Art. de opinión de Francisco Sánchez (Director de la Universidad CEU de Elche)

El Infractor:

Salvados y hundidos

La tele es demoledora. Si el gentío, o sea nosotros, viese a los políticos en directo más a menudo, en sus plenos, en sus comisiones, en sus comparecencias, cambiaría más el voto. No hay quien aguante unos minutillos de televisión. Bueno, sí aguantarían algunos. Porque el nivel de bajeza moral e idiocia es de tal calibre que, repito, si la tele los retratase más a menudo, durarían menos en sus cargos. Por eso, muchísimos alcaldes y alcaldesas prohíben televisar los plenos de sus ayuntamientos. No creen en la democracia. Creen en el partido que los coloca.

El pasado domingo el móvil empezó a echarme humo cuando visionaba al Real Madrid, que todos tenemos pecados, luchar contra el agua, contra el Levante, y contra el planteamiento de Mourinho. Decenas de llamadas y mensajes se agolpaban para decirme que el programa Salvados estaba intentando «vender» el trabajo de los diputados de Alicante, en la Dipu. ¡»Joer», y a fuer que lo consiguió! No hay peor imagen de un político que la de aquel que se cree el listo de la clase. Que si el Rey igual tenía el pelo dorado en el cuadro «porque igual el Rey llevaba un tinte de más». Que los asesores «son como los asistentes del duque o del general». Que el vicepresidente es el que manda sobre los diputados porque «está por encima de los diputados». Que una mesa del despacho de un asesor «está llena de papeles porque aquí se trabaja». Frases antológicas, ridículas y jocosas, sino fuese por el daño que hacen a la democracia.

Nunca una entrevista hizo tanto por derribar la imagen de los políticos del PP. Si los del PSOE fuesen listos, lanzarían este video de campaña para recuperar terreno ideológico y adeptos. Y nunca se hizo tanto el ridículo. Jamás, jamás, hizo tanto bien una entrevista, como ésta, al sistema democrático. Para tener claro que los políticos están fuera de la realidad. Que la elección de muchos asesores es una gran estafa democrática avalada por votos mayoritarios. Supongo que piensan: «me votan, ahora a colocar a los míos».

El minuto de gloria que todo el mundo tiene en la vida, fueron 22 minutos de televisión bajo un alud de zozobra y respuestas canijas. Todo olía a feo. Jordi Évole sigue haciendo un buen servicio a la democracia. El que le dio la entrevista pensó que iba a triunfar como la Coca-Cola y se estrelló contra sus propias incongruencias. Oye, vicepresidente, ¿podéis enseñar cuánto cobráis de la Dipu y de vuestros ayuntamientos? Sueldo y dietas, please. ¿Es eso algo más de 100.000 euros? Yo creo que los políticos tienen que ganar eso, y bien. Pero, entonces no necesitáis asesores. Hay que enseñar hasta el último papel. Venga, adelante, y en la tele. A ver si hay decencia.

Millones de personas, votantes, escucharon las preguntas y las respuestas en la televisión nacional. Miles las han seguido, de nuevo, en youtube. Es el mayor ejercicio de clarividencia que se aporta a la ciudadanía. Cada uno que juzgue. Para eso está la democracia. Déjenme, y no sean sectarios que los veo venir, decir lo que decenas de ciudadanos me han apuntado estos días: «Estamos hartos de estos políticos que nos toman por tontos». El mayor insulto que nos pueden hacer es ocultarnos la verdad. La que sea, pero la verdad. Viven instalados en una irresponsable burbuja de la que el partido es el gran beneficiado, y sus militantes los posibles beneficiarios.

No es un problema de dedocracia. Es de meritocracia. Porque a la gente no le molesta que se elijan cargos de confianza, lo que les enerva es que se elijan a familiares y a militantes absolutamente incompetentes. Esto hace «catacrack». Y si como dijo el señor César Augusto Asencio: «Aquí todos somos fabristas», que el president Fabra se lo haga mirar. Son los mismos que deambularon traicionando a tirios y troyanos para estar en el machito. A lo mejor pensó que se salvaba con el Salvados. Pero nunca se hundió nadie tanto con una entrevista. ¿Alguien con responsabilidad en el PP le ha llamado la atención? Esperad a las urnas, que la gente no suele olvidarse. Empieza el naufragio, para algunos.

1 COMENTARIO

  1. Ya se sabe que los políticos profesionales (no los que actúan una sola legislatura, casi por creer que van a inventar la sopa de ajo), acceden a sus cargos para forrarse y enchufar a los suyos. Pero esta situación que vivimos, incluida la de los deshaucios, acabará muy mal. Es posible que al final, cada uno intente actuar conforme a su propia ley, la que cada uno crea que es la justa. Y de esto a la ley del más fuerte, llegará, que no nos quepa duda.
    La injusticia actual, entre políticos desprestigiados y bancos que roban los pisos, para luego cuando vengan extranjeros con poder adquisitivo, poder vendérselos, no es soportable. Pero si llega ese momento, los responsables harán como el Capitán Araña, que desparecerán por el forro.

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