Art. de opinión de Plácido Ferrándiz

CUANDO LA JUSTICIA Y EL AMOR SE BESARON

¿Es imposible que Dios sea Amor y justo simultáneamente? A juzgar por el concepto de Dios que tienen muchas personas, parecería que no es posible. Un amigo me dijo una vez: ‘Si tu Dios es Amor y perdona a todos, es injusto, porque deja impune la injusticia’; son muchos los que a la vista de las injusticias que hay en el mundo deducen que de haber Dios, es cruel e injusto (creen que ellos saldrían indemnes ante la justicia divina). Otros paradójicamente se hacen la imagen de un ‘dios-amor’ como una especie de abuelete regordete de pelo blanco que consiente todo y pasa por alto impunemente cualquier maldad (lo cual no es más que un ídolo fabricado de acuerdo a la propia conveniencia para justificarse uno a sí mismo).

Desde luego el Dios bíblico es Amor (1Jn 4:8), pero también es justo: “El es la Roca, cuya obra es perfecta, porque todos sus caminos son rectitud. El es un Dios fiel, en quien no hay iniquidad; es justo y recto” (Deuteronomio 32:4), Él ama la justicia (Salmo 11:7), y es el Juez justo de toda la tierra (Génesis 18:25) que juzgará al mundo con justicia (Salmo 9:8). De hecho, si desconocemos la justicia de Dios no podemos hacernos una idea cabal de la grandeza, seriedad y profundidad del amor de Dios.

La siguiente historia nos ayudará a comprender cómo en Dios se reconcilian el Amor y la Justicia: se cuenta que un juez tuvo que juzgar a su propio hijo que había sido denunciado por circular en dirección prohibida y haber puesto en grave peligro la vida de otro conductor. Como juez no tenía más remedio que condenar a su hijo a pagar la cuantiosa multa estipulada por la ley, de lo contrario el orden de justicia (que protege la vida) sería quebrantado y resultaría ser un juez injusto; así que dictó la sentencia correspondiente. Pero a continuación, se levantó de su silla, se quitó la toga y bajó del estrado, sacó de su bolsillo el dinero de la multa y lo entregó al alguacil. Volvió a subir al estrado y recibió el dinero del alguacil. De este modo, el hijo fue liberado, y la deuda que tenía con la justicia fue saldada. Tanto el amor del juez como su justicia quedaron a salvo… ¡pagando un alto precio por ello!.

Las sagradas Escrituras nos revelan que Dios es un Dios santo y justo. Sus leyes mantienen el orden del universo que hace posible la vida en la Tierra. La infracción de cualquiera de sus justas leyes-mandamientos conlleva destrucción y muerte. El Pecado es infracción de la Ley de Dios (1Juan 3:4), por eso implica un atentado a la Creación de Dios, siempre produce daño y destrucción, es la causa de la situación que padece la Humanidad y el planeta actualmente. Por ello el Dios santo y justo, que es totalmente ajeno al Pecado, a la maldad y a la injusticia, no puede consentir esas realidades en su Creación, no las puede dejar sin castigo sin que salga perjudicada su Autoridad y su Justicia divinas que mantienen el orden de la Creación. El Ser Humano, abusando de la libertad que le ha sido condedida, viene quebrantando una y otra vez las leyes-mandamientos de Dios, desde Adán todo ser humano peca. Por tanto, para mantener su Creación en el orden de la vida, a su tiempo la Justicia de Dios se expresa en ‘la ira de Dios contra el Pecado’: “Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que aprisionan la verdad con la injusticia” (Romanos 1,18). El mundo está bajo el justo juicio de Dios (Romanos 3:23.19; 5:12), y la sentencia será ejecutada a su tiempo…

Al mismo tiempo, las mismas Escrituras nos revelan el inmenso amor de Dios por su Creación, por la Humanidad, por cada una de sus criaturas. Nos muestran un Dios leal y fiel con su Creación, profundamente compasivo y misericordioso, un Dios que quiere que todos los hombres se salven (1Timoteo 2:4), que tengan vida, y vida en abundancia (Juan 10:10).

