Art. de opinión de José Penalva Navarro

Mi perro, mis ranas y otros amigos

Era muy pequeño, parecía de trapo, una bola negra con alguna pincelada marrón, parecía que terminaba alguien de hacerle mechas, era y es una delicia de animal, lo trajeron a poco de empezar a probar otras cosas que no fuera la sabrosa leche de su madre, era y es, gracias a Dios, un Yorkshire terrier, precioso, más cariñoso y pegajoso que el calor que estamos pasando, pero su cariño hacia todos nosotros es inmenso, se lo merece todo ¡Cómo se hace querer el borde!, digo lo de borde porque también planifica sus estrategias para poder conseguir aquello que pretende.

El tiene su cama en la pérgola de nuestra casa, cuando empieza a amanecer y siente cantar los gallos del vecino y las ranas de mi piscina se callan de sus serenatas improvisadas, empieza a raspar la puerta de casa, y en ese momento no quiere ladrar porque es muy inteligente, más que algunos “racionales” , sabe sin decírselo nadie que no deben cantar todos a la vez, para dejarnos un poco de sosiego y calma en la oscuridad de la noche, para que el espíritu tenga el descanso merecido, y cuando en el horizonte aparece ese resplandor benefactor que el Padre Eterno nos regala a diario empieza a raspar la puerta, y si ello no es suficiente para despertarme, viene debajo de mi ventana y me gruñe suavemente, como diciéndome ¡No te quiero enfadar. pero te estoy esperando, venga levántate, coño! ¡Levántate que ya es hora y tenemos que salir a dar un paseo! , es muy listo “el borde” es automático no tiene espera, no entiende mis cansancios, le da igual si he dormido bien o mal, o si he tenido una mala noche por culpa de la prima de riesgo o de la puntuación que nos dio el día anterior Moody’s y nos ha convertido en bono basura, o si Ana Mato nos ha quitado de un plumazo la mayoría de nuestros santos medicamentos, que nos hacen seguir caminando, no sabemos hasta cuando, o si me he pasado comiendo sandía con ahínco por eso de los calores, y la he tenido en la boca del estómago dándome vueltas toda la noche, el no sabe de esas cosas ¡Que suerte tiene el jodio!

Mi secretario me ha hecho levantarme a las seis de la mañana, porque eso parece que es mi Yorkshire, mi secretario, y aunque son una putada esos madrugones, en parte me hacen un favor, porque si no fuera por él, me quedaría más horas en cama, y me perdería la mayoría de las veces ese despertar de la luz de Dios, y no sabéis lo bueno que es para el espíritu y lo agradecido que este queda cuando en esos amaneceres esplendorosos, le digo al Señor:

Padre mío Celestial
que bonito amanecer
que veo ante mi brillar,
que me llena de gozo el alma
y de clara visión tu gracia
de sentirme arropado
de tu providencia santa
y de tu bella fragancia,
para que mi mente se ilumine de tu luz
y las semillas que esparces
sepa acogerlas y multiplicarlas
para dar testimonio de amor
sobre todos tus hijos.

Y después de gozar de esos pensamientos, gracias a la inspiración que me producen esas albas tan portentosas, y ver como la naturaleza se despereza de los calores padecidos, en ese momento el suave frescor lo va impregnando todo, el canto de los pájaros en plena faena de dar de comer a los suyos, esas flores empapadas de rocío que convierten a este en brillantes diamantes caídos del Paraíso, en ese preciso momento le doy las gracias a mi Terrier por que creo que es un enviado del Cielo para que no me pierda esos amaneceres tan sustanciales.

Le hago caso, saco mi garrote de andar por el monte y nos acercamos a la Serreta que está a 300 metros de mi casa, y por bancales que en su día fueron viñas que las malas planificaciones hicieron arrancar estas equivocadamente, y que fueron pan para esos momentos y hambre para estos otros. Nos acercamos a este precioso monte, y empieza a olerlo todo, se deja sus micciones por todas partes marcando sus territorios y cuando le sale algún conejo, que los hay este año con profusión, se pone histérico, a él le ha pasado lo que dicen los cazadores ¡Se ponen así cuando han tocado pelo! ¡Bueno, que queréis que os diga sobre eso……!, en fin este enviado del Cielo es una locura de compañero de fatigas.

