La Asociación de Parkinson de Novelda culmina su proyecto con la cremà de una falla simbólica que reivindica la diversidad de la enfermedad y apuesta por una sociedad sin prejuicios, en una jornada festiva con actividades, participación ciudadana y un marcado carácter inclusivo.
La Asociación de Parkinson de Novelda celebró el pasado sábado 18 de abril una intensa jornada de convivencia y concienciación social con motivo de la cremà de su hoguera solidaria, un evento que logró reunir a numerosos colectivos y vecinos en torno a un objetivo común, visibilizar la enfermedad y romper estigmas.

La programación arrancó a las 17:00 horas con actividades infantiles y animación, en un ambiente familiar donde también participaron distintas asociaciones de Novelda instalando puestos para dar a conocer su labor y ofrecer productos solidarios. La tarde avanzó entre propuestas lúdicas y un ambiente participativo que fue creciendo en afluencia hasta el momento central del acto.


Antes de la cremà, se celebró una presentación oficial en la que la presidenta de la asociación, Mamen Torregrosa, se dirigió al público para poner en valor el trabajo realizado detrás del proyecto. “Este proyecto nació de Raquel, nuestra TASOC, con la idea de hacer una hoguera pequeñita, pero empezamos a soñar y lo hemos hecho grande”, explicó, destacando la implicación de asociaciones, familias y colaboradores.

A continuación, Raquel Mira Gómez tomó la palabra para explicar el significado de la falla: “Hemos querido representar todos los estigmas erróneos, no solo del Parkinson, sino de cualquier enfermedad. No porque tengas una enfermedad eres diferente”. La técnico en animación sociocultural subrayó también el simbolismo del muñeco sin rostro y las alas como imagen de renacimiento. En este sentido, el diseño de la hoguera no fue casual, un muñeco central sin rostro simbolizaba la imposibilidad de encasillar la enfermedad, mientras que las grandes alas evocaban el renacer. “Ningún enfermo es igual que otro. Queríamos unas alas porque es el nuevo renacer”, añadió.

El acto continuó con la participación de las asociaciones y colectivos implicados, cuyos representantes fueron subiendo al escenario para leer en voz alta las frases que previamente habían colocado en la hoguera, mensajes cargados de reflexión que posteriormente serían quemados como gesto simbólico de eliminación de prejuicios.

Finalizada esta parte, los más pequeños protagonizaron uno de los momentos más llamativos de la tarde con una gran mascletà infantil, globos repartidos entre los niños que fueron explotados al unísono, generando un estruendo festivo que dio paso al tramo final del evento.

Acto seguido, miembros de la organización rodearon la falla portando bengalas de humo de colores, creando una imagen visual impactante que marcó el inicio de la cremà. Entre aplausos y emoción, las llamas consumieron la estructura simbólica, poniendo el broche final a meses de trabajo.
Torregrosa quiso agradecer la implicación de todos los participantes: “Esto es una cadena, sin las manos de todos hubiese sido imposible”. En la misma línea, Mira destacó el respaldo recibido durante todo el proceso: “No me he sentido sola nunca, me han acompañado en esta locura tan grande”.

La jornada concluyó con la hoguera ya consumida y la sensación de éxito en una iniciativa que ha trascendido lo festivo para convertirse en un mensaje claro de inclusión, empatía y unión social.












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