- La Concejalía de Salud desarrolla una nueva fase del programa municipal de vigilancia y control mediante tratamientos biológicos y endoterapia.
- Mélani Sánchez y la bióloga de Lokímica, Lidia Nájar, destacan la importancia de actuar en otoño para reducir la presencia de orugas antes de la fase de mayor riesgo para personas y animales.
El Ayuntamiento de Novelda, a través de la Concejalía de Salud, ha puesto en marcha una nueva fase del programa municipal de prevención, vigilancia y control de la procesionaria del pino, con actuaciones en centros educativos, parques, jardines y otros espacios públicos del municipio. Los trabajos están siendo ejecutados por la empresa concesionaria Lokímica, mediante tratamientos preventivos adaptados al ciclo biológico de este insecto.
La concejala de Salud, Mélani Sánchez, ha explicado que estas intervenciones forman parte de una planificación anual, que presta especial atención al otoño, cuando las larvas comienzan a desarrollarse y alimentarse de las acículas de los pinos.
Sánchez ha recordado que la procesionaria del pino es una especie propia del ecosistema mediterráneo cuyas orugas poseen pelos urticantes que pueden provocar irritaciones y reacciones alérgicas en las personas, además de ocasionar problemas graves de salud a los animales, especialmente a los perros. Si una mascota entra en contacto con estas orugas, debe recibir atención veterinaria inmediata.

Tratamientos biológicos y endoterapia para prevenir su proliferación
La responsable y bióloga de Lokímica, Lidia Nájar, ha explicado los procedimientos que se están utilizando actualmente para combatir la procesionaria y ha insistido en que su control debe realizarse durante todo el año, no únicamente cuando las orugas descienden de los árboles.
Nájar ha detallado que el ciclo biológico del insecto comienza con la aparición de las mariposas, aproximadamente en junio. Durante el verano depositan sus huevos en las acículas de los pinos y, en otoño, las larvas comienzan a crecer y alimentarse. Con la llegada del frío, se forman los característicos bolsones blancos en las copas de los árboles y, cuando aumentan las temperaturas, las orugas descienden al suelo para enterrarse y completar su ciclo.

El primero consiste en la pulverización de un preparado biológico a base de Bacillus thuringiensis, una bacteria utilizada para el control de determinadas larvas. Al alimentarse de las acículas tratadas, las orugas ingieren el producto, que provoca su muerte.
El segundo procedimiento es la endoterapia vegetal, una técnica que consiste en inyectar un producto fitosanitario directamente en el tronco del pino. La sustancia se distribuye por el árbol a través de la savia hasta alcanzar las acículas, de las que se alimentan las orugas.

Este tipo de procedimientos permiten intervenir sobre las larvas durante su desarrollo, antes de que alcancen la fase en la que descienden de los árboles.
Especial atención a las zonas privadas con pinos
Aunque el Ayuntamiento realiza actuaciones en los espacios públicos, zonas verdes y centros escolares, desde la Concejalía de Salud y Lokímica se ha insistido en la importancia de que los propietarios de parcelas y viviendas con pinos también adopten medidas preventivas.
En caso de detectar su presencia, se recomienda recurrir a empresas especializadas para su retirada, con el objetivo de evitar que las orugas completen su desarrollo y continúe su proliferación en las zonas de pinada.
Cómo comunicar la presencia de procesionaria en espacios públicos
La concejala de Salud también ha recordado que cualquier vecino que detecte presencia de procesionaria del pino en parques, jardines u otros espacios públicos puede comunicarlo a la Concejalía de Salud o a la Concejalía de Calidad Ambiental.
Una vez recibido el aviso, los servicios municipales lo trasladarán a Lokímica, empresa encargada de realizar las actuaciones correspondientes.
Desde el Ayuntamiento se insiste en la necesidad de combinar los tratamientos preventivos municipales con la vigilancia de los propietarios particulares, con el fin de controlar la presencia de este insecto y reducir los riesgos que puede representar para la población y los animales domésticos.




























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