en Asturias, su “faenita” me dejó con la boca abierta por lo insólito. El líder era entonces su coequipier Oscar Sevilla, quien volvía a aspirar de nuevo al triunfo final y en esta subida iba delante un reducido grupo en el que estaban los dos primeros de la general, Sevilla y Heras, así como Aitor que creo recordar era el cuarto o quinto de la general. Aitor dio un acelerón, uniéndosele detrás el mejor escalador entre ellos, Heras, de un equipo rival (US Postal) y descolgando a su líder, al que debía haber escoltado ante posibles emergencias. “Pero, ¿dónde va éste?” exclamé. Cuando ya no se veía al líder, Heras remató la faena descolgando a Aitor y vistiéndose de oro. Escándalo mayúsculo en el hotel del Kelme, pues se perdió el liderato por la errónea actuación de uno de los suyos. Oscar Sevilla estaba abatido y desmoralizado, pues el año anterior le arrebató la Vuelta un rival (Casero); no obstante hay que asimilar que todos quieren vencer y es admisible una derrota así. Pero que te la desmonte un compañero de equipo… Me vienen a la memoria casos similares, en los que dos compañeros se convirtieron en rivales y separados para siempre, como fueron los casos de Bartali y Coppi en el Giro 1940; o de Bahamontes y Loroño en la Vuelta 1957; así como Altig y Anquetil en la Vuelta de 1962. Intervinieron para enrarecer el ambiente interno del Kelme, los padres de ambos corredores y Vicente Belda tuvo que imponer su autoridad para sacar aquello adelante, si aún fuese posible. Y se produjo el milagro, pues Aitor González que había subido al segundo puesto de la clasificación, superó en la c.r.i. de la última etapa en Madrid, dentro del estadio Santiago Bernabeu, al líder Heras, quien hubo de quitarse el maillot oro tras cruzar la meta final y cedérselo al alicantino. A pesar de lograr la Vuelta, Aitor González fue muy criticado y cuestionado en los medios de comunicación y tuvo que buscar nuevo equipo (Fassa Bortolo, italiano) para el siguiente año. Y eso que venció; si no lo hubiese logrado, aún seguiría catalogado como “el malo de la película”.

-)  En la edición de 2003 se dieron por resumir tres historias distintas: la de Isidro Nozal (Once) acostumbrado a trabajar para otros y que fue líder gran parte de la ronda, aunque le faltó rematar la faena. Otro destacado fue un debutante, Alejandro Valverde (Kelme) nacido en Los Lumbreras (Murcia) cerca de Orihuela, quien estuvo sensacional, pues venció en dos etapas y se llevó el maillot de la Regularidad y el tercer puesto en el podio; apuntaba muy alto este joven. Y por último, hay que mencionar a Roberto Heras (US Postal), quien en la penúltima etapa, la cronoescalada al Alto de Abantos consiguió vestirse de líder, y aplicó a Nozal la misma purga que él recibió un año antes. Anécdota aparte fue que pocos días después de finalizar esta Vuelta, falleció José María Jiménez “el Chaba”, inolvidable batallador víctima de la depresión y los medicamentos sin control y casi por entonces, también falleció otro ciclista de grato recuerdo, el italiano Marco Pantani, “el Pirata” de manera similar a Jiménez. DEP para ambos.

-)  Roberto Heras ingresó (año 2004) en el conjunto Seguros Liberty – Wurth, pues en el US Postal estaba al servicio de Lance Armstrong en el Tour, acabando muy retrasado para un corredor de su valía. Las cuatro etapas iniciales son para los sprinters y en tres de éstas el orden de llegada fue idéntico: Petacchi, Zabel y Freire. Alejandro Valverde venció en Soria y Freire en el Desierto de Las Palmas (Castellón), con final en subida. También hubo final de etapa en la cima de Aitana, con recorrido de sube y baja continuo, aunque venció el modesto Leonardo Piepoli (Saunier Duval), sin consecuencias. La siguiente etapa, Alcoy – Xorret de Catí, con otra buena ración de puertos de montaña en la que iban cuatro escapados; tres sprinters: Freire, Zabel y O´Grady y acompañándoles pero dejándose llevar iba un modesto, Eladio Jiménez (Kelme – Comunitat Valenciana), quien dio el tirón final y consiguió que sus famosos acompañantes se quedasen atrás, haciendo eses en la dura cuesta que hay desde Castalla. En Calar Alto (Almería) Roberto Heras venció y se vistió de oro; la clasificación de esta etapa fue trascendental pues sus cuatro primeros clasificados repitieron puesto en la general final de Madrid. La jornada almeriense tuvo 14 abandonos, entre ellos dos “arco iris” hispanos: Freire y Astarloa. En Madrid hubo podio final totalmente español, con Heras en lo alto e igualando el record de tres Vueltas, que ostentaba el suizo Tony Rominger.

