La Uva de Mesa Embolsada del Vinalopó con Denominación de Origen Protegida ha reivindicado en Agost el valor de la tradición, la identidad y el territorio como herramientas de futuro durante la mesa redonda “Uva de Mesa del Vinalopó: cuando volver al origen es la mayor innovación”, celebrada en el marco del acto de Presentación de la Campaña 2026.
Moderada por Jesús Ayala, la mesa ha contado con la participación de Noelia Miralles, dietista y nutricionista clínica; Claudiana Vieira, ingeniera técnica agrícola y asesora comercial en Agrodisa del Vinalopó; Rebeca Vázquez, coordinadora general de Origen España, Asociación Española de Denominaciones de Origen; y Carlos Corredor, divulgador gastronómico y director de la Guía Gastronómica de Alicante y de Destinos Gastronómicos de la Provincia de Alicante.
El debate ha partido de una idea común: en un sector sometido a una constante tecnificación, a los cambios en el mercado y a los efectos del cambio climático, innovar no tiene por qué significar abandonar las técnicas tradicionales, sino también reconocer el valor de aquello que ha funcionado durante generaciones.
En este sentido, Claudiana Vieira ha puesto como ejemplo el embolsado, una técnica centenaria que continúa ofreciendo respuestas a algunos de los principales retos actuales del cultivo. La ingeniera ha destacado que el bolso protege el racimo, actúa como barrera y permite alargar la maduración, además de mantener una importante dimensión social y económica por el empleo que genera y su vinculación directa con la cultura agrícola del territorio.

Vieira ha señalado además que, ante el incremento de las temperaturas, el embolsado permite retrasar la maduración de la uva y ampliar el margen de recolección. Una herramienta tradicional que, a su juicio, sigue aportando soluciones en una agricultura cada vez más condicionada por la climatología, las nuevas plagas y los cambios en los mercados.
También Rebeca Vázquez ha defendido la tradición como un valor compatible con la innovación. La coordinadora general de Origen España ha recordado que las denominaciones de origen se sustentan sobre cuatro pilares: origen, tradición, calidad y garantía certificada, y ha incidido en que conservar la esencia de un producto no significa quedarse anclado en el pasado.

Para Vázquez, la innovación debe dirigirse también hacia otros ámbitos, como la simplificación burocrática, los recursos hídricos, las necesidades laborales o la adaptación a nuevos formatos y mercados, pero sin modificar aquello que hace único al producto.
La uva, un alimento que no necesita “reinventarse”
Desde el ámbito nutricional, Noelia Miralles ha incidido precisamente en esa misma idea y ha cuestionado la necesidad de buscar constantemente nuevos alimentos o tendencias cuando existen productos tradicionales con un importante valor nutricional.

Miralles ha destacado las ventajas de consumir fruta local y de temporada, recolectada en su momento óptimo de maduración, y ha recordado que la Uva de Mesa Embolsada del Vinalopó cuenta además con unas características organolépticas favorecidas por el propio sistema de cultivo, como la uniformidad del color o la textura de la piel.
La nutricionista también ha desmontado uno de los mitos más habituales alrededor de esta fruta: que “la uva engorda”. Miralles ha recordado que alrededor del 80% de su composición es agua y que, además de sus azúcares naturales, contiene vitaminas, minerales, fibra y polifenoles como el resveratrol, conocido por su acción antioxidante.
En este sentido, ha defendido que el consumo de fruta no debe verse como un problema y ha apuntado que resulta mucho más importante prestar atención al conjunto de la dieta, al consumo de otros productos y a la actividad física.
La DOP reclama más visibilidad y una correcta identificación
Otro de los asuntos que ha centrado el debate ha sido la necesidad de que el consumidor pueda reconocer fácilmente qué producto está adquiriendo y qué significa realmente una Denominación de Origen Protegida.
Rebeca Vázquez ha reconocido que todavía queda “mucho por hacer” para extender la cultura de los sellos de calidad y ha reclamado una mayor implicación de las administraciones en su promoción. La responsable de Origen España ha advertido de que los consumidores reciben cada vez más información en los etiquetados y ha considerado fundamental que puedan distinguir con claridad aquellos productos cuyo origen está realmente certificado.
En la misma línea, Claudiana Vieira ha realizado un llamamiento a los comercializadores para que el esfuerzo realizado durante toda la campaña no se pierda cuando la uva llega al mercado.
La ingeniera ha insistido en la importancia de que las cajas incorporen correctamente la identificación de la DOP para que el consumidor tenga la posibilidad real de elegir. “No hay campaña de marketing que valga si el consumidor no tiene la oportunidad de elegir qué uva llevarse”, ha señalado.
Por su parte, Noelia Miralles, procedente de una familia de agricultores vinculada a la Denominación de Origen, ha puesto el foco en la necesidad de mostrar todo el trabajo que existe detrás del producto.
Miralles ha señalado que el agricultor concentra sus esfuerzos en el cultivo, la gestión de los trabajadores o la comercialización, mientras que muchas veces queda pendiente la labor de comunicar ese proceso. En este sentido, ha destacado el potencial de las redes sociales para acercar el campo a las nuevas generaciones y explicar qué supone realmente elegir una uva certificada.
La alta cocina mira al producto de proximidad
La vertiente gastronómica ha llegado de la mano de Carlos Corredor, quien ha destacado la creciente presencia de la Uva de Mesa Embolsada del Vinalopó en la cocina y su versatilidad más allá de los postres.

Corredor ha señalado que reconocidos chefs la están incorporando en carnes, pescados, ensaladas, emulsiones, cocas e incluso cócteles, dentro de una tendencia cada vez más consolidada hacia el uso de productos de proximidad y kilómetro cero.
El divulgador gastronómico ha destacado además el posicionamiento de la gastronomía alicantina y ha situado la uva del Vinalopó entre los grandes productos agroalimentarios de la provincia.
En este punto, ha hecho especial hincapié en todo lo que existe detrás de cada racimo: agricultores, puestos de trabajo, paisaje, tradición y generaciones enteras vinculadas a este cultivo. Corredor también ha puesto en valor el esfuerzo que supone el embolsado, realizado en pleno verano y en unas condiciones cada vez más exigentes debido al aumento de las temperaturas.
Redescubrir lo que ya existe
La mesa ha concluido recuperando la reflexión que ha dado título al encuentro: por qué volver al origen puede ser también una forma de innovar.
Noelia Miralles ha resumido la idea señalando que innovar no consiste únicamente en introducir algo nuevo, sino también en “redescubrir el valor de lo que ya tenemos”.
Claudiana Vieira ha coincidido en que la innovación parte de reconocer el valor del propio origen, mientras que Rebeca Vázquez ha defendido que innovar no significa “crear por crear”, sino poner en valor aquello que diferencia a la Uva de Mesa Embolsada del Vinalopó: su territorio, sus personas y el trabajo que existe detrás del producto.
Carlos Corredor ha cerrado las intervenciones deseando una buena campaña a los agricultores y productores del Vinalopó.
La mesa redonda ha dejado así una conclusión compartida: el futuro de la Uva de Mesa Embolsada del Vinalopó pasa por adaptarse a los nuevos retos agrícolas, comerciales y de consumo, pero también por hacer más visible y reconocible aquello que ya la diferencia: el embolsado artesanal, el origen certificado y su estrecha vinculación con el territorio.






















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