Art. de opinión de Vicente Díez

DEPORTISTAS VETERANOS NOVELDENSES (3)

“Paco” Falcó Iñesta (judoka)

Hoy les traigo de nuevo una biografía ya publicada en el “Ciutat de Novelda” (2.004) de alguien a quien admiro por su extensa y múltiple adaptación a cualquier deporte y al que todos conocemos y señalamos con agrado en Novelda. Además, es un hombre sencillo y amable con quien necesite consejo sobre algún tema deportivo. En la vecina localidad de La Romana vio la luz nuestro personaje del deporte, en el año 1.949 y de niño sólo conoció el fútbol como actividad, junto al resto de chavales. Coincidió en el colegio junto a mi esposa y mi cuñado, teniendo como profesor a mi suegro; por tanto, Falcó conoce a ambos desde la infancia. A los diez años, fue matriculado como interno en Los Maristas de Murcia. Allí practicó el balonmano y actuó en liga regional, siendo máximo goleador. Fue su debut a nivel de competición.

Pero Falcó destaca por su carácter de probarlo (y hacerlo bien, incluso triunfar) en todo. Se podría decir que es un sportman, a la vieja usanza. Ha competido además en ciclismo, esgrima, boxeo, triatlón, duatlón. Practicó esquí, montañismo (¿te queda algo nuevo para debutar?). En el año 2.004, con 55 años, fue primero de su categoría en la “Subida al Castillo”. Posteriormente, se ha decantado más por el duatlón y el triatlón (natación, bicicleta y carrera pedestre) y cuenta con numerosos puestos en los podios. El más destacable de ellos ha sido recientemente su primer puesto en París, así como en nuestra provincia y diversos lugares por toda la piel de toro.

Vino a Novelda a estudiar con 16 años y jugó con el Romanense C.F. en Regional. Después fichó por el San Vicente y el Novelda C.F., en 3ª división, siendo contemporáneo de los Makoli, Alvarado, etc.

Se empleó en la banca y se trasladó a Alicante, donde conoció al profesor de judo, Francisco Santamaría y le entró el gusanillo por este deporte, por ser distinto a los de equipo, como el fútbol o el balonmano. En los deportes de lucha, como el judo, sólo actúa uno contra otro y le pareció esta actividad la más noble. Si la espalda del rival toca el suelo, es un “hippon”, equivalente al K.O. Ya metido en el kimono blanco (el de principiante), conoció al profesor Sergio Cardel, campeón europeo, quien fue posteriormente preparador de Miriam Blasco (medalla de oro en Barcelona/92) entre otros destacados judokas. Esta deportista tiene una preciosa avenida con su nombre en la zona de Entreplayas, de Alicante. El profesor Cardel falleció un mes antes de la Olimpiada de Barcelona/92. Desde su alto pedestal se emocionaría al ver triunfar a alguien a quien había guiado desde sus inicios.

Nuestro vecino y protagonista Paco Falcó participó con el equipo provincial de Alicante en ligas nacionales. Estos equipos constaban de seis luchadores, uno por cada peso y Falcó estaba incluido en la categoría de hasta 71 kgs., en la que llegó a obtener el Campeonato Nacional y por Equipos, con la Comunidad Valenciana varias veces, así como en plata y bronce y ha competido personalmente en Francia, Italia, la antigua Checoslovaquia, Marruecos…

Para aspirar al cinturón marrón, han de transcurrir dos años y pidió permiso a la Federación para abrir un Club/Gimnasio en Novelda, lo que fue posible en 1.974, ubicándose inicialmente en el Colegio de los Padres Reparadores y después en la calle Argentina. Su interés por el judo, del que fue pionero en Novelda, le llevó a divulgarlo y se dedicó más a enseñar a otros que a competir personalmente. Fue 4º Dan en judo. Me detalla Falcó que para llegar a este nivel, hay que ser previamente Cinturón Negro. Se hace una eliminación entre seis aspirantes y el vencedor, recibe el título de Primer Dan. Posteriormente, se repite el protocolo entre otros seis contendientes para aspirar a 2º Dan, del que sólo uno lo consigue. Ídem de lo mismo para el Tercer Dan y al conseguirlo, se está capacitado para impartir clases. Con el 4º Dan en el bolsillo, se aprende la defensa ante un arma blanca. Paco me mostró, como adorno, un sable largo o katana y un cuchillo de estilo oriental.

Ya con el gimnasio en funcionamiento, por el que pasaron innumerables alumnos, éstos acudieron a diversos Campeonatos Nacionales, habiendo conseguido un total de 10 oros, 12 platas y 20 bronces. El propio seleccionador nacional, Sr. de Frutos, vino en el año 1.981 a Novelda para preparar a la selección, lo que demuestra la popularidad de Falcó. La judoka local, Magda Osaín, quien recibió sus primeras lecciones y se curtió aquí, fue la primera mujer cinturón negro de la provincia y estuvo en el equipo nacional en 1.982. Magda tuvo años después su propio gimnasio, pues su maestro abandonó la actividad instructora, una verdadera lástima pues el carisma de una figura o maestro, atrae a sus admiradores y aumenta el número de alumnos. Otra joven local, Miriam Berenguer, fue bronce en los Nacionales de Alcalá de Henares. Incluso la mejor judoka femenina española de la historia y campeona olímpica en Sidney (2000), Isabel Fernández, natural de Torrellano, vino a entrenar al gimnasio de Falcó. Nunca olvidaré el recibimiento que le hicieron a Isabel, al regresar al colegio en el que impartía clases de este deporte, en Alicante. Simplemente, apoteósico.

En 1.986, otro alumno, César Jesús Lozano, conquistó cinco medallas en los Campeonatos del Ejército del Aire. Jaime Miralles, un nuevo alumno de más de 95 kgs. acabó tercero en un torneo internacional, contra las selecciones de Francia, Italia y Marruecos. Ese mismo año, Antonio Ayala, nieto del popular locutor local de radio deportiva, fue bronce en los Nacionales.

Hubo en 1.987 un campeonato comarcal del Medio Vinalopó, en el que el noveldense Mario Juan fue campeón en la categoría de hasta 65 kgs… Larga es la lista de sus alumnos más destacados y habría que incluir a Daniel Deltell y a José Miguel Castelló, hasta 71 kgs. A José Fernando Martínez, hasta 60 kgs. y a Sergio Guerrero, hasta 85 kgs. Miguel Angel García o José Martínez consiguieron el cinturón negro. En una ocasión, yo mismo les vi en invierno, con bicis de montaña por los alrededores de Orito, como preparación integral. Un alumno especial, Julián Fajardo, vendedor de cupones de la ONCE, quien también practicó ciclismo en tándem y coincidió en alguna carrera conmigo y con la inolvidable Carmina. Como judoka, Julián consiguió el bronce en la Paraolimpiada de Barcelona/92 y posteriormente, acudió a los Campeonatos Mundiales en Calgary (Cerdeña, Italia), acabando 4º. Otro alumno especial para Paco Falcó es su propio hijo, Alejandro, quien consiguió ser subcampeón nacional hasta 65 kgs., en San Sebastián/91.

Falcó impartió clases de defensa personal a los diversos cuerpos de policía del Medio Vinalopó y me explica el sentido del saludo que se ve en las artes orientales: en esa parte de Asia no hay costumbre de dar la mano al saludarse, sino hacer una flexión de cintura en la que suele comenzar el inferior, tanto física, cultural o deportivamente. Es correspondido por la otra persona, como sinónimo de respeto y a veces, se ve que repiten la flexión varias veces y siempre responde el oponente. Lo que está mal visto y es casi peligroso, es que el inferior tenga la cabeza más alta que el superior. No hay que mirarle fijamente a los ojos; de ahí la flexión, que es correspondida.

Su titulación le acreditaba para ejercer como profesor de educación física y ejerció como tal en diversos colegios de la localidad. Promovió el esquí en el colegio de Las Carmelitas y estuvieron en Sierra Nevada, Andorra, los Alpes, etc. Asimismo, participó en algunos maratones. Como se ve, un hombre inquieto deportivamente; un todo terreno y deportista completo.

Pero la vida sigue y Falcó cerró su gimnasio en 1.998. Desde entonces, practicó otros deportes, como ciclismo, triatlón o montañismo. Ha subido a pie el macizo del Atlas marroquí, en su punto más alto, el Tumkal, a 4.680 metros. También hizo cicloturismo a través de Austria y realizó dos veces el Camino de Santiago; “a pata” y a pedal.

