Imperial Service convierte Novelda Modernista en un misterio por capítulos entre bodas, manicomios y terror gótico

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La asociación de recreación histórica, que participa por cuarto año en Novelda Modernista, construyó para la décima edición una historia completamente ficticia ambientada a finales del siglo XIX que se desarrolló en cuatro escenarios durante todo el fin de semana

Una boda que termina en tragedia, una novia destrozada por la muerte de su hermana, su posterior internamiento, una inquietante noche en el Museo del Modernismo Gómez-Tortosa y, finalmente, la resolución de un asesinato. Imperial Service volvió a convertir las calles y edificios históricos de Novelda en un gran escenario durante la X edición de Novelda Modernista, celebrada los días 24 y 25 de octubre de 2026.

La asociación participa por cuarto año consecutivo en el evento y, manteniendo la filosofía de ofrecer una propuesta diferente en cada edición, optó esta vez por construir una única trama de suspense y terror dividida en cuatro capítulos, de modo que el público tuviera que seguir las distintas representaciones para conocer la historia completa.

No se trataba de recrear un crimen ocurrido realmente en Novelda. Aunque la ambientación buscaba trasladar al espectador a la sociedad de finales del siglo XIX, la historia y los personajes fueron creados expresamente por Imperial Service para esta edición. Su presidente, José Miguel Alberte Cao, lo aclaraba al término de las representaciones: el asesinato era hipotético y había sido ideado específicamente para construir el hilo argumental del fin de semana.

Una boda de sangre abre el misterio

El primer capítulo se desarrolló el sábado por la mañana a las puertas de la Iglesia de San Pedro.

Lo que comenzaba como una celebración nupcial acabó convertido en una escena de crimen. Los recién casados salían de la iglesia cuando se conocía que la hermana de la novia había sido asesinada violentamente.

En ese momento no se ofrecían explicaciones sobre el móvil ni sobre la identidad del responsable. Era precisamente ahí donde comenzaba el juego con el público.

Imperial Service planteó las cuatro representaciones como una investigación progresiva y animó a los asistentes a convertirse en detectives, observar los pequeños detalles de cada escena y elaborar sus propias teorías antes de llegar al desenlace.

La intención era que el espectador no acudiera simplemente a contemplar actuaciones independientes, sino que tuviera que seguir una historia cuyos datos se iban desvelando poco a poco.

Del asesinato al internamiento de la novia

La segunda parte de la historia llegó el sábado por la tarde y trasladó la acción a un inquietante escenario psiquiátrico en la Ermita de Sant Felip.

La novia, profundamente afectada por el asesinato de su hermana, aparecía internada en una institución mental. La representación utilizó diferentes recursos asociados al imaginario histórico de los antiguos centros psiquiátricos para mostrar la dureza con la que durante décadas fueron tratados quienes padecían enfermedades mentales.

La puesta en escena incorporó referencias a duchas frías, tratamientos agresivos y prácticas psiquiátricas utilizadas teatralmente para transmitir el carácter represivo de aquellas instituciones.

El objetivo narrativo era presentar una sociedad en la que el enfermo mental podía ser apartado y aislado más que tratado para conseguir su recuperación.

La propia historia avanzaba también, la mujer que unas horas antes había celebrado su boda aparecía ahora en unas condiciones cada vez más precarias, incapaz de superar la muerte de su hermana Catalina.

La dramatización mezcló deliberadamente recursos reconocibles por el público dentro del imaginario de la psiquiatría histórica. Por ello conviene entender este capítulo como una recreación teatral y no como una reproducción cronológicamente exacta de los tratamientos médicos existentes en 1890.

El Gómez-Tortosa, en tinieblas

La experiencia cambió completamente durante la noche. El recién estrenado Museo del Modernismo Gómez-Tortosa se convirtió en el escenario del tercer capítulo. Las estancias de una auténtica vivienda histórica permitieron a Imperial Service abandonar la representación callejera y construir una experiencia mucho más inmersiva.

El edificio quedó prácticamente a oscuras y el relato se apoyó en pequeños estímulos, con sombras, iluminación puntual, sonidos y notas de piano.

La intención no era recurrir al sobresalto fácil, sino construir progresivamente una sensación de inquietud.

José Miguel Alberte definió el concepto como un terror gótico y psicológico, alejado de zombis o apariciones repentinas. La referencia utilizada por el presidente de Imperial Service fue el universo de H. P. Lovecraft, donde lo importante no es necesariamente mostrar aquello que provoca el miedo, sino conseguir que el espectador lo imagine.

Fue también uno de los capítulos que mejor aprovechó el propio patrimonio de Novelda. Pasillos, habitaciones, mobiliario y zonas poco iluminadas del Gómez-Tortosa dejaron de funcionar durante unas horas únicamente como elementos museísticos para convertirse en parte de la escenografía.

La tensión acumulada debía acompañar al visitante incluso después de abandonar el edificio.

El asesino estaba mucho más cerca de lo esperado

El misterio llegó a su conclusión el domingo por la mañana. Tras los acontecimientos vividos durante la boda, el internamiento y la noche en el Gómez-Tortosa, finalmente se descubría que el médico psiquiatra era el asesino.

El móvil estaba relacionado con una herencia familiar. Para desviar cualquier sospecha sobre esa conexión, el crimen había sido disfrazado como un asesinato especialmente violento, inspirado en el imaginario creado alrededor de Jack el Destripador.

La estrategia pretendía hacer creer que se trataba de un crimen cometido por un asesino desconocido y sin relación con la familia, cuando detrás existían intereses económicos mucho más próximos a la víctima.

El final cerraba así una historia que había comenzado más de un día antes y que obligaba a quienes quisieran conocer todo el argumento a desplazarse por diferentes espacios de Novelda y asistir a varias representaciones.

Una historia nueva cada año

La propuesta forma parte de una fórmula que Imperial Service lleva desarrollando desde su llegada a Novelda Modernista: no repetir la misma recreación de una edición a otra.

Esa decisión obliga a trabajar cada año dentro de un periodo histórico muy concreto —finales del siglo XIX y comienzos del XX— pero buscando argumentos, personajes y formatos capaces de sorprender nuevamente al público.

El trabajo más complejo no está tanto en ejecutar las escenas como en desarrollar previamente la idea, construir un argumento compatible con el marco histórico de Novelda Modernista y pensar cómo distribuirlo por diferentes espacios.

Alberte reconocía que, después de cuatro ediciones, el reto se hace cada vez mayor precisamente porque se busca que cada propuesta sea completamente distinta de la anterior.

Una asociación especializada en viajar por distintas épocas

La presencia de Imperial Service en Novelda forma parte de una trayectoria mucho más amplia dentro de la recreación histórica española.

La asociación tiene su origen en Madrid y fue creada en 2006 a partir de un grupo de coleccionistas de militaria que trasladaron a la recreación histórica la atención por el detalle que aplicaban a sus colecciones. Una ficha especializada de Portal Historia Reenactment la define como una asociación multiépoca, capaz de trabajar periodos históricos muy diferentes, y sitúa a José Miguel Alberte Cao como su presidente y portavoz.

Esa variedad resulta especialmente significativa. Mientras en Novelda trabaja con el cambio entre los siglos XIX y XX, Imperial Service ha participado en recreaciones de periodos completamente diferentes.

En Arganda del Rey, por ejemplo, recreó episodios relacionados con la Guerra Civil española en torno al histórico Puente de Arganda. En Alcalá de Henares puso en escena el denominado Milagro de las Santas Formas, en una producción que llegó a reunir a alrededor de cuarenta figurantes. Y otras producciones de la asociación han abordado desde los Tercios del siglo XVI hasta episodios de la Guerra del Rif o la Segunda Guerra Mundial.

Una publicación del Ministerio de Defensa dedicada a la relación entre historia militar y sociedad cita expresamente a Imperial Service, dirigida por José Miguel Alberte Cao, entre las organizaciones que tienen en la recreación histórica una de sus actividades más destacadas.

La propia asociación explicaba en Novelda que desarrolla actividades durante todo el año y en diferentes puntos de España, trabajando periodos que pueden ir desde la Roma clásica hasta la historia contemporánea.

La recreación como experiencia

Las cuatro escenas desarrolladas durante Novelda Modernista mostraron también una forma concreta de entender la divulgación histórica.

No se trataba únicamente de que los actores vistieran indumentaria de época. La boda, el misterio policial, el internamiento, el recorrido nocturno por el Gómez-Tortosa y la búsqueda del asesino formaban parte de una misma experiencia narrativa.

El espectador tenía que observar, desplazarse, recordar lo ocurrido anteriormente y tratar de descubrir qué estaba sucediendo.

Una fórmula que convirtió durante dos días parte del casco histórico y del patrimonio modernista de Novelda en el decorado de una historia ficticia ambientada en otra época.

Con el asesinato resuelto y el médico descubierto como responsable, Imperial Service cerraba su cuarta participación en Novelda Modernista dejando ya abierto el principal reto de cara a la próxima edición: volver a contar una historia diferente dentro del mismo periodo histórico y conseguir, de nuevo, sorprender a quienes regresen a las calles de Novelda.

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