El equipo de gobierno socialista, anunciaba con entusiasmo la cancelación de la “deuda histórica” en el Pleno de abril, intentando construir un relato triunfalista entorno a lo que consideran un “hito histórico”. Lo presentan como un logro político, como un gran éxito de gestión digno de aplauso, como un mérito político extraordinario. Pero la realidad es mucho menos épica: no es un logro, es una obligación legal.
La amortización de la deuda municipal no es opcional ni depende de la voluntad política del gobierno de turno. Está sujeta a un marco normativo. Con la aprobación de la Ley Orgánica 2/2012 de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera, los ayuntamientos están sujetos a reglas estrictas que les obligan a garantizar el equilibrio de sus cuentas, reducir el endeudamiento y cumplir con los planes de ajuste. Es decir, pagar la deuda no es una medalla, es lo mínimo exigible.
Además, mecanismos como el plan de pagos a proveedores impulsado en 2012 en nuestro Ayuntamiento o el plan de ajuste plurianual, aprobado posteriormente, no fueron una opción política local, sino una intervención de facto que impuso unas condiciones claras: control de gasto, supervisión financiera y un calendario de amortización que ahora, simplemente llega a su fin, con el destino de parte del remanente de tesorería positivo, cuya prioridad absoluta es la cancelación de la deuda histórica, seguida del cumplimiento de compromisos de gastos asumidos en ejercicios anteriores (obligaciones o facturas pendientes).
Por lo tanto, lo que vende el equipo de gobierno socialista como un éxito propio no es más que el cumplimiento de un camino marcado hace años, con reglas fijadas fuera del ámbito municipal y de obligado cumplimiento. No hay alternativa: hay que pagar.
Durante este tiempo, los vecinos de Novelda han sido quienes realmente han asumido el coste. Han soportado restricciones, menor capacidad inversora y una administración condicionada por decisiones del pasado. Y ahora, cuando se cumple lo que era inevitable, se pretende convertir en propaganda política, ¡puro cinismo!
La gestión responsable no consiste en ponerse medallas por hacer lo que exige la ley. Consiste en evitar que se llegue a situaciones como las que vivimos desde 2010, cuando la falta de control y planificación llevó al Ayuntamiento a una situación insostenible.
La pregunta clave no es quién quiere apropiarse del titular, sino qué garantías ofrece el equipo de gobierno para que Novelda no vuelva a endeudarse de forma irresponsable. Porque salir de la deuda era obligatorio, no volver a caer en ella, eso sí sería un verdadero logro.
Desde VOX lo tenemos claro: rigor presupuestario, transparencia real y tolerancia cero con el despilfarro. Los vecinos no necesitan propaganda, necesitan gestión. Ni épica, ni medallas: Solo responsabilidad.
Fdo.: Marga Serrano Mira
Portavoz Grupo Municipal VOX Novelda











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