Sonia Albero: «La menopausia empieza antes de los 37, porque hay muchas cosas que deberíamos conocer antes»

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Hablamos con Sonia Albero, ginecóloga y autora de «La menopausia empieza antes de los 37», en una entrevista sobre la importancia de conocer el cuerpo femenino, prevenir los síntomas asociados a los cambios hormonales y afrontar esta etapa sin tabúes. El libro se presentará el viernes 16 de octubre, a las 19:30 horas, en la ermita de Sant Felip de Novelda.

La ginecóloga Sonia Albero Amorós, especialista en salud hormonal y medicina reproductiva, ha publicado su primer libro, «La menopausia empieza antes de los 37», una obra con la que pretende acercar a las mujeres información y herramientas para comprender los cambios que experimenta su cuerpo a lo largo de la vida y, especialmente, durante la transición hacia la menopausia.

Reflexionamos junto a la autora la falta de información que todavía existe en torno a la salud femenina, la presión social relacionada con la maternidad, los síntomas que habitualmente se normalizan y la importancia de adoptar hábitos saludables antes de que aparezcan los primeros problemas.

Su principal mensaje es que la menopausia no debe entenderse como el final de una etapa, sino como una transición natural que puede afrontarse con bienestar, conocimiento y calidad de vida.

Albero explica que, mientras durante la adolescencia se ofrece información sobre la menstruación y posteriormente sobre anticoncepción y reproducción, existe un vacío educativo sobre lo que sucede en el cuerpo femenino a partir de los 35 o 40 años. En esa etapa, comienzan a producirse cambios en la función ovárica que conviene conocer con antelación, aunque la menopausia propiamente dicha llegue años después.

«Lo que defiendo en el libro es que, aunque pensamos que la menopausia empieza cuando desaparece la regla, empieza mucho antes, porque hay muchas cosas que, si conseguimos entender antes, nos van a ayudar a llegar a este momento con más claridad y más información», afirma.

La especialista aclara que el título de su libro busca precisamente provocar una reflexión, no establecer los 37 años como una edad fija de inicio de la menopausia. En este sentido, recuerda que la menopausia se determina tras doce meses consecutivos sin menstruación, mientras que el climaterio comprende una etapa más amplia de cambios alrededor de ese momento.

Uno de los temas que se abordan es la necesidad de dejar de considerar normales determinados síntomas únicamente porque afectan a muchas mujeres.

Dolores menstruales, sofocos, cansancio, alteraciones del sueño, cambios de humor, dificultades de concentración o molestias durante las relaciones sexuales son algunas de las situaciones que, según explica, pueden condicionar la calidad de vida y que merecen una valoración médica.

«Que un síntoma sea frecuente no significa que sea normal», señala Albero, quien recuerda que muchas mujeres acuden a consulta después de llevar años conviviendo con molestias que han atribuido a la edad, al estrés o a circunstancias personales.

La especialista explica que los cambios hormonales pueden afectar a distintas funciones del organismo y que la menopausia va mucho más allá de los sofocos, uno de sus síntomas más conocidos. Por ello, defiende que las mujeres conozcan su ciclo y aprendan a identificar los cambios que experimentan, sin asumir que el dolor o el malestar deban soportarse necesariamente.

La entrevista también aborda uno de los asuntos que más preocupan: la conciliación entre el reloj biológico y las circunstancias personales, laborales y económicas que condicionan la decisión de ser madres.

Albero reconoce que la sociedad ha cambiado y que cada vez son más las mujeres que retrasan la maternidad para completar su formación, desarrollar una carrera profesional o alcanzar una mayor estabilidad. Sin embargo, recuerda que la reserva ovárica disminuye con la edad y que resulta importante disponer de información para poder tomar decisiones reproductivas de manera consciente.

En este contexto, la ginecóloga se refiere a la congelación de óvulos y advierte de que preservar ovocitos no significa garantizar un embarazo en el futuro.

«Una cosa es que congeles óvulos y otra cosa es que luego vayas a poder fecundarlos», explica, al tiempo que insiste en la importancia de recibir asesoramiento especializado antes de someterse a estos procedimientos.

La autora también cuestiona el sentimiento de culpabilidad que pueden experimentar algunas mujeres por no haber sido madres o no haber preservado sus óvulos a determinada edad.

