Art. de opinión de Plácido Ferrándiz

UN DOLOROSO DESCUBRIMIENTO

El descubrimiento fue doloroso. Los hay que requieren pagar un alto precio, a veces casi empezar desde cero. Y sé que es delicado -y complicarse la vida- compartirlo, pero creo que debe hacerse. Los seres humanos hemos desarrollado potentes y sutiles mecanismos para defendernos de la verdad, pero no deberíamos temerla. Mi experiencia es que aunque pueda hacerte sentir hasta ofendido al principio y pueda ponerte la vida patas arriba, finalmente es liberadora: “la verdad os hará libres”, dice mi Maestro.

Yo he conocido el catolicismo desde pequeño, no he sido un mero católico por costumbre social, digamos que puse bastante carne en el asador. Pero el mismo Dios a quien yo creía conocer y servir me llevó (este es mi convencimiento), al igual que a muchos otros, a realizar este descubrimiento doloroso: el cristianismo que yo había recibido y conocido, y al que había entregado mi vida con toda sinceridad y buena voluntad, era una versión deformada del cristianismo genuino conforme al Nuevo Testamento y el resto de la Escritura. Como digo, descubrir esto requirió tiempo, sudor y lágrimas, pero finalmente no pude más que abandonar el catolicismo y mi puesto allí para tratar de ‘regresar a las fuentes’. Obviamente esta lectura de la historia de la Cristiandad entra en conflicto con la que hemos recibido por aquí la mayoría desde pequeños, hayamos sido católicos o no, pero es necesario que sea dada a conocer.

Ya en tiempos de los últimos apóstoles, la cristiandad empezó a alejarse de su fidelidad y frescura original hasta transformarse a partir del siglo IV, al unirse al Imperio Romano, en algo muy diferente de lo que Jesucristo quiso. Los últimos libros del Nuevo Testamento atestiguan el inicio de este proceso de decandencia. Progresivamente, se fueron perdiendo las características de la Iglesia del Nuevo Testamento y se fueron introduciendo elementos extraños: ‘lobos rapaces’ que se infiltrarán entre los responsables de las iglesias y hablarán cosas perversas arrastrando a los discípulos (Hechos 20:28-30); “amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella” (2Timoteo 3:1-5); iglesias que han perdido su ‘primer amor’ (Apocalipsis 2:4-5), que enseñan y practican doctrinas que Cristo aborrece, que tienen nombre de que viven pero están muertas, tan tibias que producen nauseas a Cristo, que tienen a Cristo expulsado fuera llamando a la puerta (Apocalipsis 2-3)… ¡Trágico!.

El mismo Jesús lo había profetizado en varias parábolas, como la del grano de mostaza (Mateo 13,31-32): vemos que una semilla de hortaliza que produce normalmente un arbusto se convierte extrañamente en un árbol, sufre un crecimiento desmesurado, anormal, por lo que en él vienen a anidar ‘las aves del cielo’. Unos versículos antes, en la parábola del sembrador, vemos que ‘las aves del cielo’ simbolizan a ‘el malo’ (el diablo). Tenemos entonces que los límites del Reino de Dios representado por la Iglesia se han desdibujado, ha crecido de una manera anormal, incluyendo cosas que no debían ser incluidas, lo que da pie a que el diablo tome posiciones en ella.

Después de tres siglos de persecución a los cristianos por parte del imperio romano, el proceso de decadencia llegó a un momento clave cuando el emperador Constantino (s. IV) cambió la política del imperio respecto a los cristianos (Edicto de tolerancia -313-), y en poco tiempo el cristianismo fue impuesto como religión oficial del Imperio (Edicto de Tesalónica del emperador Teodosio I -380-). El matrimonio entre la Iglesia y el poder mundano se consumó, trayendo graves consecuencias para el cristianismo. Era comprensible que tras tres siglos de crueles persecuciones, los cristianos recibieran con los brazos abiertos los cambios que trajeron estos hábiles políticos; pensaron (y aún muchos siguen pensando) que aquello fue un triunfo para la fe cristiana, cuando en realidad… fue una triste y profunda derrota. Comprender este hecho requeriría tener una mínima idea de cómo era el cristianismo en sus fuentes, pero trataremos de exponer siquiera algunas de estas transformaciones a modo de botón de muestra:

> La unión de la Iglesia con el imperio provoca que todos se hacen cristianos, pero al alto precio de cambiar los contenidos del cristianismo para poder incluirlos. Todo quedó alterado. La fe fue impuesta y muchos se pusieron el rótulo de ‘cristianos’ sin verdadera conversión y convicción, trayendo consigo sus ideas, creencias y prácticas paganas, que empezaron a mezclarse con el cristianismo, deformándolo. Muchos de éstos entran en la Iglesia por otros intereses, llegando incluso a ‘puestos de gobierno’ que al principio no existían en esa forma en la Iglesia. La vida de numerosos papas y prelados cayó a niveles escandalosos de inmoralidad. Las jerarquías eclesiásticas y los teólogos se creyeron con autoridad para enseñar, añadir, inventar… doctrinas y prácticas ajenas o contrarias a las Escrituras. La lectura de la Biblia fue restringida cuando empezó a ponerse en evidencia todo esto. Era el cumplimiento de la parábola profética del grano de mostaza, que creció de un modo anormal, como si la hubiran modificado genéticamente, cobijando dentro de sí todo tipo de ‘pajarracos’. Lo cual no quita que también ha habido y hay católicos sinceros, de buena voluntad, personas ejemplares y entregadas… pero herederas involuntarias de una versión adulterada del cristianismo.

> Muy relacionado con esto, el bautismo pasa a ser un rito social de nacimiento, dejando de expresar la identificación consciente y voluntaria con Cristo crucificado y resucitado, una declaración pública de adhesión a Cristo con la que uno empieza a seguirle, y entra en la comunidad de los que libremente han aceptado ser sus discípulos. Esto ha conducido a situaciones surrealistas: católicos ‘no practicantes’; católicos ‘sociológicos’ (por tradición o de ritos sociales ocasionales); incluso católicos ‘no creyentes’!, como se confesaba un popular político noveldense hace poco en el facebook; o el mismo presidente de la asociación de cofradías de Semana Santa de Sevilla confesándose en la radio como ‘no creyente’, pues tal evento es una expresión folklórica popular que trasciende lo religioso… También ateos que exigen a las autoridades eclesiásticas ser borrados del libro de bautismos en el que figuran contra su voluntad.

> Cediendo a la tentación del poder que ya tuvo Jesús y que rechazó (‘tomar el poder político para para hacer más bien y mejor’), se aceptó una nueva actitud ante la violencia: los poderes públicos persiguen las herejías y las otras religiones, los cristianos pueden ser soldados, los cargos que comportan el uso de la coacción y la violencia (multar, embargar, encarcelar, ejecutar…) ya no son incompatibles con la condición de cristiano. La Iglesia a partir de este período se apoyó en el poder político para empezar a perseguir y matar no sólo a los herejes, sino a los cristianos que querían vivir la fe auténtica. Pasó de ser perseguida, a ser perseguidora y asesina (“Viene la hora cuando cualquiera que os mate, pensará que rinde servicio a Dios” -Juan 16,2b-). Donde y mientras la iglesia católica ha estado unida al poder político, ha sido perseguidora, desgraciadamente hasta tiempos demasiado recientes y en lugares no muy lejanos…

> La vida y ética propia de quien está bajo el gobierno de Cristo (eso significa ‘cristiano’) que se expresa en ‘el sermón de la montaña’ de Jesús (Mateo 5-7), demasiado ‘radical’ para la masa ‘cristianizada’, comienza a ser sustituida por una ética más fácilmente ‘generalizable’ a toda la sociedad, incluyendo los poderosos, quedando como ‘consejos evangélicos’ para una casta separada de cristianos especializados: los religiosos, influidos además por un concepto de la ‘fuga mundi’ (separación del mundo) más platónico que cristiano.

> En teoría, ahora toda la sociedad es iglesia, pero en la práctica el término se comienza a reservar a los clérigos, a los monjes y a los templos (edificios paganos). Ellos son ahora la iglesia ‘visible’, pues ya no hay asambleas cristianas reales identificables visiblemente. Y reaparece así la división entre clérigos y laicos, la ‘doctrina nicolaíta’ aborrecida por Cristo (Ap 2:6): ‘niko’ + ‘laos’ = victoria sobre el pueblo, una clase mediadora, la casta sacerdotal, el sacerdocio del Antiguo Testamento que Cristo abolió reintroducido.

> Se adopta la forma administrativa y territorial del imperio (curia, nuncios, diócesis…), perdiéndose el concepto original de la iglesia local. Ahora la Iglesia es una pirámide jerárquica, a imagen del imperio. Contra la enseñanza y práctica bíblica aparece el ‘episcopado monárquico’ y Roma encumbra a un único obispo que extiende su jurisdicción sobre todos los cristianos del mundo: el ‘papado’, que se empieza a atribuir títulos que corresponden a las tres Personas Divinas: con el título de ‘Sumo Pontífice’ (= máximo Puente, máximo intermediario entre Dios y los hombres) usurpa algo que pertenece sólo a Cristo, el único Mediador; le usurpa al Padre el título de ‘Santo Padre’; le usurpa al Espíritu Santo el título de ‘Vicario de Cristo en la tierra’. ‘Vicario’ es el que está puesto en representación de otro, y la Palabra de Dios sólo permite aplicar esto al Espíritu Santo y al Cuerpo de Cristo (la Iglesia genuina en su conjunto), nunca a un sólo hombre.

> Se introduce en la cristiandad la adoración de la diosa, como en las religiones paganas. La adoración a la Madre y al Hijo tiene su origen en la religión de Babilonia, de la que proceden las religiones de la tierra, por eso también Egipto tenía diosa, Grecia tenía diosa, Roma tenía diosa… Como en el cristianismo no había diosa, María, la madre de Jesús, empezó a ser tratada como una diosa. Se la empezó a rendir culto y a otorgar títulos que no tienen base bíblica ninguna, que menoscaban o usurpan la centralidad de Cristo: ‘mediadora’, ‘co-redentora’..; que revelan las influencias paganas, como ‘Reina del cielo’ (era el título de la diosa pagana cuyo culto está condenado en la Biblia – Jeremías 7,17-17; 44,16-29 -).

> La idolatría se adaptó en la cristiandad con la fabricación y veneración de imágenes. Se hicieron imágenes de María, de los santos… Como en Grecia y en Roma había un panteón de dioses, cada uno para una necesidad, María en sus distintas ‘advocaciones’ y los santos son usados para disfrazar esa práctica pagana: ahora se reza a Santa Bárbara cuando truena, a San Pancracio para tener trabajo, a San Antonio para encontrar novio… Son dioses paganos con nombres cristianos. Jamás se menciona en la Escritura que podamos orar o pedir a nadie más que a Dios: al Padre, a su Hijo Jesucristo, o al Espíritu Santo. Jamás. Se empezó a adorar incluso el símbolo de la cruz, convirtiéndolo en un ídolo… En la enseñanza de los diez mandamientos desaparecieron el primero y el segundo: 1º ‘No tendrás otros dioses delante de mí’; 2º ‘No te harás imagen… no te inclinarás ante ellas ni las honrarás…’ (Éxodo 20:1-6), siendo el decálogo reorganizado y reformulado.

Por supuesto que Cristo ha cumplido su promesa a sus discípulos: “…yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”. Está y estará siempre con sus discípulos que “enseñan a guardar todas las cosas que él mandó” (Mt 28:20), no con un cristianismo genéticamente modificado contra Sus enseñanzas y ejemplo. Como en tiempos del Antiguo Testamento, Dios siempre ha llevado adelante sus propósitos reservándose por pura misericordia (no porque sean mejores) un resto fiel, una minoría, que recoge la antorcha de generación en generación, a veces cual pábilo vacilante, otras veces brillando con más fuerza, recuperando poco a poco lo que se perdió, en los márgenes de la gran Historia y de la Cristiandad profesante, menospreciados como una secta, o perseguidos unas veces por el poder político como peligrosos y otras por el poder religioso como herejes.

El catolicismo conserva algunos elementos muy valiosos del cristianismo genuino, pero su naturaleza corrompida por la mezcla pagana y ‘las tradiciones de hombres’ (Marcos 7:5-13), y su lastrada historia de oscurantismo y violencia, lo convierten en una especie de ‘vacuna’ contra el cristianismo genuino, tanto para quienes lo han asumido como para quienes lo han sufrido. Pero, repito, eso no significa que no haya allí personas sinceras que aman de corazón al Señor Jesús, a ellos de dirige esta dramática llamada de Dios: “¡Salid de ella (de Babilonia), pueblo mío, para que no participéis de sus pecados y para que no recibáis sus plagas!” (Apocalipsis 18:4). Babilonia en la Biblia simboliza la religión falsa, lugar de confusión (Babel) e idolatría, donde el Pueblo de Dios fue (y es) llevado cautivo.

Por eso, amigo/a católico/a, estimo necesario contar estas cosas que seguramente le harán sentir ofendido/a. Si usted es un/a católico/a sincero/a que ama de corazón al Señor Jesús le considero mi hermano/a, pero debo denunciar al catolicismo como un sistema religioso que ha corrompido el cristianismo bíblico, y que priva a muchas personas sinceras de acceder y disfrutar realmente de todas las riquezas y bendiciones espirituales que hay en Cristo Jesús. Del mismo modos que estimos sinceramente a los ateos, a los cuales Dios ha amado hasta entregar a su propio Hijo para que no se pierdan, y por ello denuncio el ateísmo como una de las expresiones de la naturaleza rebelde que hemos heredado, como un engaño de Satanás.

Soy consciente de que este tema tiene demasiado peso para un pequeño articulito. Pero creo que es suficiente para que quien desee contrastar, investigar y verificar pueda hacerlo, a estos les remito a este estudio mío más completo: ‘El Nuevo Orden Mundial que viene. Una aproximación a las claves principales del Evangelio de Dios’, en https://docs.google.com/viewer?a=v&pid=explorer&chrome=true&srcid=0B_mL73lQv__hZGZjYmI2Y2ItMzZhMy00ZjFiLThkN2QtMWMxYmY3NjhlZGIx&hl=es

71 COMENTARIOS

  1. Es tu creencia, amigo Plácido, que respeto profundamente, como respetaría lo contrario.

    Lo hemos hablado muchas veces. Es una cuestión de fe. Tienes la tuya y, siempre, la has defendido con vehemencia y, sobre todo, con una vida ejemplar, siguiendo tus principios.

    Pero no intentes convencernos, a mí desde luego ni unos ni otros me vais a convencer, sigue tus creencias y sé feliz con ellas, pero, aunque el proselitismo parece que sea uina obsesión del católico, no caigas en su misma trampa. Cree en lo que crees y deja a los demás que crean en lo que quieran. Ya sé que no impones, pero hablas con una rotundidad que a mí, venga de donde venga, siempre me ha asustado. Ya empecé, de niño, con los Jesuitas y ya tuve bastante. No quiero más citas, sermones, palabra de Dios o pasajes bíblicos. Ya los recopilé todos.

    Un abrazo, amigo.

  2. Lola, tras las muchas intervenciones del Sr. Muñoz-Pellín, a las que usted ha contribuido regularmente con comentarios laudatorios, (por no citar las múltiples de Beresaluze Galbis en el mismo sentido) no he visto que mencione ni se queje used de que ND se esté convirtiendo en una revista religiosa, pero basta que Olivares escriba una intervención defendiendo su postura atea y que Ferrándiz escriba una criticando (¡desde el propio cristianismo!) al catolicismo, y se me subleva usted … que si esto se está convirtiendo en una revista religiosa, que si monotema teológico … ¿Disfruta usted de verdad o es que le ‘pica’? ¿Porqué salta, precisamente ahora? ¿por la pérdida de la exclusividad? ¿Que pasa, que aquí solo pueden intervenir creyentes y, además, católicos?

  3. Placido,las relijiones no son malas,las que son malas son las personas,soy catolico por tradicion y mientras viva no cambiare,no sere yo quien cambie para «adorar»a un mismo Dios…..

  4. AMÉN (Que quiere decir : estoy deacuerdo) Placido. Y es que visto alguno de los comentarios no cabe duda de que : Existe una nueva variedad de ateos hoy en día. Sus líderes son científicos inteligentes y profesores universitarios. Estos “Nuevos Ateístas,” como son llamados (o “Iluminados” como se llaman ellos, (De los que hemos visto la luz y tenemos la razón,qué te mola la frase) éstos comentarios «así lo reflejan» relegando así al resto de personas que no son como ellos a un nivel inferior), se han organizado globalmente y tienen su propio programa radial y también en televisión, los cuales son muy populares. De estos nuevos ateístas se han destacado cuatro de ellos que se les conoce como los “Cuatro Jinetes” y ellos son Richard Dawkins, Daniel Dennett, Sam Harris y Christopher Hitchens ¡ ah ! y quizás algun día Juan G. Olivares. Estos cuatro individuos están vendiendo millones de copias de sus libros en numerosos idiomas. El Ateísmo es el nuevo tsunami, con más personas deseosas de negar a Cristo y listos para unirse en esta última ola de incredulidad.

