Los montañeros continúan su aventura en la Penya Grossa

Siguiendo con el calendario de actividades programado para el presente año 2012, el pasado domingo, 29 de abril , el Club Novelder de Muntanyisme realizó la ascensión a la Penya Grossa, en la cercana Sierra de Algayat. (Crónica del club)
(Galería de imágenes)

La Penya Grossa, haciendo honor a su nombre, es una enorme mole rocosa de 1.085 m de altitud, que ocupa el sector más occidental de la Sierra de Algayat, constituyéndose como la cota máxima de todo el macizo, por encima de la popular Penya la Mina, de 1. 053 m de altitud.

Observada desde cualquier ángulo presenta un contorno redondeado y más bien suave (a excepción de la escarpada cara sur), fisonomía que puede inducir a engaño si es considerada como una cumbre fácil y poco exigente al montañero. Por el contrario, sus laderas presentan fuertes desniveles de calizas muy erosionadas y descompuestas, así como intrincados barrancos y escarpadas paredes que exigen bastante sacrificio para superarlos.

En esta ocasión a los senderistas del Club Novelder de Muntanyisme se unieron representantes de La Romana y un nutrido grupo de la Associació de Senderisme de l’Alguenya, que hicieron de anfitriones y perfectos guías de la excursión, pues ésta comenzó en la Plaza de Juan Carlos I, en el corazón de la vecina población de l’Alguenya que, como cada domingo, preparaba a primeras horas de la mañana su tradicional mercadillo dominical.

Los cerca de 80 senderistas participantes se dirigieron hasta las cercanas Casas de la Herrada, al pie de la sierra, desde donde acometieron la dura subida del abrupto y salvaje Barranco del Fraile, siguiendo un sendero que, al principio, atraviesa escalonadas terrazas agrícolas cultivadas de almendros, reptando seguidamente por el encajonado barranco, entre una variadísima y frondosa vegetación típicamente mediterránea.

Por fin se coronó la cima de la Penya Grossa, donde la dilatada visión de todo el entorno (especialmente las espectaculares vistas de las cercanas canteras del Coto), junto con el almuerzo compartido en amigable y distendido ambiente, superó con creces el esfuerzo realizado en el ascenso a esta desconocida y solitaria cumbre, en uno de los parajes más bellos e insospechados de nuestra comarca.

De vuelta a l’Alguenya nuestros compañeros de la Associació de Senderisme de l’Alguenya, ofrecieron a todos los asistente un estupendo vino de honor, perfecto colofón a esta perfecta jornada senderista por la Sierra de l’Algayat.

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