De churros y mármol

Artículo de opinión de Armando Esteve, portavoz de Ciudadanos

Recientemente hemos conocido a través de una sentencia, que destinar los fondos públicos europeos, nacionales y autonómicos a la compra de churros, en lugar de emplearlos en su finalidad inicial, la construcción del Instituto Tecnológico del Mármol es algo lícito en nuestro País.

Según recoge la prensa, se ha absuelto a quienes tras recibir en el organismo que dirigían una subvención de más de 5 millones de euros, con el fin de la construcción del citado instituto, pero que, sin embargo, finalmente lo utilizaron para el pago de cualquiera de los gastos realizados por su “ente”. Es decir, que para que fuese legal, bastaba con reflejarlo en los libros de cuentas.

Evidentemente no se lo gastaron todo en churros, pero pudieron hacerlo, siempre que anotaran las correspondientes facturas. Así pudieron gastarlo en contratar a sus amigos, en fiestas o donárselo a una comisión fallera a cambio de que les dedicaran un ninot.

Finalmente, poco ha importado que no se utilizase para lo que fue concedido. Nada importa que cuando el sector de la piedra natural era el motor de la comarca, y más necesitaba apoyo técnico para su modernización y facilitarle la adaptación a los nuevos tiempos, se quedase sin su instituto. Aún menos han importado los puestos de trabajo que se hubiesen creado, ni los jóvenes que podrían haber desarrollado su cualificación técnica en el mismo.

El resultado es que a Novelda le han birlado esta oportunidad de crecimiento, y sigue teniendo inutilizada e improductiva una parcela de suelo municipal en un pueblo, sin ningún metro disponible en polígonos, pero ahora, además, con la carga sobre sus espaldas de un esqueleto de toneladas de hormigón inservibles. Y, finalmente, todavía cuenta menos que ese dinero de todos se haya triturado y no pueda ya ni recuperarse, ni por supuesto invertir o gastar en otros servicios públicos.

Son las lecciones que se han impartido en este Instituto de lo Obsceno, con sus aulas de hormigón armado bien ventiladas a la vera del río Vinalopó, una de las comarcas más pobres y desasistidas de Europa.

Decimos que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra, aunque sepamos que muchas veces no es que tropiece, lo que ocurre es que lo que para la mayoría es un tropiezo, o un hurto o dilapidar dinero, para otros es el ejemplo a seguir, y repetir, al fin y al cabo, ahí está la sentencia, la Ley permite que se puedan hacer estas cosas, y quienes las hacen tienen premio.

Por tanto, la experiencia nos debería enseñar que cuando se ve una oportunidad para beneficiarse egoístamente, o pensando en que vas a beneficiar a los de tu clan, tengan por seguro que la oportunidad será aprovechada, así viene sucediendo desde el origen de la vida, es un mecanismo que se ha demostrado útil en términos evolutivos, al menos a corto plazo.

Estas cosas, que por estos lares tienen premio, son vistas con cierta perplejidad por aquellos grupos con mayor conciencia social de grupo, o que entienden el grupo como algo más amplio que yo y los míos, y que piensan que malgastar lo público también les afecta a ellos, por lo que, en la medida de lo posible se dotan de normas para que no suceda. No debería extrañarnos que, estos últimos, vean con desconfianza la puesta a disposición de todos los países de la Unión Europea de grandes sumas en fondos públicos, cuando, acertadamente, saben que volverá a pasar lo que pasa siempre.

Cierto es que en todas partes cuecen habas, y tanto en sociedades y países con un mayor sentido de la responsabilidad, individual y colectiva, algo que se ha demostrado les da buenos resultados, pues saben que egoístamente también es bueno para cada uno de ellos; o en otros, como el nuestro, donde está mejor visto ser individualista y pensar solo en uno mismo o como mucho en sus más próximos, se dan casos de malversación de  fondos públicos, aunque para unas sociedades es delito y para otra se trata de “pillines”, vamos, alguien que ha sido más listo que el resto.

Y sí, volverá a pasar, sin duda, aunque en esta ocasión el pelotazo puede ser épico.

Así los 140.000 millones de euros, que los europeos no tenemos, pero que nos vamos a repartir en España, dan para construir, al menos sobre el papel, 28.000 Institutos Tecnológicos, y eso solo para España, por lo que con relación a su población Novelda será “salvada” con la entrada de fondos como para construir nada menos que 18 Institutos de igual presupuesto al que finalmente acabó en churros. En esta ocasión es posible se atragante hasta la administración y no pueda triturarlo todo sin la colaboración del sector privado, en ello estamos.

No se asusten, o sí, en esta ocasión no se gastará en obras mastodónticas, como en la anterior crisis, ahora será todo más virtual y ecológico. Evidentemente es mucho más fácil hacer magia y que pase digitalmente el dinero de la administración al bolsillo del pillo, no suele dejar rastro, ni quedan esqueletos de hormigón que delaten donde está el muerto. Y, por supuesto, también será mucho más bonito, con proyectos como los de siempre pero poniendo delante la etiqueta eco-, que serán puestos en funcionamiento tarde o cuando se haya evolucionado a tecnologías más eficientes, o sean una nueva fuente de ingresos para el estado, o se tenga que pagar pingües cantidades por ir actualizando a versiones más recientes cada poco tiempo, dejando suculentas rentas a quienes los gestionen, siempre es lo mismo, ¿por qué iba a ser distinto ahora?, cuando quienes pueden y saben hacerlo, lo van a tener más fácil que nunca para no dejar huella del atraco.

Muchos pillos ya se están frotando las manos, otros buitres vuelan en círculos a la espera de la carnaza que saben está a punto de caer, los más andan colocando a miles de amiguetes en los puestos claves para repartirse el festín, por su parte los más prudentes y conservadores se conformarán con los intereses que se generen en los movimientos de la bestialidad de dinero que se está fabricando, sin parar, a tres turnos de trabajo, en las máquinas, en el Banco Central Europeo, mientras los hábiles trepadores se colocarán cerca de las goteras de las cañerías por dónde todo se mueva, saben que las migajas de esta enormidad va a dar para mucho.

Lo que está por venir en unos años, como mínimo será algo digno de contar. Parece que nadie se quiere perder los pelotazos venideros, en esta ocasión generados con dinero de mantequilla cibernética, solo sostenido con la emisión escandalosamente alta de deuda que asumimos entre todos “a pachas”.

1 COMENTARIO

  1. Mi madre relataba un refrán del castellano antiguo: «De molinero mudaras; de maquilero no escaparás». El maquilero es el que te sisa o estafa; esto es, la maquila.

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