Un año muy diferente para el ciclismo

Entrevista a Juan Carlos Escámez, quiromasajista y auxiliar en el Movistar Team desde el año 2011 que ha vivido un Tour de Francia dominado por el COVID-19

Juan Carlos Escámez, conocido quiromasajista y antiguo ciclista de Novelda, comenzó a adentrarse en este deporte gracias a su padre cuando tenía 7 años. A esa edad, disfrutaba de la bici con su compañía y comenzaba a cogerle el gusto a las dos ruedas, llegando a correr en escuelas de ciclismo del municipio y consiguiendo numerosos triunfos. El deporte le enganchó y año a año iba pasando de categoría, desde cadete, juvenil y hasta amateur, fichando con Kelme.

Aunque no pudo dar el salto a profesional, continuó en las filas de la Comunidad Valenciana hasta que cumplió los 28 años. En ese momento decidió seguir con el mundo del ciclismo, pero desde otra perspectiva; convirtiéndose en quiromasajista y auxiliar en el equipo amateur donde estaba y posteriormente en la Selección Española, primero en pista y luego en ruta.

Actualmente disfruta de su trabajo como quiromasajista y auxiliar en el Movistar Team desde el año 2011: “El masaje es parte de una función. Los auxiliares nos encargamos de que esté todo preparado en el comedor, que la comida sea de calidad y se ofrezca en el momento justo”. Deben llevar las provisiones adecuadas en el coche para días de frío o calor y también se encarga del avituallamiento durante la carrera. En general, se encarga de llevar al ciclista preparado y con todas las necesidades cubiertas, ya sea en carrera o fuera de la ruta para hacer un control o subir al pódium: “La tele manda mucho y cuando termina una carrera hay 10 minutos de realización y en ese tiempo, hay que tener al corredor listo”.

Una vez finaliza la carrera, llega el momento del masaje, donde más tiempo invierten: “Tratamos de estar una hora con cada corredor. Es su momento de paz donde ellos se tienen que desahogar y desestresar”.

El componente del Movistar Team afirmaba que este año se respiraba cierto miedo por no poder llevar a cabo el Tour de Francia, que finalizó el pasado 20 de septiembre; “la piedra angular del ciclismo y con una repercusión social muy importante”. A pesar de ello, presentaron un bloque muy potente compuesto por Enric Mas (5º), Alejandro Valverde (12º), Carlos Verona (19º), Marc Soler (21º), Nelson Oliveira (55º), José Joaquín Rojas (70º), Imanol Erviti (74º) y Dario Caraldo (80º).

Este año, frente a la situación producida por el COVID-19, Escámez ha notado en este Tour de Francia la falta de “cercanía del público”, ya que la gente no ha tenido acceso al ciclista ni a sus auxiliares. Además, por el riesgo añadido del coronavirus, en los equipos deben extremar las precauciones con el lavado de manos, evitando al máximo los contactos y manteniendo las distancias de seguridad.

Para Escámez, “el ciclismo es de los deportes que más exposición tiene y de los más peligrosos a la hora de contagiarnos” porque el recorrido pasa por diferentes ciudades y obliga a estar en lugares diferentes. Por ello, era necesario pasar una PCR cada 15 días y asegurarse de que no hay contagios: “Es un año especial, vamos a confiar en volver a la normalidad. Mientras tanto hay que adaptarse y entre todos se hará más fácil”.

Tras 60 días fuera de casa, por fin podrá disfrutar de dos semanas, hasta el comienzo de la Vuelta a España, junto a su familia, a quien agradece el apoyo obtenido y la comprensión: “doy las gracias a mi mujer, padres, suegros y toda la familia en general que saben que, aunque no estés en ciertos momentos claves, estás de una forma no física”. 

1 COMENTARIO

  1. Lo más duro del ciclismo profesional es el tiempo, o días, que estás fuera de casa, sin contacto con la familia. Pero siempre fue así; o lo tomas, o lo dejas.

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