Así que por un lado la justicia de Dios exige la condena de toda la Creación corrompida por el Pecado; por otro lado, el amor de Dios no le permite abandonar su Creación a la destrucción y la muerte. ¿Cómo superó Dios este dilema? ¿Cómo ha sido que Dios nos ama sin dejar de ser justo? Esta es la maravillosa respuesta: DIOS MISMO CARGÓ CON EL CASTIGO QUE NOS CORRESPONDÍA Y PAGÓ EL PRECIO DE MUERTE POR NUESTROS PECADOS. ¡¡La salvación que Dios ofrece a la Humanidad caída no es una salvación barata!!.

Así pues el precio fue pagado, la deuda saldada, la justicia restablecida, PERO… gracias a que alguien lo hizo en lugar nuestro, alguien sufrió en lugar nuestro la condenación que nosotros merecíamos. Alguien inocente, que no lo merecía. Este alguien no era un tercero, uno ajeno al asunto, uno que pasaba por allí y fue escogido como chivo expiatorio (habría sido otra injusticia): ese alguien era el Ofendido, Dios mismo: Jesús, el Hijo de Dios hecho hombre. “Cuando éramos totalmente incapaces de salvarnos, Cristo vino en el momento preciso y murió por nosotros, pecadores… Dios demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:6-8), “…Él mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, a fin de que habiendo muerto para los pecados, vivamos para la justicia. Por sus heridas habéis sido sanados” (1Pedro 2:24). Cristo ha sido dado a la Humanidad como el ‘pararrayos’ de la justa ira divina, de modo que los que se cobijan bajo su sangre, son librados de la ira venidera: “…siendo ya hechos justos por su sangre, cuánto más por medio de Él seremos salvos de la ira” (Romanos 5:9; 1Tesalonicenses 1:10). Cristo ya pagó por los pecados, si yo acepto el veredicto de Dios sobre mí (arrepentimiento), y acepto (fe) que Cristo ya pagó por mis pecados, soy cubierto por su sangre justificadora, por tanto soy libre del castigo, porque un delito no puede ser castigado dos veces.

Mi maldad le fue imputada a Cristo, y recibió sobre sí el castigo de la ira divina por mis pecados; ahora, por la fe, su justicia me es imputada a mí, de modo que soy hecho justo delante de Dios: “Pero ahora, tal como se prometió tiempo atrás en los escritos de Moisés y de los profetas, Dios nos ha mostrado cómo podemos ser justos por otro medio diferente al cumplimiento de La Ley. Dios nos hace justos a sus ojos cuando ponemos nuestra fe en Jesucristo. Y eso es verdad para todo el que cree, sea quien fuere. Pues todos hemos pecado; nadie puede alcanzar la meta gloriosa establecida por Dios. Sin embargo, con una bondad que no merecemos, Dios nos declara justos por medio de Cristo Jesús, quien nos liberó del castigo de nuestros pecados. Pues Dios ofreció a Jesús como el sacrificio por el pecado. Las personas son declaradas justas a los ojos de Dios cuando creen que Jesús derramó su sangre como sacrificio para expiar nuestros pecados. Ese sacrificio muestra que DIOS ACTUÓ CON JUSTICIA cuando se contuvo y no castigó a los que pecaron en el pasado, porque miraba hacia el futuro y de ese modo los incluiría en lo que llevaría a cabo en el tiempo presente. Dios hizo todo eso PARA DEMOSTRAR SU JUSTICIA, porque él mismo es justo e imparcial, y declara a los pecadores justos a sus ojos cuando ellos creen en Jesús” (Romanos 3:21-26. Nueva Traducción Viviente). Si Dios declarara justo a un pecador sin la base del sacrificio de Jesús, sería injusto. Si no hubiera enviado a su propio Hijo para salvarnos, no veríamos su amor.

Allí en el Gólgota, cuando Cristo subió a la cruz cargando con todos nuestros pecados, y pagando en nuestro lugar por nuestra culpas, la justicia de Dios y el amor de Dios se besaron.

¡¡Estos hechos realizados por Dios y testimoniados por Su Palabra son el meollo del Evangelio, las Buenas Noticias!!: “…que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; que apareció a Pedro y después a los doce. Luego apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven todavía; y otros ya duermen. Luego apareció a Santiago, y después a todos los apóstoles. Y al último de todos, como a uno nacido fuera de tiempo, me apareció a mí (Pablo) también” (1Corintios 15:3-8), “…arrepentíos y sea bautizado cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo” (Hechos 2:38), “porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que cree en él no es condenado; pero el que no cree ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. Y ésta es la condenación: que la luz ha venido al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas” (Juan 3:16-19).

Hay en youtube una impresionante parábola acerca de todo esto que te invito a ver: http://www.youtube.com/watch?v=vvhbL7zyYKQ&feature=player_embedded

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27 COMENTARIOS

  1. Permítame un par de preguntas previas ¿Cree usted en la existencia del infierno, entendido este como un estado de sufrimiento sin fin para los condenados? y si su respuesta es afirmativa, ¿cree usted que Dios condena al infierno a algún ser humano?

  2. Lola, disculpe pero no estoy preguntando en qué consiste el infierno, si no si existe y si hay o habrá alguien sufriendo en él para toda la eternidad.
    Tampoco me interesa si se lo busca cada uno. La gente puede buscarse lo peor de lo peor, bien por ignorancia, dejadez o por pura maldad, pero mi pregunta no va por ahí. Pregunto si ese Dios todo amor y todo justicia según el autor del comentario, consentirá que una sola de sus criaturas, *que ya ha sido redimida con la sangre del propio Dios*, se condene al llanto y al crujir de dientes, a una eterna tortura sin fin y sin alivio ni cese posible, para siempre jamás …
    Pregunto.

  3. Por cierto, que la historia que cuenta a modo de ejemplo de la combinación de amor y justicia me parece que le hace un flaco favor a la justicia. Si estuvieramos hablando de un asesino que tuviera que pasar años de cárcel para saldar su deuda con la sociedad, ¿estaría bien que un inocente se encerrara y el culpable saliese libre y llevara una vida normal y corriente mientras su padre -o su madre o su hijo o un amigo- ocupa su puesto por amor? ¿Qué sociedad consideraría que eso es justicia?

  4. Disculpe la tardanza, ripley8.

    RESPONDO AFIRMATIVAMENTE A SUS DOS PREGUNTAS, como no puede ser de otro modo, pues yo creo todo lo que Jesús y sus apóstoles enseñaron (no se lo documento porque sospecho que le trae sin cuidado).

    Veo que en respuesta a Lola concreta usted un poco más la dirección de sus preguntas: “Pregunto si ese Dios todo amor y todo justicia según el autor del comentario, consentirá que una sola de sus criaturas, *que ya ha sido redimida con la sangre del propio Dios*, se condene al llanto y al crujir de dientes, a una eterna tortura sin fin y sin alivio ni cese posible, para siempre jamás …”.

    Le aclaro un malentendido y le respondo con otra pregunta.

    Percibo en su pregunta -entrecomillado- un malentendido muy común, y que tal vez yo no he aclarado suficientemente en el artículo: Cristo murió por los pecados de todos los seres humanos de todos los tiempos y lugares, PERO NO TODOS SON REDIMIDOS ‘EFECTIVAMENTE’, porque no todos han creído (fe) esas buenas noticias, ya que no aceptan el veredicto de Dios sobre ellos (arrepentimiento); han rechazado el regalo de la salvación, han declinado apropiarse de sus beneficios. La salvación es un regalo, pero es una oportunidad desperdiciada si no se recibe (como cualquier regalo), y se recibe reconociendo que uno necesita ese regalo (arrepentimiento) y recibiéndolo (fe=’acepto a Cristo y lo que ha hecho por mí’).

    Supongamos que el 1 de Diciembre le embargan su casa porque no puede pagar la hipoteca; que yo le envío por giro postal el dinero que usted necesita para cancelar la hipoteca y además vivir sin agobios el resto de sus días, ¡pero usted no va jamás a correos por el dinero! (por favor, no se quede atascado con las ilustraciones -comparaciones limitadas- y trate de llegar al fondo que se quiere ilustrar). Suponga que un ladrón entra por la chimenea de su casa y se queda atascado en ella de modo que no puede salir por sí mismo (caso real!), y usted compasivamente le perdona y promete no llamar a la policía y le tiende una cuerda desde el tejado para sacarlo de allí; suponga que él rechaza su ayuda…

    Pues algo ‘semejante’ ocurre con la obra redentora-sustitutoria-expiatoria de Cristo en favor de todo ser humano: unos se reconocen ‘ladrones’ (transgresores de la justa Ley de Dios) merecedores de castigo y aceptan el perdón y la salvación para salir del hoyo; otros no, y escogen quedarse en el hoyo; si lo hacen hasta el final, Dios respetará su libertad: en ese hoyo quedarán eternamente, con el remordimiento eterno de haber haber rechadado la salvación frustrando su existencia (pues fueron creados para la Vida eterna), gustando eternamente el fruto de su orgullo y obstinación, su locura… Como no quisieron recibir a Dios como Gracia, el únido rostro de Él que podrán ver será su Justicia, su ira eterna contra el Pecado del que nunca quisieron arrepentirse, y la que no quisieron escapar refugiándose debajo de Cristo que murió por ellos.

