Art. de opinión de José Penalva Navarro

Los contrastes de la vida

Por las rendijas de mi ventana ha empezado a entrar la luz de la mañana, pero es una luz gris, sin definición como sin ganas de despertar, la abro de par en par y digo, en noveldero, ¡ Que entre la grasia del Señó ¡ y me doy cuenta del bello contraste que me brinda mi madre la naturaleza, un ligero viento fresco que acaricia mi rostro acompañado de una fina lluvia que resalta el verdor de árboles y plantas y le da a la tierra eso olor característico que te abre en tu alma los más nobles sentimientos y más parece que va a entrar la primavera que la venida del otoño, porque estos calores recientes han hecho que los árboles mantengan prácticamente todas sus hojas y los rosales, el jazminero y el galán de noche, estén sacando nuevas flores y nos estén ofreciendo esos aromas que son del Creador no pueden ser de nadie más, porque ¿ Quién puede ser, sino un ser superior, con distintas definiciones, el que puede ofrecernos esas delicadas sensaciones para nuestros sentidos y con ellos impregnarnos de su amor?

Ese contraste tiene su máximo culmen al otear yo el horizonte y ver el reflejo del sol dibujándose sobre las nubes algodonadas, que ya empieza a brillar a lo lejos sobre la franja litoral, pero aquí todavía no ha llegado esa luz clara y cegadora, la estoy esperando, porque que ya no se vivir sin ella, la vida sin tenerla no es nada, esa luz me da esperanza y proyecta hacía los demás una aureola de bienestar y hace que en nosotros la apercibamos como el sustento de nuestro espíritu. Esa impaciencia por tenerla conmigo me ha llevado a pensar, ¡ Mi nuevo amigo la tiene retenida en su dimensión, pero no puede ser, ese amigo seguro que habrá recogido un poco para él y los suyos, porque lo conozco y se que no es egoísta, que no la quiere para él solo la dejará expandirse y venir hacía nosotros, hacia su Novelda del alma y así podrá llegar hasta el Castillo de La Mola donde mora La Santa de sus amores y de los nuestros, y si yo fuera San Juan de La Cruz pediría esa luz con la pasión con que él solía pedir las cosas:

“Apaga mis enojos,

pues que ninguno basta a deshacellos,

y véante mis ojos,

pues eres lumbre de ellos,

y solo para Tí quiero tenellos.

Descubre tu presencia,

y máteme tu vista y fermosura;

mira que la dolencia

de amor, que no se cura

sino con la presencia y la figura.”

Esa bella luz que recibimos nos impregna toda nuestra alma, y a partir de ahí no se puede reflectar ninguna negatividad hacía los demás, solo puede nacer de ella alegría y no tristeza, gozo y no aflicción, felicidad y no amargura, pero nosotros los depositarios, custodios y albaceas de esa maravilla que es nuestra naturaleza, nuestro medio, nuestro entorno, algunas veces nos empeñamos en ir contra nuestros propios sentimientos y nuestra propia vida, y la degradamos, y la hacemos insufrible, no respetando su orden natural y sobre todo te das cuenta en cualquier caso que el respeto a la vida humana es el que menos valor está teniendo en nuestro vivir diario.

Aunque tengo que salirme, de la parte de mí, que tiene conexión con el Creador , aunque para otros tenga otros nombres, que en estos momentos es lo de menos, porque lo que importan son los hechos y como se afrontan, tengo que salir y entrar en nuestro otro yo, el del odio, el de la venganza, el del ojo por ojo y diente por diente, el del ser vengativo que todos llevamos dentro, pues las virtudes y las depravaciones están en nuestro ADN.

Estamos contemplando estos días el ensañamiento con el que fuera dirigente de Libia, sin conmiseración, sin clemencia, sin caridad, sin una pizca de humanidad, haya sido lo que haya sido, siempre debemos cultivar el primer yo, el de la virtud, porque de lo contrario estaremos conduciendo, sin darnos cuenta a esta sociedad a su perdición, todo ser humano tiene derecho a ser juzgado con clemencia con absoluta justicia, teniendo en cuenta nuestros valores esenciales, y sobre todo con el amor al prójimo, sin todo eso estamos condenados al fracaso social.

Todos habremos visto estos días el atropello en China de una niña muy pequeña, y aunque el conductor de la furgoneta nota un obstáculo sigue adelante y con la rueda de atrás vuelve a cogerla, sin parar a ver que ha pasado, este con un total desprecio sigue su camino. Pero siendo esta actitud despreciable te das cuenta que los transeúntes pasan sin hacer caso a esa niña mal herida, tendida en el suelo ensangrentada, llorando de dolor, y yo me preguntaba ¿ Estas personas no tienen hijos, no tienen a alguien a los que quieran, que maldad impregna sus corazones, como te puedes levantar por las mañanas y querer seguir viviendo, si los niños son ángeles? ¡ no tienen maldad, sus corazones están vírgenes de venganzas, no conocen la perversión, no tienen crueldad en sus almas ! , y mientras, vuelve a pasar otro vehículo por encima con absoluto desprecio por la vida de los demás, hasta que una mendiga la coge, pide ayuda, y es trasladada a un hospital hasta que fallece. En este acto la lección de lo contrario a la decencia humana se plasma con toda su crueldad.

Y en esta vida de contrastes tan contundentes, siempre encuentras algunos semejantes del otro yo, los de la virtud, los de la moralidad, los de la honestidad, y estos son un grupo de gentes con cariño hacia los animales, que aparecen en Florida, en uno de sus Cayos, tratando con una delicadeza digna de las mejores solidaridades, de curar a una tortuga gigante, de más de 80 kilos de peso, que se le había intentado cazar por algunos energúmenos del primer yo, con un arpón, y este lo tenía clavado al lado de uno de sus ojos. Viendo a esas gentes tratando a ese animal con la sutileza con la que le hacían las curas, mi alma se llena de esperanza, porque pienso que siempre hay semilla que germine las buenas obras y la solidaridad.

Tenemos que hacer entre todos una gran labor en esta vida, tenemos que sacar a flote nuestro yo solidario, nuestro yo fraterno, el del amor, el del perdón, aquel que nos hace ser hijos de la creación, y así evitar esas contradicciones tan flagrantes que en algunos momentos nos hacen ser seres sin raciocinio. Santa Teresa Jesús decía:

Si en medio de las adversidades persevera el corazón con serenidad, con gozo y con paz, esto es amor.

Esta fuerza tiene el amor si es perfecto, que olvidamos nuestro contento por contentar a quien amamos.

La verdad padece, pero no perece.

12 COMENTARIOS

  1. Me gusta tu sensibilidad, Penalva, y la percibo con algo especial, casi como un don, aunque quiero pensar que empieza a convertirse en carta de naturaleza, o sea, que casi no es noticia. Afortunadamente.
    Un verdadero premio, para ti, para quienes te rodean y para quienes te leemos. El tenerla.
    He disfrutado tu relato. Muchísimo. Te lo agradezco de veras.
    Un abrazo.

  2. Amigo Pepe, te felicito por este articulo, y por los otros también, en tantos años que hace que nos conocemos desconocía esta faceta tuya, pero ahora que la he descubierto te leo casi a diario, real lo de la niña lo vimos en los informativos pero como puede ser esto, adonde estamos llegando, la vida no vale nada’?.Pues aquí en tu artículo me voy a permitir contar algo que también vi en los informativos.
    En un parque de animales una señora llevaba a su hijo en brazos en el recinto de orangutanes, al acercarse demasiado se le cayo su bebe, y vino a cogerlo una hembra de orangután todo el mundo se asusto, pero al instante la hembra lo cogio en sus brazos como si fuera su hijo acunándolo, fue impresionante ver el espectáculo.
    Tenemos que aprender de los animales o de las personas?.

    Te mando un saludo muy familiar.

  3. Querido amigo:
    Haz caso a Santa Teresa y mantén tu corazón sereno. Los cambios solo parten desde ti mismo, cuando tú cambias el mundo cambia.

  4. Me ha gustado mucho el artículo.
    Vivimos en un mundo en el que por desgracia la crueldad no tiene límtes pero el amor y la compasión tampoco los tiene.

  5. Buen artículo, amigo Pepe. Estoy descubriendo, gracias a tus artículos, a una persona que no conocía, llena de sensibilidad, muy creyente y muy preocupada por el dolor ajeno.

    Enhorabuena, amigo Pepe. Te animo, de corazón, a que sigas en esa línea y que nos sigas transmitiendo tu amor al prójimo. Que esto sí es amor al prójimo, y no quiero profundizar más, por no herir susceptibilidades.

  6. Aun se me revuelve el estómago cuando me acuerdo de las imágenes de la niña atropellada, se me hace un nudo en mi interior, pero no debemos hablar nunca en tercera persona de esos hechos, somos nosotros, los seres humanos, los que lo hacemos así. Muy acertado hablar de su otro yo Señor Penalva, porque lo fácil hubiera sido comentar diciendo 1mirad lo que han hecho» Hemos señor Penalva, hemos. Inquietante artículo, a pesar de que , como dice M.A.,el amor y la compasión también son nuestras.

  7. SR Penalva,el escrito esta muy bien y claro la humanidad siempre fue asi y no cambiara por nada y por nadie,el fuerte le pega al debil y el poderoso atropeya al pobre y asi seguira el mundo por muchos dias..

    En cuanto al dirigente de Libia cosecho lo que en vida sembro,EL QUE SIEMBRA TRUENOS COSECHA TEMPESTADES….

    Y en cuanto a lo de la China es tan mostruoso y repugnante que se nesecita estudiar mucho a la sociedad China dejada por un regimen que no le importo matar atantos seres con tal de imponer una nueva sociedad??no me sorprende lo de la nena creo que estan un poco descivilizados y muy fuera de control,el ser humano no tiene ningun valor a chino muerto chino puesto…

    Saludos Miguel…

  8. ¡Qué buena actitud la tuya Pepe! entre el gris de la natura, siempre tienes talante para destacar lo exuberante. La misma actitud positiva y admirable que posees con la vida, los humanos y el mundo en el que habitamos.

    La naturaleza está llena de contrastes, todos necesarios y racionales, aunque en ocasiones nos parezcan crueles.

    Como lleno de contrastes nos presentas tu artículo, enlazado con el respeto a la vida humana.

    Los contrastes buenos son los que nos ayudan a soportar los malos y a seguir viviendo, si bien, tu sensibilidad, tolerancia y solidaridad se ven sometidas a una durísima prueba. Es entonces cuando necesitas hallar la fortaleza que te permita seguir viviendo y seguir luchando.
    La cita de Santa Teresa de Jesús, a la que haces referencia, alberga todo el sentido.
    “Si en medio de las adversidades persevera el corazón con serenidad, con gozo y con paz, esto es amor.”
    En el amor se encuentra la clave de todo.

    He estado buscando información sobre la niña china atrozmente atropellada. Necesitaba saber de ella y de su estado.
    En este enlace podréis ver que sigue viva, en estado crítico pero viva.
    http://politicareal.mx/6125/la-nina-atropellada-en-china-sigue-viva-esta-hospitalizada-video

    Gracias una vez más, Pepe, por remover conciencias y ofrecer esperanza.

  9. Veo que sí tienen efecto mis palabras de esperanza, todos vosotros me lo demostráis en vuestros comentarios, se que no puedo cambiar el mundo pero lo intento dentro de mis posibilidades. Alguna vez he hecho referencia al efecto de tirar una piedra en un estanque, se forman círculos concéntricos, bueno pues si cada uno de nosotros nos preocupamos del nuestro, (Nuestro circulo….) ese será el comienzo del cambio. Fijaros en una cosa, si una gota de agua cae en un lirio esta se convierte en un diamante y si la misma cae en el lodo desaparece, por tanto intentemos coger el amor y la fraternidad como los lirios recogen esas gotas de agua. Gracias a todos.

  10. Anoche, volviendo de Elda, en la salida de la autovía hubo un accidente. Yo, al acercarme vi un bulto sin luces ni nada y frené, puse las largas y vi un coche cruzado y otro más adelante. Volvía con mi familia y previendo lo peor le dí marcha atrás para alejar de la vista de mis pequeños lo que pudiera haber, di a las luces de averia y bajé corriendo del coche.
    Me acerqué al coche accidentado a unos 50 M de donde había dejado el mio e inmediatamente un muchacho vino hacia mi.
    -¿Hay algún herido? -pregunté.
    -No, solo es el coche, soy voluntario de la cruz roja y ya he avisado a la policía , ya está en camino, yo también he parado a ayudar
    Sólo habían tres coches, el del chico que me habló, el accidentado y otro que no se si tuvo algo que ver con el siniestro.
    Me cercioré de que todo estaba bien y me dijo el muchacho.
    -Pasa por aquí, cabes.
    Mientras volvía andando hasta mi coche observe que unos cuatro o cinco coches, al ver el accidente se estaban dando la vuelta y se iban por la estación.
    Hemos hecho señor Penalva, hemos hecho.

  11. Amigo Pepe: Siempre he sabido que, detrás de tu aparente informalidad, se escondí el amogo que ha sido capaz de escribir con el corazón como tu lo has hecho. Me conmovido tu artículo y tengo la alegría de que todo ha resultad bien, todo ha sido un gran susto. Eres un hombre afortunado por haber salido bien de tamaño marrón. Un fortísimo abrazo, chaval.Mi email te lo darán en
    Novelda digital.

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