Otro de los temas centrales del libro es la sobrecarga física y mental que experimentan muchas mujeres, especialmente cuando deben compatibilizar su actividad profesional con el cuidado de hijos, familiares mayores y las responsabilidades domésticas. Albero explica que en consulta observa con frecuencia situaciones en las que las mujeres dedican la mayor parte de su tiempo a atender a los demás y relegan sus propias necesidades.

«Al final es mucha carga, tanto mental como de responsabilidad, para tu trabajo y para tu familia. ¿Y dónde quedas tú?», plantea.

La especialista considera fundamental aprender a establecer límites, reorganizar prioridades y reservar tiempo para el cuidado personal, evitando que este se convierta en una nueva fuente de presión o culpabilidad. Entre las herramientas que propone destacan una alimentación adecuada, el ejercicio físico, el descanso, la gestión del estrés, la salud sexual y el bienestar emocional. Recomienda revisar hábitos cotidianos, como el tiempo dedicado al teléfono móvil o el uso de pantallas antes de dormir, para introducir pequeños cambios sostenibles en la rutina diaria.

La actividad física ocupa un lugar especial en el libro en el que Sonia invita a entender el ejercicio no únicamente como una cuestión estética, sino como una inversión en salud y autonomía para el futuro. Según explica, dedicar tiempo al ejercicio ayuda a mantener la capacidad funcional con el paso de los años y favorece que las personas puedan continuar realizando actividades cotidianas de manera independiente.

«No es lo mismo cumplir años que hacerlo con calidad de vida», reflexiona la especialista, que defiende la importancia de llegar a edades avanzadas conservando la movilidad, la fuerza y la capacidad de disfrutar de las actividades diarias.

Uno de los conceptos que Albero utiliza para cambiar la percepción social de esta etapa es el de «plenipausia», un término con el que pretende sustituir las connotaciones negativas tradicionalmente asociadas a la menopausia por una visión más positiva. En este sentido, considera necesario romper con la idea de que la desaparición de la menstruación supone el inicio del deterioro físico o el final de la vitalidad.

«He querido convertir esa palabra de menopausia en plenipausia, quitarle esa connotación negativa y decir que es una etapa más de la vida de la mujer que se puede vivir en completa plenitud si tienes las herramientas para hacerlo», explica.

También destaca que no todos los síntomas requieren el mismo tratamiento. En determinados casos pueden mejorarse mediante cambios en los hábitos de vida, mientras que en otros puede resultar conveniente recurrir a tratamientos médicos, incluida la terapia hormonal de la menopausia, siempre que esté indicada y tras una valoración individualizada.

Albero insiste en que el objetivo no es medicalizar todos los cambios naturales del cuerpo, sino evitar que las mujeres pasen años soportando síntomas que podrían tratarse.

Sonia Albero estudió Medicina en la Universidad Miguel Hernández y se especializó en Ginecología y Obstetricia en San Juan de Alicante. Posteriormente, orientó su carrera hacia la medicina reproductiva, completando su formación con estudios de posgrado en esta especialidad y en salud hormonal y medicina integrativa.

Su experiencia en consulta le permitió detectar la necesidad de ofrecer un acompañamiento más amplio a las mujeres que, una vez superada su etapa reproductiva, comenzaban a experimentar otros cambios físicos y hormonales. Lleva alrededor de cinco años trabajando en este ámbito, combinando su actividad en consulta propia con la desarrollada en diferentes hospitales.

Su afición por la escritura comenzó durante la pandemia, cuando empezó a escribir como una forma de reflexión personal y gestión del estrés. Con el tiempo, decidió reunir sus conocimientos y experiencias profesionales en su primera publicación.

El libro, «La menopausia empieza antes de los 37», plantea un recorrido por diferentes pilares del bienestar femenino, entre ellos la salud biológica y hormonal, la nutrición, el ejercicio, la sexualidad, el descanso, la gestión del estrés y la mentalidad. La autora anima a mujeres de distintas edades, así como a los hombres, a acercarse a esta publicación para comprender mejor los procesos que atraviesa el cuerpo femenino y contribuir a eliminar los tabúes que todavía rodean la menopausia.

El libro se presentará el viernes 16 de octubre, a las 19:30 horas, en la ermita de Sant Felip de Novelda, en un encuentro abierto al público en el que Albero explicará las principales ideas de la obra y su propuesta de herramientas para el cuidado de la salud, porque conocer el propio cuerpo, disponer de información y buscar ayuda profesional cuando sea necesario son pasos fundamentales para afrontar cada etapa de la vida con mayor bienestar y capacidad de decisión.

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