Deportistas veteranos noveldenses, por Vicente Díez

La concejala de Cultura, Mª Jesús, le entregó un trofeo

61) ALBERTO ALCARAZ BURGADA (tenista y profesor de música)

Sin duda, se conoce más en nuestro entorno al personaje que hoy les presento por sus muchos años como profesor de música que como tenista. Pero también tuvo su parte de pasión por el deporte de la raqueta, la cual, inevitablemente, iba unida en su interior a la profesión como docente.

Alberto nació en nuestra ciudad en el año 1946 y fue el segundo de los tres hijos que tuvieron sus padres, Jaime y María. De niño, comenzó a ir al colegio Cervantes, pasando posteriormente al Padre Dehón, donde continuó con sus estudios.

En “los Padres”, como sabemos, existió siempre un campo de futbol, de tierra, al que se podía entrar por la Glorieta y allí, como todos los de su generación, dio las primeras patadas al balón. En aquel patio de recreo se han visto muchas actividades deportivas; entre ellas, el baloncesto. Pero le atrajo mucho más el tenis, casi desde que recuerda. Jugaba a veces en el chalet de Jesús Navarro y junto a otros muchos amigos aficionados, fundaron el Polideportivo Cucuch en el año 1972. Entre éstos, me nombra al desaparecido Jesús Navarro, así como a Pakike, Roberto Martínez, Diguar, Raimundo Rizo, Luis Sánchez y José Mª Pérez Sabater, “Pina” hijo del histórico futbolista Pina. A propósito, tanto José Mª en el Elche CF como sus tres hermanos, llegaron a jugar al fútbol en equipos de cierto renombre. A todos los anteriores les unía la afición por el tenis.

Alberto Alcaraz me cuenta que también tuvo licencia federativa de ciclista y llegó a correr con Luis Navarro, Paco Candela y Manolo “el de la Vereda”. En una ocasión, participó en el Trofeo de Santa Mª Magdalena, pero abandonó al recibir una ducha inesperada de agua, que le lanzaron desde la cuneta. Colgó el dorsal para siempre.

Volvió de nuevo al tenis, al que consideraba como “lo suyo”. Para jugar en “el Poli”, inicialmente sólo existía una pista y para reservar las mejores horas, era imprescindible madrugar mucho; a veces a las 6 de la mañana ya se habían acaparado las horas centrales de la jornada. Posteriormente, se amplió a cuatro pistas.

Participó en todos los torneos de la época en Novelda y por los alrededores; incluso en las 24 Horas de Tenis del “Poli”. También Jugó por parejas en el club Chazarrra de Elche o en el Centro Excursionista de Elda, donde llegaron a la final y le acompañaban habitualmente “Pina” hijo o Roberto Martínez. Todos fueron autodidactas; no tuvieron contacto alguno con monitores, ni siquiera alguien veterano que les orientase y cada cual iba “a su aire”, o como mejor supiera interpretar su actuación. Si bien, Roberto Martínez quizá fuese el que más destacó en el grupo, pues logró doblegar a otros con cierto renombre de monitores o expertos.

Logró en aquellos años muchos trofeos; todos ellos tienen para él su valor sentimental y me dice que quizá estima más al último (año 2011), que recibió en el Torneo de Navidad del “Poli” Cucuch y siendo el más veterano, cayó en semifinales ante un ex alumno suyo del colegio Padre Dehón. Poco después hubo de dejarlo todo debido a una enfermedad. El tenis era y es su pasión y procura no perderse lo que emiten por la televisión, en cuanto a Torneos de la ATP y Grandes Premios con figuras de renombre. Se siente en su ambiente, observando cada golpe y el estilo individual de las figuras. Afirma que la mente y la fuerza física son importantísimas; luego está la técnica y los golpes dados a la pelota, así como el servicio. El tenis, como todo, ha evolucionado técnicamente y de las raquetas detalla que las de su época eran como “un camión diesel”, comparadas con las actuales. Casi todos los tenistas de entonces padecieron el conocido como mal del tenista, pues las raquetas eran muy pesadas; vibraban y el codo se resentía. Al jugar con asiduidad, era difícil escapar a este problema que casi todos padecieron. Incluso algo de este inconveniente persiste en las actuales pistas rápidas o de cemento, en las que se castiga mucho tanto las rodillas como la cadera.

Cuando sabía que en el Club Atlético Montemar de Alicante había alguna competición, procuraba asistir como espectador, pues el nivel era superior y allí tenían Escuelas de Tenis, algo que aquí se tardaría algunos años en conseguir.

Y así, compaginando su afición por el tenis con su actividad como profesor de música, lo dejó todo hace apenas dos años, debido a una enfermedad.

Retrocediendo en el tiempo, Alberto relata que hizo el servicio militar (1967) en el Sahara. Ya era “alguien” en la música; llegando a integrarse en una orquesta profesional, los Wilson. En aquella época, estando en esta orquesta, le ofertaron venir a dar clases de música en el colegio Padre Dehón, donde impartió clases durante 41 años. También enseñó a las chicas en Las Carmelitas.

Pues faltaba detallar que la música es su compañera y actividad docente desde siempre. Se sintió atraído por esa sensación que todos hemos experimentado alguna vez, cuando algo nos atrapa para la eternidad. Su primer profesor fue un violinista, Osmundo López, en cuyo domicilio recibió las primeras directrices. También estudió en Valencia, Cuenca y Alicante, con otros profesores y en el Conservatorio Superior de Música en Alicante. De aquellos profesores recuerda a algunos y todos ellos destacaron, como José Tomás, en la asignatura de Guitarra; Peris Lacasa, en Composición; Tomás Rocamora, en Formas Musicales; así como Viki Lumbroso o Alberto Blancafor y el principal, don Samuel Rubio, profesor de Música.

Ha dirigido muchos coros en ciudades como Elche, Crevillente, Salinas o San Juan y otras ciudades. En su día fue fundador del Orfeón Solidaridad en esta ciudad, recibiendo innumerables premios tanto en Escolanías como en Coros. También dirigió a la Cantoría del colegio Padre Dehón, junto a la Banda del Rey en el Palacio Real de Madrid.

Posee los títulos de Profesor Superior de Guitarra y Profesor de Armonía, Contrapunto, Fuga y Composición, lo que le abrió las puertas para dedicarse a enseñar el maravilloso mundo de los sones musicales. Pero siempre se sintió a gusto en Novelda en sus dos colegios tradicionales. Tuvo ofertas para impartir clases de Armonía por distintas ciudades de la Comunidad Valenciana, por parte del gobierno regional de la época, hoy la Generalitat, lo que le hubiese supuesto más prestigio pues la categoría de esas enseñanzas ya son de orden superior; si bien, Alberto no quiso estar lejos de sus seres queridos y de Novelda, por lo que siempre rechazó estas ofertas.

Entre sus muchos alumnos, estuvieron sus dos hijos: Gerardo y Albert; este último compartió clases de colegio y en el coro con mi hijo, César Díez. Su hijo menor, Albert, sigue sus pasos y es director de la Orquesta Barroca de Murcia, habiendo estudiado esta carrera en Suiza.

Comenta que pronto volverá a jugar sin competir entre veteranos, para mantenerse y “matar el gusanillo”; quiere volver a manejar la raqueta y para ello está haciendo algo de musculación. Cuando me cuenta estos detalles, entre sus planes está mejorar algo su forma física, lo que le serviría para entretener u ocupar parte de su tiempo libre.

Por último, agradezco la colaboración de Tele Novelda, en la persona de su bella presentadora, “Maje”, quien me facilitó el reportaje fotográfico.

Ánimo, Alberto, y que veas logrados tus proyectos.

P.D.- La próxima biografía será la de Rubén Fenoll (motociclista y ciclista). Si conoces datos o la historia de algún/a deportista de Novelda; incluso de persona fallecida, o de algún club actual o pasado, telefonéame al 633 252 500. (Vicente) Gracias.

7 COMENTARIOS

  1. Yo le traté en las clases de Coros y fue un gran profesor y mejor persona. No sabía que hubiese sido tenista, pero me alegro que le hagan este recordatorio. Un abrazo, don Alberto.

  2. Yo estuve en el Coro, con mi hermano y alguna vez, coincidí en el Poli viéndole jugar al tenis. Desde luego, en los Padres nos dirigía con arte y profesionalidad y fuimos a veces, en Navidad, al Festival de Villancicos en Monovar. Qué buenos recuerdos.

  3. Bueno, como tenista no lo hacía mal del todo y por otra parte, fuimos de los primeros en jugar al tenis en el Poli. Enhorabuena, Alberto, por tu merecido homenaje en estos días, en la música.

  4. Me gusta lo que escriben de este hombre, pues sirve de homenaje a lo mucho que se merece. Él es el impulsor de las clases de Coros, de Solfeo y de cuanto a música se refiere.
    Y si además fue tenista aficionado, pues mejor. Cuídate, Alberto, que te queremos.

  5. Vaya, vaya. Con que nuestro conocido maestro de coros y música ha sido tambien tenista. Pues, nada, Alberto, te deseo que te mejores y vuelvas a la pista, pues te mereces en tu jubilación hacer lo que te guste, sin horarios ni prisas.
    Un saludo y ánimo, Alberto, maestro.

  6. ¡¡UN PROFESOR EXTRAORDINARIO Y UNA PERSONA SENSACIONAL Y MUY ADMIRADA DENTRO Y FUERA DE NUESTRO PUEBLO!!

  7. Gracias a los que aportais vuestros comentarios. Confío en que los próximos también os agraden, así como a los lectores.

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