Hace unas pocas semanas le detecté en el trasero un bulto que al final era una hernia que le tuvimos que extirpar. Se lo detecté una de esas mañanas que al salir a dar el paseo mañanero, noté que no tenía la alegría habitual y al acercarme a hacerle caricias. preguntándole que le pasaba, noté inmediatamente en su mirada una tristeza desconocida en él que me estaba indicando su dolor, y al pasarle la mano por todas partes noté ese saliente extraño, que no se detectaba a simple vista por la cantidad de pelo que tiene, al llevarlo al veterinario enseguida me dijo que lo que tenía era una hernia que pasó inmediatamente a operar.

En casa, esperando que el veterinario me llamara a decirme el resultado de la operación, me preguntaba en un momento de reflexión sobre lo que nos estaba pasando en esta sociedad, que yo, que me estoy poniendo nervioso por la enfermedad de mi perro y que otros en otras parte del globo se permiten matar a niños con total impunidad, cortándoles el cuello, como está pasando en Siria, así como también podríamos decir en otras partes del mundo, o permitir que mueran de hambre o enfermedades en un momento en el que nos sobra comida y medicinas para poder paliar esas atrocidades, en ese momento me venía a la cabeza como buen Aries que soy, que los que gobiernan el mundo se merecen que empecemos a preocuparnos de montar otro mundo paralelo más solidario, porque el que nos están ofreciendo ellos ya no nos sirve, puesto que no nos fiamos de sus promesas, no están cambiando nada, siguen con las mismas ideas caducas y trasnochadas de siempre, y nos siguen engañando para poder seguir con sus privilegios históricos en todas partes, porque cuando más derechos tienen ellos menos tienen otros, ¡perdón me he pasado de rosca pensando, y yo estoy aquí para hablaros de mi Terrier y de mis ranas!.

Lo han operado, todo ha salido bien y lo tengo de nuevo como siempre, rápido, cariñoso, alegre, jovial como de costumbre y haciéndome carantoñas y comportándose conmigo como mi compañero del alma, ¡¡Lo quiero!!.

Hace tres semanas al limpiar la piscina tuve que hacerlo con cuidado, puesto que las ranas estaban disfrutando de su hogar con total placidez y dándonos sus acostumbradas serenatas, y yo no podía desahuciarlas de su casa como vulgar banquero, tenía que preparar la estrategia de no hacerlas sufrir los agobios que las personas desahuciadas sufren y que aprovecho la ocasión para gritar con contundencia mi rechazo más absoluto hacia aquellos que hacen posible estas atrocidades y esas prácticas fascistas, pues que digan lo que quieran, pero todo tiene arreglo si los hombres quieren, menos la muerte, pero parece que algunos se sienten muy importantes haciendo daño a sus semejante.

Lleno todos los años la piscina y pasado el verano aprovecho el agua para ir regando mis árboles y plantas hasta el verano siguiente, y como es lógico y normal la naturaleza también tiene sus okupas, y aparecen las ranas que crían sus renacuajos, pero como hago todos los años, cuando queda poca agua, nos metemos mis hijos y yo, y nos pasamos la tarde cogiendo ranas, y mi secretario, el Torkshire, ladrando sin parar de verlas saltar, y nosotros metiéndolas en un cubo y llevándolas a otros lugares en el Vinalopó. No veáis como disfrutan mis nietos, y como se enseñan a respetar la naturaleza al hacer esto con nuestras ranas, y además a ellas les facilitamos nuevas casas y ellas nos dejan descansar el verano por que al tener las ventanas abiertas de casa sus serenatas se oirían en demasía.

Espero que vuestras mascotas sean para vosotr@s esos amigos incondicionales que necesitamos para ser felices en estos momentos de tribulación, Ah!! y que no se me olvide para despedirme, lo de la necesidad de hacer un mundo paralelo más solidario no es ninguna tontería!!.

3 COMENTARIOS

  1. Señor Penalva: sinceramente. Su vida tiene que ser plena por todo lo que describe tan paradisíaco. Goza de un entorno muy privilegiado y excepcional disfruta de la naturaleza en toda la gama colores y todo tipo de flores olorosas. Y, no digamos, si disfruta de amaneceres y de atardeceres. Pero además, si encima tiene ese precioso perrito,y , lo más grandioso,disfruta de todos….. sus nietos: qué más se puede pedir.
    Yo, me identifico con usted. Mi vida también, por suerte, transcurre plácidamente en un entorno parecido al suyo y vivencias casi idénticas a las suyas…con algunos matices …no todo es perfecto en esta vida.

  2. que gran satisfacción nos trasmiten los animales y la naturaleza y que bonito queda ponerlo negro sobre blanco. Felicidades sr. Penalva

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí