Art. de opinión de Francisco Penalva Aracil

LAS DOS CARAS DE LA SEDUCCIÓN

Alex Grijelmo en su libro; “la seducción de las palabras” dice cosas tan interesantes como esta: Algunas palabras cumplen la función de un olor. Seduce un aroma que relaciona los sentidos con él lugar odorífero más primitivo, el nuevo olor llega así al cerebro sensible y activa la herencia que tiene adherida desde la vida en las cavernas; y le hace identificar esa percepción y su significado más profundo, con aquellos indicios que permitían al ser humano conocer su entorno mediante las sensaciones que hacían sentirse seguro al cazador porque los olores gratos anunciaban la ausencia de peligros; es decir, la inexistencia de olores peligrosos. La seducción de las palabras, su olor, el aroma que logran despertar aquellas percepciones prehistóricas, reside en los afectos, no en las razones.
O sea que el intento de seducción con las palabras no se dirige a lo racional de quien recibe el mensaje, sino a sus emociones, no apela a que un razonamiento se comprenda, sino que se sienta. Esto último es lo que pretenden hacer gobernantes, políticos y empresarios, para ocultar la caótica situación económica y social que tenemos encima los españoles. Son intentos de engañar a la hora de trasmitir a la ciudadanía un mensaje interesado, tratando de ocultar la dura realidad con el eufemismo la confusión y el silencio.

Un interés malévolo en especial el de los políticos en su machacona insistencia y perniciosa intención, de manipular; palabra que nuestro diccionario define así: MANIPULAR. Intervenir con medios hábiles en la política, en el mercado, en la información etc…, con distorsión de la verdad o la justicia”.

Cito al respecto curiosas -por no decir otra cosa-locuciones de algunos de ellos como la siguiente: “La indemnización que se pacto fue una indemnización en diferido…Y como fue una indemnización en diferido en forma efectivamente de simulación”… María Dolores de Cospedal, al hablar sobre la salida de Bárcenas del Partido Popular. Lo que dijo la secretaria general del PP con este galimatías, fue una intención muy torpe y ridícula, de manipulación y ocultamiento, de la que por lo visto aún no se ha recuperado. O las instrucciones de la Consejería de la vivienda de Castilla La Mancha -Comunidad de la que Cospedal es Presidenta- a sus delegaciones: “Es necesario que evitemos la utilización de palabras como desahucio o desalojo. Lo mismo que han pretendido hacer otros gobernantes. También el Expresidente Zapatero “Bambi” le dio mil vueltas a las palabras, antes de hablar directamente de la crisis económica que ya teníamos cuando el gobernaba el país. Hay esta esa idiotez de los “Brotes verdes”.

Como esa frase tan rebuscada de Crsitobal I el Acusador, hombre con mucha verborrea al decir aquello de: “Recargo temporal de solidaridad”. Al aumentar el IRPF; ¿Solidaridad con quien y para quien sr. Ministro? Debería de haber explicado con meridiana claridad, donde va hasta el último euro de ese “recargo solidario” si fuera para los que más sufren esta catástrofe se pagaría con gusto, pero me temo que gran parte de los ingresos se han utilizado para rescatar con dinero público que no se devolverá, la mala gestión de las cajas y bancos.

Quizá lo más tragicómico de todo esto, sea el no mencionar ni por el Presidente del Gobierno ni sus ministros, el nombre de Bárcenas. Dijo Freud que lo reprimido siempre retorna y lo hace de una manera incontenible; esperemos que sea pronto y aclare algo las cosas.

Saqueo puro y duro del lenguaje así de claro, con el objetivo de maquillar la realidad y como dijo Cicerón. “Corromper la verdad con la mentira y el silencio”.
Debemos denunciar cada uno dentro de sus posibilidades tanta vileza para ocultar las vergüenzas. A pesar de que sabemos que las injusticias y los agravios no sé resuelven con palabras; debemos de andar con mucho cuidado, porque con gran osadía y perversa seducción, se pretende algo parecido a lo que ya hizo el nazismo y el fascismo,con las consecuencias que todos conocemos.

También en las palabras está la seducción positiva, a pesar de que el concepto seducir, siempre se ha entendido como una expresión peyorativa. Hay está ese seductor o seductora, que con ellas intentan fascinar enamorar, o cautivar el animo. O las palabras de los poetas. Mallarmé dijo que la poesía no se hacecon ideas, sino con palabras. Gustavo Adolfo Bécquer aun seduce a los jóvenes enamorados con textos repletos de ternura gracias al uso de palabras como “Sol, Luna, Ojos, Silencio, pupilas”…

3 COMENTARIOS

  1. Palabras bien sonantes es lo que les sobra a los políticos, pero hoy, como vcada día vemos que los políticos «de 5 estrellas» nos roban todos, sean del partido (PP/PSOE) que sea. Téngamoslo en cuenta cuando vayamos a votas en la prólxima ocasión.
    NO A LOS PARTIDOS GRANDES (están podridos de tanto corrupto).

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