La empresa noveldense Carmencita destaca en Alicante Gastronómica el crecimiento de la empresa, su apuesta por permanecer en Novelda y la adaptación de sus productos a los nuevos hábitos de consumo.
Carmencita ha vuelto a estar presente en la octava edición de Alicante Gastronómica, donde la empresa noveldense ha estrenado una renovada imagen en su stand y ha aprovechado su participación en el certamen para mostrar la evolución de la compañía en un momento especialmente importante, marcado por el traslado definitivo a sus nuevas instalaciones.
Jesús Navarro Navarro, presidente de Carmencita, y Francisco Escolano Navarro, director Comercial, repasaron durante la entrevista concedida a Novelda Digital algunas de las principales claves de esta nueva etapa: la apuesta por Novelda, la continuidad familiar, la innovación constante y la próxima ampliación de una fábrica que, pese a haberse diseñado con una gran capacidad, ya comienza a quedarse pequeña.
Alicante Gastronómica, escaparate de imagen y negocio
Para Carmencita, la presencia en Alicante Gastronómica mantiene un doble objetivo. Por una parte, reforzar la imagen de una marca con más de un siglo de historia y, por otra, aprovechar las oportunidades comerciales que genera un encuentro de estas características.
Pese a tratarse de una empresa centenaria y plenamente consolidada, Carmencita continúa considerando fundamental mantener presencia en las principales ferias relacionadas con el sector alimentario, señalando que participar en estos encuentros supone también “devolver un poco a la sociedad lo que la sociedad nos da”.
El traslado a las nuevas instalaciones ya es completo
Uno de los momentos más importantes para la compañía en los últimos meses ha sido la culminación del traslado a sus nuevas instalaciones.
Actualmente, el cien por cien de la actividad y del personal se encuentra ya ubicado en el nuevo complejo, incluidas las oficinas, poniendo fin a un proceso de crecimiento desarrollado durante aproximadamente una década.
“Ha sido una construcción que hemos hecho aprendiendo de nosotros mismos. Empezamos hace diez años con la fase uno y las últimas han sido las oficinas”, explicó Jesús Navarro.
La nueva planta no solo supone una mejora productiva, sino también un importante salto en las condiciones de trabajo y en la propia imagen corporativa.
Navarro señaló que las instalaciones se han convertido incluso en una de las mejores herramientas comerciales de la empresa, ya que permiten a clientes y distribuidores comprobar directamente la dimensión y el funcionamiento de Carmencita.
“El mejor instrumento comercial que tenemos ahora es que los clientes vengan a ver la fábrica. Es un lujo para los trabajadores y para nosotros trabajar allí”, afirmó.

“Carmencita sin Novelda era algo que no nos cabía”
La expansión empresarial planteó durante años distintas posibilidades para la compañía, incluida la opción de trasladarse fuera del municipio.
Sin embargo, Jesús Navarro explicó que la familia siempre tuvo claro que Carmencita debía continuar vinculada a Novelda.
El presidente recordó que en algún momento llegaron a recibir ofertas de suelo en otros municipios, pero la posibilidad de separar el nombre de Carmencita del de Novelda nunca terminó de contemplarse.
Navarro reconoció que durante muchos años una de las dificultades fue la ausencia de un espacio industrial adecuado en la localidad. Con la disponibilidad de suelo en el polígono industrial, la decisión quedó clara.
La vinculación familiar también tuvo su peso. Con humor, Escolano recordó que su madre, representante de la segunda generación de la familia, difícilmente habría permitido que Carmencita abandonara Novelda.
Cuatro generaciones unidas por una misma filosofía
Carmencita se encuentra ya en su cuarta generación familiar, una circunstancia poco habitual entre empresas que superan el siglo de historia.
Para Jesús Navarro, una de las claves de esa continuidad ha sido mantener los vínculos personales dentro de la familia.
“Lo más importante es el cariño”, afirmó.
Navarro recordó que el fundador de la compañía fue el gran innovador, mientras que su abuela ejerció como la figura que cohesionaba a toda la familia.
“La abuela era la matriarca, la que unía a toda la familia, y eso se ha ido transmitiendo. Nosotros, cuando nos vemos por el pasillo, nos besamos todos los días aunque nos veamos tres veces”, explicó.
El número de socios familiares ha ido creciendo con el paso de las generaciones, pero la compañía asegura mantener “las mismas ganas de trabajar juntos”.
Para sus responsables, el secreto de una empresa familiar no reside únicamente en el producto que comercializa, sino en mantener la ilusión, la capacidad de innovar y la adaptación constante a los cambios sociales.
Nuevos hábitos de consumo y una nueva forma de utilizar las especias

La evolución de Carmencita está también muy relacionada con los cambios en la forma de cocinar.
Tras la pandemia, explicaron, se produjo un aumento del interés por la cocina doméstica, pero al mismo tiempo los hábitos de consumo han continuado evolucionando hacia productos que permitan preparar platos de manera rápida y sencilla.
Por esta razón, Carmencita está desarrollando referencias orientadas a platos ya preparados o semipreparados, permitiendo al consumidor aportar un toque personal mediante condimentos y especias.
Entre las nuevas tendencias aparecen productos específicos para freidoras de aire, condimentos para el café y preparados destinados directamente al plato.
“Hasta ahora las especias iban destinadas a la olla. Estas son las primeras que ya van destinadas directamente al plato, y esa es una gran diferencia”, señalaron.
Los jóvenes utilizan más especias y con menos miedo
Desde la compañía detectan también un cambio generacional muy importante en la utilización de las especias.
Según explicaron, las generaciones anteriores tendían a utilizar un número limitado de condimentos, mientras que los consumidores jóvenes muestran una mayor disposición a experimentar con sabores diferentes.
“La gente joven es más osada y más atrevida en el uso de las especias”, apuntaron.
También han observado una mayor incorporación de los hombres a la cocina doméstica, algo que está ampliando todavía más el consumo y la variedad de productos empleados.
“Nuestras madres usaban cuatro especias. Hoy la gente joven usa todas las especias y además sin miedo”, señalaron desde Carmencita.
Esta transformación está provocando que el consumo de especias continúe creciendo progresivamente y que la compañía desarrolle productos adaptados a nuevas recetas y estilos de vida.
Las nuevas instalaciones ya necesitan crecer
Quizá una de las afirmaciones más significativas de la entrevista llegó al hablar del futuro inmediato.
Pese a haber culminado recientemente el traslado a unas instalaciones considerablemente más amplias, Carmencita ya trabaja en una nueva ampliación.
“Ya se nos han quedado pequeñas”, aseguró Jesús Navarro.
El presidente recordó las limitaciones de las antiguas instalaciones, donde la actividad se desarrollaba aprovechando distintos espacios, plantas y rincones.
En la nueva fábrica todo se diseñó con una concepción mucho más amplia, pero el crecimiento de la empresa ha vuelto a generar necesidades adicionales.
Por esta razón, la compañía está preparando un proyecto para ampliar en aproximadamente 6.000 metros cuadrados más dentro del mismo terreno.
La falta de espacio afecta ya a la incorporación de nueva maquinaria, por lo que esta siguiente fase resulta necesaria para continuar aumentando la capacidad productiva.
Una nueva etapa sin perder las raíces
Con el traslado prácticamente finalizado, Carmencita afronta ahora una etapa de adaptación interna a unas instalaciones que han transformado completamente la forma de trabajar de la compañía.
La dimensión del complejo ha provocado incluso comentarios entre los propios trabajadores. Francisco Escolano bromea comparando las nuevas instalaciones con “la T4”, por las distancias que deben recorrer diariamente.
Aun así, sus responsables reconocen que todavía queda un pequeño periodo de adaptación hasta sentir completamente como propio el nuevo espacio.
La intención es que, una vez consolidado definitivamente el traslado, las instalaciones se conviertan no solo en el gran centro productivo de Carmencita, sino también en una de sus principales cartas de presentación.
Una apuesta por seguir creciendo, innovando y ampliando mercados, pero manteniendo una decisión que la familia ha considerado siempre irrenunciable: seguir haciéndolo desde Novelda.

























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