José Fernando Martínez (Charly Rebel)

Cartas a un joven fotógrafo. (IV). Noveldeando.

Estimado amigo:

Llegará el momento en que te canses de “imitar”, en el sentido pedagógico positivo del que hablaremos en futuras cartas, a los grandes de la fotografía y tendrás que tomar tu propio camino. Para que puedas dar este salto, te voy a proponer una actividad que he llamado “noveldear”, pero que en tu caso se podría llamar de otro modo dependiendo del locus que decidas elegir.  Se trata de que te embarques e la realización de un ensayo fotográfico basado en las ideas que a continuación voy a describirte y que te servirá como método de trabajo para que adquieras una visión fotográfica más personal y genuina. Además, te puede servir para meditar fotográficamente y poder establecer un puente entre lo que entra por el objetivo de tu cámara y lo que, a modo de linterna, ilumina tus imágenes interiores y latentes. El resultado debería, o quiere llegar a ser, un texto visual con su propio alfabeto, sintaxis y función poética; una especie de idiolecto que caracterizará tu propia expresión fotográfica.

Consiste en una simbiosis de deporte en el que se combinan lo estético y el esfuerzo físico y mental. Es una forma de meditación aeróbica que confiere vitaminas, que bifurca los caminos de tus pensamientos y se enfrenta a tus ideas preconcebidas. No te garantizo que vayas a tener éxito a la primera, ni que vaya a ser un camino de rosas; ya te comenté que los procesos creativos son siempre dolorosos.

Tendrás que caminar a diario por los mismos recorridos intentando descubrir lo que no viste en los anteriores. El camino debe ser de tu pueblo, porque crees que lo has visto todo y conoces todo sobre él. Esta condición te complica la sensación de héroe que tendrías si fueras un explorador que fotografía las maravillas del mundo. Pero es un padecimiento necesario, ningún camino que merezca la pena es fácil.

Se parece más a un turismo de lírico y de introspección para caminantes, para perseguidores en el sentido cortazariano. Tienes que hacer un fuerte esfuerzo de imaginación para ponerte en la piel de un niño que se escapa de la calle para adentrase por las zonas no permitidas del campo e inventa historias de lo desconocido.

Es como un peregrinaje en espiral en el que no pierdes de vista lo andado, en un intento por mitificar el lugar común. 

Si perseveras, encontrarás alfabetos, metáforas, greguerías, comparaciones, poemas visuales, abstracciones, pareidolias… Podrás descubrir parábolas y leyendas. Pero se resistirán a darse a conocer sin sacrificio. Habrá días que querrás tirar la toalla y querrás volver a hacer fotos bonitas para ganar concursos. En esos momentos críticos, vuelve a leer mis cartas.

Tu trabajo será parecido al del arqueólogo, pero será tu alma a la que le estés quitando capas. Grandes lagunas oscuras retirarán sus aguas para que puedas ver qué habías inundado con el lodo de los años y el esnobismo de tu joven artista. Habrá reconciliación e indignación con él a partes iguales.

Te preguntarás si es posible desarrollar la fantasía en un medio tan mecánico como el fotográfico. Ese es un gran reto que cambiará significativamente cómo concibes tu fotografía. Descubrirás que hay una dialéctica entre realidad y ficción, entre una Novelda visible y otra que se esconde. Tus descubrimientos te conducirán hacia una Novelda imaginaria, la que solo es tuya, la que será guía turística íntima de los que revisitan la mística de los lugares comunes.

Noveldear se parece al flujo del inconsciente de Joyce; y, de algún modo, es como un Ulises atrapado en el viaje. Es como un monólogo interior, una búsqueda de las imágenes ocultas por la costumbre. Tendrás que “viajar” en solitario porque necesitas escucharte.

En este ensayo, la Novelda física es el grado cero; y, noveldeando, su texto interpretado, una Novelda recreada fotográficamente. No se trata de un discurso descriptivo o cultural, porque en realidad habla más de ti que de Novelda.  Tu caminar se llenará de pensamientos erráticos o errantes que encontrarán asiento en algunos de tus hallazgos fotográficos. Te sentirás como el narrador de los Fotomicrorrelatos del Clot, del que te hablaré en una futura carta, al explorar un nuevo planeta. 

Te dejo por hoy con una cita de Ernesto Sabato, El Escritor y sus Fantasmas, que estoy seguro te servirá de gran inspiración:

“Viajar es siempre un poco superficial. El escritor de nuestro tiempo debe ahondar en la realidad. Y si viaja debe ser para ahondar, paradójicamente, en el lugar y en los seres de su propio rincón”

Recibe un fuerte abrazo.

Charly Rebel

P.D. Para ver las fotos, entra en: https://www.facebook.com/Noveldeando-1872124932813924/?ref=bookmarks.

4 COMENTARIOS

  1. Felicidades Charly. Muy bien expresado. Cuanto me alegro de que formes parte de este proyecto que llamamos GFPetrer. Y gracias por todo cuánto nos aportas. Un abrazo desde Petrer.

  2. Gracias, Charly, por inspirarnos una vez más y darnos una nueva idea de como podemos ver el mundo. En este caso nuestro mundo inmediato, ese que creemos que conocemos tan bien.

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