Un alto en el camino para los antiguos alumnos del colegio Oratorio Festivo

Ni el tiempo, ni la distancia, han logrado romper un estrecho vínculo que prodigiosamente, ha crecido fortaleciéndose con los años, consiguiendo atraer hasta los más indecisos. Esperamos que estas imágenes, sirvan para disipar cualquier titubeo y en la próxima ocasión, (no muy lejana, puesto que le estamos cogiendo el gustillo a esto de compartir tan gratos momentos) nos sorprendan con su presencia nuestros ausentes y recordados compañeros-as. (texto ALICIA)

No podemos dejar de mostrar nuestro más sincero agradecimiento a todas aquellas personas que con su esfuerzo y dedicación, consiguen que estas reuniones sean posibles.

Supone una ardua pero gratificante labor, planificar sin apenas tiempo, una serie de detalles sumamente importantes que impregnan la velada de emociones y sentimientos a flor de piel, difícilmente disimulados.

En la noche del 8 de octubre de 2009, los antiguos alumnos del Colegio Oratorio Festivo, nacidos en 1969-1970, acompañados de nuestro entrañable y muy querido profesor Don Marcelino, pudimos disfrutar por cuarta vez, de un emotivo encuentro, con el propósito de celebrar el 25 aniversario de la salida del colegio.

Es maravilloso poder reencontrarte con personas que formaron parte de tu vida y que en algún, caso llevas 25 años sin ver.

Somos diferentes por fuera y por dentro, pero todos conservamos ese algo que nos identifica; la forma de mirar, de sonreír, de gesticular, de hablar… pequeñas cosas que los años difuminan pero no logran borrar.

Atesoramos un pasado cada vez más extenso, con buenos y malos recuerdos, pero con la posibilidad de eclipsar lo negativo para destacar lo positivo, sin exigencias, ni reproches, desde la observación de los sentimientos, compartiendo aquello que nos hace iguales.

Un día te despiertas sin saber con certeza donde han ido a parar los años y con la acuciante sensación de que han pasado vertiginosamente. Todo a nuestro alrededor gira deprisa, no hay tiempo, nos faltan horas al día. Más acelerados que aliviados, por la tecnología que no respeta los vahídos. Nos dejamos engullir por un mundo veloz donde los niños pierden su infancia sin disfrutarla, empujados a crecer. Donde las estaciones pasan impasibles, una detrás de otra, sin apenas recrearlas.

Solo entonces eres consciente de que más de la mitad de tu vida a trascurrido y no te queda tiempo para vivirla eternamente, como equivocadamente creías.

La quietud del pensamiento, te apremia a contemplar la vida, desde la serenidad que otorgan los años, desde el principio del camino, del cual nos alejamos o nos alejaron sin darnos cuenta.

Empiezas a valorar los momentos, te deleitas con la gente que avanza contigo, como si nunca antes las hubieras visto, porque lo haces desde la perspectiva de la indulgencia y la paz interior.

Erróneamente, no prestamos la suficiente atención a los sentimientos hasta que los perdemos.

No cuidamos el amor hasta que nos falta. No agradecemos hablar, ver, sentir, oler, oír, andar, escuchar, estar vivos… y realmente es un privilegio.

Disfrutemos intensamente de los buenos momentos, que tanto echamos en falta, pero que cuando se presentan no sabemos aprovecharlos, dejándolos marchar sin pena ni gloria, abrumados por las dificultades que nos atenazan.

La mágica noche acontecida, repleta de risas, simpatía y complacencias, nos ha regalado la satisfacción, de abrir nuestros corazones y llenarlos de ilusiones renovadas perdurables.

Gracias por estar ahí, compañeros-as
Gracias por estar ahí, querido Don Marcelino.

¡¡¡ HASTA LA PRÓXIMA !!!

Alicia.

3 COMENTARIOS

  1. Gracias Alic¡a por tus palabras. y todos esperamos, como tú bien dices, que para la próxima se anime más gente.
    Fue una cena muy entrañable, recordando muchas cosas (ya hace 25 años que salimos del colegio y eso da para mucho) y a mucha gente que no estuvo o no pudo estar con todos nosotros.
    A mi sólo me queda dar las gracias a todos los que fueron, entre todos hicimos posible tener un bonito recuerdo de esa noche.
    Hasta la próxima.

  2. Me ha alegrado mucho veros, aunque a alguno me ha costado trabajito reconocer…..
    La próxima vez agradecería que me avisarais, que intentaré hacer lo imposible por acudir. Un saludo!!!

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