Art. de opinión de Francisco Vives Rodríguez, catedrático de matemáticas

DIEGO GARCÍA: UN INVESTIGADOR EJEMPLAR

Recientemente la revista científica “Suma” en su número  79, le ha publicado al Catedrático de Matemáticas Diego García Castaño un artículo titulado “Jorge Juan: el introductor del Cálculo Infinitesimal en España”, en el que se ilustra al lector sobre la excelencia científica del Sabio Español, que aunque nació en Novelda, vivió  durante un tiempo en Elche con su familia.

Hace 266 años, Jorge Juan tuvo el gran mérito de calcular la longitud del cuadrante de la elipse meridiana del Ecuador con un error inferior a una cienmilésima, utilizando la matemática de aquella época (series infinitas aproximativas de Newton), obteniendo para dicha longitud un valor de 1,5678465 radios del Ecuador, frente al 1,5678451 encontrado hoy día utilizando la integral elíptica de 2ª especie.

Para llegar a este resultado tan afinado y sorprendente, tuvo que idear previamente unos recursos que no dejó escritos, y ha sido el gran investigador Diego García, el que “introduciéndose en el cerebro” de Jorge Juan, ha sabido hacer unas conjeturas acerca de lo que debió pensar entonces el Sabio para llegar a tantísima aproximación. Y esta maravillosa aportación, totalmente original, es la que ha llevado al tribunal seleccionador de la revista “Suma”, a publicar el citado artículo, además de otras consideraciones de carácter matemático, tales como el ser interesante para los profesores por su aplicación en el aula, el tener referentes teóricos y empíricos explícitos y apropiados, etc… , para acabar sentenciando que “no abundan los casos, como el que nos ocupa, en los que pueda hacerse tan explícita la utilidad para resolver un problema a la vez simple de entender y laborioso para resolver”.

En efecto, Diego García ha supuesto que Jorge Juan aproximó la longitud del cuadrante de la elipse meridiana buscando previamente recursos, aunque él no lo dijera ya que no tenía por qué hacerlo, calculando la longitud del cuadrante de la circunferencia del Ecuador, que ya conocía, mediante series aproximativas de Newton, con tal de averiguar el óptimo proceso que debía seguir cuando lo hiciera con la elipse meridiana.

Sin entrar en las profundidades matemáticas que le han premiado y que están en la revista, muchas son las aportaciones que ha hecho Diego, tanto en el campo investigador como en el docente. En el primero se ganó la amistad de investigadores tan eminentes como José Javier Etayo (Catedrático de la Complutense de Madrid que llevó la Sección de Matemáticas a la Autónoma de Madrid), quien “aplaudió” la forma como montó en dos meses unos teoremas que en muchos casos hubieran necesitado más de un año de trabajo. En la docencia fue profesor de la Academia Peñalver de Madrid donde preparó, el ingreso en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales,, entre otros,, a políticos de la “Transición” como Meliá que al igual que Martín Villa y otros muchos estudiaron en la Peñalver, etc. Luego tras pasar por Caravaca, donde fue Director de su Instituto de Enseñanza Media, llegó a su ciudad natal, Elche, donde nos impresionaba cuando nos resolvía en el acto, en el “recreo” del “Instituto de Carrús”, con la resolución –“a quema ropa”-  de problemas complejos que algún compañero le planteaba  sobre los estudios universitarios de algunos de sus hijos.

Escritor de libros,-tanto académicos como sobre la obra y figura de Jorge Juan-, de este Catedrático e investigador ejemplar han dicho: Después de leer la obra “Transcendencia Científica” de Jorge Juan Santacilia, del profesor Diego García Cataño, puedo dar por satisfecha la curiosidad de lo que había aportado a la ciencia, y he de decir que la figura de Jorge Juan se ha engrandecido considerablemente en mi interior, tanto en las cuestiones de Estado como, sobre todo, como científico. La oportunidad que se ha presentado para la composición de este libro, sin duda, no se debe al azar; era necesario que un profesional de la enseñanza, además de matemático, el profesor Diego García Castaño, con una voluntad firme de tratar con profundidad científica la obra de Jorge Juan, se introdujera en los libros tanto de matemáticas como de  historia e hiciera un alarde de buen profesor para plasmar en este libro, con gran claridad y pedagogía, una parte de la mejor obra de Jorge Juan” (Germán Torregosa, Catedrático de “Didáctica de la Matemática” de la Universidad de Alicante). Y el también Catedrático de “Historia Moderna” de la Rioja, José Luis Gómez Urdáñez, escribió: “…También conocemos con detalle el problema matemático y su solución, en lo que ha reparado con bastante intención didáctica el profesor Diego García Castaño, aclarando de una vez a los profanos lo que era tan difícil de seguir en los textos de Jorge Juan, nada menos que la comprobación de que el gran Newton llevaba razón cuando de sus teorías  se concluía que la Tierra era redonda, sí, pero achatada por los polos”, ete, etc

4 COMENTARIOS

  1. Unos de mis mejores profesores de matemáticas, tanto Paco como Diego, luego de pasar por Instituto Carrús estudié Químicas, pero me gustó la cátedra de Paco y la humanidad cuando nos daba explicaciones extras, y también la de un profesor de Física, me ha gustado en artículo de Jorge Juan, además en el campus de Alicanteb había una cantina con su nombre y sólo me parecía un nombre curioso, ahora lo he podido conocer

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