Entrevista al almirante José Antonio González Carrión

El almirante José Antonio González Carrión junto a un busto dle Jorge Juan con la placa del III Centenario.

El almirante José Antonio González Carrión es director del Órgano de Historia y Cultura Naval y gran conocedor de la figura de Jorge Juan, y de él dependen el Museo Naval de Madrid, los Archivos de la Armada y el Instituto de Historia y Cultura Naval. González Carrión tiene un título en Guerra Naval y está especializado en Submarinos y Comunicaciones. El almirante ha tenido la deferencia de conceder una extensa entrevista a Novelda Digital para hablar de la figura de Jorge Juan por su III Centenario.

Para usted, ¿Quién es Jorge Juan y Santacilia?
Jorge Juan es el paradigma del marino ilustrado y uno de los científicos más importantes, si no el que más, de nuestra Historia. Fue el principal colaborador del marqués de la Ensenada, el gran impulsor de la Marina y el primer hombre de Estado, empeñado en resolver los problemas endémicos de nuestro retraso científico y tecnológico y acometer los cambios estructurales necesarios para modernizar a España y elevarla al nivel de las naciones más punteras del siglo XVIII.

No debemos olvidar tampoco el gran servicio que prestó al Estado y a los gobiernos ilustrados, que utilizaron a Jorge Juan como un autentico comodín y oráculo.

¿Qué aportó Jorge Juan a la Marina Española?
Su aportación fue muy amplia, pero la sintetizaría en tres ámbitos: la enseñanza, con la modernización de la formación de los oficiales como Capitán de la Real Compañía de Guardiamarinas; la construcción naval, como impulsor de un avanzado sistema de construcción llamado impropiamente “inglés”, cuando debió denominarse “sistema Jorge Juan”; y muy ligado al anterior, el desarrollo de las infraestructuras navales, con la creación de magníficos arsenales, cuyas obras dirigió, entre ellos el de Ferrol, el mejor arsenal europeo de aquella época.

¿Era Jorge Juan más matemático y científico que marino?
Jorge Juan fue tan marino como científico, sin que una faceta excluya a la otra. Sus grandes conocimientos matemáticos y científicos los volcó principalmente en favor de la Armada, y fue, de hecho, uno de sus grandes impulsores. Su intensa carrera de marino no deja lugar a dudas. Desde sus inicios en la Orden de San Juan o de Malta, corriendo caravanas contra los corsarios berberiscos, a sus campañas en el Mediterráneo. Tuvo como comandantes, entre otros, al marqués de la Victoria y al legendario Blas de Lezo.

Durante su estancia en el Perú, tuvo que suspender en dos ocasiones, por orden de virrey, sus trabajos científicos, para defender varias plazas de aquella costa, especialmente la de Guayaquil, contra los ataques de la escuadra inglesa de Anson. Durante la segunda interrupción que se prolongó más de un año, Jorge Juan tuvo el primer y único mando a flote, la fragata mercante Nuestra Señora de Belén, de unas 700 toneladas, que el mismo carenó y transformó en un buque de guerra. Con ella hizo el corso en las costas Chilenas y archipiélago de Juan Fernández.

También quiero destacar el largo viaje de un año, a bordo de la fragata francesa Liz, de el Callao a Brest, doblando el Cabo de Hornos y escala en la isla de Santo Domingo.

¿Qué opina del libro “El examen marítimo” que escribió Jorge Juan y que está contemplada como su obra maestra?
El gran mérito del marino noveldense en esta obra fue conjugar con gran precisión la teoría con la práctica. Hasta bien entrado el siglo XVIII, la construcción naval era empírica y se apoyaba en prácticas transmitidas de padres a hijos. Por otra parte, en aquella época aparece en Europa una serie de obras escritas por grandes científicos que aplican a la construcción naval las nuevas leyes físicas y matemáticas. Pero la mayoría de esos sabios no habían estado a bordo de ningún navío, carecían de experiencia marinera, y, por ello, al llevar a la práctica sus teorías, los frutos obtenidos fueron muy escasos. Jorge Juan, sin embargo, aplica, por un lado, sus conocimientos de mecánica, hidráulica y cálculo diferencial e integral, y por el otro su experiencia de hombre de mar y la obtenida en los ensayos llevados a cabo con modelos de buques realizados por él mismo en aguas de la bahía de Cádiz. En el prólogo afirma: “En el Marinero, todo ocupado al riesgo, al trabajo y á la fatiga, no cabe quietud para estudio tan dilatado y prolixo; y el estudioso, que requiere tranquilidad para la contemplación, no se acomoda al afán y fatiga extrema del otro, únicas maestras que enseñan con facilidad las resultas que por solo theórica fuera casi imposible descubrir” .

