Nº 193).- Los orígenes del ciclismo en Novelda. El Club Ciclista Noveldense – Deportistas Noveldenses por Vicente Díez

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La historia que detallo hoy, casi la he redactado yo en su totalidad, pues fui secretario del C.C. Noveldense entre los años 1980 al 83 y la oí a veces. Comencemos.

Tras acabar la Guerra Civil, vivía en Novelda un matrimonio compuesto por el vecino local Manuel Toledo del Río y la madrileña Dña. Ángela Candela, maestra de escuela.

Un hermano de ella, creo que Manuel de nombre,  había sido ciclista profesional en los años 30. Como otros varios colegas del pedal, decidió abrir una tienda / taller de bicicletas y su hermana y cuñado noveldense se instalaron en Madrid, trabajando él en aquella tienda / taller.

Tras aprender el oficio de mecánico y vendedor,  regresaron a Novelda, abriendo su propia tienda con el título de Ciclos Candela, la cual continúa en funcionamiento. Tuvieron cuatro hijos, con doble parejita; los chicos fueron Manolo y Paco Toledo Candela, aunque de inmediato fueron conocidos como “los Candelas” y una de sus hermanas se casó con otro aficionado al pedal de esta ciudad, Ramón Belda Sala.

Y en el año 1949, el progenitor de la familia decidió inscribir un club ciclista en la delegación alicantina de la Federación Valenciana de Ciclismo, entonces presidida por el relojero Simón y en la calle de San Francisco, también conocida por calle Sagasta o actualmente, “calle de las Setas”. Fue el tercer club en antigüedad de la provincia, tras la UCMC Alicante y la UC Alcoy; actualmente superan los 90 los clubes existentes en esta provincia.

Había que organizar alguna carrera oficial y en el año 1951 debutaron con la prueba más tradicional y clásica en Novelda, el Trofeo Santa María Magdalena, también conocida aquí por “la carrera de la Santa”, el 22 de Julio como fecha fija. El circuito inicial era el triángulo entre el centro de la ciudad – barrio de La Estación – cruce de La Monfortina  y cruce de los semáforos, con varias vueltas.

Fueron aquellos años de los 50 en que en el día de la Santa era casi el único espectáculo por la mañana y algunos espectadores aguardaban el paso de los ciclistas para refrescarles con cubos de agua, lo cual conlleva riesgo para los corredores.

Desde la primera edición, participaron numerosos ciclistas de esta ciudad, así como de otras. A cualquier deportista  le motiva vencer ante sus vecinos y ser profeta en su tierra; si bien, hasta ahora sólo lo han conseguido dos ciclistas de aquí: Manolo “el Pecas” en el año 1962, quien iba en un pequeño grupo de escapados y a unos 400 m. de la meta final, se produjo una caída grupal de la que se pudo librar y… continuó solo hasta vencer. Muchos años después (2016) tuvimos a otro noveldense en el palmarés, Julio Alberto Amores Palacios, un joven de muchos quilates y al que “el Pecas” le pasó el testigo del trofeo, tras subir al podio.

Como ya dije, el Sr. Toledo fue el primer presidente y su yerno, Ramón Belda, fue el secretario del C.C. Noveldense, un club decano y con solera e historia, pues recuerdo que en el año 1982 apareció en el diario Información un artículo redactado por la Federación Alicantina, con el titular de “El club más activo de la provincia”, ya que eran muchas otras las pruebas que se celebraban en Novelda e incluso, previo patrocinio de otras ciudades vecinas: Aspe, Monforte, Agost, Hondón de las Nieves… requerían al C.C. Noveldense para iniciarse en la organización; hoy casi todas estas ciudades tienen club propio.

Los miembros de la junta directiva en la ciudad marmolera tenían ilusión, afán y desinterés personal en buscar y conseguir el dinero necesario para poner en marcha las carreras. Yo también colaboré pidiendo en establecimientos conocidos, pues… sin dinero no hay nada que hacer. También conseguíamos dinero con lotería, papeletas y rifas. De aquellos directivos que conocí y que salvo Paco Candela o “Teo”, todos han fallecido y siento que me haya dejado a alguno en el tintero, pero tengo grabados al presidente Isidro García; a los vicepresidentes Alfredo Pérez y a Ramón “el Pana”; al mencionado Ramón Belda; a Gabrielet “de la imprenta Vidal”; a Ramonito, “el Tapicero”; a Adrián padre; a su yerno Teodoro “Teo”; a Jaime Risueño; al “tío Carlos” y… que me  perdonen el resto de miembros, pues ahora no recuerdo sus nombres. Fue el primer club de la provincia en tener médico deportivo en la persona de Don Paco Penalva y a la inauguración del club social en la calle de San Agustín, vino a bendecirlo uno de los sacerdotes / profesores de los Padres Reparadores.

El año 1971 supuso el inicio de la recepción del club al hacerse merecedor de varias placas de reconocimiento federativo. Los años 1972 y 1973 continuaron llegando placas por reconocimiento a la labor realizada en pro de este deporte. En el año 1974, al cumplir 25 años el Club, se organizó y disputó el Campeonato de España por Regiones para Profesionales, venciendo la delegación guipuzcoana. Aquel año 1974 fue el más extenso en reconocimientos a este club por organizar y celebrar diversos Campeonatos Regionales de todo tipo, tanto para Veteranos como Aficionados y Juveniles.

Por intervención del ciclista local y exprofesional, Luis Navarro Amorós, el club se integró en el Torneo Intervelódromos en la pista del Polideportivo Cucuch hasta que el club fue eliminado tras disputar varias jornadas de ida y vuelta, frente a otros velódromos nacionales, en categoría amateur.

Otra obra de envergadura fue la colaboración económica junto al Polideportivo Cucuch en la construcción de la pista, que fue la pionera en la provincia, aunque todo nuevo proyecto o invento suele tener fallos iniciales y el error fue la cuerda o medida del circuito, pues tenía 350,20 m., cuando para ser “de Primera” debía medir 250 m. En esta pista se disputó durante años el Torneo de Otoño en Pista entre noviembre y diciembre, pero casi nadie tenía bici de pista con piñón fijo, por lo que se rodaba con la de carretera y cambios de corona y plato, algo no muy reglamentario o exacto.

Pocos años después se construyeron velódromos en Sax y Castalla y que yo sepa, también hay uno de renombre en San Vicente del Raspeig y otro con los mismos inconvenientes que el del “Poli”, en Crevillente.

Se procuró la enseñanza y promoción de la cantera y en la Escuela de Ciclismo comenzaron a aprender y a competir varios menores en torno a los 7 a 10 años; entre ellos mis hijos César y Alicia Díez Forniés, así como el nieto de Alfredo Pérez y otros;  aquellos aprendices tienen en su DNI entre 45 y 50 años, actualmente.

Quizás lo más destacado de la cantera sea la creación de un grupo de jóvenes entre los 16 y 18 años, con un equipo (Terrazos Pellín – C.C. Noveldense) del que destacaron dos: el monfortino Tomás Cantó, quien llegó a profesionales con el equipo Kelme, así como Miguel Ángel Toledo García, hijo de Paco Candela y miembro junto a su hermano Francis, de la tercera generación de “los Candelas”.

Miguel Ángel cuenta hoy con 58 años y fue quizás, el más destacado entre los que se iniciaron en el club. Logró algunos títulos de campeón de España, tanto en carretera como en pista y muchos nos ilusionamos entonces con que lo veríamos en la tele entre los profesionales; incluso participó en un Campeonato Mundial en Casablanca (Marruecos), pero… no pudo ser, por la escasez de equipos profesionales.

El ciclismo no es como en el fútbol, donde existen uno o más clubes en cada ciudad o pueblo y el joven futbolista comienza su desarrollo en el equipo más cercano. En el pedal es difícil llegar a profesional y este mismo inconveniente le acaeció a Julio A. Amores y a otros ciclistas de Novelda como a “el Ayalo”, o a “el Pecas”.

La familia o saga de los Candelas va hoy por la cuarta generación. La primera se inició con el patriarca y fundador del club, del que a veces he oído referirse a él como “el abuelo Candela”.

La segunda generación la integraron sus hijos Manolo y Paco “Candela”, aún cuando éste era su segundo apellido, el que se pierde.

Los dos hijos de Paco, Francis y Miguel Ángel, pedalearon y fueron la tercera generación de esta saga.

La cuarta hornada tiene a dos bisnietos del fundador: Beltrán Toledo, hijo de Francis, quien empezó con la bici pero lo dejó para pasarse al ajedrez y a su prima Leyre Toledo Martínez, hija de Miguel Ángel., quien ya demostraba seguir los genes familiares desde su más tierna infancia, pues antes de los 5 años ya competía en carreras de Principiantes.

Su abuelo Paco me decía que era la campeona y yo le modifiqué el sobrenombre por el de “Campeonita”. Esta bella joven, hoy con 19 años, también  participó en un Mundial, celebrado en Apeldoorn (Países Bajos) “Quien a los suyos se parece, honra merece”, dice un refrán y tiene un palmarés de victorias que nos hace soñar con su proyección, aunque el ciclismo femenino está menos apoyado y conocido que el masculino. Ojalá pronto la veamos por la tele, disputando alguna de las “grandes, o 3G”: las Vueltas a España, Italia o Francia.

En cuanto a su padre, Miguel Ángel, sigue al pie del cañón colaborando en dirigir y enseñar a escolares y jóvenes, quienes entrenan en el nuevo velódromo municipal, de acabado perfecto. Fue seleccionador autonómico de pista amateur y tienen al mejor ”profe”, quien fue cocinero antes que fraile.

Actualmente hay otro club, la Unión Ciclista Novelda con muchos chavales en su cantera. Mis mejores deseos y felicitaciones para todos ellos

Y por último, comparemos la práctica con la organización de este deporte. Conozco en persona ambas orillas del tema. Del ciclismo se dice que es duro y es muy cierto, pero organizar es incomparablemente más duro e ingrato, ya que el ciclista aunque llegue el último y no logre premio, al menos consigue “matar el gusanillo de su afición”, pero el organizador recibe rechazos, promesas incumplidas y críticas ajenas de quienes torean desde detrás de la barrera, ya que esa carrera amateur no se parece ni de lejos a la que se ve por la tele.

                                                                   

5 respuestas a «Nº 193).- Los orígenes del ciclismo en Novelda. El Club Ciclista Noveldense – Deportistas Noveldenses por Vicente Díez»

  1. Uno que pedalea a veces

    El ciclismo es un deporte muy afincado en Novelda. Me encanta leer su historia

  2. Lector

    Me gusta saber de los deportes que se hicieron en Novelda

  3. Una estacionera

    Que se vea bien que las mujeres también destacamos en el deporte

  4. F. GINER

    Muchos y buenos recuerdos me trae este reportaje del Club Ciclista Noveldense. Al cual siempre tuve un cariño especial, ya que mis primeros pasos en el deporte fue la practica del Ciclismo en este Club. Todavía guardo mi Licencia de Juvenil (Reconociendo que solo fui un «globero» mas). De niño mi padre me llevaba para ver las grandes carreras que por entonces se disputaban en el Circuito de «La Monfortina». Lástima que por diversas causas desaparediera el TROFEO DE STA Mª MAGDALENA. Buen trabajo Sr Vicente..

  5. Vicente Díez

    El motivo principal por el que dejó de celebrarse el Trofeo Santa Mª Magdalena es que en el C.C. Noveldense casi no queda nadie en la directiva para conseguir el dinero necesario. Y en cuanto a mi memoria, fue grato recordar aquellos años en que todo iba «viento en popa».
    Gracias a los que aportáis vuestras opiniones por escrito

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