    Y la pregunta a su pregunta: sabiendo pues que Dios ha hecho todo lo que podía hacer para salvarlo a usted, llegando al extremo de enviar a su Hijo amado para pagar por usted el castigo por sus transgresiones y ofrederle la Vida eterna junto a Él, ¿se condenará aún usted «al llanto y al crujir de dientes, a una eterna tortura sin fin y sin alivio ni cese posible, para siempre jamás …”?

  5. ¡Diantres, ripley8! Es usted capaz de desarmar los argumentos peregrinos con una facilidad pasmosa.
    Le confieso que soy creyente, católico para más señas. Aunque puede que no el católico de manual eclesial, pero católico.
    Y creo que Dios es amor y es justicia, pero no amor y justicia terrenales, sino ¿divinos?. El problema es que el señor Ferrándiz nos hace una argumentación «cojida con alfileres» y que no resiste los eenvites de la razón y la lógica con la que Dios nos ha dotado. Siempre he pensado que las creencias religiosas no se demuestran, se tienen o no. Y yo las tengo, a mi manera. Y no pretendo crear axiomas ni plantear demostraciones. Creo y punto.
    Por cierto, no creo en el infierno como lugar de castigo eterno ya que chocaría de lleno con el concepto de Dios/Amor/Redentor.

  6. Ripley8:
    Si existe, pues lo dicen las escrituras, y es eterno.
    No sabemos si hay o habra alguien alli. Porque nosotros no somos quienes para juzgar a nadie..No podemos saber cada persona en su interior realmente como es. Solo Dios lo sabe.
    Dios no quiere que nadie se condene, pero debido a nuestra libertad, podemos no querer salvarnos.2

  7. Sigo con usted, ripley8 (por cierto, me puede tutear si lo desea). ¿Y si fuera un asesino, en lugar de un conductor temerario? -dice usted a propósito de la ilustración del artículo-.

    Como he dicho, no se atasque en las ilustraciones, las comparaciones siempre son limitadas. El caso que usted propone añade otra problemática -relacionada, ciertamente- que requeriría más espacio tratar: ¿cómo se hace justicia a alguien a quien se le ha quitado la vida? ¿Cuál es el comportamiento coherente de alguien que se ha arrepentido de sus pecados y ha recibido en su vida a Cristo como su Salvador y su Señor? No se puede hablar de todo en un artículo. Si lo desea en otro momento abordamos estos interesantes asuntos.

    Ya le adelanto que una víctima mortal no puede recibir justicia cabal si no hay Dios, si todo acaba en la tumba, aun en el caso de que el asesino sea ajusticiado: sólo recibe realmente justicia si le es restituida su vida.

    Y que cuando uno recibe la salvación, recibe una nueva naturaleza, el Espíritu de Cristo viene a morar en él, lo cual se pone naturalmente de manifiesto en una forma de vivir diferente. A esto se refería Jesús cuando decía ‘os es necesario nacer de nuevo’.

  8. «el únido rostro de Él que podrán ver será su Justicia, su ira eterna contra el Pecado del que nunca quisieron arrepentirse»

    Plácido, ¡por el amor de Dios! (y lo digo sin ironía, si puede usted creerme), ¿cómo es posible que todo un Dios mantenga «una ira eterna» (son sus palabras) y castigue con un suplicio *sin fin* lo que es un pecado finito (nuestra vida no es eterna, nuestro tiempo para aceptar la gracia no es eterno, se acaba en unos pocos años … pero la ira de Dios durará eternamente, contra unas criaturas torpes, débiles, sujetas a pasiones y a la ignorancia y al miedo y a la confusión, sujetas a la incertidumbre y a dolores y desesperación y a la incomprensión y al silencio … pero si en los contados años de su vida (incluso aunque hayan sido buenos con sus semejantes !!) no aceptan a ese Dios airado por toda la eternidad, enojado como un jefe encabronado, contrariado por la falta de sumisión de sus hijos, entonces ese amoroso padre que se avino a hacerse humano y sufrir y morir … los condenará eternamente, alegando que son ellos los que se condenan. Pero, ¿qué padre haría tal cosa? ¿qué padre lo consentiría? ¿Es usted padre, Plácido? ¿Vería usted a su hijo equivocarse mil veces y a la mil una lo dejaría precipitarse al abismo sin remisión posible? ¿Cómo puede usted creer en un Dios así?

  9. En cuanto a la pregunta que me formula usted en su último párrafo, yo, Plácido, no creo en el infierno, como no creo en Dios. Pero no deja de sorprenderme y escandalizarme como muchos creyentes pueden sostener la fe en un ser tan despiadado y feroz como el que le sirve a usted de ser supremo.
    Cuando muera volveré al polvo y de mi sólo quedará el recuerdo en los corazones de la gente que me haya amado y en lo que de perdurable y útil haya podido tener mi trabajo cotidiano. Es triste y hermoso a la vez, aunque usted quizás no pueda ver esa hermosura de lo efímero …
    ¿Recuerda usted la muerte del replicante de «Blade Runner»?

  10. Lola, encuentro particularmente insatisfactorio su razonamiento:

    «Dios no quiere que nadie se condene, pero debido a nuestra libertad, podemos no querer salvarnos.2 «

    especialmente después de lo que usted ha venido sosteniendo en nuestro reciente debate sobre la eutanasia. Decía usted, y repetía, que quien pide la muerte lo que quiere no es la muerte de verdad, sino vivir lo que le quede de otra manera. Es decir, usted, haciendo uso de su experiencia profesional, desautoriza la voluntad expresa de su paciente porque cree que se equivoca en su elección y que probablemente está depresivo o confuso o en cualquier caso, no sabe lo que quiere en realidad.
    Sin embargo, cuando le dicen que un ser humano ha rechazado a Dios y a su salvación y ha optado libremente por la condenación eterna y el sufrimiento perpetuo sin posibilidad de redención, usted acepta que ello es posible en ejerccicio de la libertad humana. ¿Usted cree que algún ser humano en sus cabales podría optar libremente por la opción de pasar la eternidad siendo torturado? ¿Cómo puede usted defender que eso es posible? Yo, en su lugar, tendería a creer que se trata de un perturbado con graves y extremas tendencias masoquistas o bien pensaría que es una persona tremendamente ignorante y equivocada sobre el destino que le espera. Pero creer que alguien en su sano juicio opta en libertad por eso me parece mucho más inaceptable que el deseo de morir que yo le comentaba en el otro hilo.

  11. Puedo creerle, ripley8, desgaja esa frase del resto y su mirada queda ahí atrapada, existe algo que le nubla para que no pueda ver esa verdad en su contexto, no llega a poder comprender que DIOS NO PUEDE HACER NADA MÁS PARA SALVAR AL SER HUMANO… y es lógico su escándalo. Pero se escandaliza del dios que se empeña en fabricar en su mente.

    No es por un ‘pecado finito’ que uno será echado en el infierno. Tampoco por nuestra torpeza, debilidad, ignorancia, miedo, confusión, incertitumbre, dolores, desesperación, incomprensión o silencio… Cosas todas ellas, por cierto, que nos han venido como consecuencia de haberle dado la espalda a Dios, son sólo ‘consecuencias’, pero no la raíz de nuestra situación (es como disculpara a un maltratador porque estaba borracho). ¿Cree que puede explicarse que el mundo esté como está sólo por esas cosas? Se olvida usted que en nuestro corazón hay más cosas, hay rebelión, hay maldad, como Jesús nos reveló: “Pero lo que sale de la boca viene del corazón, y eso contamina al hombre. Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las inmoralidades sexuales, los robos, los falsos testimonios y las blasfemias” (Mateo 15:18-19), y ahí sólo citó algunas cosas… Sólo irá al infierno quien durante toda su vida, hasta el último aliento, persiste en rechazar ‘la mano tendida de Dios’ para ser librado del infierno (y ser re-creado), es decir, Cristo. Dios no va a violar la libertad de nadie obligándole a salvarse. Si esto le escandaliza, es asunto suyo.

    Me resulta sumamente paradójico que a la hora de la verdad no nos tomamos en serio la libertad que tan orgullosamente ejercemos para independizarnos de Dios. Queremos la libertad para rechazar a Dios, pero no para asumir las consecuencias de ese rechazo. Nos escandaliza que Dios diga: de acuerdo, respeto tu libertad, quieres vivir separado de mí, pues vivirás separado de mí. ¡Eso es el infierno! ¡Una existencia eterna ‘separados’ de Dios, ¡que es LA Vida!, para el cual fuimos creados y diseñados!. Dijo Jesús una vez: “Y ésta es la condenación: que la luz (¡Él mismo!) venido al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, PORQUE SUS OBRAS ERAN MALAS” (Juan 3:19), no porque éramos limitados y torpes…

    El problema es que no queremos entender que DIOS ES EL TODO DEL HOMBRE, que nosotros hemos sido diseñados como recipientes para recibirlo a Él como nuestro Contenido y así realizarnos a nosotros mismos, que fuimos creados EN Cristo, POR Cristo y PARA Cristo, y que fuera de Cristo no hay nada más para el hombre que tinieblas, sinsentido, frustración, muerte, desesperación…

    ripley8, usted no quiere hacerse cargo de la seriedad de la libertad que Dios le ha dado al Ser Humano. Usted todavía no se abre al don divino del arrepentimiento (vernos como Él nos ve), y por tanto todavía no puede ver que es un transgresor de la Ley de Dios, que sólo una transgresión de la Ley de Dios (la Justicia es indivisible) tiene como consecuencia la separación de Dios, es decir, la muerte (igual que tocar sólo una vez un cable de alta tensión conlleva automáticamente la muerte), porque “la paga que deja el Pecado es la muerte” (Romanos 6:23). Usted todavía no ha comprendido lo que Dios ha hecho por usted en Cristo. Usted todavía no ha comprendido la profunda maldad que implica rechazar la gracia que Dios le ofrece en Cristo. ¡¡Hoy mismo, Dios le está dando testimonio de su amor por usted, le está ofreciendo su salvación!!. “Somos embajadores en nombre de Cristo, que es como si Dios os hablase por medio de nosotros. Por tanto, en el nombre de Cristo os rogamos que aceptéis la oferta de reconciliaros con Dios” (2Corintios 5:20)… Por eso se escandaliza de Dios. (sigue…)

  12. (…continúa) Ripley8, yo no entiendo totalmente a Dios, pero un elemental sentido de la humildad me hace comprender que eso es normal, que si Dios es Dios no es razonable que quiera someterlo a mis limitados esquemitas mentales, al Dios que ha creado todas las cosas, que ha establecido todas las leyes de su funcionamiento, que ha diseñado al ser humano, que conoce cada corazón por dentro, que conoce la seriedad y la malignidad destructiva del Pecado, que tiene la visión total de toda la realidad, pasada, presente y futura… No me atrevo a pensar que yo estoy en posición de decirle cómo debería ser y cómo debería hacer las cosas.

    Más bien, lo que nos ha revelado por medio de su palabra profética, y especialmente por su Palabra encarnada, me basta para fiarme de Él; para saber que es bueno y sabio, y que aquel día del juicio cuando queden expuestos todos los corazones y todas las razones de Dios, nadie podrá reprocharle injusticia, toda boca callará ante la justicia de Dios, porque Él ‘retribuirá a cada uno conforme a sus hechos’: el juicio no será igual para todos, cada uno recibirá ‘lo justo’: “No os engañéis; Dios no puede ser burlado. Todo lo que el hombre siembre, eso mismo cosechará. Porque el que siembra para su vieja naturaleza caída, de ella cosechará corrupción; pero el que siembra para el Espíritu, del Espíritu cosechará vida eterna” (Gálatas 6:7-8). No habrá errores como en la justicia humana. Y quedará patente a todos.

    Y sí, tengo hijos. Y si un hijo mío escoge un camino de muerte, estaré dispuesto a dar mi vida por él si es necesario y posible. Pero con todo el inmenso dolor de mi corazón, no podré hacer nada más… Cosa que Dios ha hecho no por sus hijos, sino por sus criaturas, pues sólo llegan a ser hijos los que reciben a Cristo por la fe, siendo así engendrados por Dios (Juan 1:13). Todo ser humano es criatura de Dios a su imagen y semejanza, pero sólo los que nacen de Dios por la fe en Cristo son hijos de Dios, partícipes de su naturaleza divina (2Pedro 1:4).

  13. Aquí me quedo, puesto que aquí me deja, Plácido. Comprendo que es un diálogo imposible.
    Con todo, me cae usted bien, se lo digo francamente. Porque no es usted tibio.
    «A los tibios los escupiré de mi boca» … ¿no era así?
    Saludos

  14. Ripley ud nunca encuentra bien mis razonamientos..pero eso no quiere decir que esten mal.
    Mire: ud sabe que fumar es malo, y es muy frecunete el cancer de pulmos: ud sigue fumando tendra con mas probabilidad este tipo de cancer.
    Si yo quiero ser su amiga, pero ud no quiere ser amiga mia, no hacemos nada..no seremos amigos.
    Pues asi es: Dios le deja libre si ud no quiere a Dios. pues eso es el infierno, y es para siempore.
    Porque Dios no nos quiere esclavos sino libres.

  15. Exactamente Ripley8, dices bien: por eso no podemos saber si alguien esta en el infierno.
    porque como jesus dijo perdonales porque no saben lo que hacen.
    pero si otros nos lo dicen claramente: Por ejemplo yo te lo digo a ti: ripley8: Dios es la salvacion..Ahora ya lo sabes, no la rechaces. Tu ya no puedes decir que no sabes.
    Porque se ese modo, cuando alguien termional desea la muerte y se le quita el sintoma, y se encuentra bien, desea vivir.

  16. Lola: la cosa no está en si _yo_ encuentro bien o no sus razonamientos, la cosa está en que usted no puede dar por buenos sus dos razonamientos, ambos, uno denegando la libertad personal de elegir a un enfermo que decide en un sentido y otro asumiendo sin reservas de ningún tipo esa libertad personal cuando lo que se elige es la condenación eterna. No me puede usted decir que en el primer caso la persona no sabe lo que se hace y, por tanto, no hay que tener en cuenta su elección y en el segundo (cuyas consecuencias son infinitamente peores) aceptando sin reservas dicha elección. Si usted no ve la contradicción (al margen de que sea yo quien se la señala u otra persona) yo diría que tiene usted un problema.

  17. Plácido, no sé porqué pero me resulta más …’confortable’ (?) no tutear en este foro, me permite mantener una cierta distancia y no dejarme arrastrar (en exceso) por la simpatía o la antipatía, por los sentimientos, en detrimento del discurso. Temo que, si le tuteo, acabaré por dejar de hablar de Dios y me pasaré a hablar de sus hijos y de la vida cotidiana … no sé si tal vez sería mejor o menos agónico que este desencuentro permanente, usted citando la Biblia de contínuo y yo escandalizándome por sus cambios de paradigma, según aprieta: Dios es amor, mientras el símil paternal aguanta, cuando no aguanta, entonces Dios es un juez justo y ejerce un puntillosísimo respeto por la libertad humana y cuando ninguno de esos dos símiles funciona, entonces llega la hora de invocar el carácter inescrutable de Dios … No, Plácido, no juegues a la vez con tres barajas. Si Dios, como todo Dios que se precie, está tan por encima del intelecto humano que es tontería intentar comprender, ¿a qué viene la apelación que da título a esta entrada? ¿A qué viene el video con la dramatización del padre y el hijo? ¿A que viene convencernos de que la razón es consustancial a lo divino -y quien dice la razón dice el amor- si Dios se puede escapar de las conclusiones razonables o de la esperanza de quien se cree amado, por las inmensas grietas de su inescrutabilidad?
    Si Dios existe es un tramposo.

  18. Estoy de acuerdo, ripley8, mejor no nos tuteamos.

    Soy seguidor del Dios de la Biblia, no se extrañe que le cite; ya conoce usted desde que contactamos mi apego a la Palabra de Dios. En realidad yo sólo soy un testigo de Él, un mensajero.

    No cambio de paradigma y ni juego a tres barajas, yo no tengo la culpa de que usted sea incapaz de concebir o aceptar que Dios es simultáneamente Creador (de todos), Padre (de los que ha engendrado), Amor (manifestado a todos en Cristo) y Juez justo (de todos), Omnipotente y respetuoso de las libertades creadas (relativas), que ha revelado muchas cosas, pero se ha reservado en su misterio muchas otras. ¿Qué le hace pensar que sea más fácil aprehender a Dios que comprender la esencia de la materia o el funcionamiento del cerebro?. «La razón es verdaderamente racional cuando reconoce que, si hay un Dios que se revela, esa revelación no consistirá precisamente en repetirnos lo que la razón por sí misma ya creía saber sobre Dios, sobre el mundo, sobre el ser humano» (Antonio González). No he dicho que a Dios no se le puede comprender, he dicho que no se le puede encajonar en los ridículos pre-juicios de una mente limitada y caída, y que es profundamente insensato y soberbio decirle cómo debe ser y actuar; lo es desde la mera razón natural.

    Dios existe, y no es tramposo. Simplemente no se deja domesticar, está indisponible a nuestros intentos de hacerlo a nuestra imagen y semejanza, a nuestras triquiñuelas para salirnos con la nuestra y evadir el desafío inesquivable de nuestra responsabilidad ante Él.

    Escandalícese, ripley8, pero son justamente las trampas de su corazón las que le llevan a ello, y ellas mismas le alcanzarán…

    Yo he cumplido mi encargo, ripley: «Y (Jesús) les dijo: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio (=las Buenas Noticias) a toda criatura. El que cree y es bautizado será salvo; pero el que no cree será condenado» (Marcos 16:15-16). La respuesta es suya. Aquí le dejo.

  19. Ripley8. :
    la libertad esta siempre cuando una persona tiene sus capacidades mentales , sino no es responsable de sus actos…
    Cuando alguien se desea la murte, no es logico, algo le pasa. No es realmente libre, pues lo sano es desear vivir…A no ser que sufra un sufrimiento atroz, entonces debemos tratar eso..y disponemos de los medios, sin llegar a eutanasia: cuidados paliativos.

    un ser libre que no desea a Dios: eso es el infierno.

  20. Ripley8. :
    Dios no es un tramposo, Dios te habla de muchas maneras, a traves de d Javier Muñoz-pellin por ejemplo.
    pero no lo escuchas,
    leete la parabola de lazaro y el rico epulon
    Lucas 16, 19-31

  21. Ripley8: no me gusta que el srticulista entre en el debate.
    Para estar en igualdad de condiciones: deberia dar sus datos. No es lo justo?

  22. Pues, si no le gusta, usted misma … yo no entiendo porqué, de la misma manera que no entiendo porqué copia usted literalmente un trabajo de otra médico, corta y pega todos los párrafos del artículo que luego presenta bajo su nombre y titulación académica, sin citar en ningún lugar la procedencia de ese texto fragmentado, al lado de su foto, con un comportamiento que en cualquier foro científico sería severamente juzgado. Quizás le parezca a usted que puesto que Muñoz-Pellín ya hizo algo así, es santo y bueno, pero a mí me parece penoso. Que con esto delante, siga usted mentando lo que es honesto y lo que es justo con respecto a mi anonimato en este medio, francamente, me parece hilarante.

  23. La chulerías no son buenas . Y mire, no le voy a tutear, de entrada todo el mundo me merece un respeto doña Lola.
    Y mire lo que le digo, señora mía. En este tema de fe,cada uno tiene libre albedrio de opinar lo que crea conveniente.No se empecine en hacernos creer, que todo lo que tiene que ver con Dios es lo perfecto.Hay demasiada hipocresía , en personas que profesan esa, tan cacareada fe. Supongo, que tanto si se es creyente como si no, tendremos el mismo derecho a que se nos respete. Y» obras son amores y no buenas razones. «

  24. Querido Ripley8
    Yo no he copiado de ninguna medico. Todo lo escrito esta en cualquier parte. cuando se habla de guias, y farmacos, no hay nada original.
    Esta incluso en Wikipedia.
    Es facil. Es un prospecto.
    Mire lo que yo digo:
    definicione: de la anticoncepcion de mergencia, es lo qu es
    los metodos: son los que son
    mecanismo de accion: algo objetivo
    y por ultimo los problemas de salud publica: solo he puesto lo que dice un sociedad de gine y obstetricia
    mis trabajos no pueden ser originales, ni lo pretendo.
    Son asusntos cientificos, que se recopilan de los estudiosos, yo soy clinica. Y jamas escribiria ni escribo en un foro cientifico..eso lo dejo para los cientificos.
    Es mas, tengo el permiso del director de Bioetica.web, para utilizarlo. Puede preguntarselo si lo desea.

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