-)  La Vuelta de 2005 vio la rivalidad entre Roberto Heras y el ruso Denis Menchov (Rabobank), residente en Navarra. Ambos merecieron vencer, al poner todo su empeño y facultades para ello. Heras subía mejor que Menchov y éste aventajaba al salmantino en c.r.i. Ambos fueron lideres, y el vencedor final fue Roberto Heras, aunque… en Octubre de aquel año, se publicaron tras muchos debates y repeticiones, los resultados del análisis de EPO. Heras dio positivo; se le desposeyó del título de vencedor y le sancionaron con dos años sin licencia, por lo que Menchov pasó a ser el vencedor oficial de la ronda hispana. Roberto protestó, afirmó, insistió… pero no le sirvió de nada; estaba en entredicho el prestigio de la Vuelta. Transcurridos los dos años de sanción, los equipos de postín le ignoraron y sólo recibió ofertas de equipos modestos y las rechazó alegando que nadie se aprovecharía de su situación. Se pasó al mountain bike (MTB) y se vio lo de “donde ha habido, siempre queda” pues logró cuatro veces la victoria en la Nissan Titan Desert en el desierto marroquí del Sahara, considerada la prueba más dura para los bikers de la MTB. Asimismo, venció en Oxford en la Bike Bienheim Palace, para bicis plegables y todo ello por matar el gusanillo. Pero la espina clavada en su corazón desde la Vuelta/05 consiguió sacársela, al elevar su protesta ante el TSJ de su Comunidad Autónoma, que le dio la razón por la versión y pruebas aportadas de que el procedimiento del manejo del análisis no fue correcto ni reglamentario. El Estado hubo de indemnizarle económicamente y en el año 2012 se le restituyó aquella Vuelta (2005), por lo que Roberto Heras es el recordman de triunfos, al sumar cuatro Vueltas Ciclistas a España: 2000, 2003, 2004 y la controvertida 2005.

-)  La Vuelta del año 2006 parecía que iba a ser para Alejandro Valverde, de quien se leía en alguna pancarta por su tierra como “la alegría de la huerta murciana”. Se integró en el nuevo equipo Caisse d´Epargne y estuvo inmenso, pues tras las primeras etapas de montaña fue líder aumentando su margen tras la c.r.i. Nuevo incremento de su ventaja tras vencer en la etapa del Alto del Morredero y faltaba una semana para acabar la Vuelta. Sus rivales Vinokourov y Sastre estaban a más de un minuto en la clasificación. Y sucedió lo inesperado, en la etapa de Granada previo paso por Sierra Nevada. Alekxandre Vinokourov alias “Vino”, aceleró subiendo y Valverde se quedó mirando tranquilamente ¿estaba desfallecido o creyó que le alcanzaría bajando? El ciclista kazajo hizo un descenso suicida llegando a la capital de la Alhambra destacado y con la bonificación le bastó para hacerse con el liderato definitivamente, tras ocho jornadas en poder el murciano. Alejandro intentaría contraatacar tímidamente, sin conseguirlo. Aquel año compartía equipo con el gallego Oscar Pereiro, vencedor “oficial” del Tour, a posteriori. El segundo puesto le supo a poco y prometió que lograría vencer alguna vez; algo que se cumpliría tres años después. Por su parte, “Vino” militaba aquel año 2006 en el equipo Liberty Seguros y la tristemente famosa Operación Puerto, que estalló el año anterior, salpicó a muchos otros corredores de equipos distintos al Kelme, al que acusaban de ser el epicentro de ese terremoto escandaloso. También salpicó al murciano, a pesar de no estar ya en aquel equipo ilicitano, que se deshizo de inmediato al dimitir sus patrocinadores. Tanto a Valverde como a “Vino” les sancionaron con dos años  sin licencia, aunque esta sanción tardó algunos años en concretarse por los juicios y reclamaciones que se interpusieron. El gobierno de Kazajistán no quiso perder la oportunidad de un ciclista como “Vino” y pasó a patrocinar un equipo profesional con el nombre de la capital, Astana. “Vino” por su parte venció en tres etapas de aquella Vuelta/06, además de lograr la clasificación Combinada y su coequipier Kashechkin acabó tercero.

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6 COMENTARIOS

  1. ¡¡ MUY BUEN TRABAJO Sr DIEZ¡¡
    Si muy buena fue la 1ª parte esta supera la anterior, la cual me trae muy buenos recuerdos como ex practicante aficionado al Ciclismo.
    Nadie puede dudar de que el Sr Vicente es un gran escritor y máxime cuando se trata del deporte del pedal. Quedamos a la espera de sus próximos relatos. Un saludo.

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