Art. de opinión de Luis Beresaluze Gálbis

MIS “COLMAOS” DEL ALMA

Yo, en Novelda, tengo dos familias afectivas, además de la efectiva, de sangre. La de los “Cantal”, los Tonicos de la Fonda y, sobre todo, la de los “Colmaos”. Y ahora me está saliendo una nueva, por la vía amistosa de los contactos informáticos, la de “los Rizo”, como los llamó con no muy buena intención, todo hay que decirlo, Javier, el “Colmao” cura y escribidor.

Esto es bueno. Ampliar el marco del afecto para que quepan en él muchos mas elementos que te quieran y a quienes querer. El amor es una mercancía de Dios.

Entre “los Rizo” y Javier se están dando, últimamente, indeseados rifirrafes, hijos de la podrida política, que espero que pronto pasen a ser historia tonta, indigna de recordar. Que, a veces, me alcanza a mí, de uno y otro lado, sin que las cosas vayan a mayores.

Mi relación con los “Colmaos” viene de lejos. Vicente, uno de los “Cuatro Mártires”, era viajante de comercio y lo hacía para la empresa de mi padre POLLUELOS. “Safrané” como casi todo el mundo, entonces, en Novelda. Éramos amigos. Yo tenía once años, bien despiertos y él estaría entre los veinte y treinta. La diferencia de edad no impedía aquella relación, porque él era aficionado a los niños y a mi me parecía un tipo muy interesante. Alto, altísimo, flaco, ojos claros y un bigotillo delgadito algo rubiaco. Un hombre guapo. Por motivos profesionales su presencia era frecuente en casa. Recuerdo que una noche de fin de año, que se iba a celebrar en Alicante, se presento en casa vestido de etiqueta, para asombrar a su jefe. Parecía un peliculero…

Otro de los recuerdos que de él conservo es emocionante: Era político. Una noche, en la Glorieta, le propinó una gran paliza una pandilla de indeseables. A la mañana siguiente, mi padre lo colocó agachado, de rodillas, en la parte de atrás de nuestro pequeño Opel, retirado el asiento posterior, nos sentó a nosotros, (mis hermanos y yo), encima, y, cogiendo la escopeta de caza, nos condujo hasta un chalet que teníamos en la Almohina, enfrente de las Manzaneteras. No pasó nada más, gracias a Dios, pero nosotros vivimos aquel episodio como una escena de película. Gran tipo aquel Vicente, nunca borrado de mi memoria.

Ya durante la guerra, Mi padre, con toda la familia, visitamos a Rafael, otro “Colmao”, en Burgos, donde trabajaba de mecanógrafo en las oficinas del que debía ser (1.937) el primer gobierno de Franco. Mi padre le invitó a pasar unos días con nosotros, en Candelario (Salamanca) y así lo hizo, al disfrutar de su primer permiso. Otro hombre joven y guapo, elegantísimo, con su uniforme caqui, envueltas las piernas con unas tiras de fieltro verde, boina de los mismos tonos y una capa muy larga y aparatosa. Como la negra que llevaba Vicente para aquel día de fin de año en Alicante. Tal vez, el único que celebró. Parecía un héroe de guerra. Un héroe de gala.

Luego, un trato largo, insistido, todos los años por el mismo motivo, con Raimundo, el Padre, oficial de notaría y esposo de la maestra Magdalena Pellín. Se trataba de resolvernos la infraestructura de la misa que todos los años celebramos en el santuario de Santa María Magdalena, en la mañana del día 20 de Julio, por nuestros antepasados Sala, instituida la costumbre y devoción por Silvestre Sala, bisabuelo de mi mujer, hace, lo menos, siglo y medio. El pequeño montaje, hablar con las monjitas, procurarnos el cura y asistir él mismo con Magdalena, como si fueran unos Salas más. Para mi, san Raimundo el “Colmao”, si no molesta a Javier, que sabe, como profesional del culto, que la Iglesia tiene para estas cosas del beatificar, protocolos que yo aquí me salto. Y si le molesta que se aguante. San Raimundo Muñoz, “el Colmao”.

Buena gente que quiero y me quiere. Hoy he sabido, (1 de Abril de 2011), por comentario que me ha consignado en mi artículo LLORABA UN ÁNGEL, en Novelda Digital, que su padre le ordenaba que cuando celebrase, encomendase al Altísimo a “los de Madrid”. Es decir, a nosotros. ¿Increible? No, en absoluto, viniendo de un santo. .

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28 COMENTARIOS

  1. Excelenete atículo, querido Luis, hablas de los Colmaos con veneración. Yo, que no te quepa le menor duda, haría lo mismo. Sé de tus intenciones conciliadoras y eso te honra. como otras cosas.

    Pero en esta vida, cruel y liviana, todo cambia, hasta Los Colmaos. Y qiue conste que yo tengo mucho cariño a muchos Colmaos. Te diré: al que más a Raimundo, de mi edad, gran persona, íntimo amigo de mi cuñado, hermano diría yo, Fran. Al mayor, sacerdote de los PP. Reparadores, no lo conozcio, ni por él , n¡ por sus obras, A Charo, gran mujer, que admiro por sus fervientes convicciones religiosas, aunque ella no lo sepa pero la admiro. Y luego está Javier, quer no me gusta, perdonarme Colmaos, pero no me gusta su dedo inquisidor.

    Quizá la culpa sea mía, no digo que suya. Sólo digo que no me gusta su dedo inquisidor, Ni los métodos, vía facebook, que ha empleado para insultarme. Pero no importa, sí lo veo, prometo presentarme, pues creo que no me conoce, y limar asperezas, que las han habido y fuertes. Al menos para mí. Me ha hecho daño. No mucho, pero daño.

    Luis, querido amigo, porque te conozco lo digo, tu noble misión que te has impuesto de acercar posturas, por mi parte, has triunfado. Si lo veo, cosa difícil, porque apenas coincidimos, te prometo acercar posturas. Sólo por tí y tus buenas intenciones. Gracias.

    Un abrazo.

  2. Gracias a tí, Claudio, por el esfuerzo. Espero que no te hayas herniado.
    Un abrazo grande.
    Luis

  3. Carne de mi carne, sangre de mi sangre, eso eran y son nuestras familias desde hace mucho tiempo. Recuerdo que en el funeral por Emma, celebrado en los PP Reparadores os acompañamos toda la familia. Concelebrábamos Vicente y yo, cantábamos todos los hermanos. Al final, mi hermana Charo cantó una sagrada balada extraordinaria . Os acercasteis Charo y tú a la sacristía y nos dijiste emocionado: es un gran lujo tener una familia como vosotros.

    Somos los colmaos de vuestra familia y sabes que no puede haber colmaos buenos y colmaos malos. No puede producir la misma raíz frutos buenos y frutos malos. Yo me confieso con frecuencia, pido perdón al Señor y elevo la Sagrada Hostia y el cáliz y soy alter Christus, Ipse Christus.

    Dos no riñen si uno no quiere. Por mi parte quiere desprenderme de toda soberbia y altanería y pedir perdón, honda y sinceramente a D. Wifredo.

  4. «Colmaa» de risa me he «quedao» con tu comentario, Luis. Me has demostrado que además de escribir bien y con una sensibilidad especial, tienes sentido del humor y gran ironía. Inma, la novia de Claudio. Un abrazote!

  5. ¡Hombre D. luís! Torpe usted no, en todo caso yo que no me he hecho entender.
    Todo eso viene a cuento de su comentario sobre los » rifi rafes» de Wifredo y Claudio con el padre Javier. Quiero decir que si todas las disputas aquí celebradas lo fueran de «cuerpo presente», seguramente no hubieran llegado a donde llegan a veces por este medio.
    Sobre el comentario que usted me dice que le hubiera gustado verme comentar, si no lo hice, fue porque usted dio una lección de sobriedad en su respuesta y nada más quedaba por decir, a no ser algo que usted ya sabe, yo hubiera llevado a mi hija al medico. Por lo demás, es tan irreal por muy real que fuera esa historia que su respuesta la llena.Usted mismo dice que no le ofendí, y sabe que no tenía intención de hacerlo por lo que ya no cabían, según mi parecer mas comentarios sin que fueran huecos.
    Lo del ansia, si me lo permite, se lo comentaré en privado, de donde viene la historia.
    Saludos y disculpas.

  6. Que alegría, bella Inma, encontrarte por estos jardines, que a veces son campos de minas.

    Gracias por tus cariñosas palabras. Para ironía, la tuya…felicitarme por la mía…

    Siendo la novia de Claudio eres casi, mi novia. No te asustes. Ya no estoy en edad de ligar. Es un modo de decir que siento las cosas de Claudio como mías.

    Un abrazo grande, preciosa.

    Luis

  7. Querido padre Javier y hermano Colmao: Dices muy bien, gracias a Dios. Ni teniendo idénticos genes podriamos ser más familia. Las otras, son de la sangre. Nosotros, del corazón. No es lo mismo. Las de sangre vienen impuestas por la casta. Las del corazón son producto de una elección de amor, de una sublimación de la amistad.

    No se lo que harán «los Rizo», como tú no debiste llamarlos, después de tus últimas palabras en el comentario motivo de este mío. Un «perdón hondo y sincero», así pedido, honra al que lo ruega y al que lo otorga.

    Un abrazo grande.
    Luis

  8. No era esa mi intención, querido Wifredo. Simplemente he querido re-pasar por mi alma cosas de mi relación en esa segunda familia mia. ¡Y se me han quedado tantas!…Por ejemplo, hablar de Pepe, Pepe el Colmao. Hombre interesantisimo, listo, ameno, trajinador, que igual te vendía unas monedas de oro, que te hacia un préstamo a interés, no diré que usurario sino que interesadisimo. Pepe el conseguidor. Lo que pudieras necesitar, él sabía como procurártelo. El que representaba a un gran sastre de Alicante y, además de mostrarte los tejidos, hasta sabía tomarte las medidas.
    Escucharle era una delicia. Gran conversador. Tenía para ello una coña entre piadosa y borde de lo más encantador. Un Colmao pillo, pícaro, útil, práctico, y muy con los pies en el suelo. Raimundo siempre los tenía en el Cielo.
    Tambien se me ha quedado ( el articulo no acabaría nunca) que en Marsella, a fines de 1936, cuando supe que a Vicente lo habían fusilado en Alicante, tuve el dolor mas grande experimentado en mi, entonces, breve vida (once años). Me hice mayor, automáticamente. Se me rompió el corazón y logré no llorar. Ya era un hombre…Habían matado a mi gran amigo…

  9. Querido Luis y Javier: Yo no tengo nada que perdonar. Ya he dicho antes, Javier, que si te veo por algún lado, no tengo ningún inconveniente en tomarme un café, un donuts o lo que sea contigo.

    Nunca, en mi familia, me han enseñado a odiar. Yo no sé odiar a nadie, y menos a tí.

    Dudo que físicamente me conozcas. Yo a tí sí, pero si me equivoco y me conoces y yo no me he dado cuenta, no dudes en llamarme, nos tomamos un buen café y charlamos. Seguro que nos vamos a entender.

    Un abrazo a los dos y que reine la paz.

  10. Vale, Juan, esperaré a que me aclares lo del ansia. No creo ser capaz de haberte escrito eso de «UN ANSIA PUESTA EN PIE». Las palabras tienen sus exigencias formales de combinación. Y su música relacional. Y a mi eso no me suena bien. No es incorrecto pero, sonoramente, es poco feliz. Yo creo que en la ocasión habría dicho, si acaso, UNA ANSIEDAD PUESTA EN PIE. Pero si tu dices que eso es mío, aun que me rechina un poco, tendré que admitirlo. ¿Por qué ibas a mentir?

    Ya sabes: Espero que despejes mis dudas. Esto tiene el interés que queramos darle, desde luego, pero para mí, las palabras, lo tienen siempre.

    Un abrazo grande.

  11. Menos mal que tenemos a D Wifredo, ejemplo de verdad y perdon, Jamas se equivoca, lo respeta todo. Acepta a todos.

    Todo lo contario de D Javier, metiendo la pata, insulta, su dedo inquisidor.

    Agradezco mucho que esten continuamente diciendonoslo, articulo tras articulo, para que asi nos enteremos, las pobres victimas de tan horrorosopastor.

    Veremos cual es el siguiente articulo en contra del horrible pastor. Que tontos y manipulables, fanaticos y totos, somos tanta gente. Y eso que ud intentan por todos los medios desprestigiarel continuamente

    Con lo buensimos y perfectos que son uds..A ver si al fin se nos cae la venda de los ojos..Y seguimos la noble mision de uds

    A mi tambien me hace daño ud D Wifredo, pero como no tengo tantos medios como ud, solo me queda aguantarme. Ahi radica la diferencia

    Por lo visto D Javier , con su dedo inquisidor les hace a uds mucho daño. Recuerdo a S Juan Bautista, como con su dedo inquisidor decia las verdades, como acabo con la cabea cortada. Igual que D Javier.

  12. Yo lo afirmo rotundamente. Todas estas discusiones virtuales , ante un café serían menos dolorosas. Puede que mas intensas, pero menos dolorosas. Porque les falta el gesto, la sonrisa… A quien no le han dicho nunca ¡Pero que capullo eres! Y le ha provocado una sonrisa cuando no carcajada. Pues imaginen ustedes que se lo dicen por aquí, no pasamos ni una.
    Este medio es algo grande, permite que deliberemos con quien no lo habríamos hecho nunca de no existir, pero tiene el defecto de que ustedes no me ven la sonrisa con la que escribo, ni yo veo la suya, y eso, a veces, crea tensiones.
    Cèst la vie.
    Saludos a todos.
    Señor Galbis, no se si recordará que, sobre un hecho, usted me dio la definición de «un ansia puesta en pie», nunca olvidaré esa frase. Sepa usted que el ansia vuelve a estar tumbada y durmiendo.

  13. Querido Juan: Bien sabes que te aprecio y respeto. Y te admiro. Escribes muy bien. Pero hoy debo estar algo romo. No se por donde vas. He escito un articulo sobre mis vivencias y recuerdos con una familia de Novelda que considero como propia. Y, pienso, absolutamente nada más.
    No se a qué vienen las discusiones virtuales???, las deliberaciones con quien nunca lo habriamos hecho??? el vernos o no vernos la sonrisa??? Y lo de esa ansia puesta en pie que vuelve a estar tumbada y durmiendo, para mí chino. Torpe que debe estar uno…

    Me agradaría mas haberle visto respondiendo a un comentario a usted dirigido, muy amistoso y lleno de repeto y simpatía, que empezaba ponderando lo que a mi me parecían la belleza y el interés encerradas en su nombre. Eran importantes las cosas que usted me habia dicho y las que yo le respondía en el mismo. Como usted dice, en lo único de hoy que le he entendido, aunque lo escribe mal, C,est la vie.
    Que descanse el ansia. Es lo mejor que le puede suceder.
    Un abrazo grande.
    Luis

  14. UPS Tiene usted razón, cosa normal por otro lado.
    Sus palabras fueron exactamente «Una angustia puesta de pie». Ya le he enviado privado para que sepa de que hablo.
    Insisto en que jamás olvidaré esa definición sobre ese hecho.

  15. Pienso, Wifredo, que no tienes necesidad de perdonar, porque Dios te enseñado a querer y a no guardar ningún rencor a nadie.

    Que Dios te beniga.

  16. Muchas gracias, Luis por este artículo recuerdo de los colmaos.

    Contaban de mi tíio Pepe el colmao, que no solíia frecuentar mucho la Iglesia. Un día de Pascua de Resurrección estaba el por los bares y gestiones con diversos amigos pero, sin saber cómo, se encontró varias veces delante de la Iglesia de San Pedro.

    Investigaba por qué se sentía atraído ese día por ir a la Iglesia. Se miró a los pies y exclamó: claro, me puesto los zapatos de mi hermano Raimundo (que, como sabes, iba a Misa todos los días)

  17. Este año, querido Luis, si no tienes inconveniente, tendré el honor de celebraros la Santa Misa, tradición instituida por Silvestre Sala, el día 20 por la mañana, en el Santuario de Santa María Magdalena. Ya sabe tu hijo Luis dónde tiene que recogerme.

  18. ¡Faltaría más, Javier!

    ¿Cómo iba a tener inconveniente en lo que para nosotros, además de una merced, es un honor?

    Ya hablaremos, Deo volente, sobre horario y demás.

    Un abrazo grande.
    Luis

  19. Ayer, tras la Santa Misa de ocho de la tarde en los Padres, D. Alfonso Rizo me invitó al Sol y Nieve. Me contó cosas de Novelda y de sus viajes. Tomamos un «Nacional» Alfonso y yo, lo siempre, un café con leche y un donut. Me di cuenta de la sabiduría que tienen nuestros mayores.
    Pensé que las almas, como el buen vino, mejoran con el tiempo..

  20. Querido Javier: Los Rizo, (ya se ha consolidado la denominación, por culpa tuya), son, sin duda, gente de mucho fundamento. Yo no los conozco. Al padre, Wifredo, amigo de mis hijos, «de repelón», como dicen en Novelda, porque estuvo alguna vez en mi chalet de la carretera de la Estación. Al hijo, Claudio, ni de vista. Y los dos se me han hecho querer, con una calidad humana de perfil mul alto. De modo que no me sorprenden los juicios que haces del otro, Alfonso, a quien recuerdo más porque lo veo colaborando en las tareas de la misa, muchas veces, en Los Padres.
    Sería magnifico que no hubiese nunca mas entre vosotros la menor fricción. Yo me alegraria mucho y, seguramente, Dios, también.

  21. ¿Cómo sabes que no se debe a Dios? ¿Por que no iba a tener esa deferencia contigo? Dices que se debe a tus padres. ¿Haber tenido a esos padres no puede haber sido ser una deferencia de Dios? Tu padre era una buenísima persona. Por esa sola razón le ha dedicado el pueblo una plaza, recientemente. Yo agradezco a Dios haber tenido unos padres amantisimos. Mi madre, la criatura más generoso que he conocido, ( solo existía para amar, para dar, para darse, en una entrega personal constante), fue una auténtica bendición e Dios…Dios te quiere y se cuida de tus cosas mucho mas de lo que puedas imaginar. Te lo digo yo, que se de eso…

  22. no puedo creeer, querido Luis, en un Dios que haga distinciones. No soy más que los que viven en Libia , en Haití o en cualquier punto del mundo donde se sufre.

    Yo soy un priviliegado. He tenido unos maravillosos padres que me han educado en el amor. Por eso no puedo odiar, sólo perdonar.Y querer. No se debe a Dios, querido amigo, se debe a mis padres. Como espero,que un día, lejano o no mis hijos, me lo deban a mí y a su madre, paradigma del amor.

    Un cariñoso saludoa todos.

  23. Lo sé, querido Luis, y eso me sobra. No creo que Dios tenga esa deferencia conmigo, que lo tengo todo, y pase de las gentes de Irak, de Libia, de Afganistán y de tantos otros sitios donde la gente sufre tanto. Con este panorama, Dios ¿va a preocuparese de mí? Sería injusto y eso no quiero ceerlo.

    Mi voluntad de no odiar a nadie , de perdonar y de querer, de debe únicamente a mis padres. Ellos me educaron en el amor, y eso trato de inculcar a mis hijos.

    Dios bendiga a Wifredo y a Amalia, mis queridos padres.

  24. Gracias, Luis, por tu generoso comentario a mi familia. Efectivamente, a mí me conoces de cuando tenía 16 ó 17 años. Era amigo de tus hijos, sobre todo de Lucho. Y hasta hoy, nada.

    A mi querido Claudio me consta que ni lo conoces físicamente. Epistolarmente sí que nos hemos conocido últimamente y mucho. Pese a que no coincidimos en cosas nimias, tus escritos me enriquecen mucho, por bellos y por acertados.

    Por mi parte, querido Luis, no va a haber más fricciones con Javier. Con la última he tenido suficiente. No habrá segunda parte.

    Y mi aseveración de que no necesito perdonar,no se debe a Dios. No creo que Él tenga esa deferencia conmigo. Se debe a nuestros padres. Nos educaron en el amor y, nadie, sabemos odiar, ni siquiera guardar rencor. Y eso trato de inculcarle a mis hijos. Procuraré tener el éxito que tuvieron mis queridos padres, aunque ya son mayores.

    Gracias, de nuevo, querido Luis.

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