José María y Arantzazu (Novelderos en el Camino de Santiago)

Hacer el Camino a Santiago es una experiencia única, donde ya no piensas o no te acuerdas de los motivos por los que has decidido realizarlo, porque a medida que vas caminando, te olvidas de lo cotidiano, te das cuenta de que muchos “problemas o prioridades” diarias no tienen la importancia que les adjudicamos.

(Galería de imágenes)

Hace un año aproximadamente que nos vino en mente realizar el Camino de Santiago, quizá movidos por la curiosidad de que tantas personas lo hayan hecho y te hablan tanto y tan bien de él, tal vez como un reto o desafío personal de comprobar hasta dónde puedes llegar y qué eres capaz de hacer, o una combinación de las dos cosas, y alguna más que no sabes explicar.

Lo que sí teníamos claro es que íbamos a realizar el camino Francés, desde Saint Jean Pied De Port hasta Santiago de Compostela. Pero conocedores de nuestras limitaciones, de tiempo y físicas (escasa preparación para largas caminatas), nos planteamos que lo haríamos realizando cada año entre 4 y 6 etapas.

De esta forma emprendimos la aventura este año, empezando en Saint Jean Pied de Port, el día 25 de Julio, y terminando en Puente La Reina el 28 de Julio, un total de 4 etapas, que para empezar, estuvo más que bien.
El 25 de Julio empezamos la etapa que parece ser es la más dura del recorrido, desde Sait Jean PDP, hasta Roncesvalles, un recorrido de unos 26 Km. con un desnivel de continua subida de unos 1.267 m. en 21 Km.

Realmente es una etapa dura, tienes que estar muy preparado físicamente, pero sobre todo, mentalmente, salir temprano y prepararte de comida y algún alimento o bebida energética para que sea más llevadero el recorrido, lo tienes que tomar con tranquilidad, ir a un ritmo adecuado para no cansarte antes de tiempo y beber mucha agua, (hay bastantes fuentes) para no deshidratarte y no tener un golpe de calor.

Pero aparte de estas dificultades, tengo que decir que no piensas en nada de lo anteriormente descrito porque cuando empiezas a andar, y vas mirando lo que encuentras a tu alrededor, los paisajes de los Pirineos, la buena actitud y alegría de los peregrinos, etc., lo superas todo y sólo piensas en disfrutar de esta jornada, porque es la mejor de todas, una auténtica pasada. Recomiendo al que empiece el Camino, que lo haga desde Saint Jean, vale la pena.

El día 26 realizamos la segunda etapa, de Roncesvalles a Zubiri, de 22 Km., por la que atraviesas frondosos bosques, es más llevadera que la anterior, aunque resulta bastante cansada porque no te has recuperado del todo de la etapa anterior.

El 27 fuimos de Zubiri a Pamplona, de 22 Km., también una etapa fácil con un recorrido más o menos llano, quizá el más llevadero de los cuatro.

El 28 realizamos la cuarta y última etapa de Pamplona a Puente La Reina, de unos 24 Km., por la que ya dejamos las zonas de bosque y cruzamos por zonas de pasto y trigo, de continuo pero suave ascenso hasta el Alto del Perdón, y ya en bajada hasta Puente La Reina.

Para finalizar comentar que realizar el Camino a Santiago es una experiencia única, donde ya no piensas o no te acuerdas de los motivos por los que has decidido realizarlo, porque a medida que vas caminando, te olvidas de lo cotidiano, te das cuenta de que muchos “problemas o prioridades” diarias no tienen la importancia que les adjudicamos.

En los momentos de soledad del caminante reflexionas y te vas conociendo mejor a ti mismo, a la persona o personas que te acompañan, conoces dónde están tus limites, y cuando crees que no vas a poder más, basta con observar o hablar con otros peregrinos (quizá más débiles físicamente que tú, pero con una gran voluntad y fe) para darte cuenta de que la fuerza está en el interior de las personas, en su mente, y que lo importante en este peregrinaje, al igual que en la vida, no es llegar el primero ni hacer ostentación del tiempo que empleas en llegar al final de cada etapa, sino que hay que realizar el recorrido con una marcha como se suele decir, sin prisa pero sin pausa, contemplando y disfrutando del paisaje y de la compañía que te vas encontrado al paso, porque posiblemente no tengas otra oportunidad de repetir la experiencia, y si no la disfrutas, cuando llegas al final, ¿qué sentido tiene todo lo que hayas hecho hasta este momento?

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí