Art. de opinión de José Penalva Navarro

MANSEDUMBRE

Todos somos hermanos,
pues la luz bienhechora
viene a iluminarnos,
debemos tener presente una cosa
que todos debemos de ser amados.

Si somos mansos de espíritu
y de cuerpo purificados,
las puertas tendremos abiertas
de los espíritus liberados.

Compaginemos nuestra vida
con los amores preciados,
que son la familia unida
para trabajos muy confortados.

Nuestra vida puede ser sana
si se vive en claro sufragio,
porque el caminar de las almas
a de ser muy ordenado.

Busquemos siempre la compañía
de seres pacificados,
porque veremos concordia
y nos será grato escucharlos.

Tengamos clarividencia propia
para ver todo lo insano,
porque el alma se alimenta
si le es grato lo ordenado.

Debemos ordenar más la vivencia
para que todo esté justificado,
y poder mirarnos en nuestros hijos
ellos serán nuestro retrato,
y si todo lo embellecemos
con exquisito sumario,
tendremos alcance para ver
todo lo que hemos sembrado,
y recogeremos el fruto
de ese trabajo bueno o mal ilustrado.

Hagamos con amor las cosas
Como Jesús nos lo ha enseñado,
porque a veces por orgullo
tiramos por la borda
lo más hermoso del ser amado.

La virtud nos embellece,
la moral nos enaltece,
la caridad nos aviva el alma,
y el saber dar amor y concordia
es la señal que nos afina la faz
para saber dejar grandes memorias,
y que el día de mañana se nos recuerde
con méritos de alcanzar la gloria.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí