El Casino de Novelda acogió el domingo 20 de septiembre una pasarela con creaciones de la diseñadora noveldense, en una velada presentada por Patricia Carratalá y Eva Quiles que recorrió medio siglo dedicado a la moda y la costura.
El Casino de Novelda acogió el pasado domingo 20 de septiembre un emotivo desfile de moda organizado para conmemorar los 50 años de trayectoria profesional de Manolita Quiñonero Díez, una vida dedicada a la costura, el diseño y la creación de prendas que han acompañado a varias generaciones de noveldenses.
La cita, que comenzó a las 19:00 horas, se planteó como un recorrido por “el viaje de toda una vida, el viaje de la pasión por la moda”, combinando la pasarela con un homenaje personal y profesional a una diseñadora cuya trayectoria ha estado estrechamente ligada a Novelda.
Las encargadas de conducir la velada fueron Patricia Carratalá y Eva Quiles, que realizaron una presentación cercana y distendida. Ambas aparecieron entre el público luciendo vestidos de Manolita y protagonizaron una introducción en clave de humor antes de descubrir que, supuestamente, las dos habían sido elegidas para presentar el acto, dando paso finalmente a una conducción conjunta.

Ya sobre el escenario, las presentadoras pusieron en valor una trayectoria construida durante cinco décadas “con hilos y agujas, con hilvanes y telas, con patrones y tijeras”, pero, sobre todo, con pasión, imaginación y dedicación.
Durante la presentación se recordó la amplitud del trabajo desarrollado por Manolita Quiñonero a lo largo de estos años, desde los vestidos de fiesta y de novia hasta la indumentaria tradicional, los diseños vinculados a las fiestas de Moros y Cristianos, la sombrerería o el patronaje. También se destacó especialmente su capacidad para seleccionar tejidos y convertirlos en el punto de partida de cada una de sus creaciones.
El desfile quiso ir más allá de mostrar prendas y convirtió cada diseño en parte de la historia de su creadora. Las presentadoras recordaron cómo, detrás de cada vestido, se acumulaban horas de trabajo, pruebas, modificaciones y puntadas, pero también historias personales: novias en uno de los días más importantes de sus vidas, celebraciones familiares y momentos que, con el paso del tiempo, quedaron ligados a una determinada prenda y a una fotografía.
“Durante medio siglo, Manolita ha estado ahí: transformando ilusiones en vestidos, y vestidos en recuerdos imborrables”, señalaron durante el acto.

Un viaje desde la infancia hasta la madurez
La pasarela comenzó con los diseños infantiles, representando el inicio de ese viaje vital que articuló todo el desfile. Los más pequeños mostraron propuestas llenas de frescura, elegancia y detalles, dando paso posteriormente a una evolución hacia diseños de mayor madurez y sofisticación.
En esta segunda parte desfilaron prendas caracterizadas por sus cortes, siluetas y patrones, con propuestas que aunaban una estética contemporánea con elementos clásicos y que permitieron mostrar diferentes etapas y registros del trabajo realizado por la diseñadora durante estos 50 años.
El desfile culminó con la salida conjunta de las modelos y de la propia Manolita Quiñonero, que recibió el reconocimiento y el aplauso del público congregado en el Casino.
La despedida sirvió también para agradecer la participación de todas las personas que hicieron posible el acto, desde las modelos y los niños participantes hasta el equipo encargado del maquillaje, peluquería, música, sonido, difusión, decoración y organización entre bambalinas. Las presentadoras también tuvieron palabras de agradecimiento para el Casino de Novelda, por acoger una celebración que unió moda, recuerdos y reconocimiento.
La velada cerró así una conmemoración concebida no solo para repasar medio siglo de creación, sino también para poner en valor la huella que el trabajo de Manolita Quiñonero Díez ha dejado en numerosas familias y generaciones de Novelda a través de sus diseños.
























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