    El Ateísmo se ha convertido en una gran amenaza para la iglesia (genuina y original). Los nuevos Ateístas tienden a ser articulados y beligerantes. Ellos están agresivamente participando en lo que se llama “el evangelio del Ateísmo,” determinados a eliminar hasta el último vestigio de fe en Dios, que ellos insisten que no solamente es “estúpido” pero sino también “maligno.”
    EL caso es que curiosamente todos éstos acontecimientos están profetizados en la «BIBLIA,» «Pero el espíritu dice claramente que en los ultimos tiempos algunos se apartarán de la fé,prestando atención a espíritus engañosos y a doctrinas de demonios.2 Con hipocresía hablarán mentira,teniendo cauterizada la conciencia» TIMOTEO 2:8-4. ALGUIEN QUIERE MÁS PRUEBAS DE DONDE ESTÁ LA REALIDAD Y LA FALSIFICACION.
    Y es que La imposibilidad en que se encuentran de probar que Dios no existe, me prueba CADA VEZ MÁS su existencia y me refuerza.
    Placido Nosotros testificamos por nuestro Señor, no dándonos ínfulas de ser muy espirituales y condenando a los que no están salvos, sino como individuos que en Su amor y en Su humildad, tratamos de librar del “lazo del diablo” aquellos que “están cautivos a voluntad de él” (2 Timoteo 2:23-26).

    ¿Cómo puede un argumento ser peligroso a aquel que está vestido con la armadura del Señor? ¿Y qué valor tiene tal armadura a no ser que sea en el campo de batalla? ( espiritual ).

    shalom.

  5. Placido, esto de acuerdo contigo en algunas cosas: como por ejemplo, que realmente lo que hay que vivir es el Sermon de la Montaña.

    Pero no en otras: como lo referente a Santa Maria, no se trata de ninguna diosa, y eso debe quedar muy claro: es nada mas y nada menos, que el ideal de vida: el que oye la Palabra de Dios y la cumple.

    En cuanto a la Iglesia, es la que nos ha dado el deposito de la fe, la jerarquia es necesaria, para un buen funcionamiento, hasta en una familia. Pero entendida aqui como enla familia: servicio. El que qukiera ser primero ha de ser ultimo, y servidor de todos.

  6. Tienes razón, Placido, adoran a los santos y a María como a dioses aunque dan toda clase de explicaciones para negarlo, pero es así.Dios no necesita intermediarios.
    Estoy de acuerdo contigo en todo menos en una cosa muy importante que es la base de todo,
    yo no creo que Jesús sea Dios sino un enviado de Dios. Si fuera Dios no se rezaría a sí mismo, y en cambio Jesús oraba y enseñaba a orar.

  7. Hombre, los católicos no van a estar muy contentos, pero a los ateos nos pones tibios también.
    Enhorabuena por disponer de la palabra plácido sólo unos pocos pueden decir lo mismo. El Opus , sus seguidores, los talibanes y la Sharía, las señoritas historiadoras etc etc.
    ¿Tú sabes el cabreo que van a pillar los otros que dicen tenerla? Al final os peleareis por ser el dueño del cuento, verás.
    De los que hemos visto la luz y tenemos la razón ( qué, te mola la frase),dices:
    «denuncio el ateísmo como una de las expresiones de la naturaleza rebelde que hemos heredado, como un engaño de Satanás.»

    En fin, en el otro nos acusaste de la misma moral que Hitler, y ahí sí insultaste, hoy no. Porque a mi me da lo mismo que me bendiga el papá pitufo o que me digas que Gargamel es mi mentor.
    Te voy a decir algo. El que millones de moscas coman lo que tu sabes no es motivo para que yo coma lo mismo. Lo mismo me pasa con los cuentos, por muchos que os los creáis no vais a tener más razón.
    Hay una página en Facebook que se llama así:
    Songoku vino para salvarnos, murió por nosotros y resucitó. ¡Te adoramos songoku!
    Saludos.

  8. Santiago F. , lamento ver que tiene usted tiempo para ilustrar unas manías persecutorias que rayan en lo paranoico, pero no se toma ningún interés en darme la referencia que le pedí, o bien reconocer que no hay tal.

  9. Disculpar que pase, dejarme que me entremezcle entre tanto erudito en leyes de “Dios” emanadas, escritas y dirigidas por hombres imperfectos pecadores y egoístas, como todos nosotros, que han pretendido durante miles de años impregnar nuestros corazones de miedos de amenazas de infiernos de satanases, para dominar a la humanidad en un solo camino que ellos construyeron a partir de las enseñanzas de una persona sencilla que vino a este mundo a enseñarnos la paz y el camino del amor a nuestros semejantes, sin amenazas sin incomprensiones, con el perdón como bandera, y ese sí era el portavoz de su Padre Celestial, y ahora disculpar que me retire con mi Jesús, al que quiero con toda mi alma.

    Un saludo a todos.

  10. Pues sí Santiago, sí. Cada vez seremos más. Que quieres que te diga, a no ser que se vuelva a restringirse la cultura a unos pocos, nos vuelvan a quemar como hace unos siglos o a encarcelar o extraditar como hace 50 años.
    Pero yo no soy ateísta, soy ateo, nada más.
    No pertenezco a ninguna organización y jamás me he reunido con un ateo porque lo sea, si lo he hecho con plácido por ejemplo por ser religioso.
    Es lógico que el ateísmo sea una amenaza para la iglesia, de la misma manera que la policía lo es para los ladrones o el agua para el fuego o el negro para el blanco, pero a mi no me importa que tu seas feliz con tus creencias, al contrario, se que estas te hacen ser una gran persona,¡LO SE!, y yo no quiero cambiar eso, simplemente ahora que se me permite digo lo que yo pienso. No te extrañes de ver más y más y más, los han habido siempre, solo que eran perseguidos o asesinados, aun lo son, en cualquier país donde rija la ley de dios.
    Y no te molestes mucho, pero si algún libro es el más vendido no es de esos que citas y a los que no he leído, sino la biblia, esa que estudias y que es el libro que más dinero ha movido nunca jamás de los jamases.

    SHALOM Santiago
    Ripley, Nadie es nadie si no tiene odiadores.

  11. Estoy totalmente de acuerdo con Wifredo. (Comentario número uno)

    Esa rotundidad con la que expresa Placido sus verdades, e incluso algunos comentaristas, a mí, también me asusta. Debe ser que todavía retumban en mi cabeza los apocalipsis, hechos y Timoteo, anotados.

    Una pregunta directa a: #8 Santiago F. – 16/10/2011 – 17:39

    ¿Qué castigo merecemos, según usted los ateos?

    Y ¿de dónde ha sacado usted que los ateos nos consideremos “ iluminados”?

    Nos han llamado de todo en estos foros, pero lo de “Jinetes del Apocalipsis” ya es de locos. Me veo a Juan montando el caballo negro de la muerte.

    No generalicemos por favor. Hay personas buenas y malas en todos los ámbitos, pero las obsesiones y el fanatismo nunca ha traído nada bueno.

  12. La pasada madrugada miraba un programa en Tele 5, La Noria. Suelo verlo porque los debates políticos me gustan. Al mismo tiempo leía los artículos de opinión de ND, concretamente el del Sr. Ferrandiz, no pude pasar de unos cuantos renglones, ponían en esos momentos un reportaje hablando del secuestro de las médicos en Kenia, mostraban imágenes de los niños muriéndose de hambre. Es demasiado cruel, no puedo soportar tanto sufrimiento, la congoja me ahoga, no encuentro palabras. Hablar de Dios carece de sentido y me siento culpable de poder comer todos los días, de vestir, de tener una sanidad, una educación, lugares de esparcimiento. Me resulta muy pesaroso seguir con este tema.
    Entresaco una frase de observatore que escribe en otra sección, refiriéndose a la muerte que dice: sólo le podemos pedir una cosa; tiempo, más tiempo para morir con dignidad, sin dolor, ni sufrimiento innecesario. Yo digo que uno muere como vive, otros mueren y no viven.
    El cuerno de África también pertenece a este mundo, ¿Dios no existe para ellos?

  13. Como mola: mi revista de discusion teologica favorita. Aqui estoy en mi salsa.
    ¿Lo ve ud Sr Olivares? Monotema.

    Sr Placido: ¿recuerda ud el pasaje que dice: no escandaliceis a estos mis pequeños?
    Pues eso.

  14. Déjenme, Plácido y demás creyentes, romper una lanza en favor del catolicismo. Es posible que, viniendo esta intervención de una persona atea, a los católicos les pueda parecer inconveniente y a los que los critican, una prueba más de la corrupción que ha infiltrado el catolicismo, según ellos. Pero cada palo aguante su vela … algunos ateos apreciamos aspectos importantes del hecho religioso y/o nos sentimos vinculados estética, emocional o incluso moralmente con la religiosidad en la cual crecimos. Y ese es mi caso.

    Dice Plácido que el catolicismo se ha degradado por su vinculación al poder político y al imperio romano. El catolicismo ha sobrevivido y es la corriente más importante (en términos de nº de seguidores) del cristianismo gracias a eso. Es más, el Vaticano y la jerarquía católica es lo que nos queda de ese imperio a día de hoy: sus atuendos y rituales son un legado que han mantenido vivo para ilustración de una sociedad que cada día más ignora la historia y su influencia sobre nosotros. Entiendo que para los creyentes que siguen teniendo esa imagen de lo que debe serla iglesia de Cristo, mesiánica y atemporal, prístina y sin mancha secular, el Vaticano y la jerarquía católica resulten escandalosos, pero a mí me parece que tienen un punto de seducción estética solo superado por la inmensidad de la obra artística que se ha forjado a la sombra del catolicismo y sus excesos. Si los católicos fueran más avispados, su riqueza artística sería un gancho muy eficiente para tibios y no creyentes: pero prefieren celebrar misas con musiquillas y canciones de campamento de scouts en lugar de celebrar misas cantadas con las impresionantes obras de música religiosa que se han escrito, prefieren incorporar rituales vulgares en lugar de mantener unos oficios llenos de magia y misterio, con el olor del incienso y la cera ardiendo. Las procesiones del Corpus, con las campanillas doradas tintiniendo alrededor de la custodia y los pétalos de rosa cayendo desde los balcones entre las nubes de incienso son una vivencia estética que a los creyentes les acerca a su divinidad y a los no creyentes nos seduce y nos reconcilia con el mantenimiento de las tradiciones públicas de los creyentes. ¿Qué otra confesión cristiana puede ofrecer, tanto a creyentes como a no creyentes, unos valores estéticos como esos? Sólo la composición musical en la centroeuropa protestante, puede igualarlos. Y el encubierto politeismo de vírgenes y santos no ha hecho más que potenciar la riqueza de la imaginería religiosa (pintura, escultura, arquitectura). Lo que para usted, Plácido, es desviación doctrinal y traición al espíritu original del cristianismo, para la sociedad en general es fuente de una riqueza que todos, creyentes y no creyentes, pueden disfrutar si (tanto unos como otros) se/nos liberan/liberamos de prejuicios.
    ¿Me ha quedado esto demasiado mundano para los creyentes? ¿Escandalizo a algún ateo hiperanticlerical?
    Dejaré las cualidades estéticas y pasaré a las morales. El catolicismo ha marcado siempre distancias de confesiones protestantes en aspectos cruciales: la justificación por la fe y la predestinación. Un católico es educado como tal bajo la máxima de que la fe sin obras es una fe muerta, que es necesario ser bueno y portarse bien para ir al cielo y que ‘la suerte’ no está echada de antemano. Se puede hablar mucho de las derivas doctrinales del catolicismo, pero desde un punto de vista social y general, yo siempre preferiré convivir en una sociedad en la que la mayoria creyente piensa que debe portarse bien, ser buena persona y ayudar al prójimo, antes que en una sociedad cuya mayoría creyente piensa que basta con tener una fe muy pura y que el éxito social y económico de cada cual es el reflejo de la predestinación divina sobre ese sujeto: los ricos son ricos porque Dios así lo quiere y los pobres, porque se lo tienen merecido y puesto que el propio Dios lo quiere así, no hay que ayudarlos siquiera. Esa visión religiosa es la que se ha cultivado en paises de mayoría protestante y la sociedad resultante es mucho más cruel y despiadada que la nuestra. Una sociedad que se quiere cuidar de todo el mundo, del desfavorecido y del enfermo y del que no es nada brillante, creo que recoge esa tradición católica mucho más que otras.
    Y lo voy a dejar aquí.

  15. Yo no pienso que un ateo sea una amenaza, mas que para el mismo.
    Tampoco creo que matasen ateos. Pero si matan cristianos: hoy mismo: mire uds los cptos.
    matar sea a quien sea me parece fatal.
    Hablar y argumentar desdde el respeto me parece genial.
    La verdad venga de donde venga: buscar la verdad.

  16. Querida Lola (lo digo sinceramente)

    – ¿qué es lo que quieres que argumente exactamente?
    – ¿qué herejías crees que he dicho?

    – Sobre la unidad, debo devolverte la pregunta: ¿qué lleva al catolicismo a separarse de la Iglesia de Cristo y montarse otra cosa? ¿orgullo? ¿afán de protagonismo? ¿creerse en posesión de la verdad al margen de Cristo? ¿ser mejor que los demás? Yo me lo pregunté, y en el artículo he compartido parte de la respuesta…

    Yo no me he separado de la Iglesia, el catolicismo ha devenido un sistema religioso que poco tiene ya que ver con la Iglesia de Cristo, con el cristianismo bíblico, lo cual me ha obligado a separarme del catolicismo para seguir a Cristo. La Iglesia no es esa organización religiosa llamada ‘iglesia católica’, la Iglesia es la Asamblea de los redimidos, de los que han creído en Jesús como su Salvador y su Señor, y han recibido su Espíritu naciendo de nuevo. Concretamente, en su aspecto local, la Iglesia de Dios que vive en Novelda está formada por todos los que en Novelda son de Cristo, actualemente una iglesia dividida y en ruinas (como en casi todos los lugares). Tal vez incluso tú misma pertenezcas a ella: ¿has nacido de nuevo, conforme a la Escritura (Juan 3:1-21)? ¿eres salva (Romanos 10:8-13)? ¿tienes el Espíritu de Cristo morando en ti (Romanos 8:9)?. Si tus respuestas son afirmativas, te considero mi hermana en Cristo, aunque como ya sabes considero que estás en el lugar equivocado.

    Si deseas conocer el concepto bíblico (no religioso-católico) acerca de la Iglesia, te invito a leer una serie de 5 artículos que escribí en mi blog con el título «A qué llama ‘iglesia’ el Nuevo Testamento», en http://laiglesiaennovelda.blogspot.com/search/label/Iglesia%20misterio%20de%20Cristo?updated-max=2010-06-08T18%3A32%3A00%2B02%3A00&max-results=20
    Al haber sido tan deformado este concepto bíblico, lleva su trabajo desescombrarlo y re-comprenderlo.

    Pero por favor, antes de responderme, lee, porque aunque ya entraste en mi blog con motivo del asunto de si la culpa es un invento judeocristiano, demostraste no haber leído mi artículo en tu respuesta.

    Sabe Dios cuánto anhelo poder disfrutar de la comunión de todos mis hermanos en Novelda, disfrutar de la Iglesia de Cristo restaurada en esta localidad.
    Un saludo entrañable.
    P.D. Por si te interesa otro cauce de comunicación, mi facebook es http://www.facebook.com/profile.php?id=100000993602128

  17. Alicia,respecto a la primera pregunta: ¿ Qué castigo merecemos, según usted los ateos? decirle que ni me considero juez,ni persona autorizada ni siquiera de pensar qué castigo le impondría, » Dios me libre», imagino que al igual que a usted no se le ocurre imponerle una sanción o castigo a alguien que se salta 1º semáforo en rojo,maltrata a un animal,comete adulterio.etc… estoy convencido que los dos damos por hecho que hay unas normas establecidas ( morales y jurídicas ) detrás de las cuales se encuentran las autoridades y estamentos pertinentes que son los que articulan y dictaminan las sentencias-castigos correspondientes.» jurídicas » hay datos tangibles y visibles de quién tiene la potestad para hacerlo (sistema judicial establecido ) » morales » quizá de aquel a quién usted llama miedo y entiendo que cueste aceptarlo.(pesa mucho sobre la conciencia hasta a mí)
    sobre su 2ª pregunta :
    ¿de dónde ha sacado usted que los ateos nos consideremos “ iluminados”? tiene usted la respuesta en los comentarios de Juan G. olivares,pónganse ustedes deacuerdo.por cierto si quiere conocer los conceptos en los cuales usted se siente identíficada..puede documentarse muy bién en la red ó bibliotecas.Quizá se asuste, por lo menos yó sí, al igual que a usted le asustan otros conceptos.

    Respecto a los jinetes del apocalipsis, ¡ no veo descritos como tales vuestros nombres entre los cuatro que menciono ! además si se fija, Juan G. ( dicho por él mismo «ateo» ) se incluye y efectivamente dice que cada vez son más,és a juan a quien debería hacer la 2ª pregunta. Respecto a su último párrafo,estoy deacuerdo en que personas buenas y malas hay en todos los ámbitos y dentro de las buenas a tí te incluyo, aun con nuestras diferencias y eso puede ser enriquecedor. Si usted conoce bien el significado de obsesión y fanatismo se contestará a si misma y deducirá que en mi exposición no se reflejan tales calificaciones. No obstante decirle que nó seré yo quien tíre la primera piedra.( Despojarme de mi VIEJA naturaleza y nacer en la nueva naturaleza – en Cristo.) Por eso digo que soy un bebé, 40 años carnales pero de meses en espíritu.
    Shalom.

  18. Agradecer a este medio la publicación de este artículo.

    Perdonad que esta vez no responda a cada uno en particular, considero que lo expuesto en el artículo ya es bastante por el momento. A no ser que alguien desee conversar específicamente, por este medio o por otro. A mandar!

    Permitidme, aunque no tenga sentido ahora para algunos de vosotros, que os desee a todos un encuentro real y personal con el Dios vivo.

  19. pues estaria bien que argumentaras: porque a tiempo y a destiempo hay que dar razon de nuestra esperanza. Y sobre todo no decir herejias. eso es fundamental Sr Placido.
    La Biblia mueve dinero: pues la gente da lo que tiene oara ayudar a los que no tienen por dios.
    ¿porque? porque nada tengo que no me haya sido dado. ¿nacer don de he nacido?¡tener comida?¡tener estudios?¡poder pensar?..me ha sido dado: por eso hay que compartir con los otros.
    Pero que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha.

  20. Oracion sacerdotal de jesus: Padre, que sean uno, como Tu y yo somos uno.
    ¿que lleva a alguien a separarse de la Iglesia y montarse otra cosa?¿orgullo?¡afan de protagonismo?¿creerse en posesion de la verdad?¡ser mejpor que los demas? siempre me lo he preguntado.
    gracias.

  21. Jerarquía ? és buena, pero cuántas jerarquías ? les pongo un ejemplo ( no es mío pero lo comparto )
    0 es nada, y del 2 en adelante es caos.
    Un salón de clases tiene un solo maestro. 1 es armonía.

    Si en un salón de clases hubiera 2 maestros, habría una contradicción en uno del otro en algún momento; osea caos.

    Si en un salón de clases no hubiera maestro presente ¿Que ocurre? ¡Así es ! ¡habría caos entre el alumnado!

    Ahora bien, ¿Que ocurre cuando hay un solo maestro en el aula? ¡Exacto! hay armonía, no hay contradicción, no hay lucha de poder, y vuelve la paz.

    ¿Cuantos hijos mandó Dios a la tierra a enseñar? 1.
    Adivina cuantos dioses tenemos. ¡1!.

    ¿Pero hoy en el mundo hay caos? ¿como es eso? ¡ah si! Olvidamos que alguien fue desterrado de los cielos y sembró la semilla del engaño entre la creación de Dios. ¿Quien resulta ese?

    ¿Adivinaron ya? – ¡Es el adversario! ¡el maestro de las triquiñuelas que engañó a los hombres del mundo! – S A T A N Á S. Y lo peor, es que se empeña en hacer tropezar a muchos (me incluyo). Pero hay que saber levantarse.

    P.D. En estos momentos hay 2 profesores en el salón de clase, pero uno es falso.

    Nuestro maestro? JESUCRISTO.( para mí desde luego )
    ¡ Aunque hay otro maestro ! que se reveló y quiso usurpar el lugar de DIOS,y en ello está. y la libertad de tomar posición está ahí, estamos en tiempos de gracia.Como también se han creado posiciones intermedias,modificadas,inventadas,provenientes desde nuestra visión carnal.
    ¿ Donde hay más pureza en el agua que emana un río ? ¿ en la boca de su nacimiento ó en el resto de su cauce ?

    El hombre es un ser complejo.

    Blaise Pascal escribió: «¿Qué es el hombre en la naturaleza? Nada con respecto al infinito, y todo con respecto a la nada; un punto intermedio entre el todo y la nada». Desde entonces se ha vuelto clásico hablar de dos infinitos: lo infinitamente grande, que es el mundo de las estrellas, y lo infinitamente pequeño, que es el de los átomos.
    Pero la ciencia vislumbra un infinito más: el de la complejidad. Sin duda alguna el punto central es el cerebro humano. Existe un número inimaginable de combinaciones gracias a millares de células unidas entre sí por multitudes de puntos de conexión llamados sinapsis. ¡Y esa maravilla es el pensamiento!
    El hombre es un ser contradictorio. Primeramente es grande, pues es el broche final de la creación de Dios. Más que un conjunto de células es un alma viviente, un ser responsable que puede decir: «existo» y ponerse en contacto con Dios mismo, su Creador. Pero al mismo tiempo es un ser miserable, pues después de haber escuchado las mentiras de Satanás, perdió su inocencia y desde entonces fracasa en el ámbito moral.
    El hombre seguirá siendo un misterio para sí mismo, tanto en su naturaleza como en su destino, hasta que Dios se le revele. En Jesucristo, Dios no solamente manifestó lo que él es, es decir, santidad y amor, sino que también revela, a los que creen en él, que su plan es compartir con su criatura su felicidad eterna.

    SALUDOS.

  22. Querido placido:
    Gracias por responderme: pero respondeme:
    ¿porque has hecho lo que has hecho? solo eso y nada mas.
    Nosotros no nos hemos separado. Tal vez individualmente seamos pecadores. Pero la Iglesia catolica es fiel al mensaje de Cristo…Eso nadie lo duda. Ademas todos intentamos unirnos:¿como? mirando a Cristo.
    Si estudias historia ves como se han hecho todas las divisiones, son de pena:
    los ortodoxos: por un filioquie..que si procede el Padre por el hijo, o en el hijo: ñla realidad era afan de poder.
    Loa anglicanos, ya es increible: por casarse con otra mujer, se separan de la Iglesia.
    Los luteranos: porque Lutero tenia muchos conflictos, con el pecado, y se separa de la doctrina de la gracia y del liobre alvedrio
    Gracias,
    Y me he leido tido tu libro, me suena a testigos de jeova ?eres de ellos? ¿o el jefe de ellos?
    Gracias.
    Se pueden hacer muchas reformas: pero dentro de la Iglesia, como hicieron Santa teresa y S Juan de la Cruz…Volver a los origenes, a los primeros cristianos..como tantos y tantos veo que hacen: pero desde la humildad y la obediencia al papa.
    No se puede tener por padre a Dios, el que no tiene por madre a la iglesia. San Agustin.

  23. Hoy celebramos a S Lucas: un evangelista, que murio anunciando la Buna Noticia. No la suya, no la que le interesaba, segun su momento: por ejemplo por casarse con alguien, por tener poder, etc…

    SEguir a Cristo, en su Iglesia, la que el fundo, sin miedo a equivocarse. Porque gracias a esta Iglesia, que somos todos, hemos conocido a jesus.
    ¿donde lo has conocido tu Placido?¿porque formasste otra entonces?¿porque dimelo? ¿porque no intentaste mejorar esta como S Juan?
    Yo me quredo aqui: intentando cambiar y mejorar yo, la primera, porque si cada uno cambia mejorara todo. Mirar a Cristo y las necesidades de los demas, eso es sin duda lo mas importante.
    Y haz como los santos a los que no les han gustado cosas: como santa catalina: que le canto las 40 a todos, y asi hizo una Iglesia mejor. pero como los santos humildes, no crear otra cosa por su interes, sino seguir ahi, humilde, mejorardolo todo.

  24. Sr. ripley8, efectivamente la lanza que usted rompe por el catolicismo en su primer aspecto (el estético, aunque semiperdido), lo tomo como un punto a mi favor: (sin despreciar el arte, que tiene su lugar) el catolicismo sobrevive como corriente mayoritaria gracias a su mezcla con el mundo y a dedicarse a hacer lo que agrada al mundo y a la naturaleza humana caída, no a Cristo. Muestra usted así su lógico desconocimiento por un lado del espíritu cristiano y el carácter de su adoración ‘en espíritu y en verdad’ (Juan 4:21-24), al igual que del carácter de la misión y del testimonio que Jesús pide a su Iglesia de cara al mundo, que le aseguro no es entretener las almas bellas de los no creyentes; y ello por más que lleve a quedar como un minoría (Dios siempre ha preferido la fidelidad, a la cantidad; no hay más que leer la historia del pueblo de Dios en la Biblia). Si tiene usted por error alguna biblia en su casa y quiere hacerse una idea usted mismo, le invito a leer algunos pasajes al respecto: Mt 28:18-20; Marcos 16:15-16; Juan 15:18-19; 1Juan 2:15-17 y 3:11-18; Mateo 5:1-16.

    Respecto al segundo punto (el moral), hace usted su comparación entre el catolicismo y el hiper-calvinismo protestante. No carece de cierta erudición (muy tópica por cierto) introducir esta comparación, pero he de informarle que YO TAMPOCO TENGO NADA QUE VER CON EL HIPER-CALVINISMO PROTESTANTE, que es lo que sugiere implícitamente al hacerla. Los reformadores del s. XVI comenzaron a ver y cuestionar la corrupción de la iglesia católica, y más allá de sus limitaciones y excesos recuperaron algunos elementos del cristianismo genuino que recolectamos, pero NUESTRO HORIZONTE ES EL CRISTIANISMO DEL NUEVO TESTAMENTO (regresar a las fuentes), NO EL PROTESTANTE.

    La contraposición entre la fe y las obras no es bíblica, ambas son imprescindibles y se complementan, lo decisivo es comprender la relación que las une y de qué tipo de obras habla la Escritura. Es este un tema apasionante que tal vez propongamos en otra ocasión, aunque lo trato en el estudio al que enlazo en mi artículo, si no quiere esperar. El concepto bíblico de predestinación tampoco tiene que ver con el que usted describe, además de que no es una doctrina primaria, por lo que se necesita comprender antes muchas otras cosas. (Por supuesto, si está interesado y no le importa dedicar tiempo, estaré encantado de tratar este asunto con usted).

    Si quiere resaltar elementos bíblicos del catolicismo, puede repasar ‘el credo’ que recitan en la misa, todas sus verdades son bíblicas y centrales; también lo es el amor práctico y la atención a los necesitados, y la denuncia de las injusticias (que practican algunos sectores del catolicismo). Y no en último lugar, la fe y el amor sincero de muchos católicos a Jesucristo.

  25. A MARCELA ARTEAGA: no sé si con esta extensa cita de Ratzinger quiere usted hacerme alguna interpelación en concreto…

    A RIPLEY8: 1) Discúlpeme usted la licencia que me he permitido con lo de que si tiene una biblia por error, pretendía poner un punto de humor (son los límites de este medio). Permítame también sugerirle otro enfoque del significado de Eclesiastés (libro tan inspirado por Dios como los demás) situado en el contexto del resto de la Escritura: en ese libro el sabio rey Salomón, después de haberse apartado de Dios un tiempo y haberlo probarlo todo ‘bajo el sol’, nos cuenta sus conclusiones: la existencia humana sin Dios es vanidad y sinsentido, hasta tal punto que si Dios en su misericordia no concediera algunos pequeños disfrutes (comer, beber y alegrarse del fruto del duro trabajo), el aburrimiento y la desesperación pondrían en peligro la pervivencia del género humano. A este libro sigue ‘el Cantar de los Cantares’, en el que se nos revela proféticamente que Cristo, el Rey, es la satisfacción de las satisfacciones, el único que puede satisfacer la eternidad que Dios puso en el corazón humano (Eclesiastés 3:11). Tengo un amigo que en su juventud atea también leía a los existencialistas, y fue cuando leyó Eclesiastés que sus ojos fueron abiertos a la Verdad de Dios; creo que será de su interés leer su autobiografía (http://pansobrelasaguas.blogspot.com/2011/06/c-m-i-n-n-t-e-indice-y-prefacio.html)

    2) Ciertamente queda claro que su ateísmo es más matizado, tanto como para poder distinguir entre religión y religión conforme a lo que le pueden aportar a usted. Algo es algo.

    3) Celebro su identificación con el primer párrafo de mi artículo. Podemos decir pues que ambos compartimos el haber conocido ese tipo de experiencia: estar dispuestos a pagar el precio que sea necesario por ‘desembarazarnos de mitos, leyendas e invenciones’. Le comparto también que con la misma actitud he mirado cara a cara al ateísmo, pero finalmente he escogido el cristianismo bíblico; vi claramente que lo otro sería salir de Guatemala para meterse en Guatapeor. Supongo que usted pensará lo mismo a la inversa, ha hecho otra apuesta vital. La diferencia que nos separa es el encuentro personal con el Maestro que usted escluye del párrafo… y de su vida. Mi deseo para usted es que pueda experimentar ese encuentro y siga estando dispuesto a pagar el precio… («Jesús dijo…: si vosotros permanecéis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres» (Juan 8:31-32). Mis respetos.

  26. Continúo mi respuesta para ti, Lola, retomando lo que me decías en el primer comentario.

    – No tenga nada contra tomar a María como ejemplo de vida cristiana: escuchar la Palabra de Dios y cumplirla. María es ejemplo para los cristianos en muchas cosas, y por supuesto la amamos y llamamos dichosa por el privilegio que recibió de concebir y dar a luz a Jesús el Señor. Pero eso es muy diferente a rendirle culto, orarle y adjudicarle títulos que las Escrituras no le adjudican, muchos de los cuales pertenecen sólo a Dios, y menoscabar la suficiencia y centralidad de Cristo, o distraer de ellas. Eso es idolatría.

    – La Iglesia de Cristo no necesita jerarquía para el buen funcionamiento, necesita guardar las enseñanzas de Jesús y sus apóstoles acerca de la forma y funcionamiento de la Iglesia; la Iglesia no tiene autoridad para corregir a su Maestro. Y sí, como familia que es, en la Iglesia hay algunos hermanos mayores, más maduros en Cristo, que reciben del Señor el encargo de servir, cuidar y capacitar a los hermanos que van llegando a la familia, pero con un carácter y en una forma muy diferente a como ha terminado siendo en el catolicismo. También en el estudio al que enlazo en el artículo es expuesta la forma bíblica de la Iglesia.

    El Señor te bendiga.

  27. Placido:

    _Nosotros no adoramos a maria, ni le renduimos culto: solo a Dios adoramos.

    _No necesita jerarquia?y tu que eres?
    Dices bien: porque el que quiera ser primero sea ultimo y servidor de todos. Y eso debe ser la jerarquia..Como yo soy en mi casa: madre, y servidora.
    Gracias

  28. Placido: Tu conociste a Cristo en el seno de la Iglesia, viste cosas que no te gustaban. ¿porque no la cambiaste desde dentro como los santos y santas de Dios?(a los que no adoro, ni siquiera les pido nada, pero si leo sus escritos).
    ¿Habia algo en tu vida que te lo impedia forzosamente?¿algo que tu hicieras y la Iglesia no lo permite y a ti no te iba bien?

    Lo mismo es que tu elijas a unos hermanos mayores que una jerarquia, es lo mismo pero cambiandole el nombre.

    Yo no me siento mandada por ninguna jerarquia, a mi me sirve esa jerarquia…Esa es mi experiencia. Siempre he tenido muy buenas experiencias con las personas que he conocido, sacerdotes, monjas, laicos, religiosas.siempre pendientes de los demas, de servirles, jamas me han impuesto nada ni mandado nada. he tenido mucha suerte. me he encontrado con gente maravillosa.

  29. Querido placido:
    Porfa dime que normas de Crsito y sus apostoles cumples tu y yo no uchas gracias y perdon por las molestias.
    te mando muchas preguntas..No se si podre leerlo hasta mañana..Porque me voy a currar un montonazo de horas, gracias a Dios.

  30. A JORGE.
    1) LA JERARQUÍA. Como vengo diciendo, tantos siglos de deformación actúan como un filtro que impide ver el significado original de las enseñanzas bíblicas, incluso de las mismas palabras, que han cambiado de contenido al haberse aplicado a prácticas diferentes a las de la Escritura. Llegar a ese significado original requiere un estudio detenido que este espacio no permite; si realmente está interesado, he expuesto también este tema en el libro al que enlazo en mi artículo, concretamente en el capítulo «Anatomía básica de la comunidad del Rey». Pero apuntaré un par de pistas aquí.

    >> Hay liderazgo en la Iglesia, pero su forma y contenido ha sido deformado. La estructura jerárquica de la Iglesia está copiada de la del Imperio Romano, luego los teólogos han ido justificando tal desvío manipulando los textos bíblicos para adaptar su significado a la nueva práctica; y esto se ha transmitido generación tras generación hasta hacerse ‘normal’. Este atropellado proceso puede seguirse históricamente.

    Olvidémonos de las formas de liderazgo que conocemos, Jesús hablaba de otra cosa: “Pero vosotros no seáis llamados Maestro’; porque uno es vuestro Maestro, y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos. Ni seáis llamados ‘guías’; porque uno es vuestro Guía, el Cristo. El más grande de vosotros, será vuestro servidor” (Mateo 23,8-11).
    La Iglesia sólo tiene una Cabeza, Jesucristo, el cual ejerce su soberanía sobre la Iglesia DIRECTAMENTE, POR MEDIO DEL ESPÍRITU. Si hay un liderazgo legítimo en la Iglesia, este no puede oscurecer de ningún modo el reinado directo de Cristo sobre su Iglesia, debe reconocer y expresar que es Él la única Autoridad que gobierna, controla, dirige, decide, guía, enseña… Cualquier otra ‘cabeza’ que se levante en medio de la Iglesia está usurpando el reinado directo de Cristo sobre su Iglesia.

    >> En cuanto al texto de Mateo que usted cita, la piedra sobre la que Jesús edifica Su Iglesia no es Pedro, sino aquella confesión revelada directamente del Padre acerca de Jesús como el Cristo, el Hijo del Dios viviente. LA ROCA SOBRE LA QUE ES EDIFICADA LA IGLESIA ES CRISTO REVELADO POR EL PADRE Y CONFESADO POR LOS CREYENTES DISCÍPULOS REPRESENTADOS EN PEDRO: “porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo” (1Cor 3:11). Y es al recibir esta revelación del Padre confesando a Jesús como el Cristo y el Hijo del Dios viviente, cuando el discípulo se convierte en ‘petrus’ (piedra) para la edificación de la Iglesia, COMO EL MISMO PEDRO ENSEÑA (1Pe 2:4-8).

    Usted debe elegir si escoge una iglesia fundamentada sobre el apóstol Pedro o una fundamentada sobre Jesús revelado y confesado como el Cristo e Hijo del Dios vivo. El profesor Lannoy de la Sorbona, París, dio a conocer el resultado deuna investigación: ocho de los llamados «padres» de la Iglesia interpretan la roca como todos los apóstoles; 16 como simplemente Cristo; 17 como Pedro; y 44 como la fe que confesó Pedro. En el fondo puede permitirse la suma 16+44=60. Incluso Agustín de Hipona, en sus Retractaciones, a los 74 años de edad, se retracta de haber enseñado en su juventud a Pedro como la roca, y presenta más bien a Aquel a quien confesó Pedro».

    La aparición de la institución papal tiene una historia bastante atropellada, cuando el patriarcado de Roma quiso imponer su autoridad a toda la Cristiandad, lo cual está a la raíz del cisma del patriarcado de Constantinopla, una tristísima lucha de poder que provocó la ruptura de la iglesia ortodoxa oriental (que pocas diferencias tiene con el catolicismo a parte de no reconocer al papa, lo mismo que el anglicanismo al principio).

    2) Sobre los santos y la Virgen. Muéstreme usted dónde la Palabra de Dios enseña que podemos rezar a María u otros cristianos fallecidos como intercesores. Le adelanto que no podrá, entonces si no proviene de la Palabra de Dios le invito a preguntarse de dónde viene esa idea. Si lo desea, puede leer en este mismo periódico una reflexión mía a propósito de las fiestas patronales noveldenses: http://www.noveldadigital.es/noticia.php?n=7816

  31. Lola, te he respondido. Puedes decirme que no te gusta mi respuesta (cosa que comprendo perfectamente), o que crees que estoy equivocado, pero te he respondido: he abandonado el catolicismo porque en la medida que he ido conociendo mejor la Escritura y la historia de la Iglesia, he visto que se ha apartado de la Iglesia conforme a las enseñanzas y prácticas de Jesucristo y los apóstoles. Y he expuesto algunos argumentos de cómo eso ha ocurrido.
    En realidad no soy más que un católico que ha reconocido humildemente este hecho y ha obrado en consecuencia. La humildad es seguir y obedecer a Cristo, no al papa; es obedecer las enseñanzas de Cristo y sus apóstoles respecto a Su Iglesia. Nada que ver con inventar otro chiriguito más (veo que no has leído esos artículos “A qué llama ‘Iglesia’ el Nuevo Testamento”; si deseas confrontarme, tienes que atenerte a lo que yo digo que pienso, no a la que tú quieras imaginarte). No es ‘mi’ iglesia, como ya te he dicho, yo hablo de la Asamblea (eso significa ‘iglesia’) de los redimidos, aunque estén cautivos en ‘Babilonia’ o alguna de sus hijas (Apocalipsis 17:5). Pero yo no me he quedado para mejorarla, porque ‘Babilonia’ no puede ser cambiada, el Señor no llama a cambiarla, sino a abandonarla (Apocalipsis 18:4).

    No sé si tú eres una de esas redimidas, una hermana mía en Cristo, aunque cautiva en ‘Babilonia’, porque todavía no has respondido a mi pregunta: ¿has nacido de nuevo, conforme a la Escritura (Juan 3:1-21)? ¿eres salva, conforme a la Escritura (Hechos 2:37-38; Romanos 10:8-13)? ¿tienes el Espíritu de Cristo morando en ti, conforme a la Escritura (Romanos 8:9)? Son preguntas que comprende y puede responder fácilmente cualquier redimido.

    Respecto a tu batería de preguntas, no sé si realmente esperas respuesta o es un estrategia tipo cortina de humo. Repites ese lema ‘la verdad, venga de donde venga’, pero te invito a revisar honestamente si tienes una actitud sincera de escuchar lo que se te está compartiendo (das cumplidas muestras de lo contrario), si preguntas para buscar la verdad o para hacer inviable la conversación. No es buen indicio que trates de desviar la atención de los hechos expuestos en el artículo insinuando ocultos motivos en el mensajero. Pero para tu tranquilidad te diré que no había nada en mi vida que la iglesia católica no permitiera y no me fuera bien a mí; al contrario, yo era un cura modélico, respetado y apreciado por los que estaban por encima de mí y por los parroquianos por donde pasé. Fue Jesucristo, por medio de Su Espíritu y Su Palabra, el que me ha traído con mucha paciencia hasta donde estoy ahora.

    Desde luego si después de leer mi libro la conclusión que sacas es que soy testigo de jehová, dudo que de momento sirva de algo explicarte nada más. Aunque comprendo que hayas tenido esa impresión, algunos asuntos del Nuevo Testamento son tan desconocidos al catolicismo que no podéis ni identificarlos como bíblicos, os suenan a ‘testigos de jehová’. Por estos comentarios ha asomado la cabeza uno de ellos, y ha dejado clara una diferencia crucial conmigo: él no cree en la divinidad de Jesús (aquí coincidimos usted y yo). También los llamados ‘testigos de jehová’ han puesto las enseñanzas de su fundador y sucesores por encima de la Palabra de Dios, manipulándola descaradamente para justificar sus invenciones.

  32. He leido varios comentarios y me he sentido en la obligación, como católico, de intervenir. No soy un teólogo ni nada parecido, solo un creyente desde que naci, pero Cristo no pidió titulos para hablar con la gente.

    1º ¿Cristo no formó una Iglesia?, lo cierto es que desde el comienzo del cristianismo si se percibe que hay una estructura Jerarquica:

    SOBRE EL PAPA

    Y Jesús le dijo: «Feliz de ti, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en el cielo.
    Y yo te digo: «Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia, y el poder de la Muerte no prevalecerá contra ella.
    Yo te dará las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo». (Mateo 16,17-19)

    Después de comer, Jesús dijo a Simón Pedro: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos?». El le respondió: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero». Jesús le dijo: «Apacienta mis corderos».
    Le volvió a decir por segunda vez: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas?». El le respondió: «Sí, Señor, saber que te quiero». Jesús le dijo: «Apacienta mis ovejas».
    Le preguntó por tercera vez: «Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?». Pedro se entristeció de que por tercera vez le preguntara si lo quería, y le dijo: «Señor, tú lo sabes todo; sabes que te quiero». Jesús le dijo: «Apacienta mis ovejas. (Jaun 21,15-17)

    LA JERARQUIA
    y les encomendaron llevar la siguiente carta: «Los Apóstoles y los presbíteros saludamos fraternalmente a los hermanos de origen pagano, que están en Antioquía, en Siria y en Cilicia. (Hechos 15,23)

    El Espíritu Santo, y nosotros mismos, hemos decidido (…) (Hechos 15,28)

    LOS SANTOS Y LA POSICIÓN DE LA VIRGEN DENTRO DE ELLOS

    Decis que tenemos un politeismo encubierto, eso es una forma equivocada de ver lo que somos, cuando uno reza a Dios le pide que le ayude con un problemas que tiene, pero si reza a un santo lo que dice es «por tu intercesión» lo que quiere decir que ni los santos ni la Virgen tienen poder por si mismos. La única diferencia entre los santos y la Virgen es que ella es la madre de Cristo:

    «(…),por eso desde ahora las generaciones me llamarán Bienaventurada» (Lucas 1, 48)

    La Virgen interviene, después de muerta como lo hizo durante las Bodas de Caná (Juan 2,1-12) ¿Acaso enseñamos que el agua se convirtió en Vino por poder de la Virgen?, no hay poder que haya hecho ningún santo que no provenga de Dios y que tenga su Divina Fuente en Él

    Solo puedo pensar Plácido Ferrándiz que la razón de que tengas esas ideas es que has leido algún texto equivocado sobre estas cosas o que has tenido malos maestros, por otra parte no te voy a negar que han existido personas en la Iglesia que no hacen lo correcto, pero ¡¡ mira a tu alrededor !!, ¿acaso defendemos la actitud de aquellos que manchan con sus fallos y pecados el rostro de nuestra Iglesia?.

    El que Mari

    Aparte de esto se ve claramente que existe una diferencia entre lo que dice a sus Apostoles en privado y lo que dice a la Comunidad, por otra parte

  33. Sigo contigo, Lola.
    – las preguntas que me re-haces acerca de la jerarquía ponen de manifiesto que has leído demasiado rápido lo que sobre ello expongo en mi libro, al que enlazo en el artículo. Expongo algo más en mi respuesta a Jorge.

    – Lola, tu práctica puede ser algo diferente, pero en el catolicismo se le rinde culto a María y a los santos, se les reza, se les pide cosas, se les hacen promesas, se hacen imágenes y fiestas en su honor, se inclinan ante ellas, se le adjudican a María títulos sin base bíblica ninguna en incluso manifiestamente contrarios a sus enseñanzas. Los teólogos han tratado de legitimar este desvío idolátrico haciendo una distinción entre diferentes formas de culto (latría, dulía…), pero no hay ni rastro en la Palabra de Dios ni de tales prácticas ni de tales argumentos. Si quieres más, puedes leer el artículo que recomiento a Jorge al respecto.

    – en cuanto a la interpretación de las Escrituras en la Iglesia (no ‘mi’ iglesia -repito-), ha de hacerse lógicamente conforme a los principios que la misma Escritura enseña al respecto, no tiene sentido hacerlo desde instancias ajenas a ella misma. Los llamados ‘santos padres’ deben ser juzgados por la Palabra, no al revés; en donde están de acuerdo a la Escritura, yo lo estoy con ellos. Si de verdad te interesa estudiar qué enseña la Biblia al respecto, lo expongo más detenidamente en http://laiglesiaennovelda.blogspot.com/2010/06/la-hora-de-valorar-y-discernir-asuntos.html

    – ¿De verdad crees que Cristo puede respaldar a quien no guarda sus enseñanzas ni obedece sus mandamientos?

    – el catolicismo tiene muchos elementos de la verdad bíblica (indico algunos a ripley8), pero tan mezclados con paganismo e invenciones humanas que el conjunto resultante es irredento. Solo cabe abandonarlo.

    Una última cosa: el cristianismo es una realidad muy rica e incluye multitud de asuntos, pero todo pende de un centro que lo llena todo: la preciosa Persona de Jesucristo. A Él sea toda la honra y la gloria.

  34. > Sr. ripley8, efectivamente la lanza que usted rompe por el catolicismo en su primer aspecto (el estético, aunque semiperdido), lo tomo como un punto a mi favor:

    Ya me imaginaba que lo tomaría usted así, y no me extraña, pero para ‘el mundo’ no deja de ser un valor, el estético. Yo no lo despreciaría.

    > Si tiene usted por error alguna biblia en su casa y quiere hacerse una idea usted mismo,

    «Si tiene usted por error …» ¿porqué por error? ¡Ay, Plácido! Claro que tengo un biblia. Y he leído muchos de sus libros … no todos, desde luego. Le diré uno de mis favoritos: Eclesiastés. Lo leía asiduamente a los 16-17 años (junto con Albert Camus …) Un cura con el que yo conversaba mucho en aquella época insinuaba que Eclesiastés era un libro que se les había ‘colado’ en la Biblia, y que lo habían ‘maquillado’ en su parte final, para meterlo en la ortodoxia y rebajarle el pesimismo. En fin, me despisto.

    > Respecto al segundo punto (el moral), hace usted su comparación entre el catolicismo y el hiper-calvinismo protestante. No carece de cierta erudición (muy tópica por cierto) introducir esta comparación, pero he de informarle que YO TAMPOCO TENGO NADA QUE VER CON EL HIPER-CALVINISMO PROTESTANTE, que es lo que sugiere implícitamente al hacerla.

    Me he expresado mal si ha visto usted esa intención en mi mensaje. No me parece usted un protestante de ninguna de las corrientes de ese tipo (por lo poco que le he leido en su blog y por lo poco que sé de las mismas). Verá, al intentar ‘romper una lanza’ por el catolicismo, **desde mi postura**, intentaba centrarme en aspectos generales, sociales, de amplio alcance: por eso comparo lo que ocurre en paises de tradición católica con paises de tradición protestante. No era mi intención ‘venderle’ a usted las bondades del catolicismo comparado con su propia versión del cristianismo, sino simplemente señalarle que, pese a sus críticas, los paises católicos tienen algunas virtudes comparadas con los que no lo son. De manera similar, podría hacer un ejercicio equivalente comparando las sociedades de tradición musulmana con las de tradición cristiana, en favor de las segundas. Lo que quiero decir, en suma, es que para los ateos, o para algunos ateos, las religiones no son todas iguales y yo, al menos, estoy en contra de de meterlas todas en el mismo saco como si no hubiera en ellas nada aprovechable para los no creyentes o como si para un ateo diera lo mismo vivir en un pais de tradición cristiana (donde es verdad que se nos toca las narices un día sí y otro también) que en un pais gobernado por la Sharia, donde, más que tocarnos las narices, estamos directamente condenados a muerte, junto con los apóstatas. Eso es todo.

    Bueno, no es todo: quería decirle que sentí una identificación total con el primer párrafo de su escrito, que yo suscribiría palabra por palabra (excepto la última alusión al Maestro) para describir la toma de conciencia que lleva al ateismo. Releea usted su propio texto imaginandolo en boca de un ateo que cuenta su experiencia al desembarazarse de mitos, leyendas e invenciones que atenuan y neutralizan nuestro miedo a la muerte y a la soledad y que asume la verdad, aunque le resulte menos gratificante.

  35. Se me ha olvidado preguntarte: ¿quien hace la interpretacion de las Escrituras en vuestra iglesia? ¡cada fiel en particula hace la suya propia?¡teneis exegetas?o los hermanos mayores las hacen para todos?
    ¿Los santos Padres tambien los rechazais?
    ¿porque piensas que Dios no esta con cualquiera, incluso aunque no sea nio cristiano?¿quienes somos nosotros para enmendar a Dios?¿te gussta tener una foto de un familiar tuyo?¡una escultura?¿porque no te gusta una imagen de los santos?¿porque no puedo hablar con el como hablo contigo por ejemplo?¿piensas que para Dios existe el tiempo y el espacio?¿porque tu estas en posesion de la verdad?¿conoces a santo Tomas: que decia la verdad venga de donde venga?¡porque la Iglesia catolica no tiene ninguna verdad y tu la tienes toda?¿quien trajo el mensaje de Cristo a las gentes?¿porque jesus dice estaban como ovejas sin pastor?¿tu no quieres que hayan pastores?
    tengo muchas mas preguntas ya te las hire haciendo.
    porque a mi me gusta preguntarmelo todo, todo, todo, y me lo leo todo tambien.
    pero de momento los que mas me gustan son los santos padres, y benedicto XVI, de todo lo que he leido.
    Gracias

  36. PORTA FIDE

    DEL SUMO PONTÍFICE
    BENEDICTO XVI

    CON LA QUE SE CONVOCA EL AÑO DE LA FE

    1. «La puerta de la fe» (cf. Hch 14, 27), que introduce en la vida de comunión con Dios y permite la entrada en su Iglesia, está siempre abierta para nosotros. Se cruza ese umbral cuando la Palabra de Dios se anuncia y el corazón se deja plasmar por la gracia que transforma. Atravesar esa puerta supone emprender un camino que dura toda la vida. Éste empieza con el bautismo (cf. Rm 6, 4), con el que podemos llamar a Dios con el nombre de Padre, y se concluye con el paso de la muerte a la vida eterna, fruto de la resurrección del Señor Jesús que, con el don del Espíritu Santo, ha querido unir en su misma gloria a cuantos creen en él (cf. Jn 17, 22). Profesar la fe en la Trinidad –Padre, Hijo y Espíritu Santo– equivale a creer en un solo Dios que es Amor (cf. 1 Jn 4, 8): el Padre, que en la plenitud de los tiempos envió a su Hijo para nuestra salvación; Jesucristo, que en el misterio de su muerte y resurrección redimió al mundo; el Espíritu Santo, que guía a la Iglesia a través de los siglos en la espera del retorno glorioso del Señor.

    2. Desde el comienzo de mi ministerio como Sucesor de Pedro, he recordado la exigencia de redescubrir el camino de la fe para iluminar de manera cada vez más clara la alegría y el entusiasmo renovado del encuentro con Cristo. En la homilía de la santa Misa de inicio del Pontificado decía: «La Iglesia en su conjunto, y en ella sus pastores, como Cristo han de ponerse en camino para rescatar a los hombres del desierto y conducirlos al lugar de la vida, hacia la amistad con el Hijo de Dios, hacia Aquel que nos da la vida, y la vida en plenitud»[1]. Sucede hoy con frecuencia que los cristianos se preocupan mucho por las consecuencias sociales, culturales y políticas de su compromiso, al mismo tiempo que siguen considerando la fe como un presupuesto obvio de la vida común. De hecho, este presupuesto no sólo no aparece como tal, sino que incluso con frecuencia es negado[2]. Mientras que en el pasado era posible reconocer un tejido cultural unitario, ampliamente aceptado en su referencia al contenido de la fe y a los valores inspirados por ella, hoy no parece que sea ya así en vastos sectores de la sociedad, a causa de una profunda crisis de fe que afecta a muchas personas.

    3. No podemos dejar que la sal se vuelva sosa y la luz permanezca oculta (cf. Mt 5, 13-16). Como la samaritana, también el hombre actual puede sentir de nuevo la necesidad de acercarse al pozo para escuchar a Jesús, que invita a creer en él y a extraer el agua viva que mana de su fuente (cf. Jn 4, 14). Debemos descubrir de nuevo el gusto de alimentarnos con la Palabra de Dios, transmitida fielmente por la Iglesia, y el Pan de la vida, ofrecido como sustento a todos los que son sus discípulos (cf. Jn 6, 51). En efecto, la enseñanza de Jesús resuena todavía hoy con la misma fuerza: «Trabajad no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna» (Jn 6, 27). La pregunta planteada por los que lo escuchaban es también hoy la misma para nosotros: «¿Qué tenemos que hacer para realizar las obras de Dios?» (Jn 6, 28). Sabemos la respuesta de Jesús: «La obra de Dios es ésta: que creáis en el que él ha enviado» (Jn 6, 29). Creer en Jesucristo es, por tanto, el camino para poder llegar de modo definitivo a la salvación.

    4. A la luz de todo esto, he decidido convocar un Año de la fe. Comenzará el 11 de octubre de 2012, en el cincuenta aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II, y terminará en la solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo, el 24 de noviembre de 2013. En la fecha del 11 de octubre de 2012, se celebrarán también los veinte años de la publicación del Catecismo de la Iglesia Católica, promulgado por mi Predecesor, el beato Papa Juan Pablo II,[3]con la intención de ilustrar a todos los fieles la fuerza y belleza de la fe. Este documento, auténtico fruto del Concilio Vaticano II, fue querido por el Sínodo Extraordinario de los Obispos de 1985 como instrumento al servicio de la catequesis[4], realizándose mediante la colaboración de todo el Episcopado de la Iglesia católica. Y precisamente he convocado la Asamblea General del Sínodo de los Obispos, en el mes de octubre de 2012, sobre el tema de La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana. Será una buena ocasión para introducir a todo el cuerpo eclesial en un tiempo de especial reflexión y redescubrimiento de la fe. No es la primera vez que la Iglesia está llamada a celebrar un Año de la fe. Mi venerado Predecesor, el Siervo de Dios Pablo VI, proclamó uno parecido en 1967, para conmemorar el martirio de los apóstoles Pedro y Pablo en el décimo noveno centenario de su supremo testimonio. Lo concibió como un momento solemne para que en toda la Iglesia se diese «una auténtica y sincera profesión de la misma fe»; además, quiso que ésta fuera confirmada de manera «individual y colectiva, libre y consciente, interior y exterior, humilde y franca»[5]. Pensaba que de esa manera toda la Iglesia podría adquirir una «exacta conciencia de su fe, para reanimarla, para purificarla, para confirmarla y para confesarla»[6]. Las grandes transformaciones que tuvieron lugar en aquel Año, hicieron que la necesidad de dicha celebración fuera todavía más evidente. Ésta concluyó con la Profesión de fe del Pueblo de Dios[7], para testimoniar cómo los contenidos esenciales que desde siglos constituyen el patrimonio de todos los creyentes tienen necesidad de ser confirmados, comprendidos y profundizados de manera siempre nueva, con el fin de dar un testimonio coherente en condiciones históricas distintas a las del pasado.

    5. En ciertos aspectos, mi Venerado Predecesor vio ese Año como una «consecuencia y exigencia postconciliar»[8], consciente de las graves dificultades del tiempo, sobre todo con respecto a la profesión de la fe verdadera y a su recta interpretación. He pensado que iniciar el Año de la fe coincidiendo con el cincuentenario de la apertura del Concilio Vaticano II puede ser una ocasión propicia para comprender que los textos dejados en herencia por los Padres conciliares, según las palabras del beato Juan Pablo II, «no pierden su valor ni su esplendor. Es necesario leerlos de manera apropiada y que sean conocidos y asimilados como textos cualificados y normativos del Magisterio, dentro de la Tradición de la Iglesia. […] Siento más que nunca el deber de indicar el Concilio como la gran gracia de la que la Iglesia se ha beneficiado en el siglo XX. Con el Concilio se nos ha ofrecido una brújula segura para orientarnos en el camino del siglo que comienza»[9]. Yo también deseo reafirmar con fuerza lo que dije a propósito del Concilio pocos meses después de mi elección como Sucesor de Pedro: «Si lo leemos y acogemos guiados por una hermenéutica correcta, puede ser y llegar a ser cada vez más una gran fuerza para la renovación siempre necesaria de la Iglesia»[10].

    6. La renovación de la Iglesia pasa también a través del testimonio ofrecido por la vida de los creyentes: con su misma existencia en el mundo, los cristianos están llamados efectivamente a hacer resplandecer la Palabra de verdad que el Señor Jesús nos dejó. Precisamente el Concilio, en la Constitución dogmática Lumen gentium, afirmaba: «Mientras que Cristo, “santo, inocente, sin mancha” (Hb 7, 26), no conoció el pecado (cf. 2 Co 5, 21), sino que vino solamente a expiar los pecados del pueblo (cf. Hb 2, 17), la Iglesia, abrazando en su seno a los pecadores, es a la vez santa y siempre necesitada de purificación, y busca sin cesar la conversión y la renovación. La Iglesia continúa su peregrinación “en medio de las persecuciones del mundo y de los consuelos de Dios”, anunciando la cruz y la muerte del Señor hasta que vuelva (cf. 1 Co 11, 26). Se siente fortalecida con la fuerza del Señor resucitado para poder superar con paciencia y amor todos los sufrimientos y dificultades, tanto interiores como exteriores, y revelar en el mundo el misterio de Cristo, aunque bajo sombras, sin embargo, con fidelidad hasta que al final se manifieste a plena luz»[11].

    En esta perspectiva, el Año de la fe es una invitación a una auténtica y renovada conversión al Señor, único Salvador del mundo. Dios, en el misterio de su muerte y resurrección, ha revelado en plenitud el Amor que salva y llama a los hombres a la conversión de vida mediante la remisión de los pecados (cf. Hch 5, 31). Para el apóstol Pablo, este Amor lleva al hombre a una nueva vida: «Por el bautismo fuimos sepultados con él en la muerte, para que, lo mismo que Cristo resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en una vida nueva» (Rm 6, 4). Gracias a la fe, esta vida nueva plasma toda la existencia humana en la novedad radical de la resurrección. En la medida de su disponibilidad libre, los pensamientos y los afectos, la mentalidad y el comportamiento del hombre se purifican y transforman lentamente, en un proceso que no termina de cumplirse totalmente en esta vida. La «fe que actúa por el amor» (Ga 5, 6) se convierte en un nuevo criterio de pensamiento y de acción que cambia toda la vida del hombre (cf. Rm 12, 2; Col 3, 9-10; Ef 4, 20-29; 2 Co 5, 17).

    7. «Caritas Christi urget nos» (2 Co 5, 14): es el amor de Cristo el que llena nuestros corazones y nos impulsa a evangelizar. Hoy como ayer, él nos envía por los caminos del mundo para proclamar su Evangelio a todos los pueblos de la tierra (cf. Mt 28, 19). Con su amor, Jesucristo atrae hacia sí a los hombres de cada generación: en todo tiempo, convoca a la Iglesia y le confía el anuncio del Evangelio, con un mandato que es siempre nuevo. Por eso, también hoy es necesario un compromiso eclesial más convencido en favor de una nueva evangelización para redescubrir la alegría de creer y volver a encontrar el entusiasmo de comunicar la fe. El compromiso misionero de los creyentes saca fuerza y vigor del descubrimiento cotidiano de su amor, que nunca puede faltar. La fe, en efecto, crece cuando se vive como experiencia de un amor que se recibe y se comunica como experiencia de gracia y gozo. Nos hace fecundos, porque ensancha el corazón en la esperanza y permite dar un testimonio fecundo: en efecto, abre el corazón y la mente de los que escuchan para acoger la invitación del Señor a aceptar su Palabra para ser sus discípulos. Como afirma san Agustín, los creyentes «se fortalecen creyendo»[12]. El santo Obispo de Hipona tenía buenos motivos para expresarse de esta manera. Como sabemos, su vida fue una búsqueda continua de la belleza de la fe hasta que su corazón encontró descanso en Dios.[13]Sus numerosos escritos, en los que explica la importancia de creer y la verdad de la fe, permanecen aún hoy como un patrimonio de riqueza sin igual, consintiendo todavía a tantas personas que buscan a Dios encontrar el sendero justo para acceder a la «puerta de la fe».

    Así, la fe sólo crece y se fortalece creyendo; no hay otra posibilidad para poseer la certeza sobre la propia vida que abandonarse, en un in crescendo continuo, en las manos de un amor que se experimenta siempre como más grande porque tiene su origen en Dios.

    8. En esta feliz conmemoración, deseo invitar a los hermanos Obispos de todo el Orbe a que se unan al Sucesor de Pedro en el tiempo de gracia espiritual que el Señor…

  37. . En esta feliz conmemoración, deseo invitar a los hermanos Obispos de todo el Orbe a que se unan al Sucesor de Pedro en el tiempo de gracia espiritual que el Señor nos ofrece para rememorar el don precioso de la fe. Queremos celebrar este Año de manera digna y fecunda. Habrá que intensificar la reflexión sobre la fe para ayudar a todos los creyentes en Cristo a que su adhesión al Evangelio sea más consciente y vigorosa, sobre todo en un momento de profundo cambio como el que la humanidad está viviendo. Tendremos la oportunidad de confesar la fe en el Señor Resucitado en nuestras catedrales e iglesias de todo el mundo; en nuestras casas y con nuestras familias, para que cada uno sienta con fuerza la exigencia de conocer y transmitir mejor a las generaciones futuras la fe de siempre. En este Año, las comunidades religiosas, así como las parroquiales, y todas las realidades eclesiales antiguas y nuevas, encontrarán la manera de profesar públicamente el Credo.

    9. Deseamos que este Año suscite en todo creyente la aspiración a confesar la fe con plenitud y renovada convicción, con confianza y esperanza. Será también una ocasión propicia para intensificar la celebración de la fe en la liturgia, y de modo particular en la Eucaristía, que es «la cumbre a la que tiende la acción de la Iglesia y también la fuente de donde mana toda su fuerza»[14]. Al mismo tiempo, esperamos que el testimonio de vida de los creyentes sea cada vez más creíble. Redescubrir los contenidos de la fe profesada, celebrada, vivida y rezada[15], y reflexionar sobre el mismo acto con el que se cree, es un compromiso que todo creyente debe de hacer propio, sobre todo en este Año.

    No por casualidad, los cristianos en los primeros siglos estaban obligados a aprender de memoria el Credo. Esto les servía como oración cotidiana para no olvidar el compromiso asumido con el bautismo. San Agustín lo recuerda con unas palabras de profundo significado, cuando en un sermón sobre la redditio symboli, la entrega del Credo, dice: «El símbolo del sacrosanto misterio que recibisteis todos a la vez y que hoy habéis recitado uno a uno, no es otra cosa que las palabras en las que se apoya sólidamente la fe de la Iglesia, nuestra madre, sobre la base inconmovible que es Cristo el Señor. […] Recibisteis y recitasteis algo que debéis retener siempre en vuestra mente y corazón y repetir en vuestro lecho; algo sobre lo que tenéis que pensar cuando estáis en la calle y que no debéis olvidar ni cuando coméis, de forma que, incluso cuando dormís corporalmente, vigiléis con el corazón»[16].

    10. En este sentido, quisiera esbozar un camino que sea útil para comprender de manera más profunda no sólo los contenidos de la fe sino, juntamente también con eso, el acto con el que decidimos de entregarnos totalmente y con plena libertad a Dios. En efecto, existe una unidad profunda entre el acto con el que se cree y los contenidos a los que prestamos nuestro asentimiento. El apóstol Pablo nos ayuda a entrar dentro de esta realidad cuando escribe: «con el corazón se cree y con los labios se profesa» (cf. Rm 10, 10). El corazón indica que el primer acto con el que se llega a la fe es don de Dios y acción de la gracia que actúa y transforma a la persona hasta en lo más íntimo.

    A este propósito, el ejemplo de Lidia es muy elocuente. Cuenta san Lucas que Pablo, mientras se encontraba en Filipos, fue un sábado a anunciar el Evangelio a algunas mujeres; entre estas estaba Lidia y el «Señor le abrió el corazón para que aceptara lo que decía Pablo» (Hch 16, 14). El sentido que encierra la expresión es importante. San Lucas enseña que el conocimiento de los contenidos que se han de creer no es suficiente si después el corazón, auténtico sagrario de la persona, no está abierto por la gracia que permite tener ojos para mirar en profundidad y comprender que lo que se ha anunciado es la Palabra de Dios.

    Profesar con la boca indica, a su vez, que la fe implica un testimonio y un compromiso público. El cristiano no puede pensar nunca que creer es un hecho privado. La fe es decidirse a estar con el Señor para vivir con él. Y este «estar con él» nos lleva a comprender las razones por las que se cree. La fe, precisamente porque es un acto de la libertad, exige también la responsabilidad social de lo que se cree. La Iglesia en el día de Pentecostés muestra con toda evidencia esta dimensión pública del creer y del anunciar a todos sin temor la propia fe. Es el don del Espíritu Santo el que capacita para la misión y fortalece nuestro testimonio, haciéndolo franco y valeroso.

    La misma profesión de fe es un acto personal y al mismo tiempo comunitario. En efecto, el primer sujeto de la fe es la Iglesia. En la fe de la comunidad cristiana cada uno recibe el bautismo, signo eficaz de la entrada en el pueblo de los creyentes para alcanzar la salvación. Como afirma el Catecismo de la Iglesia Católica: «“Creo”: Es la fe de la Iglesia profesada personalmente por cada creyente, principalmente en su bautismo. “Creemos”: Es la fe de la Iglesia confesada por los obispos reunidos en Concilio o, más generalmente, por la asamblea litúrgica de los creyentes. “Creo”, es también la Iglesia, nuestra Madre, que responde a Dios por su fe y que nos enseña a decir: “creo”, “creemos”»[17].

    Como se puede ver, el conocimiento de los contenidos de la fe es esencial para dar el propio asentimiento, es decir, para adherirse plenamente con la inteligencia y la voluntad a lo que propone la Iglesia. El conocimiento de la fe introduce en la totalidad del misterio salvífico revelado por Dios. El asentimiento que se presta implica por tanto que, cuando se cree, se acepta libremente todo el misterio de la fe, ya que quien garantiza su verdad es Dios mismo que se revela y da a conocer su misterio de amor[18].

    Por otra parte, no podemos olvidar que muchas personas en nuestro contexto cultural, aún no reconociendo en ellos el don de la fe, buscan con sinceridad el sentido último y la verdad definitiva de su existencia y del mundo. Esta búsqueda es un auténtico «preámbulo» de la fe, porque lleva a las personas por el camino que conduce al misterio de Dios. La misma razón del hombre, en efecto, lleva inscrita la exigencia de «lo que vale y permanece siempre»[19]. Esta exigencia constituye una invitación permanente, inscrita indeleblemente en el corazón humano, a ponerse en camino para encontrar a Aquel que no buscaríamos si no hubiera ya venido[20]. La fe nos invita y nos abre totalmente a este encuentro.

    11. Para acceder a un conocimiento sistemático del contenido de la fe, todos pueden encontrar en el Catecismo de la Iglesia Católica un subsidio precioso e indispensable. Es uno de los frutos más importantes del Concilio Vaticano II. En la Constitución apostólica Fidei depositum, firmada precisamente al cumplirse el trigésimo aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II, el beato Juan Pablo II escribía: «Este Catecismo es una contribución importantísima a la obra de renovación de la vida eclesial… Lo declaro como regla segura para la enseñanza de la fe y como instrumento válido y legítimo al servicio de la comunión eclesial»[21].

    Precisamente en este horizonte, el Año de la fe deberá expresar un compromiso unánime para redescubrir y estudiar los contenidos fundamentales de la fe, sintetizados sistemática y orgánicamente en el Catecismo de la Iglesia Católica. En efecto, en él se pone de manifiesto la riqueza de la enseñanza que la Iglesia ha recibido, custodiado y ofrecido en sus dos mil años de historia. Desde la Sagrada Escritura a los Padres de la Iglesia, de los Maestros de teología a los Santos de todos los siglos, el Catecismo ofrece una memoria permanente de los diferentes modos en que la Iglesia ha meditado sobre la fe y ha progresado en la doctrina, para dar certeza a los creyentes en su vida de fe.

    En su misma estructura, el Catecismo de la Iglesia Católica presenta el desarrollo de la fe hasta abordar los grandes temas de la vida cotidiana. A través de sus páginas se descubre que todo lo que se presenta no es una teoría, sino el encuentro con una Persona que vive en la Iglesia. A la profesión de fe, de hecho, sigue la explicación de la vida sacramental, en la que Cristo está presente y actúa, y continúa la construcción de su Iglesia. Sin la liturgia y los sacramentos, la profesión de fe no tendría eficacia, pues carecería de la gracia que sostiene el testimonio de los cristianos. Del mismo modo, la enseñanza del Catecismo sobre la vida moral adquiere su pleno sentido cuando se pone en relación con la fe, la liturgia y la oración.

    12. Así, pues, el Catecismo de la Iglesia Católica podrá ser en este Año un verdadero instrumento de apoyo a la fe, especialmente para quienes se preocupan por la formación de los cristianos, tan importante en nuestro contexto cultural. Para ello, he invitado a la Congregación para la Doctrina de la Fe a que, de acuerdo con los Dicasterios competentes de la Santa Sede, redacte una Nota con la que se ofrezca a la Iglesia y a los creyentes algunas indicaciones para vivir este Año de la fe de la manera más eficaz y apropiada, ayudándoles a creer y evangelizar.

    En efecto, la fe está sometida más que en el pasado a una serie de interrogantes que provienen de un cambio de mentalidad que, sobre todo hoy, reduce el ámbito de las certezas racionales al de los logros científicos y tecnológicos. Pero la Iglesia nunca ha tenido miedo de mostrar cómo entre la fe y la verdadera ciencia no puede haber conflicto alguno, porque ambas, aunque por caminos distintos, tienden a la verdad[22].

    13. A lo largo de este Año, será decisivo volver a recorrer la historia de nuestra fe, que contempla el misterio insondable del entrecruzarse de la santidad y el pecado. Mientras lo primero pone de relieve la gran contribución que los hombres y las mujeres han ofrecido para el crecimiento y desarrollo de las comunidades a través del testimonio de su vida, lo segundo debe suscitar en cada uno un sincero y constante acto de conversión, con el fin de experimentar la misericordia del Padre que sale al encuentro de todos.

    Durante este tiempo, tendremos la mirada fija en Jesucristo, «que inició y completa nuestra fe» (Hb 12, 2): en él encuentra su cumplimiento todo afán y todo anhelo del corazón humano. La alegría del amor, la respuesta al drama del sufrimiento y el dolor, la fuerza del perdón ante la ofensa recibida y la victoria de la vida ante el vacío de la muerte, todo tiene su cumplimiento en el misterio de su Encarnación, de su hacerse hombre, de su compartir con nosotros la debilidad humana para transformarla con el poder de su resurrección. En él, muerto y resucitado por nuestra salvación, se iluminan plenamente los ejemplos de fe que han marcado los últimos dos mil años de nuestra historia de salvación.

    Por la fe, María acogió la palabra del Ángel y creyó en el anuncio de que sería la Madre de Dios en la obediencia de su entrega (cf. Lc 1, 38). En la visita a Isabel entonó su canto de alabanza al Omnipotente por las maravillas que hace en quienes se encomiendan a Él (cf. Lc 1, 46-55). Con gozo y temblor dio a luz a su único hijo, manteniendo intacta su virginidad (cf. Lc 2, 6-7). Confiada en su esposo José, llevó a Jesús a Egipto para salvarlo de la persecución de Herodes (cf. Mt 2, 13-15). Con la misma fe siguió al Señor en su predicación y permaneció con él hasta el Calvario (cf. Jn 19, 25-27). Con fe, María saboreó los frutos de la…

  38. Co 12, 10). Nosotros creemos con firme certeza que el Señor Jesús ha vencido el mal y la muerte. Con esta segura confianza nos encomendamos a él: presente entre nosotros, vence el poder del maligno (cf. Lc 11, 20), y la Iglesia, comunidad visible de su misericordia, permanece en él como signo de la reconciliación definitiva con el Padre.

    Confiemos a la Madre de Dios, proclamada «bienaventurada porque ha creído» (Lc 1, 45), este tiempo de gracia.

    Dado en Roma, junto a San Pedro, el 11 de octubre del año 2011, séptimo de mi Pontificado.

    BENEDICTO XVI

    Envio, en tres trozos, la carta apostolica, en forma de Motu proipio, en la que se convoca el año de la fe: PORTA FIDE.

  39. Querido Jorge, dice usted: «ES NATURAL que, siendo Roma el sistema político-administrativo más evolucionado, copiaran aquellas cosas que servian para administrar dejando a un lado aquellas que eran incompatibles con la fé cristiana».

    No sé si se da usted cuenta de que está dando la razón a mi artículo. Tal vez eso era lo ‘natural’, pero no lo que Cristo y sus apóstoles enseñaron y que tenía y tiene capacidad para mantener el orden divino (no el humano) en las asambleas cristianas por muy numerosas que sean (la de Jerusalén tenía miles de personas). En el fondo se trata de una falta de fe en que Cristo Resucitado, Cabeza de Su Iglesia, tiene poder para edificarla, dirigirla y ordenarla directamente por medio de Su Espíritu que mora en los creyentes… allí donde se le permite hacerlo. Donde le echan, pues se va.

    Ha sido precisamente así, arrogándose la autoridad de enmendar la plana al Señor con lo que a nosotros nos parece mejor hacer en «SU» CASA, que el catolicismo se fue alejando de la voluntad del Señor. El pecado aquí no es sólo abandonar la ‘forma’ enseñada por Cristo para copiar una del mundo, sino también reintroducir el sacerdocio del Antiguo Testamento que Cristo abolió en la cruz (lea la carta a los Hebreos). Los hermanos responsables en la Iglesia de Cristo nada tienen que ver con el estamento sacerdotal separado del resto del pueblo de Dios ‘no solo en grado, sino ontológicamente’ (comodice el Vaticano II). (Expongo esto más detenidamente en http://laiglesiaennovelda.blogspot.com/2010/11/la-existencia-de-un-clero-no-es.html).

    Amigo Jorge, conforme a las Escrituras, la Iglesia genuina aunque está en el mundo no es de este mundo, es la Casa de Dios, y TODO en ella ha sido diseñado minuciosamente por Él conforme al modelo revelado por Él en las enseñanzas y prácticas de Jesús y sus apóstoles (el Nuevo Testamento sobre la base del Antiguo). Dios sólo mora en la Casa edificada y administrada conforme a todo lo que él ha mandado; así nos es enseñado cuando Moisés terminó el tabernáculo en el desierto (Éxodo 40:33-34), y Salomón el primer Templo (1Reyes 8:1-11); como también nos es enseñado cómo el Señor abandona su Templo cuando no se le obedece, fíjese por ejemplo que Cristo estaba fuera de la iglesia de Laodicea, llamando a la puerta (Apocalipsis 3:20).

    Le aporto más documentación, rigurosamente basada en la Palabra de Dios como podrá comprobar, acerca de cómo era la vida y la forma de la Asamblea de creyentes y discípulos recién salida del costado abierto de Cristo y del derramamiento de Su Espíritu Santo; por si está usted realmente interesado en conocer la Iglesia conforme a las Escrituras: http://laiglesiaennovelda.blogspot.com/2010/06/esbozo-de-la-iglesia-del-nuevo.html

  40. Lola, 1) Una vez más: María y los santos.

    El segundo mandamiento de la Ley de Dios ha sido echado a un lado en la enseñanza católica: “NO TE HARÁS IMAGEN, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. NO TE INCLINARÁS ANTE ELLAS NI LES RENDIRÁS CULTO, porque yo soy YHAVEH tu Dios, un Dios celoso que castigo la maldad de los padres sobre los hijos, sobre la tercera y sobre la cuarta generación de los que me aborrecen. Pero muestro misericordia por mil generaciones a los que me aman y guardan mis mandamientos» (Éxodo 20:4-6). “Por tanto, tened mucho cuidado de vosotros mismos, pues NINGUNA IMAGEN VISTEIS EL DÍA QUE YHAVEH OS HABLÓ EN HOREB de en medio del fuego. No sea que os corrompáis y os hagáis imágenes, o semejanza de cualquier figura, sea en forma de hombre o de mujer..” (Deut 4:15-16).

    La palabra hebrea para ‘imagen’ es la misma que para ‘ídolo’. Está más que claro que Dios prohíbe en su Palabra fabricarse imágenes de Él para rendirles culto: “…los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre busca a tales que le adoren. Dios es espíritu; y es necesario que los que le adoran, le adoren en espíritu y en verdad” (Jn 4:24); pero prohíbe todavía más rendir culto a imágenes de otros que no son Él: “Le dice entonces Jesús: …está escrito: ‘Al Señor tu Dios adorarás, y sólo a él darás culto’” (Mateo 4:10).

    Rezar a María y a los santos, pedirles cosas o hacerles promesas, fabricarles imágenes y honrarlas… todo eso se hace en el catolicismo (o estoy yo loco), y todo eso es rendir culto, se mire por donde se mire. Si lo desea, puede leer en este mismo periódico una reflexión mía a propósito de las fiestas patronales noveldenses: http://www.noveldadigital.es/noticia.php?n=7816

    Por último le pido: muéstreme usted dónde la Palabra de Dios enseña que podemos hacer todas esas cosas con María u otros cristianos fallecidos como intercesores. Si no lo hace no espere que vuelva a hablar con usted de este asunto.

    2) Exégesis, Santos Padres y Tradición.

    Si hubiera leído el estudio que le enlazo no volvería a preguntarme sobre esto, pero le responderé otra vez. LA BIBLIA SE INTERPRETA A SÍ MISMA, ella aporta los criterios para su propia interpretación, y es toda la Asamblea de los discípulos nacidos de nuevo guiados por el Espíritu del Resucitado el que se deja enseñar por la Palabra Viva de Dios: “El Padre… os conceda ser fortalecidos con poder por su Espíritu en el hombre interior; para que Cristo habite en vuestros corazones por medio de la fe; de modo que, siendo arraigados y fundamentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender, JUNTO CON TODOS LOS SANTOS (los demás creyentes vivos), cuál es la anchura, la longitud, la altura y la profundidad, y de conocer el amor de Cristo que sobrepasa todo conocimiento; para que así seáis llenos de toda la plenitud de Dios” (Efesios 3:16-19).

    Los llamados ‘santos padres’ y toda tradición posterior al Nuevo Testamento (que es LA TRADICIÓN con mayúscula), debe ser juzgada por la Palabra de Dios. Si está de acuerdo con ella, podemos aceptarla; si no, la rechazamos. Cristo, durante su ministerio terrenal, y después de su resurrección, antes de su ascensión, instruyó a sus discípulos acerca del Reino de Dios y de la Iglesia; ¡ESTA ES LA TRADICÓN FONTAL! Luego los apóstoles transmitieron oralmente LA TRADICIÓN RECIBIDA DEL SEÑOR, la cual por gracia del Espíritu Santo fue fijada por escrito en los libros y cartas que llamamos el Nuevo Testamento. ¡Punto!. A partir de ahí, la Iglesia como depositaria de esa tradición cristológica y apostólica, sólo puede conocer más y más, ahondar y aplicar la revelación ya completa (este es el magisterio legítimo), ¡no inventar, añadir o quitar! La Tradición Apostólica fijada en el Nuevo Testamento es la norma suprema de la fe y la vida de la Iglesia, la Iglesia es discípula, no maestra de la Palabra. Esta es la trampa del catolicismo: llama también ‘Tradición’ al desarrollo teológico-práctico muy posterior a la verdadera Tradición, y a menudo contra ella. De eso habló Jesús llamándolo ‘la tradición de los hombres’, a la cual se aferran para desechar el verdadero mandamiento de Dios, lee Mc 7:1-13).

    3) Dice usted “Me parece muy atrevido por tu parte juzgar que los de la iglesia catolica no cumplen los mandamientos de jesus”. Pues sí, parece que soy atrevido: afirmo que la iglesia católica se ha apartado gravemente de las enseñanzas y prácticas de Jesús, y estoy aportando abundantes datos para fundamentar tan seria afirmación.

  41. …sigue. 4) Me pregunta por enésima vez “Y dime la verdad ¿que te llevo a separarte de la Iglesia catolica”. Al reiterar esta pregunta está diciendo que miento, que hay otros motivos ocultos, y que usted cree tener más información al respecto que yo mismo. No tengo inconveniente en seguir por este camino, con LA CONDICIÓN de que dé usted la cara y diga claramente por qué no toma en serio mi respuesta y piensa que miento, y por qué cree usted que abandoné el sacerdocio y el catolicismo. Aunque creo saber lo que pasa por su mente, es un mecanismo de defensa típico del catolicismo descartar los cuestionamientos de los que lo abandonan dando por supuesto que los motivos son inmorales, espúreos, desacreditantes…

    5) Dice usted: “Cristo respalda a todos, ¿o no ha venido a buscar a los pecadores?”. Son asuntos diferentes, una cosa es salvar a los pecadores, y otra cosa es respaldar comportamientos desobedientes: por un lado “Fiel es esta palabra y digna de toda aceptación: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero” (1Timoteo 1:15). Por otro lado, el Señor, por ejemplo después del sermón del monte (Mateo 5-7) enseña a sus discípulos qué pasa si no se le obedece: “No todo el que me dice ‘Señor, Señor’ entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: ‘¡Señor, Señor! ¿No profetizamos en tu nombre? ¿En tu nombre no echamos demonios? ¿Y en tu nombre no hicimos muchas obras poderosas?’ Entonces yo les declararé: ‘Nunca os he conocido. ¡Apartaos de mí, obradores de maldad!’ (Mateo 7:21-27). Y el apóstol enseña que podemos ser ‘cortados’ del Pueblo de Dios (Romanos 11:1-22). ¿Le sigue pareciendo que cualquier comportamiento es respaldado por el Señor? O reconocemos a Jesús como ‘el Señor’ o seguimos siendo nosotros nuestros propios señores.

    6) Dice usted “¿abandonar el catolicismo que es quien te ha mostrado a Cristo¿¿porque? ¡crees que tu eres mejor y haras una iglesia mejor? ¿que es lo que te impide seguir en esta Iglesia y reformarla?¡te lo impide algo? Mirar la Cruz es el unico camino, y no separarse y formar cada uno algo a su medida segun sus necesidades”.
    No es cuestión de creerse mejor, sino todo lo contrario: de no creerse con derecho a enmendarle la plana al Señor Jesús, por eso no pude seguir en el catolicismo, que como ya te he dicho es un sistema irredento. ¿Crees usted realmente viable una reforma desde dentro que requeriría tarde o temprano por ejemplo abolir el papado y todo el sistema eclesiástico sacerdotal, deshacerse de la ciudad Vaticano con todas sus estructuras políticas, expurgar todas las doctrinas y prácticas no bíblicas…? Si usted lo ve claro, adelante!.
    Me aparté de tal sistema religioso no para satisfacer mis necesidades (para eso no me hace falta el cristianismo), el cristianismo bíblico es mucho más radical y exigente, tanto que es imposible de vivir si no has nacido de nuevo. La vida cristiana genuina no es de este mundo. Pero el Señor Jesús todavía sigue tratando con personas que están en ese sistema, conforme a la luz que ahí se puede recibir, Él en su misericordia no echa fuera a nadie que acude a él (Juan 6:37); por eso, en verdad, yo mismo empecé a conocer al Señor en la iglesia católica; no sabría explicarte por qué yo he podido oir su llamada “Salid de Babilonia, pueblo mío” para iniciar el regreso a la Iglesia neotestamentaria, como los cautivos de Babilonia regresaron a Jerusalén para reedificar la casa del Señor desde cero (ver libros de Esdras y Nehemías y los profetas Hageo y Zacarías).

  42. …termino.
    6) Dice usted: “¿A que te dedicas de profesion placido? me parece algo interesante, porque si vives de tu iglesia, o vives de otro trabajo ademas, me explicaria muchisimas cosas”.

    Pues me dedico a hacer pequeñas reformas, soy albañil y fontanero; pero con la crisis estoy en el paro sin prestación (como en general todos los autónomos), y hago lo que puedo, últimamente estoy recogiendo granulla (las uvas que quedan en las viñas después de cosecharlas) que me pagan a 0.12 céntimos el kilo. Tengo 3 niños, y mi esposa tampoco tiene trabajo. En fin, aprendiendo a depender de mi Padre del cielo para vivir y sobrevivir (Mateo 6:25-34). Como te he dicho repetidamente no hay tal cosa como ‘mi’ iglesia; la iglesia de Dios en Novelda está en ruinas, y yo sólo soy un retornado de Babilonia dispuesto a arrimar el hombro para empezar la restauración de la Casa del Señor en Novelda ‘conforme al modelo revelado por Él’.

    Lola, ¿tienes el mismo interés por preguntar a los curas católicos si además de vivir de su iglesia viven de otro trabajo? Tal vez te explicaría muchas cosas.

    Querida Lola, el Señor te conceda escuchar hoy su voz.

  43. (segunda parte de mi respuesta; la reenvío porque me da error).
    4) Me pregunta por enésima vez “Y dime la verdad ¿que te llevo a separarte de la Iglesia catolica”. Al reiterar esta pregunta está diciendo que miento, que hay otros motivos ocultos, y que usted cree tener más información al respecto que yo mismo. No tengo inconveniente en seguir por este camino, con LA CONDICIÓN de que dé usted la cara y diga claramente por qué no toma en serio mi respuesta y piensa que miento, y por qué cree usted que abandoné el sacerdocio y el catolicismo. Aunque creo saber lo que pasa por su mente, es un mecanismo de defensa típico del catolicismo descartar los cuestionamientos de los que lo abandonan dando por supuesto que los motivos son inmorales, espúreos, desacreditantes…

    5) Dice usted: “Cristo respalda a todos, ¿o no ha venido a buscar a los pecadores?”. Son asuntos diferentes, una cosa es salvar a los pecadores, y otra cosa es respaldar comportamientos desobedientes: por un lado “Fiel es esta palabra y digna de toda aceptación: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero” (1Timoteo 1:15). Por otro lado, el Señor, por ejemplo después del sermón del monte (Mateo 5-7) enseña a sus discípulos qué pasa si no se le obedece: “No todo el que me dice ‘Señor, Señor’ entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: ‘¡Señor, Señor! ¿No profetizamos en tu nombre? ¿En tu nombre no echamos demonios? ¿Y en tu nombre no hicimos muchas obras poderosas?’ Entonces yo les declararé: ‘Nunca os he conocido. ¡Apartaos de mí, obradores de maldad!’ (Mateo 7:21-27). Y el apóstol enseña que podemos ser ‘cortados’ del Pueblo de Dios (Romanos 11:1-22). ¿Le sigue pareciendo que cualquier comportamiento es respaldado por el Señor? O reconocemos a Jesús como ‘el Señor’ o seguimos siendo nosotros nuestros propios señores.

    6) Dice usted “¿abandonar el catolicismo que es quien te ha mostrado a Cristo¿¿porque? ¡crees que tu eres mejor y haras una iglesia mejor? ¿que es lo que te impide seguir en esta Iglesia y reformarla?¡te lo impide algo? Mirar la Cruz es el unico camino, y no separarse y formar cada uno algo a su medida segun sus necesidades”.
    No es cuestión de creerse mejor, sino todo lo contrario: de no creerse con derecho a enmendarle la plana al Señor Jesús, por eso no pude seguir en el catolicismo, que como ya te he dicho es un sistema irredento. ¿Crees usted realmente viable una reforma desde dentro que requeriría tarde o temprano por ejemplo abolir el papado y todo el sistema eclesiástico sacerdotal, deshacerse de la ciudad Vaticano con todas sus estructuras políticas, expurgar todas las doctrinas y prácticas no bíblicas…? Si usted lo ve claro, adelante!.
    Me aparté de tal sistema religioso no para satisfacer mis necesidades (para eso no me hace falta el cristianismo), el cristianismo bíblico es mucho más radical y exigente, tanto que es imposible de vivir si no has nacido de nuevo. La vida cristiana genuina no es de este mundo. Pero el Señor Jesús todavía sigue tratando con personas que están en ese sistema, conforme a la luz que ahí se puede recibir, Él en su misericordia no echa fuera a nadie que acude a él (Juan 6:37); por eso, en verdad, yo mismo empecé a conocer al Señor en la iglesia católica; no sabría explicarte por qué yo he podido oir su llamada “Salid de Babilonia, pueblo mío” para iniciar el regreso a la Iglesia neotestamentaria, como los cautivos de Babilonia regresaron a Jerusalén para reedificar la casa del Señor desde cero (ver libros de Esdras y Nehemías y los profetas Hageo y Zacarías).

  44. Querido Placido

    Si me gustaria me respondieses a mis preguntas.
    En el catolicismo no se adora ni a maria, ni a los santos. Algunas personas, de muy buena fe, parece que lo hagam pero tal vez son muchisimo mejores que nosotros, en su su fe.
    -Jamas he visto a nadie inclinandose a ningun santo, ni a ninguna imagen de mari, y tengo 52 tacos ya.
    No me contestas quien hace la exegesis de la escritura en tu iglesia, ni que papel tienen los SAntos padres y la Tradicion en tu iglesia.
    Me parece muy atrevido por tu parte juzgar que los de la iglesia catolica no cumplen los mandamientos de jesus.
    ¿acaso puedes negar como conociste tu a jesus?
    Y dime la verdad ¿que te llevo a separartte de la Iglesia catolica.
    Me da lastima que estemos separados y que se creen otras iglesias, porque jesus quiere la unidad, y tu debias haber hecho renovacion interna, como intentamos todos, renovandonos a nosotros mismos
    Gracias por tu atencion. Y todo dicho desde la mayor humildad y respewto (que como este medio no tiene lenguaje no verbal, ni se oye la voz,,,puede no parecer amable, lo es)

  45. Querido Placidpo:
    se me ha olvidado :
    Cristo respalda a todos, ¿o no ha venido a buscar a los pecadores?
    ¿abandonar el catolicismo que es quien te ha mostrado a Cristo¿¿porque? ¡crees que tu eres mejor y haras una iglesia mejor? ¿que es lo que te impide seguir en esta Iglesia y reformarla?¡te lo impide algo?
    Mirar la Cruz es el unico camino, y no separarse y formar cada uno algo a su medida segun sus necesidades
    ¿A que te dedicas de profesion placido? me parece algo interesante, porque si vives de tu iglesia, o vives de otro trabajo ademas, me explicaria muchisimas cosas.
    Muchas gracias por todo y disculpa.

  46. Jorge,
    1) dice usted: >> la Biblia no pone en ninguna parte que Dios haya prohibido intermediarios entre Él y los hombres ¡¡más aún cuando Él mismo ha usado, y sigue usando, a sus ángeles !!. Es más hay varias citas en toda la Biblia en las que alguien pide a Dios por personas o pueblos…

  47. (…reenvío el #50 qué salió incompleto).
    Jorge, 1) dice usted: >> la Biblia no pone en ninguna parte que Dios haya prohibido intermediarios entre Él y los hombres ¡¡más aún cuando Él mismo ha usado, y sigue usando, a sus ángeles !!. Es más hay varias citas en toda la Biblia en las que alguien pide a Dios por personas o pueblos…

  48. Placido, lo que he escrito es una Carta pastoral de benedicto. me ha parecido muy interesante , para su lectura

  49. A PLACIDO:

    Lo primero agradecerte la educación con la que hablas, he hablado con otras personas que, al segundo parrafo, ya hubieran empezado a insultar de manera gratuita.

    SOBRE LA JERAQUIA

    La Iglesia del origen eran pequeñas comunidades, cuando está creció se hizo necesario acudir a un sistema burocrático, que no teológico, que ayudara a administrar de alguna manera a las diversas comunidades. Es natural que, siendo Roma el sistema político-administrativo más evolucionado, copiaran aquellas cosas que servian para administrar dejando a un lado aquellas que eran incompatibles con la fé cristiana.

    La cita que me dices (Mateo 23, 8-11) tiene que ser leida en su contexto: Cristo está criticando a los Fariseos (hay que leer los textos superiores) y su actitud hipócrita egocentrica, un cristiano no debe ir por ahí presumiendo de inteligencia y sabiduria porque todos somos Intrumentos de Dios, te darás cuenta de que no podrias llamar a nadie más «padre» porque solo Dios es el Origen de todo. Esa contradicción solo puede salvarse uniendose a los parrafos superiores: Al igual que Cristo ha descendido para ser uno más de nosotros, una persona que sea cristiana solo puede actuar descendiendo de su cargo para servir a los demás, en vez de hacer lo que quiera porque es el jefe y sabe más que los demás.

    EL CAMBIO DE LOS NOMBRES EN EL JUDAISMO

    Ya en el Genesis (Genesis 2,23) sale la costumbre de los judios de asociar el nombre de una persona a una determinada misión o caracteristica, uno de los ejemplos más conocidos es el de Abram y Sarai:

    * «Y ya no te llamarás más Abram: en adelante tu nombre será Abraham, para indicar que yo te he constituido padre de una multitud de naciones.» (Genesis 17,5)

    * «También dijo Dios a Abraham: «A Sarai, tu esposa, no la llamarás más Sarai, sino que su nombre será Sara.
    Yo la bendeciré y te daré un hijo nacido de ella, al que también bendeciré. De ella suscitaré naciones, y de ella nacerán reyes de pueblos».» (Genesis 17,15-16)

    En el caso de Simón pasa exactamente lo mismo:

    Y Jesús le dijo: «Feliz de ti, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en el cielo.
    Y yo te digo: «Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia, y el poder de la Muerte no prevalecerá contra ella.

    Eso si, te doy la razón conque Pedro no puede ser la Cabeza de la Iglesia (porque lo es Cristo) entonces ¿qué es?, muy sencillo Cristo dice MI IGLESIA, MIS OVEJAS,…. por esa razón el titulo del Papa es Vicario (representante) y no rey. Más aún, recordarás que Cristo dice una parabola sobre una casa construida sobre roca y otra sobre arena (Mateo 7, 24-27) y (Lucas 6, 47-49): eso quiere decir que Cristo es la ROCA sobre la que se asienta su Iglesia, mientras que Pedro es el administrador colocado como Piedra de ese edificio. En ese contexto se entiende que Cristo les deje el Espiritu Santo.

    Te escribo otro mensaje sobre la intercesión de los santos más tarde.

  50. SOBRE LOS SANTOS

    Lo primero que hay que decir es que Cristo es el único Redentor, es la única persona que nos ha Redimido y por eso solo a Él debemos dar gracias por ello.

    Sin embargo la Biblia no pone en ninguna parte que Dios haya prohibido intermediarios entre Él y los hombres, ¡¡ más aún cuando Él mismo ha usado, y sigue usando, a sus ángeles !!. Es más hay varias citas en toda la Biblia en las que alguien pide a Dios por personas o pueblos, ¿También en el Nuevo Testamento? ¡¡ Claro que si!!:

    “Vivan orando y suplicando. Oren en todo tiempo según les inspire el Espíritu.
    Velen en común y perseveren en sus oraciones sin desanimarse nunca.
    Oren unos por otros, intercediendo a favor de todos los santos”
    (Ef 6,18)

    “La oración del justo tiene mucho poder”
    Stgo. 5,16

    «En la Iglesia, hay algunos que han sido establecidos por Dios, en primer lugar, como apóstoles; en segundo lugar, como profetas; en tercer lugar, como doctores. Después vienen los que han recibido el don de hacer milagros, el don de curar, el don de socorrer a los necesitados, el don de gobernar y el don de lenguas.
    ¿Acaso todos son apóstoles? ¿Todos profetas? ¿Todos doctores? ¿Todos hacen milagros?» (1 Corintios 12, 28-29)

    Llegados a este punto debo explicar una última cosa, ¿porqué Cristo dice esa frase? ¡¡ porque los Romanos eran sincretistas !!: Era muy normal en la época (y, en el pasado los judios habian caido en esas practicas) el absorver dioses de otras religiones y rendirles culto al lado de los propios. Por eso Cristo dice esto, porque no quiere ser puesto como alguien más a quien rezar al lado de los «espiritus del hogar» y los «dioses» de los romanos.

  51. Querido Placido.
    No me sirve nada de lo que me dices
    ¿porque?
    1-Porque no hay que separar sino unir. Y eres tu el que te has separado
    2-porque hay que ser familia, y las personas son mas importantes, Y debias haber permanecido y cambiar, desde dentro lo que no te gustara,
    3-Porque sigues sin decirme a que iglesia perteneces, y porque te has separdo, y si es una iglesia nueva o ya existente.
    4_Si he estudiado las Escrituras, Pero no es necesario utilizarlas, en este caso. Porque aqui lo que esta en juego, simplemente es la separacion. El que no semaos uno, ni nos amemos fraternalmente: es lo que mas deseaba el maestro
    4-estamos todos llamados a ser sal, luz y levadura: sal es lo que da sabor, pero se deshace, de manera que no se ve. La levadura, de la misma manera, es la que hace crecer pero desaparece, y la luz, aunque si se ve, debe ser la luz de Cristo, no la nuestra propia.

    Por eso pienso, que lo mejor, es dejar ya de perder el tiempo en estos comentarios, que no nos llevan a ninguna parte: e intentar estar unidos a la vid: oracion. Es la unica manera de ser, sal, luz, y levadura.
    Unida a la santa madre Iglesia, con Pedro: ahi estoy segura, sin miedo a equivocarme.
    Y practicando el ecumenismo, unidos a las otras iglesias, viendo lo que nos une, que es Cristo, y no lo que nos separa, intereses de cada uno.
    Hasta la proxima: y a trabajar por el Reino de Dios,

  52. Lo de Cristo se refiere a la Redención (mira el verisculo siguiente)

    Gracias por tu tiempo Placido, me gustaria poder estar hablando contigo de estos temas pero me voy a tener que dedicarme a otros, así que abandono el debate. Quien sabe si nos encontraremos un dia por ahí, en ese caso estaré encantado de seguir hablando de este tema

  53. Lola, 1) Si crees que estamos dando mal ejemplo, ¿por qué no aceptaste mi sugerencia de conversar en otro medio más privado? Te ofrecí mi dirección facebook para que pudieras ponerte en contacto conmigo. Por otro lado, a mi parecer lo que da mal ejemplo es desobedecer al Señor, representar incorrectamente su Nombre dando pie a que este sea blasfemado en medio de las naciones (Romanos 2:24). Quien públicamente dice representar a Cristo debe exponerse a que tal pretensión sea examinada públicamente.

    2) A tu petición “dime el nombre de tu iglesia” ya te he respondido en el comentario 55, aunque empieza a pensar que vuelves a preguntar porque no puedes comprender la respuesta. Y a lo de sacar las citas de contexto, también te he respondido en el 60 (el desfase en los comentarios debido a las limitaciones del medio hace muy incómoda la conversación; pero si quieres continuar aquí…).

    3) Por fin has hecho una amago de respuesta a esas preguntas básicas que te he hecho para saber si perteneces a la Iglesia de Cristo conforme a las Escrituras. Me respondes parcialmente diciendo que sí has nacido de nuevo ‘por el bautismo’. ¿Quieres decir que por ejemplo todos esos ateos que reclaman a la iglesia ser borrados del libro de bautismos en el que figuran contra su voluntad han nacido de nuevo? Nos bautizaron a la mayoría de bebés, cuando no teníamos capacidad de decidir libremente, ¿crees que unas meras gotas de agua bastan para que un ser humano caído nazca de nuevo?. Pues discúlpame, pero el bautismo por sí sólo (y menos de bebés) no es suficiente CONFORME A LAS ESCRITURAS (que te he citado), para nacer de nuevo, ser salvo y tener al Espíritu de Cristo morando en el interior.

    Dices: “yo he nacido de nuevo por el Bautismo, y espero de la Misericordia del Señor todo, más no sé”. En cambio el apóstol Juan dice a los creyentes: “Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, PARA QUE SEPÁIS QUE TENÉIS vida eterna” (1Juan 5:13). Los creyentes ‘SABEN’ que tienen vida eterna, ‘SABEN’ que son salvos y que han nacido de nuevo, porque han cumplido los requisitos de Dios para que eso sea así (Juan 3:1-21; Hechos 2:37-38; Romanos 10:8-13; Romanos 8:9). Ya no viven en la incertidumbre que tú confiesas: “espero de la Misericordia del Señor todo, más no sé”. Ese es uno de los dramas al que muchas personas quedan abocadas por el deformado concepto de la salvación del catolicismo.

    Esto, Lola, no son ‘cosas externas’, son de lo más interior de la vida cristiana; aunque esas cosas externas que tú dices también han sido ordenadas por el Señor, el desobedecerlas es algo muy ‘interno’.

  54. 4) Respecto a tu sensibilidad ‘ecuménica’ y tu deseo de unidad, he de decirte que no vale cualquier tipo de unidad. Satanás también busca la unidad… ¡de todos contra Dios!. Eso fue Babel, de donde viene ‘Babilonia’, la religión falsa, la madre de todas las rameras (Apocalipsis 17:5). No, Lola, la unidad ‘cristiana’ sólo es tal sobre la base de la Verdad: la Persona, la Obra y las enseñanzas de Jesucristo; esa es ‘la unidad del Espíritu’ que debemos ‘guardar’ (Efesios 4:3), no ‘amañar’ con arreglos humanos. Una unidad sobre obra base NO ES CRISTIANA, no me interesa.
    Gracias a Dios tenemos en la Palabra la senda correcta en medio de la corrupción: “la Casa de Dios, que es la Iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad” mencionada en el tiempo de 1Timoteo 3,15, vemos que en el momento de 2Timoteo 2,20 ya se ha convertido en “una casa grande”, demasiado grande, y ahora “no solamente hay vasos de oro y de plata, sino también de madera y de barro, y unos para honra y otros para deshonra”. Pero “El sólido fundamento de Dios queda firme, teniendo este sello: ‘Conoce el Señor a los que son suyos’ y ‘Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre del Señor’” (2Timoteo 2,19). “Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será un vaso para honra, consagrado y útil para el Señor, preparado para toda buena obra… y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz con los que de corazón puro invocan al Señor”(2Timoteo 2,21-22). Muchos piensan que es irremediable la corrupción, también en la Iglesia, y que hay que convivir con ella. Pero Cristo nos llama a ‘limpiarnos de esas cosas’, apartarnos de ellas, y obedecerle a Él en todas las cosas; nos llama a ser ‘vencedores’ resistiendo toda esa corrupción en la Iglesia (Apocalipsis 2,7.11.17.26; 3,5.12.21). Los cristianos que quieran ser fieles al Señor no pueden tolerar ni participar en doctrinas, conductas o prácticas eclesiásticas que no sean las que enseñó Jesús y sus apóstoles.

    5) Por último, te explicaré por qué sostengo que no juegas limpio:
    – porque no tomas en serio mis respuestas, repreguntado una y otra vez, diciendo así que soy mentiroso (¡eso es faltar al respeto!, ¡¡y juzgar mis intenciones!!), o haciendo farragosa y pesada la conversación al tener que volver una y otra vez sobre lo ya respondido. Y cuando te pregunto por qué crees que miento, no me respondes.
    – porque buscar estratégicamente desviar la atención del asunto en debate tratando de desacreditarme personalmente, por ejemplo ‘dejando caer’ que soy testigo de jehová. Es típico mecanismo de defensa atacar al mensajero cuando no hay argumentos. A pesar de que te he dicho claramente que no lo soy y lo que pienso de ellos, insistes en tu estrategia (¡eso es faltar al respeto!). Por cierto, tengo el carné de donante de sangre desde hace muchos años, no puedo acordarme cuántas veces he donado sangre; acaba de llegarme carta para que vuelva a darla este próximo martes, me podrás encontrar en el centro de salud.
    – frases tuyas como “Bueno, tu eres mejor que yo, se me olvidaba. Tu estás en la verdad y yo en el error”, son cortinas de humo para evadir dar y responder argumentos con seriedad. Si crees que no estoy en la verdad, argumenta, pero no es honesto estar permanentemente tratando de desacreditar al adversario (dialéctico).

    Yo no he juzgado tu corazón (el árbol), sino una conducta tuya (los frutos), que está ahí registrada y a la vista de todos. Estoy convencido de que tu corazón es mejor que este ‘la mejor defensa es un ataque’ (que comprendo).

    Lola y Jorge, vistos vuestros últimos mensajes, veo que esta conversación ya no da más de sí. Para mí no ha sido perder el tiempo. Yo también quedo a vuestra disposición, encantado de que en algún momento nos podamos conocer personalmente. Que el Señor os conceda su favor, amigos.

  55. Querido Placido:
    Veo que tu estas en posesion de la verdad y yo vivo en el erroro mas absoluto.
    Es triste, muy triste, que te centres tanto en estas cosas, en lo externo, y por mucho que te diga no quieras escucharme.
    Lo que esta clarisimo, lo quieras o no: es que vosotros os basais en las enseñanzas que ha trasmitido la Iglesia catolica, y las habeis destruido a vuestro gusto, habeis hecho vuestra interpretacion de las escrituras a vuestra medida y os quedais tan anchos,
    Porque la Tradicion y la Escritura, lo quieras o no, te guste o no, la ha trasmitido el catolicismo.
    Por eso pienso que lo mejor sin duda, es trasformarla desde dentro.
    me alegra mucho saber que te dedicas a trabajar, aunque me entristece que el paro te ataque. Aunque ahi andamos todos. por desgracia.
    Placido, respondete a ti mismo, de verdad, porque dejaste la Iglesia y te fuiste a otra.
    Y por favor dime el nombre de tu nueva iglesia: ¿eres testigo de jeova? no te importe.
    Pienso que deberiamos pensar mas en lo que nos une que en lo que nos separa: cosa que no haces tu.
    Mira lo importante es mirar a Cristo, y solo a El. ¿porque miras tanto en lo que nos separa?
    Yo, no soy quien para dar lecciones a nadie. Ni lo quiero, ni lo pretendo.
    Pero mira a jesus en la Cruz y su oracion SacerdotaL: Padre que sean uno, como tu y yo somos uno. No te separes de la Iglesia..Estamos cada vez luchando, todas las iglesias, para la unidad, hay ecumenismo fuerte, el papa y todos los lideres de las iglesias estan en esas onda.
    Cunato mas miremos a Cristo y mas a nosotros mas cerca estaremos.
    Npo mires solo lo externo.
    Gracias, y encantada de conocerte.

  56. Continucación mensaje a Jorge:
    ¿Ha leído usted 1Timoteo 2:5?: “Porque hay un solo Dios y UN SOLO MEDIADOR ENTRE DIOS Y LOS HOMBRES, Jesucristo hombre”. Jesucristo es el único Sumo Pontífice (de ‘puente’) entre Dios y los hombres. Dice la carta a los Hebreos que el sacerdocio antiguo (intermediario) fue abolido y todos los creyentes tenemos acceso directo a Dios por medio de Jesucristo (Hebreos 4:14-16 y 10:19-22). El clero sacerdotal católico es un reintroducción de lo que Cristo abolió, es la doctrina-práctica nicolaíta (nico+laos: conquista sobre el pueblo) que Cristo aborrece (Apocalipsis 2:6-15).

    Los ángeles no son ‘intermediarios’, no hay que pasar por ellos para acceder a Dios, son simplemente enviados por Dios para servir y cuidar de los redimidos (Hebreos 1:13-14).

    Respecto de las citas bíblicas en las que se ora o intercede por otros, si lee con cuidado deberá reconocer que se trata de vivos orando por vivos. Todavía no ha aportado fundamento bíblico para la práctica de vivos que interceden por muertos, o muertos que interceden por vivos (le adelanto que no podrá hacerlo, pero compruébelo usted mismo).

    2) Respecto del resto de su comentario, lo siento pero no entiendo qué quiere usted decir.

  57. Placido disculpa:
    me sorprenden dos cosas:
    ¿porque lees la Biblia, sobre todo te refieres muchisimo mas al AT, en vez de al NT, con citas tan sesgadas y sacadas de contexto

  58. Lola, según el Nuevo Testamento, la Iglesia no es una organización, sino un organismo vivo: la comunión de todos los que han recibido el Espíritu de Cristo; un solo Cuerpo de Cristo; una sola Iglesia universal -el conjunto de todos los creyentes genuinos de todos los tiempos y lugares-, expresada visiblemente en cada lugar -iglesias locales-: un testimonio en cada localidad, una iglesia de Dios en cada ciudad, o pueblo, o municipio, o aldea. Ninguna iglesia en el Nuevo Testamento lleva otro nombre que el de su propia localidad: ‘la iglesia que estaba en Jerusalén’ (Hch 8,1), ‘la iglesia que estaba en Antioquía’ (Hch 13,1), ‘la iglesia en Cencrea’ (Rm 16,1), ‘la iglesia de Dios que está en Corinto’ (1Cor 1,2), ‘la iglesia de los laodicenses’ (Col 4,16; Ap 3,1), ‘la iglesia de los tesalonicenses’ (1Tes 1,1), ‘la que está en Babilonia’ -Roma- (1Pe 5,13), ‘la iglesia en Éfeso’ (Ap 2,1), ‘la iglesia en Esmirna’ (Ap 2,8), ‘la iglesia en Pérgamo’ (Ap 2,10), ‘la iglesia en Tiatira’ (Ap 2,18), ‘la iglesia en Sardis’ (Ap 3,1), ‘la iglesia en Filadelfia’ (Ap 3,7). La iglesia en Novelda está formada por todos los que aquí hemos creído en nuestro Salvador y Señor Jesucristo recibiendo su Espíritu, todos nosotros somos uno en Cristo Jesús, aunque al alejarnos de Cristo andamos divididos, impidiendo en Novelda el testimonio de unidad ‘para que el mundo crea’ (Jn 17, 21). Roma es una iglesia local que por un largo y complejo proceso histórico se atribuyó una jurisdicción contraria a lo que dispuso el Señor, deviniendo una organización religiosa internacional con nombre cristino, con una estructura copiada del imperio, que nada tiene que ver con una iglesia neotestamentaria.

    Todavía no sé si usted pertenece a la Iglesia de Cristo, sigue sin responder esas preguntas tan sencillas que necesarias para saberlo: ¿has nacido de nuevo, conforme a la Escritura (Juan 3:1-21)? ¿eres salva, conforme a la Escritura (Hechos 2:37-38; Romanos 10:8-13)? ¿tienes el Espíritu de Cristo morando en ti, conforme a la Escritura (Romanos 8:9)?

    Por lo demás, yo también me alegro de haber contactado contigo, pero me entristece comprobar que no juegas limpio.

    El Señor Jesús nos ayude a todos.

  59. Placido: ¿no juego limpio? ?me juzgas? Bueno, tu eres mejor que yo, se me olvidaba. Tu estas en la verdad y yo en el error.
    Yo no te voy a juzgar, no soy quien. cada uno es libre y dara cuentas de sus actos.
    Lo que si te digo es que sacais las citas de su contexto, y eso no esta bien. Y tambien te digo que el que te has separado y formado otra cosa eres tu, no yo.

    Mira: lo que sorprendia a las gentes de los primeros cristianos era: mirad como se aman.
    Jesus lo que quiere es que nos amemos y estemos todos juntos. Que sirvamos y amemos, Los santos han permanecido en la unidad y mejora las cosas desde dentro.
    o no intento convencerte, como tu tampoco me vas a convencer a ti. Pero si intento, servi5r y unirnos a todos. mirando mas lo que nos une que nos separa.
    jamas se me ocurriria decir a nadie si tiene el Espiritu o no: Porque Dios no niega su gracia a nadie. A nadie.

  60. Querido Placido:
    yo he nacido de nuevo por el Bautismo, y espero de la Misericordia del Señor todo, mas no se.

    Pero si me interesa saber, que lleva a una persona a separase de la Iglesia donde ha conocido la Buena Noticia y montar otra o irse a otra, Y como me habias parecido muy dialogante, te he hecho esas preguntas. Aunque en tu ultimo comentario, has perdido ese respeto y me has acusado, y faltado el respeto a mi.
    Imagino que serapor este medio, tal vez mispreguntas hechas con amabilidad, puden malinterprtarse.
    Te aseguro que mi idea es tratar con respeto a todos, como me gusta me traten ami. Por eso si han parecido otra cosa pido perdon.
    Prefieor que me traten mal a mi, que tratar mal yo a nadie.
    Por eso pido perdon, y sino quieres contestarme eres libre.
    Pero jamas juzgo la intencion de nadie, porque eso solo Dios la sabe…
    Gracias y perdon Placido.

  61. Y si puedes por favor dime el nombre de tu iglesia.
    Y tambien dime que piensas acerca de las trasfusiones de sangre.
    Gracias.

  62. SOBRE LA IGLESIA

    Me parece Placido que tienes una idea demasiado Sobrenatural de la Iglesia, en varias ocasiones se cita como S.Pablo dice algo a las Comunidades, pero no asistido por el Espiritu Santo y (sin embargo) lo dice para instruir a esas comunidades:

    «Lo que voy a decir ahora no lo diré movido por el Señor, sino como si fuera un necio, con la seguridad de que también yo tengo de qué gloriarme.» (2 Corintios 11,17)

    Incluso organiza la manera en la que los Dones deben usarse en la Iglesia (1 Corintios,14)

    Dios nos ha concedido la libertad, no solo para servirle sino también para usar lo que Dios nos da de la mejor manera posible a nuestras habilidades: esto solo puede ser posible porque sino no podria juzgar por sus actos a los cristianos, ya que seria Dios responsable tanto del acto como de sus consecuencias, además (siendo una sola la Verdad) hay varias formas de comunicar esa Verdad:

    Un ejemplo seria un estudiante de teología que quiere hablar del amor en el Matrimonio, puede hacerlo como sacerdote o como marido, ambas son dos formas diferentes de hacerlo, pero en ambas se sirve a Dios correctamente (siempre que la elección se haga por motivos correctos, claro).

    SOBRE 1 TIMOTEO 2,5

    Supongo que te alegrará saber que no solo he leido ese texto sino que he leido varias veces la Biblia entera (otra cosa es que tu y yo tengamos diferentes opiniones):

    «Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres: Jesucristo, hombre él también,
    que se entregó a sí mismo para rescatar a todos. Tal es el testimonio dado en el tiempo oportuno» (1 Timoteo 2, 5-6)

    Si lees la parte que he añadido SE REFIERE A LA REDENCIÓN, Cristo es mediador entre Dios y los hombres en su Salvación.
    Me hablas de vivos y muertos ¿Es que acaso hay alguna diferencia?, de haberla solo podia estar entre los muertos que han ido al infierno y aquellos que han muerto y sirven a Dios como sus Santos.

    Lo cierto es que si que aparece en el Nuevo Testamento esa intercesión lo que pasa es que no la has identificado ¡¡ cuando se Transfigura Cristo aparecen Moises y Elias hablandole!!, siendo lógicos solo podemos pensar dos cosas:

    * Hablaban de otros temas que no tenian que ver con los Apóstoles: Seria algo raro porque estarian interrumpiendo a Cristo.

    * Lo que se comenta tiene que ver con Cristo y/o con ellos: Esto tendria todo el sentido, porque no solo aparecerian junto a Cristo sino que le apoyarian con sus palabras.

    ¿Que tiene que ver esto con la intercesión? ¡¡ que existe un dialogo de personas muertas tanto con los vivos (Cristo y los Apóstoles estaban vivos) como con Dios (Cristo es Verdadero Dios, no olvidemos)!!

    Por otra parte (cuando hablamos de santos) no hablamos solo de la Biblia, sino también de aquellas apariciones y milagros que ha habido desde hace Siglos.

    Creo que, con lo que he puesto, es posible que entiendas mejor.

  63. Placido:
    El mal ejemplo lo damos por la separacion, no por hablar y argumentar.
    la razon la tenemos para expresarnos desde el respeto: eso es bueno.
    No pienso que nadie de nosotros, que buscamos al Señor tengamos a satanas; ninguna de las iglesias.
    No te he juzgado en ningun momento, cosa que tu si haces conmigo: no juego limpio, mis frutos no son buenos.no argumento bien…te ataco…
    Eso solo lo sabe el Señor: cuando alguien muere, decimos: cuya fe y entrega solo tu conoces. la intencion ultima solo la sabe el Señor.
    Me siento dichosa, porque jesus dijo: ser dichosos cunado os ataquen y os persigan por cualquier causa por mi nombre.
    Vivir en la incertidumbre: esperar todo de la Misericordia del Señor? eso es lo mas maravilloso que existe.
    Lo mas importante de todo, no lo olvides es mirar a Cristo crucificado y servirle en el projimo. Asi que como comprenderas, ni te he atacado, ni te he juzgado. eso solo Dios lo hara.

  64. Querido Placido:
    pienso estamos dando mal ejemplo y motivo de escandalo.
    Los hermanos en Cristo separados , peleandose, juzgando.
    Creo que la Unidad, y el amor fraterno es sin duda la mejor manera para no equivocarse.
    Porque jesus dijo: amaros los unos a los otros como yo os he amado.
    Por eso pienso, que la mejor manera es permanecer unidos en el Amor.y la Iglesia de Cristo.
    La Iglesia que ha trasmitido ha sido la Catolica, si algo no nos gusta hay que cambiarlo, p¡rimero cambiandonos a nostros.
    Como te he dicho antes: como e en una familia.
    ¿Veos como hoy se separan los matrimonios, los hijos los padres? ¿porque ? todos quieren tener razon, todos quieren mandar.
    Cuando lo que hay que hacer es servir y hacerse esclavo de todos. No separase, eso es el camino facil y comodo..Y luego se llega a practicar lo mismo que se criticaba de tu familia original
    Ver mas lo que nos une que lo que nos sepra, y volver a la primitiva Iglesia: mirad como se aman, ¿cuando diran eso de nosotros¿
    A tu disposicion, Placido

  65. Lola, ¿me preguntas que por qué leo la Biblia? (¿¡¿?!?)

    Aproximadamente entre el artículo y los comentarios he hecho 6 citas del Antiguo Testamento y 40 del Nuevo Testamento. Pregúntate que te mueve a decir «sobre todo te refieres muchisimo mas al AT, en vez de al NT».

    ¿Tienes algún problema con el Antiguo Testamento? El AT habla en figuras y en profecía de las realidades cumplidas en el Nuevo Testamento; los hechos del Antiguo Testamento ‘sucedieron como ejemplos para nosotros’ (1Corintios 10:6), «les acontecieron como ejemplos y están escritas para nuestra instrucción» (1Corintios 10:11); «Toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para la enseñanza, para la reprensión, para la corrección, para la instrucción en justicia» (2Timoteo 3:16); todas las Escrituras dan testimonio de Cristo (Juan 5:39).

    Además de las citas, y debido a la limitación de este medio, he aportado abundante documentación para quienes deseen realmente estudiar detenidamente todas estas cosas, considerando los contextos más amplios y la unidad de toda la Escritura. Si crees que uso la Biblia sesgadamente y fuera de contexto te ruego por favor que me lo muestres en concreto porque entonces tengo un grave problema que deseo resolver.

    Una última cosa, Lola: haces bien en no tragarte sin masticar todo lo que vengo diciendo, pero te ruego que no lo deseches sin más. Te propongo un desafío:
    a) haz como aquellos de Berea, que cuando el apóstolo Pablo les anunciaba el mensaje cristiano, se dice de ellos que «Estos eran más nobles que los de Tesalónica, pues recibieron la palabra ávidamente, escudriñando cada día las Escrituras para verificar si estas cosas eran así» (Hechos 17:11).
    b) si realmente crees en el Señor Jesús resucitado, ponte en su presencia en oración y dile algo así: «Señor Jesús, yo creo que Plácido está equivocado, pero si lo que dice es cierto, ¡por favor, házmelo saber! Y dame tu gracia para poder actuar en consecuencia». Si tu corazón es honesto, Él no te dejará sin respuesta.

    Sea como sea, Lola, te respeto y admiro profundamente. Un abrazo.

  66. Jose Mª: si esta genial la carta a Diogneto. Ya la conocia.
    Te recomiendo leas todo lo de lo Santos Padres, no solo los apologetas del siglo I.
    Te encantaran. Pero hay que leerlos a todos y a ser posible todo. Poco a poco, tenemos toda la vida por delante, para hacerlo.

  67. Placido:
    te voy a poner un ejemplo muy facil, de usar las escritutas de manera sesgada y partidisya, sin leerlas , como debe hacerse, integramente, y desde la Tradicion de la Iglesia catolica, que ha sido la que nos ha hecho llegar a todos esas palabras.

    Podemos decir: en la Biblia dice. no hay Dios.
    Y lo dice, Pero si lees todo lo que dice es:
    Dice el necio en su corazón: no hay Dios. Salmo 14.

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