Luis Antonio Tomás, camino de las Olimpiadas

Hace unos años perdió una de sus piernas, pero ganó el afán de superación que lo está llevando a conseguir grandes triunfos en el deporte. La cancha de baloncesto ya no supone ningún obstáculo para él y pasa mucho tiempo jugando con sus compañeros del C.B. Elche. Un día descubre por “casualidad” que también tiene cualidades para el atletismo en silla de ruedas. Ahora, el club de Atletismo Revestimientos Mediterráneo y la obra social de La Caixa, han regalado una silla de ruedas adaptada para este deporte a Luis Antonio. Él, dice, se lo agradecerá consiguiendo grandes éxitos en diferentes competiciones.

La adaptación es uno de los principios para que gente como Luis Antonio tengan la oportunidad de practicar deporte como los demás. Desafortunadamente, una persona minusválida necesita más recursos económicos que otra que no lo es para poder practicar cualquier deporte. Luis Antonio Tomás tuvo que costearse una silla de ruedas que le permitiera jugar al baloncesto. Con ella empezó en el atletismo, pero ahora seguro que tiene la oportunidad de llegar mucho más lejos en este deporte. La nueva silla está totalmente adaptada a sus medidas, y su construcción ha sido supervisada por Santiago Sanz, un atleta minusválido que cuenta con una igual que la de Tomás.

Además, es el entrenador del nuevo atleta noveldense y le está enseñando a adaptarse a las comodidades de la nueva silla. “Yo ni siquiera sabía que existían sillas de ruedas para practicar el atletismo”, comentaba Luis Antonio. Un día, una apuesta con sus amigos hizo que consiguiera terminar la subida al Santuario, descubriendo así sus dotes para este deporte. A partir de ahí ha participado en diferentes competiciones, y el Revestimientos Mediterráneo lo ha fichado para que vista su equipación.

El sábado 17 de abril estrenó su silla adaptada, y su opinión está clara: “La actual silla y la que utilizaba antes son la noche y el día. Cuando le doy una vez a la rueda en esta, son como cuatro de la otra”. Aún así, no todo es un camino de rosas. De momento se le resiste un poco el manillar, pero poco a poco irá acostumbrándose. «Más vale maña que fuerza», reía Tomás. En cuanto a sus objetivos, de momento se conforma con participar en competiciones como la milla de San Vicente, en la que debutó con su silla el pasado sábado. Aunque le gustaría prepararse para hacer tiempos para participar en las Olimpiadas de 2016. Para él, esta idea es factible, aunque muy difícil. Con todo seguirá trabajando para conseguirlo. Sería todo un reto, pero con el apoyo de la afición todo es posible. Y es que Luis Antonio cuenta con muchísimo apoyo. Por un lado la afición, y por otro sus compañeros de equipo. Cuenta Tomás que incluso hay algunos que se esperan para cruzar la línea de meta con él. «Es muy gratificante ver cómo te aplauden y te apoyan». Pacheco y Raúl son los precursores del proyecto: “han apostado por mí sin saber dónde voy a llegar en este deporte y yo ahora tengo que agradecérselo con mis carreras”.

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