Art. de opinión de Vicente Díez

DEPORTISTAS VETERANOS NOVELDENSES:

1) Carmina Alonso Pérez (ciclista).-

Quizá recuerden ustedes que esta sección de biografías de viejas glorias del deporte local ya la publiqué hace varios años en un periódico hoy desaparecido, “Ciutat de Novelda”. Su editor – director falleció en 2.005 y dejé varias entrevistas en el tintero. Hoy creo llegado el momento de reeditar algo de todo aquello. Confío en que les guste. Sólo pretendo refrescar la memoria de los que nos gusta el deporte, en general.

Voy a sacar a la luz en primer lugar a una persona muy entrañable para mí. De hecho, la acompañé en múltiples ocasiones con su tándem tanto en paseos, como en entrenamientos y en competiciones ciclistas, en las que participamos juntos, patrocinados por su empresa, la ONCE.

Como sin duda sabrán, Carmina falleció el año pasado (2.010) y quedé en deuda con ella. Cierto día, hace pocos años, me telefoneó proponiendo que para retirarnos definitivamente con el tándem, subiésemos al Santuario. Le contesté que ya no estábamos físicamente preparados; si acaso hasta donde empieza la cuesta. Bien; pues como no era Carmina quien se achicase ante nada, su respuesta fue que como en alguna ocasión, por avería, bajásemos del tándem y a pie (ella, agarrada del sillín trasero y yo, sujetando el manillar) subiríamos andando y en la bajada, no necesitaríamos ayuda. Pero yo estaba entonces saliendo de una grave enfermedad y lo dejé “para más adelante” y esto quedó pendiente. No te preocupes, Carmina, cuando te reencuentre en el cielo, daremos una vuelta por la Vía Láctea, prometido.

Carmina fue muy conocida por todos en Novelda. Cuando iba por la calle con su bastón blanco y su perro “Chico”, todos la saludaban e inmediatamente, quien fuese forastero, se percataba que era ciega. También tuvo su faceta deportiva infantil. Comenzó corriendo de niña y organizando travesuras: tocar timbres y picaportes con otras compañeras, de las que ella era la líder y organizadora. Esto me lo ha contado una de sus compinches de entonces y ésta era la que “pagaba el pato”; por ser la más pequeña y correr menos, se llevaba alguna “calbotá”. Su marido, Antonio, recita de maravilla las poesías de Miguel Hernández; este matrimonio aparece en una de las fotografías aportadas.

Nuestra protagonista nació en 1.930 y a los 14 años marchó con su familia a México. En aquellos años, aún había peligro al “cruzar el charco”, por seguir en vigor la II Guerra Mundial. Ya en tierras aztecas, su hermano Eduardo se instaló allí definitivamente y el resto de la familia Alonso regresó años después a la Madre Patria.

Ella fue perdiendo progresivamente la visión y comenzó a trabajar en la ONCE en 1.971, recorriendo a pie toda Novelda. Ya había practicado la bicicleta en la adolescencia. Consiguió un tándem por medio de la ONCE (lo que algunos llaman bicicleta para dos personas) y de nuevo volvió a ponerse en forma. Paulatinamente, la ONCE fue promocionando el deporte en general para sus afiliados, gracias al delegado provincial y hoy director nacional, D. Miguel Carballeda, quien quería y logró, demostrar que los vendedores del cupón podían competir en casi todos los deportes. Inolvidable organizador el Sr. Carballeda. Fue una especie de Florentino Pérez, pues si le hablabas de un proyecto deportivo que viese factible, preparaba raudo el cheque.

En 1.989 y en años posteriores, se celebraron Campeonatos Nacionales de muchas especialidades deportivas: ciclismo en tándem, baloncesto en silla de ruedas, futbito con balón de cascabel, natación, atletismo, ajedrez, etc. Así es que ya tenemos a la intrépida Carmina en el tándem (tenía uno de paseo, con guardabarros “el Antediluviano” y compró otro de carreras, que era una maravilla, “el Supersónico”, les llamábamos ella y yo). Imitábamos a “Perico” Delgado, con el cual ella coincidió en una entrevista en Canal 9. “Lo que peor me sabe es que yo nunca podré ser primera en un sprint”, declaró en aquella entrevista, con sus bromas habituales. Carmina necesitaba un piloto, pues ella iba detrás, de copiloto. Tuvo diversos pilotos como acompañantes en entrenamientos y carreras. Entre ellos, recuerdo a mi amigo del barrio de Mª Auxiliadora: “Pepe Turbo”, actual conductor de la promesa local, Julio Alberto Amores. Otro piloto con el cual coincidió varias veces fue un tal “Pasera”, de Alcoy; con éste compitió incluso en Francia. Los entrenamientos solían ser por las carreteras cercanas a Novelda.

