Novelda abre las puertas a la música con la Entrada de Bandas

A las seis de la tarde todas las Bandas de Música se concentraban en el Casal Fester para la posterior Entrada de Bandas y la interpretación del pasodoble «Novelda en Festa», dirigido por Oswaldo Olmos. Después, los embajadores moro y cristiano ofrecieron el espectáculo que representa la reconquista de la cristiandad sobre el bando musulmán.

Novelda está en fiestas. La tarde de ayer se dedicó a dos importantes actos de la programación. Para empezar, las bandas entraban a la Plaza Vieja para ser recibidas por todos los festeros y autoridades por la calle Mayor, acompañadas por el Banderín y Presidentes al frente de cada Comparsa.

Bajo el Castillo de embajadas se encontraban la Reina Cristiana, Ángeles Pérez,  y la Sultana Mora, Carol Berná, encargadas de recibir a los músicos acompañadas por el presidente de la Federación de Comparsas, José Eugenio Pérez y el director del pasodoble «Novelda en Festa» de este año, el Oswaldo Olmos.

Las bandas participantes fueron:

Mozárabes: Unión Musical La Valladina de Vallada

Zíngaros: Agrupación Musical Los Flamencos de Novelda

Negres Betánics: Agrupación Musical Sant Roc de Castalla

Árabes Omeyas: ACM Charanga que no pare de Alicante

Árabes Damasquinos: Banda de música «La Esperanza» de Aspe

Piratas Berberiscos: Asociación Musical Planeta Azul de Aspe

Astures: Banda de música «Gavilanes» de Alicantes

Árabes Beduinos: Asociación Musical Virgen de las Nieves de Aspe

Finalizada la entrada de bandas, se interpretó el Pasodoble «Novelda en Fiesta», del noveldense Sergio Mira, en la Plaza Vieja, que fue dirigido por Oswaldo Olmos, que recibió una placa de manos del presidente de la Federación.

Seguido del pasodoble se abrió camino por las calles San Roque y Castelar el Desfile de Capitanías, saliendo en primer lugar el Bando Cristiano, con su embajador Cristiano, Manuel Santacruz, el centinela y la Reina Cristiana. Cerrando el desfile el Embajadores Moro, Juan Mira, acompañado de su séquito y la Sultana Mora.

Una vez ubicados todos los participantes que tomaron parte en el desfile, así como el público y autoridades, se inició las célebres embajadas. Unas embajadas que volvieron a llenar de espectáculo la Plaza Vieja y que representaron el triunfo del bando de la Cruz sobre la Media Luna. La Sultana Mora alzó primero la espada que daba la victoria a los suyos, pero poco duró el triunfo, pues pasó a manos de la reina cristiana en el siguiente asalto.

 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí