Art. de opinión de Francisco Penalva Aracil

ATRAPADOS

El otro día me encontré en Alicante a Ernesto, un antiguo amigo, recogiendo comida de un contenedor de basura. Lo reconocí más que por su cara, por ese característico y horrible olor a madera vieja y carcomida, cuando se quema, del humo del puro que casi siempre llevaba en la boca antes y ahora; yo diría que el mismo de siempre.

Al saludarlo me miro con una cara entre avergonzado, en indeciso de querer reconocerme o no. A pesar de su mala situación, su sonrisa permanente aun la conservaba, y su aspecto aunque envejecido y sin afeitar, no era malo:
Llevaba un pantalón oscuro pero limpio, y una camiseta negra algo gastada del Real Madrid. Hablemos poco él no tenía ganas de hacerlo y yo menos de preguntar. Me comento entre palabras entrecortadas, que estaba solo. Llevaba cinco años parado pasando calamidades, su mujer murió y él se tuvo que hacer cargo de un hijo de tres años, que al no poder mantenerlo lo tuvo que entregar a un centro social.

Desgraciadamente cuanto Ernestos nos podemos encontrar por las calles sin poder alimentar a sus hijos; por cierto hoy en España 2´2 millones de niños viven en hogares que están por debajo del umbral de la pobreza, el 30% de la población menor de 18 años. Y como consecuencia de ello, hay un grave problema de malnutrición infantil.

Después de este penoso encuentro por la noche quede atrapado también, en una infausta pesadilla:
Caminaba desorientado y sin rumbo, por una ciénaga pantanosa, y de pronto empecé a hundirme en una masa de fango blando y apestoso. Mientras me enterraba lentamente, surgieron en mi pensamiento como reflejos de luz, imágenes curiosamente felices de mi vida: Como aquel día en el que mi padre me compro una bicicleta. O recordar a mi primera novia Dorita; Una chica pelirroja y con ojos de gato.

Mientras tanto seguía hundiéndome, cuando el barro me llego casi a la comisura de los labios, de pronto deje de hacerlo, y se apodero de míuna sensación y esperanza irreal, de que podía salvarme, la misma posiblemente que debensentir los moribundos.

Al poco tiempo me recuperé. Y ya más tranquilo, me puse a mirar en la única dirección que podía, esperando que alguien pasara por allí y me salvara. Mientras tanto un pájaro se poso sobre mi cabeza. Y una serpiente me rozo la cara con su cola, horrorizado grite, y a los pocos minutos apareció un niño que sorprendido y asustado al verme en aquella situación, se fue corriendo.

Pasaba el tiempo y la convicción de que iba a morir, se apodero de mí. El barro oprimía cada vez más mi cuerpo y el profundo frío que sentía en el mismo, me hacía tiritar constantemente. Ya a punto de cerrar los ojos, de pronto los abrí al ver delante de mí, al niño junto a su padre, que me ayudo a salir de allí. Yo sí que vi la luz al final del túnel. Bueno en realidad era el color de las camisetas de un azul brillante, que llevaban mis salvadores.

Cuando me sacaron del aquel agujero inmundo, el deseo que sentí fue; Que pronto puedan salir del hoyo los que están hundidos en la tremenda desgracia del paro, el desahucio, la ruina y la total desesperanza de que las cosas se arreglen. Como me paso a mí, al poder salvarme de esta ciénaga, afortunadamente solo irreal.

5 COMENTARIOS

  1. Y mientras, la pobreza y la desesperacion de miles de personas, que siguen sin tener un trabajo, mientras otros@s tienen dos y si son de remuneracion publica mejor y mas cantidad. Otros tantos individuos@s habiendo robado siguen riéndose de nosotr@s y circulan y se desplazan en coches oficiales, a diferencia de otros@s que no tienen un techo donde tener su vida, ya que «poderoso don dinero» se ha quedado con su vivienda, su coche y hasta su «vida». Estas son las paradojas de la vida (en esta España) de ellos@s, que no nuestra.
    Salud y revolución.

  2. ¡Que desfachatez tiene este Sr. Blasco,diputado del PP. que se niega a dimitir a pesar de haber
    sido expulsado del partido!….¿Se puede consentir tal despropósito si los votantes lo están rechazando?..¡Hay que tener la cara muy dura para burlarse de quien le ha votado!..Se les
    está viendo el plumero a todos los corruptos del PP. en este caso,y no son capaces de salir a la
    palestra y mostrar la transparencia que tanto presumían haciendo alarde de ello..Ya somos
    muchos los que hemos dejado de creer en los políticos,mientras no nos demuestren honestidad
    y honradez ética,éllos que son los primeros que deberían dar ejemplo a la sociedad,están
    haciendo todo lo contrario.
    ¡Entre políticos y banqueros,han llevado el pais a la ruina mas espantosa,ni siquiera en los tiempos mas represivos de la dictadura(y no es porque la añore ni mucho menos),habían tantos
    corruptos como ahora!…….¡Tomemos buena nota de ello y que la memoria no flaquee!.

  3. Triste historia la de Ernesto, similar a la de tantos y tantos a nuestro alrededor. El resto del escrito, parece una pesadilla del amigo Penalva.
    Pero esta situación tiene un origen y unos responsables; quizá hasta nosotros mismos tengamos parte de culpa por la situación actual, pues todos nos quejamos pero nadie mueve un dedo; que lo mueva el vecino y yo recogeré los frutos (si los hay) pero no los zarpazos y las burlas, si me muevo (como le pasó al ratón que quiso ponerle el cascabel al gato).
    Esta situiación tiene un origen: la industria china y la de países emergentes, pue sus productos han obligado a cerrar innumerables empresas de todo Occidente, no ya sólo de España.
    También tiene unos actores muy, pero que muy malos: banqueros y políticos corruptos… y no me extiendo más, pues casos sobre estos dos colectivos los hay en demasía.
    Ante esta situación, en la que todos escondemos la cabeza bajo el ala, sólo queda decir (quien pueda decirlo; no el parado que busca comida en el contenedor, como Ernesto, o el deshauciado), aquello de «Sálvese quien pueda».

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