Participó en carreras de tándems en Totana y Denia, conmigo, en 1.989 y con “Pasera” en el Campeonato de España, celebrado en dos ciudades: Valencia y Barcelona y consiguieron el campeonato nacional, en categoría mixta (hombre y mujer). Después, la ONCE se animó a internacionalizar estas competiciones y contactó con otros países. En Saint Eitenne (Francia) tuvieron rivales europeos y consiguieron allí medalla de bronce, debido a una avería de última hora, cuando ya era imposible intentar reparar, sino que como mejor puedes, llegas andando a la meta, para no perder más puestos. Todo ello por no abandonar ”¿Abandonar yo?; eso es pecado decirlo”, me contaba.

También acudió a una concentración en pista para ciclistas invidentes o deficientes visuales, en Segovia, a cargo del seleccionador nacional, Juan Carlos Pérez y allí conversó de nuevo con “Perico” Delgado, quien se acercó a visitarles y animarles.

Carmina tenía un optimismo contagioso. Sólo tomaba la parte positiva de cada situación. Nos enseñamos mutuamente un refrán, el uno al otro. El suyo: “No me cuentes penas / cuéntame alegrías / que para saber de penas / ya tengo las mías”. Y el mío recíproco: “¿Tienes sed? en la meta beberás / ¿Tienes cansancio? en la meta, descansarás / ¿No te queda avituallamiento? afloja la marcha y en la meta, comerás”. En una ocasión en que entrenábamos junto a otro ciclista, íbamos desde Agost hacia el Rincón Bello y le comentamos lo alto que era el barranco: “Yo me tapo los ojos y así, no lo veo”, fue su respuesta. En otra ocasión, atravesando nuestra ciudad y recibir saludos de la gente conocida, al vernos en tándem (casi dábamos la nota circense, para algunos), le comenté en su casa que ella era la heroína local, pues calculando el porcentaje de mujeres que compitan en cualquier deporte, comparado con el de varones (aprox. el 25%, mujeres) y que tuviesen 60 años (entonces) y que además fuesen ciegas, casi seguro que eres la única, Carmina.

De su vocabulario estaba excluido el verbo “abandonar”. Había que llegar a la meta, sea como sea. La vida es monótona de sobra, como para no intentar destacar como fuere y el abandono es el refugio de los timoratos, quienes se quedan después justificando su batallita, o excusa. Hablar de retirada, era tabú para ella.

Tras unos años con licencia federativa para competir, colgó el dorsal pero siguió practicando el tándem en plan paseo con vecinos, con su nieta Cecilia o conmigo. Por cierto, me contó que un vecino joven que iba de piloto listillo, en el regreso a casa, Carmina notó que les costaba más avanzar y le preguntó si iban cuesta arriba. Éste contestó que no; simplemente había apartado los pies de los pedales. Otras veces, salía con su inseparable “Chico” a pasear, disfrutando con familiares y amigos, que éramos muchos aquí, en Novelda.

Por último, me prestó su tándem “Antediluviano”, para añadirlo a la exposición (año 2.003), con motivo del Centenario del Tour de Francia, que se desarrolló en la Biblioteca Municipal Gómez Tortosa. ¡Carmina, fue un inolvidable placer acompañarte en entrenamientos, en carreras y en este reportaje! Un beso muy fuerte donde quiera que estés… Ah! Y vé preparándote, que juntos imitaremos a E.T., pedaleando entre las nubes del cielo.

P.D.- La próxima biografía será para Ramón Moreno Alberola, “el Cañón” (arquero). Si conoce usted, amigo lector, algún caso de deportista para biografía, conecte conmigo: (Vicente; tf. móvil 633 25 25 00). Gracias por su atención.

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5 COMENTARIOS

  1. Gran realato, amigo Vicente. Quién no recuerda a la buena de Carmina? En Novelda, todos. Gran mujer y mejor persona. Yo tmbién recuerdo, y os veía, pedaleando por parajes de Novelda. Gracias, Vicente, por tu sentido recuerdo. Es muy gratificante. Un cordial saludo

  2. Vicente, gracias por habernos recordado a Carmina, mujer entrañable y buena gente, muy querida por mi y por mi esposa. Cuando tenía la papeleria ella nos brindó su amistad y nosotros la recibimos con todo cariño, hasta poco antes de su fallecimiento estuvimos en contacto con ella y con su hijo, vaya para él mi saludo más entrañable, y para ti por recordárnosla.

  3. Vicente, gracias por haberne recordado a Carmina,esa mujer entrañable y buena gente, muy querida por mi.fue la culpable de que yo cojiera la bici.Si Vicente yo soy el mencionado vecino.No se me an saltado las lagrimas por que……..no se CARMINA la ABUELA para mi.hera una persona muy especial y senti muchisimo su muerte y no poder estar en Novelda para haverle dado un aplauso que es lo que se merecia por su entusiasmo y esfuerzo.ves ahora si seme saltan las lagrimas. vicente si tienes mas comentarios de Carmina por favor mandamelos.
    mi tel 607329517

  4. Ha sido un placer exponer mis recuerdos sobre esta inolvidable mujer. Os agradezco vuestros comentarios… y no será la última biografía. Prometido. Si bien, me gustaría leer más opiniones. Hasta la próxima, amigos.

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