Prueba de su importancia, tan pronto como apareció el “Examen Marítimo”, fue conocida y traducida en toda Europa y se convirtió en obligada consulta para los ingenieros navales de la época.

Marino, astrónomo, matemático, ingeniero naval y docente, Jorge Juan fue un hombre polifacético, “un sabio” que promovió en España las ideas ilustradas ¿fue un impulsor de la modernización de la Marina Española?
Sin duda, ha sido uno de los grandes impulsores que ha tenido la Marina en su milenaria Historia. Ya he citado sus contribuciones a la enseñanza, a la construcción naval y a la creación de los arsenales. Pero queda mucho más. Creó el Observatorio Astronómico y adquirió material y libros científicos tanto para la Academia de Guardiamarinas y el Observatorio, como para el Colegio de Cirugía de La Armada. Dirigió la construcción de los diques secos de carenar en el Arsenal de Cartagena, hasta entonces considerados inviables en el Mediterráneo debido a la ausencia de mareas, y aplicó en ellos la máquina de vapor para el achique, adelantándose en este campo a los ingleses. Modernizó la fabricación de jarcias y lonas, verdaderos materiales estratégicos de la época. Destaca también su gran producción cartográfica de las costas americanas del Mar del Sur, realizada con la colaboración de Ulloa, y creó el Depósito Hidrográfico. Su obra escrita es otro importante legado. Además del Examen Marítimo, no puedo dejar de citar sus Observaciones Astronómicas y Compendio de Navegación para el uso de los Caballeros Guardia Marinas.

«Jorge Juan es el paradigma del marino ilustrado y el científico más importante de nuestra historia»

¿Fue un tándem irrepetible la pareja Jorge Juan – Antonio de Ulloa?
Si por tándem hacemos referencia al símil ciclista, pedalear al unísono y en la misma dirección, esa asociación fue limitada en el tiempo y pronto sus trayectorias profesionales siguieron distintos caminos. Incluso en el periodo que pudo existir sus campos de actuación estuvieron definidos: Juan sería el matemático y Ulloa el naturalista. El viaje a América, así como el tornaviaje, lo realizaron en buques distintos. En las mediciones en el Perú, también se integraron en equipos distintos, Juan con Godin, y Ulloa con La Condamine y Bourguer.

Es cierto que al regreso de América publicaron juntos cinco títulos, aunque es claro que el autor de Observaciones Astronómicas fue Juan, mientras que la Relación Histórica es de Ulloa. La escrita conjuntamente fue Noticias Secretas. También siendo el de Novelda Capitán de la Compañía de Guardiamarinas, Ulloa fue nombrado Teniente, pero dicho destino fue más formal que real; prueba de ello es que Ulloa no intervino en la creación del Observatorio, ni tampoco fue miembro de la Asamblea Amistosa Literaria.

Sus personalidades también eran bien distintas. Juan era sereno y equilibrado, mientras a Ulloa se le instruyeron varios procesos y dos Consejos de Guerra. Juan fue célibe, y como profeso de la Orden de Malta, tenía el voto castidad; Ulloa tuvo fama de mujeriego, se casó a los 50 años con una joven de 19, que engendraron una familia numerosa de 9 hijos.

Sus carreras profesionales también fueron bien distintas. Jorge Juan después de la caída política de Ensenada, tuvo destinos de alto funcionario, mientras que Ulloa, después de su segunda estancia americana, retornó a la Marina, llegó a teniente general y fue el comandante de la última Flota de Indias (1796). Jorge Juan terminó su carrera como jefe de escuadra.

¿Por qué se conoce a Jorge Juan como el “Sabio Español”?
Jorge Juan fue conocido por “El Sabio Español” en aquellas instituciones científicas de Europa que lo acogieron en su seno en calidad de académico. Fue miembro de la Royal Society de Londres, de la Academia de Ciencias de Berlín y académico correspondiente de la de Ciencias de París. Su fama se inició con la publicación de Las Observaciones Astronómicas, sobre las mediciones llevadas a cabo en el Perú, que se adelantó a las publicadas por los académicos franceses sobre el mismo tema. Años después, su prestigio científico fue reconocido por el gran matemático inglés, el conde de Stanhope, quien dijo de él: “Tanto su ciencia como sus clarísimos escritos para la utilidad del género humano le han granjeado entre los sabios el más agradable y distinguido lugar”.

La fama de Jorge Juan alcanzó el cénit tras la publicación del Examen Marítimo.
Los Caballeros del Punto Fijo. Jorge Juan y Antonio de Ulloa formaron parte de la expedición Hispano-Gala que fue a Ecuador a buscar la línea que dividía el mundo.

¿Estos descubrimientos en qué influyeron en la Armada?
Es evidente que sus trabajos en Ecuador influyeron en la Armada, al adquirir una serie de conocimientos, que después aplicaron en los campos de la navegación, la astronomía y en la formación científica de los oficiales de la Armada.

Algunos autores señalan que fue en las cumbres andinas donde Jorge Juan se interesó por la construcción naval, influido por uno de los académicos franceses, Pierre Bourguer, que escribió allí su Traité du Navire, una obra monumental que proporcionó un conjunto completo de principios que se convertiría en la Biblia de los ingenieros navales durante mucho tiempo.

¿Fue realmente Jorge Juan un “espía” en su etapa en Inglaterra con el nombre de Mr. Josues?
Efectivamente, en su etapa londinense fue un espía, primero con el nombre de Mr. Josues, luego como Mr. Sublevant. Ya descubierto, logró evadirse de la policía británica y huir de Inglaterra en un barco mercante disfrazado de marinero. Además de sus labores de espía sobre varios campos de la marina inglesa, en especial de la construcción naval, también fue un “cazatalentos” que logró contratar y enviar a España a unos 80 técnicos navales, constructores, oficiales ayudantes, calafates, técnicos en la elaboración de jarcias y en la fabricación de lonas.

¿Conoce usted las actividades que lleva a cabo en la actualidad la “Asamblea Amistosa Literaria” fundada por Jorge Juan?
No sigo al día la actual Asamblea, pero estoy al corriente de sus actividades. Su origen está muy vinculado a la Armada, dado que fue Jorge Juan quien la fundó en 1755, en Cádiz. La idea original era crear una Academia de Ciencias en Madrid, pero la caída de Ensenada, su principal impulsor, frustró esta iniciativa y se estableció como contrapartida la Asamblea Amistosa Literaria. Es importante aclarar que en el siglo XVIII, el término literario era sinónimo de científico.

Hoy forman parte de ella un buen número de oficiales de la Armada, y dos prestigiosos almirantes —O´Dogerty y Catalán— han ocupado la presidencia. Hace años fue galardonada con uno de los premios Virgen del Carmen y con ese motivo mi antecesor en el cargo, alicantino, fue invitado a unos actos en Novelda, organizados por la Asamblea Amistosa Literaria, a los que finalmente no pudo asistir.

La Armada ha reconocido su memoria bautizando a cuatro buques y hoy da nombre también a una Fundación, una Cátedra y un Colegio Mayor. Desde el Consejo Rector del III Centenario se ha vuelto a pedir a la Armada que ponga el nombre de Jorge Juan a uno de sus barcos. ¿Es posible esto?
En el medio plazo no está prevista la incorporación de nuevos buques a la Armada. No obstante, se tendrá en cuenta –como no puede ser de otra manera- el nombre de Jorge Juan, que ya han llevado con anterioridad buques de la Armada, para su asignación cuando llegue ese momento.

Para terminar, ¿es Jorge Juan un referente para los marinos de la Armada en la actualidad?
Durante más de 200 años la insigne figura de Jorge Juan ha sido y continúa siendo un referente para los que vestimos el uniforme de la Armada. Por su lealtad, inteligencia, sabiduría, valentía, laboriosidad, probidad y rectitud a toda prueba, es un ejemplo a seguir para todos los miembros de la Armada, institución que le ha venerado.

Sus restos fueron de los primeros que acogió el Panteón de Marinos Ilustres, cuatro buques de la Armada han llevado su nombre, y en la actualidad designa al Colegio Mayor de la Armada, situado en la ciudad universitaria de Madrid, así como a la cátedra conjunta de la Armada y la Universidad de la Coruña, con sede en Ferrol.

«Jorge Juan fue tan marino como científico, sin que una faceta excluya la otra. Es un ejemplo a seguir por todos los miembros de la Armada».

.

1 COMENTARIO

  1. Tuve el placer de trabajar junto a éste Sr. durante 9 meses en la Base de Submarinos, en su misma oficina en Cartagena. En el año 1989 era Capitán de Corbeta. Era un gran hombre y un buen jefe. Espero q le vaya bien, se lo merece por buena persona

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí