Editorial y Viñeta mes de Mayo

Autor de la viñeta, XIMO

No hay crisis que 100 años dure

Con este titular parece que vayamos a realizar una disertación económica y financiera profunda y concienzuda, pero nada más lejos de la realidad.

De lo que queremos hablar es de lo necesarias que son las fiestas, nuestras fiestas, la de nuestro pueblo y nuestros barrios, para recargar los ánimos y sobreponernos a la presión que está suponiendo esta “maldita y ya más que larga crisis” para muchas de nuestras familias vecinas.

El mes de mayo abre una puerta de frescura y esperanza al futuro, incierto, pero futuro, con sus olores a flores y tierra mojada que dan paso a los primeros compases de las bandas de música por las calles de nuestro pueblo.

Como siempre, ahí están. Los vecinos y Comisión de Fiestas del barrio de La Cruz son los responsables de dar el pistoletazo de salida a las fiestas de los barrios. El tener ese honor por las fechas, les hace acreedores a recibir de vez en cuando algún remojón de las siempre caprichosas e inoportunas lluvias primaverales. Pero ni las lluvias, ni la crisis, ni los altibajos en la bolsa, consiguen que, ni este ni el resto de barrios renuncien a disfrutar durante un par de fines de semana de sus fiestas y la convivencia entre sus vecinos y ver a ese José Eugenio de un lado para otro como si la vida le fuera en ello.

La Cruz, le da la vez a La Estación, gente especial con un presidente encantador. Empiezan las fiestas en mayo en honor a San Pascual y las terminan en agosto con su tradicional cena fiesta fin de verano. Como las del resto de barrios, gente amable, acogedora, hospitalaria, que trabajan mucho y duro por sacar adelante unas espléndidas fiestas vecinales con un alto nivel de popularidad dentro y fuera de Novelda. Ajetreo, pasacalles, falta de sueño y un incombustible Fran Castelló que como el señor, está en todas partes, y suplicando para que este año la lluvia no haga de las suyas y nos permita ver y bailar a la ansiada Orquesta Montecarlo.
Junio nos regala olor a cohetes, sabor a habas y mucha música de banda. Se nos juntan tres fiestas: María Auxiliadora, o como popularmente se la conoce, “les festes de les Forques”; el Sagrado Corazón, que este año amenaza con sacar un “revistón”; y La Vereda, que ya hizo un amago festivo a primeros de mayo con la ofrenda a la Santa Cruz y ahora venera a San Pablo. Fiestas todas ellas que recibirán la visita de los vecinos de Novelda y que darán paso a la fiesta madre. Festeros de estos barrios como José Manuel Martínez, Iñesta o Santos Guirao, en las fechas que estamos ya llevan los pies en polvorosa para acudir a todos los tajos festeros. No nos olvidamos de la Zona Centro que también tienen su hueco para participar en las fiestas vecinales del barrio en honor a San Pedro.

Las patronales de Santa María Magdalena llegan a mitad de año. Dividen el año en antes y después. Todos a una: romerías, procesiones, Moros, verbenas y un largo etcétera de actividades para disfrutar con la familia y los amigos y olvidarnos por unos días de los problemas y la “maldita y ya larga crisis”. Se presenta el Betania, y por allí veremos a Ramiro, la selección de las uvas para la Santa, con todos los del Patronato y agricultores concursantes nerviosos. Baja la Santa y un pletórico Emiliano Vallejo controla y organiza la procesión de entrada. Llegan los desfiles y la retreta, no si antes dar el visto bueno a la salida por parte de Ramón Martínez, José Crespo y Antonio Cantó, la Barraca Popular, y finalizamos la fiesta con las verbenas del Casino con la elección, cómo no, de su propia Reina de fiestas, y una Atala Crespo flanqueada siempre pos su esposo José Luis Navarro, pendiente de todos sus socios e invitados. Y a todo esto Reme Boyer y Mariano Beltrá, multiplicándose milagrosamente para asistir a todos los actos.

El primer domingo de agosto subimos la Santa y el que pueda y se lo permita la “maldita y ya larga crisis” cogerá unos días de vacaciones, pero este no será el caso de la familia Canicio, que aunque ya en este pasado mes de abril presentó a sus Reinas, el mogollón llega a mediados de agosto con las fiestas de San Roque, Roque pels amics. Un extenso y variado programa de actividades es organizado y supervisado por esta sufrida Comisión de Fiestas. Los Canicio con su Comisión al frente, velarán por el éxito de las fiestas y a fe que lo consiguen todos los años.

Ya con las noches frescas, llegamos al final del recorrido lúdico festivo de las fiestas de los barrios. Por el mes de septiembre, y celebrando la festividad de Nuestra Señora de la Merced, patrona del barrio de la Garroba, Loli García y su comisión de fiestas tienen la responsabilidad de echar el cierre a casi seis meses festivos donde el buen ambiente, la diversión, la convivencia y el disfrute de nuestras tradiciones han hecho que a ratos nos olvidemos de esta “maldita y ya larga crisis”.

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