Actualmente está jubilado de la banca y su pasatiempo favorito es el baile (pero, ¿aún te queda tiempo libre, Paco?), en el que ha conseguido matrícula de honor. Conserva una estilizada figura, similar al mítico bailarín Fred Astaire. Hace unos años, le propusieron hacer en velero la ruta colombina: Cádiz – Canarias – Cuba – EE.UU. – Gran Bretaña y regreso a casa.

En resumen, eres quizá el mejor ejemplo para los jóvenes deportistas. Confío que con tu experiencia, sigas siendo el mismo, un personaje del deporte y una persona sencilla. Un abrazo, querido Paco. Y… “Sayonara, sinsei”

P.D.- La próxima biografía será la de Antonio Cremades Azorín, “el Bañero” (nadador) Si conoces, querido/a lector/a, algún caso de deportista veterano en Novelda, incluso de persona fallecida, no dudes en telefonearme. (Vicente, tfno. móvil 633 25 25 00)

5 COMENTARIOS

  1. En primer lugar FELICITAR al Señor Vicente Diez,por sus conocimientos Ciclistas y por sus acertados articulos relacionados con los deportistas de novelda. Con los mismos todos aprendemos algo nuevo sobre nuestro deporte.
    Y refiriendome a nuestro admirado PACO FALCO,poco mas puedo añadir desde mi modesta opinion, pues DIEZ lo expreso todo correctamente. Solamente expresar publicamente mi admiracion sobre este GRAN MULTIDEPORTISTA,que en la actualidad,defiende con gran cariño y buenos resultados con sus «envidiables» 63 añitos los colores del CLUB ATLETICO NOVELDA-CARMENCITA,siendo un HONOR para un servidor tenerlo como deportista referente y ejemplo para nuestros atletas JOVENES.

    En su dia pense, cuando PACO por los motivos que fuesen dejaba el YUDO,que este noble deporte tenia una importante «perdida» y en la actualidad pienso que con PACO ,nuestro ATLETISMO, gana muchos e importantes VALORES DEPORTIVOS. Muchos animos y te deseo de corazon mucha salud para que sigas dandonos LECCIONES DE DEPORTISTA INTEGRO.

  2. Paco eres un crack…. tú ya lo sabes pero mi admiración por ti no tiene límites y aprovecho este gran artículo para que lo sepas. un abrazo.

  3. Enhorabuena, Vicente, por tan gran iniciativa.

    Hoy nos hablas de un atleta que, además de ser mi amigo, compartí sus enseñanza de judo durante algunos años. Llegué sólo hasta cinturón naranja. Fue entre los años 1978 y 80. Yo empecé en la Escuela de Judo que tenía en la Calle de los Padres Reparadores (no recuerdo ahora su nombre), no en el Colegio. Subiendo a la derecha.

    Luego pasamos al gimnasio que montó en la Calle Argentina, que era un antiguo garage, que llegaba hasta la calle Desamparados. Gracias al deporte conseguí estar dos años sin fumar,y, curiosamente, en vez de engordar, adelgacé. Era mucho el depporte que Paco nos hacía hacer.

    Los domingos nos íbamos, desde su gimnasio, corriendo hasta el Chorro de la Sud (supongo que será el Chorro de la Azud), allí nos machacaba con infinidad de ejercicios.

    Tengo mucho que agradecerle a Paco. Lo más importante que me inculcara el amor al deporte, que aún, con mucha más modestia, por los años y por los kilos, sigo practicando. No a su nivel, porque lo de Paco no es humano, pero sí sigo haciendo mis pinitos, que aunque no me quitan los kilos (eso sólo lo hace una buena dieta), sí me dan salud, al menos eso dicen las pruebas que semestralmente me hago.

    Ese amor al deporte se lo debo a Paco. Me parece, Vicente, que has acertado plenamente con tu homenajeado de hoy y te animo a que sigas con esta gran iniciativa.

    Un saludo.

  4. Hola Vicente, muy acertados tus artículos sobre los deportistas nuestros, y Paco es uno de ellos, hace poco se llevó el campeonato de Triatlón en Benidorm y el de duatrlón de Santa Pola, y todos recordamos a tantos otros que gracias a tus escritos nos llevan a volver a tenerlos en nuestra memoria, gracias por ello Vicente.

  5. El agradecimiento por mi parte a todos los que lo leen y más aún, a los que dan su opinión, animándome. Aún me que dan varios depolrtistas nuevos. Os espero aquí.

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