Art. de opinión de Francisco Penalva Aracil

COLOR Y FIESTA

Cuantos sueños e ilusiones puestas en nuestras fiestas de Julio, sintiendo esa dulce impaciencia de disfrutar pronto de ellas, al ver ya, las calles iluminadas por bombillas y guirnaldas de colores.

Color que está muy presente en estas jornadas festivas y nos llenan la mirada de luz y alegría, la misma que nos produce encontrarnos con familiares y amigos, que vuelven a su Novelda queriendo sentir otra vez; el estruendo y el olor a pólvora; la diversión que bulle en las verbenas, conciertos, desfiles, charangas….

Para mí hay tres actos que tienen un atractivo especial; el primero la elección de la belleza, la alegría está presente en sus sonrisas y el deseo de salir elegidas reinas de las fiestas, también en el color de sus trajes y los de las reinas Mora y Cristiana, así como los de las abanderadas de las comparsas que las acompañan.

El segundo es el de los Moros Y Cristianos, con sus espectaculares atuendos y adornos llenos de colorido, el plata y oro de sus cascos, espadas, lanzas, además de los de las diversas comparsas; Como el rojo y negro de los piratas, el blanco de los beduinos, los colores africanos de los atuendos que llevan los Negres Betanics…, al igual que el de los desfiles, que llenan las calles de una gama dividida en mil tonos.

El tercer acto es el de la bajada de la Santa una explosión de colores: Los verdes y grana de las uvas que lleva. Esos tiernos que resplandecen, de las sonrisas de los niños que la besan, levantados en el aire por los brazos de sus padres. Los de nuestra ropa veraniega. Y aquellos tan variados, según el tono de luz que las ilumine, de las piedras del Santuario.

Pero yo me pregunto. ¿Cuál es, el color de la bajada?, creo que el del Sol que todo lo ilumina, difuminando con su resplandor el verde, dándole esa inflexión dorada del atardecer que llega, al mismo tiempo que nuestra Patrona a su primera parada, el veinte de Julio.

Una fecha por cierto propicia para iniciar un noviazgo, como le ocurrió a Luis y Magdalena, el suyo nació ese mismo día del año…Se conocieron junto a un grupo de amigos que iban de “partieta”; ya en el camino de subida empezaron a mirarse, Luis se acercaba a ella y le daba suaves palmaditas de ánimo en la espalda, que no eran otra cosa que el deseo de tenerla cerca y tocarla; Magdalena le miraba ofreciéndole la mejor de sus sonrisas. Cuando llegaron al lugar de la merienda en los alrededores de la casa Lino, lo primero que hicieron fue ponerse juntos y empezar entre los dos a prepararlo todo. Recoger piedras grandes para sentarse.

Cortar la hierba alrededor del algarrobo. Y barrer el rincón elegido.
Al empezar a merendar no dejaron de mirarse, como si estuvieran solos, el resto de amigos parecían no existir. Fue una tarde llena de roces, toques deliberados de las manos, la cara, mordiscos de los dos a la misma manzana “vols un moset”. Todo entre el rubor que les daba la excitación de una incipiente sexualidad. Gestos de una fuerte atracción mutua, que delataban el inicio de una relación amorosa, como así fue.

Ya bajando hacia el pueblo, Luis llevaba las cestas de los dos. Y el contraste de la luz que los intensos rayos del sol de aquella tarde, iluminaban la pelirroja cabellera de Magdalena le daban a su rostro pecoso, una belleza especial solo propia, de las mujeres que viven en la sana vida de la huerta.

El Tío Luis y su mujer Maleneta, hoy son dos felices abuelos que siguen juntos rodeados de sus hijos y nietos en su casa de L´ Alforna; y aun recuerdan entre risas picaras de complicidad y amor, aquel 20 de Julio en el que se enamoraron y que nunca han olvidado.

4 COMENTARIOS

  1. La bajada de La Santa es mágica y espiritual. Por mucho que escribamos sobre ella, nunca sabremos hasta qué punto. Enhorabuena por su entrañable relato.

  2. Amigo Jose Maria. Hacer llegar a los lectores recuerdos agradables, es uno de los principales motivos por los que escribo; celebro que te guste mi artículo. Un saludo y buenas fiestas.

    Amigo Jose Fernando. La bajada de la Santa, creo que es especialmente magica, porque reune allí arriba en el Castillo, a todos los noveldendeses. Los que le tienen devoción y los que sienten por ella algo también importante como és, afecto y respeto. Felices fiestas y entrañable bajada. Un saludo.

  3. Buenas noches sr.Penalva
    En un principio estructura su relato en torno a los tres acontecimientos que.bajo su criterio,sobresalen en las fiestas matronales de Novelda ( las patronales son en honor a San Pedro apostol pero casi nadie las celebra).No sé si ignorando el orden de prelación que ud. mismo propone o porque se emocionó en la romeria de la santa,dispone de la mayoría del articulo para relatar una tarde de noviazgo medio siglo atrás.Para ser un romance de los años 50 lo cierto es que la seducción era rápida.Le aseguro que tras leer la secuencia de gestos y actos de acercamiento y conquista,tras compartir los jugos y la saliva de la manzana,por un momento he pensado que Luis y Maleneta acabarían consumando su amor detrás del algarrobo.
    Un saludo.
    KLAUS

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