Art. de opinión de Luis Beresaluze Gálbis

DERECHO A LA VIDA

Cuatro palabras y un disparate. La vida no puede ser un derecho. Es una realidad. Un ser. Una entidad. La vida es. Una teologización biológica, un destino providencial. Un camino para la santidad. Y un derecho no es más que algo instrumental, pragmático, que sirve para ordenar la convivencia.

No se tiene derecho a la vida. ¿Por qué nací yo, en mi, y no otro? Yo no tenía derecho a la vida. Ni dejaba de tenerlo. Soy el resultado de un puente de amor entre mis progenitores. Que ni contaron conmigo, ni accedieron a ninguna pretensión mía, basada en ningún derecho. Soy, me fueron y nada más. Superior a todo derecho. Irrepetible. Único, hijo y hermano de Dios. Yo soy Dios en mí. Porque Él quiso y como Él dispuso. Una porción de materia rellena de espíritu. Y esa porción de materia espiritualizada, animada, con ánimo y ánima, pasa a ser una persona que se llama como yo. Y esa persona empieza a tener derechos, esos, sí, de la persona. Inmanentes. Propios de una trascendencia, que soy yo. No entre ellos, el de a la vida, porque con ella ya cuento y eso sería una petición de principio. Derechos a la propiedad, la educación, la seguridad jurídica, la protección social que representan las fuerzas armadas, armadas para protegerme, a la libre expresión y movimientos. Los derechos los tiene mi persona, viva. Pero no desde un primigenio derecho a ella. Ella es, si acaso, un derecho divino, que igual que presidió mi procreación, me quiso aquí y ahora, del modo que soy.

La vida es un imperativo categórico. Ni la quise, ni la pedí, ni puedo ni quiero renunciar a ella. Me pusieron en ella, no como titular de un derecho sino con la carga de un deber. El de perfeccionarla progresivamente. Porque para eso me la dieron. Dios espera de mí que tienda a la santidad. ¡Va listo, el pobre! Pero intento cada vez ser mejor, querer más a mis compañeros de travesía y aceptar que esta llegue al puerto que Dios disponga, de muerte natural. Laz más digna. Porque, ¿qué muerte no es digna o por qué hay que preocuparse, políticamente, de la dignidad de la muerte, o del derecho a la vida? ¿Quién va a osar otorgar dignidad a la muerte o posibilidad de continuar, a la vida? ¡Están locos!

Decir derecho a la vida es una tontería. Como decir derecho de la flor a oler bien y ser bella. O del sapo a dar asco. O de la espiga y el racimo a ser Dios ante el altar. El derecho es una creación del hombre, para poder vivir en sociedad. Una especialidad técnica muy inteligente. La vida sí que es un derecho a derechos. No a ella misma sino desde su propia mismidad. Tengo derechos porque estoy vivo y no quiero colisionar con mis semejantes.

La vida, la mía, es un derecho de Dios. Ese sí que es un auténtico derecho. Un derecho del creador. Dios tiene derecho a la vida y a las vidas. Y quien va contra una vida, va contra Dios. No llamaré asesinos a quienes ayudan, con pinzas o leyes, a abortar. Falta en ellos el ánimo homicida. No matan por matar. Son titulares de una enfermiza soberbia basada en la ignorancia. Ellos, los muy majaderos, dicen que “interrumpen un embarazo”. A Cristo, en la cruz, también le interrumpieron la respiración. Y expiró.

La vida no es un derecho. Es, solo, amor. Amor en grado sumo y funcionando. El amor de los amores. Y se escribe en la naturaleza, no en los códigos del Foro. La vida es Dios estallando en amor y belleza. En alarido y sosiego. En hormonas y hermanos…La vida es una riqueza infinita. Y un derecho no es más que la formulación técnica de algo con lo que se tiene derecho a contar. Expresado, generalmente muy mal, en artículos de leyes que hacen los hombres, teóricamente, para entenderse lo mejor posible. Una imperfección, necesitada de profesionales de su interpretación y funcionamiento, jueces y abogados. Una selva de togas.

Hacer de la vida un derecho es convertirla en derogable o interpretativa. Hacer del médico un juez. De la enfermedad un delito. Y de la muerte, una indignidad. Seamos serios. La vida es todo. No hay más que la vida. Y un derecho no pasa de ser un mecanismo social para que la vida, en todos los intercambios, acuerdos, a que da lugar su desarrollo en sociedad, se vehicule con mejores andaderas y menos tropiezos pragmáticos y casi accesorios. Un derecho es casi nada. Cambia, prescribe, evoluciona.

La vida es todo. Un milagro que late bajo las bendiciones del Altísimo.

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27 COMENTARIOS

  1. Si no queríamos caldo, dos tazas, primero el párraco y ahora el otro.
    Esto es patético, solo les falta el atril, los sermones ya los traen de casa.

  2. Querido Luis:. que magnífico alegato a la vida. Hermoso y ejemplar artículo, venido al pelo, como un milagro de Dios.

    Gracias, Luis, por el oportunísimo momento que has elegido. Reconozco que esta tarde me he sentido algo mal. Pero aquí está tu magnífico artículo para poner las cosas en su sitio.

    La vida no es un derecho. Es sólo amor. Que bellas y tiernas palabras. Escribes desde el corazón y eso, te lo aseguro, llega. Hacer de la vida un derecho es convertirla en derogable o interpretativa. Tu acertada visión contrasta con otras cercanas que politizan ese gran don que Dis nos dió. La vida. ¿Hay algo más grande en este mundo?

    Gracias, de nuevo, Luis. Me enriquecen mucho tus artículos. Otros, cercanos, me enervan.
    Dios quiera que nos deleites muchísimos años con tu sabiduría y ese don que tienes.

    Un fuerte abrazo y abracemos todos la vida.

  3. No tengo dudas sobre la convicción que tiene de todo cuanto dice en su artículo, seguro que se podría decir de una forma mas sencilla para que lo entendiese el mas común de los mortales, pero seguro también que prestándole la minima atención se percibe claramente el fondo de la cuestión que no es otra que la defensa a ultranza del derecho a la vida desde una perspectiva cristiana, solo Dios y solo el es el único que puede decidir, usted dice exactamente… Dios tiene derecho a la vida y a las vidas.
    No seré yo el que defienda el aborto o el derecho a una muerte digna, no lo deseo ni para mi ni para los míos pero entendería que hay casos extremos donde la decisión solo tendría que estar en manos de la persona a la que le afecta porque no siempre como defiende en su artículo la concepción se produce desde un acto incondicional de amor o la continuidad de la vida es deseada por aquellos que sufren desesperadamente, desgraciadamente la vida es mas cruda y perversa.
    Siempre he tenido una duda desde adolescente y se que es hasta infantil , si nuestra vida pertenece a Dios ¿ porque permite que se viole a niñas o que se prolongue la vida a personas con un sufrimiento insoportable hasta que mueren?.
    Por cierto Wilfredo no siempre los pensamientos contrarios a lo que creemos son obra de la política, hay personas que solo tenemos dudas y lo que si tenemos derecho es a exponerlas.

  4. Nunca he oído ni he leído a nadie en el mundo hablar de la vida de esta manera. Habría que revisar a Aristóteles, a Boecio, al de Aquino, a los Salmanticenses, y también a Savigni y a los pobres juristas, Qué pena debemos dar cuando defendemos el «derecho» a la vida sin reparar en que es anterior a cualquier otro derecho y que, a la vida misma, nadie puede osar calificarla como un «derecho».

    Rsepecto a lo apuntado por Héctor (. 8), no, no se puede decir de una manera más sencilla, sería tanto como pedir un «blanco y negro» sin café.

    Le añado y, perdóneme, que el artículo de D. Luis no es apologético, sino de razón y de Ley Natural.

    Muchas gracias, Luis, pido a Dios Nuestro Señor que puedas seguir contándonos estas maravillas que rozan, ya en esta vida, lo que puede ser el Cielo. Un fuerte abrazo.

  5. En primer lugar, estoy en todo mi derecho a escoger el seudónimo que a mí me parezca. Empiecen a respetar la opción y la decisión ya que tanto abogan por el respeto. Pueblo de Dios, es un programa religioso y estos días, ésta página no se parece a otra cosa.
    Vamos a hablar sin ambages, aparte de que el tema ya está muy trillado, llevan días con lo mismo, las posturas de cada uno ya las tenemos claras. Pero, como ayer, fue el turno del párroco, hoy tenemos la contra réplica.
    Aquí lo que pasa es que, mientras al párroco le dicen que si entran sus amigos del facebook, en este caso, sucede exactamente lo mismo, y unos obvian que, lo que defienden los otros es, en el fondo, todo lo mismo.
    Que quieren seguir con el tema de lo divino, me parece estupendo, pero para mí, esto no es más que un pique de dos señores que en el fondo lo que transmiten es el mismo mensaje, uno un poco más acertado que el otro con su vocabulario y exquisitas formas, pero iguales, al menos para mí, y yo, a eso, lo llamo ADOCTRINAMIENTO.
    Y señor Wifredo, lamento mucho que piense que mi intervención ha manchado este artículo bello. Es su opinión. Para otros el del señor párroco también fue bonito y, no fue impedimento para que entraran otros a cargárselo.
    Que les vaya bien.

  6. Gracias Javier por tu opinión sobre mi comentario, no seré yo el que discuta la calidad literaria del Sr Beresaluce, no era mi intención en absoluto, lo único que quería expresar es que para gente no tan versada como yo es mas difícil entender ese estilo de prosa poética, no se si se podría definir así, que sin duda es privilegio de las personas que saben escribir. Lo que no entiendo es que no hayas entrado en el fondo de la cuestión y tu mas que nadie podrías explicarme porque una niña violada o un enfermo terminal que esta sufriendo intensamente, tiene que desear la concepción de un hijo no deseado o la prolongación de una vida que ya no tiene sentido sumido en un padecimiento insufrible.
    Y todo esto que no son mas que dudas razonables, no significa que esté a favor del aborto o el derecho a una muerte digna, supongo que soy de esa gente que tiene dudas y no cree que Dios sea la justificación para todo, siempre respetando a todos los que creen y tienen fe.

  7. Pues sí, Luis, mucha razón tienes en cuanto a al descripción y «función» que le das a los derechos, creados por hombres, posteriores a la vida, pues la vida es origen de todo… y cambiantes, volubles, que facilitan, o deberían hacerlo, la entente y la convivencia entre las personas. Para eso se crean los códigos, para regular, ordenar… ordenamientos que se desperezan y desarrollan al ritmo de la evolución de una sociedad, a veces guiando su camino, por delante, otras, las más, siguiéndolo, por detrás, regulando nuevos escenarios que el propio cambio de las cosas exige (laguna legal).

    Buen artículo, de nuevo, Luis. Y como de costumbre, escrito con tu sello inconfundible. Se agradece, y aplaudo, la forma, especialmente. Gracias.

    Un abrazo.

  8. Señor Galbis, sabe usted porque se lo he dicho cuanto admiro su forma de escribir, en este caso igual, es una lección para un alumno intencionado.
    Ahora bien, permitame que le acerque un poco al mundo real.
    Una niña de 9 años violada por su padrastro de 23. Embarazada de gemelos. La niña con serios riesgos de morir en el parto porque sus caderas , aun sin desarrollar, como su vida misma, no le permitían dar a luz.
    Aborto.
    La justicia penal detiene al padre y le juzga. La parafernalia católica (permítame que no la llame justicia), excomulga a la madre y a los médicos, y no al padrastro.
    Señor Galbis, si algo sabemos uno del otro es que pensamos. Dígame, con la mano en el corazón, que hubiera hecho si hubiera sido su hija.
    Aquí tiene unos enlaces de la noticia REAL.

    http://www.eluniverso.com/2009/03/09/1/1382/07CC796D1D51400494A8FE0A3C624CDC.html

    http://www.eluniversal.com.mx/notas/582827.html

  9. Exacto D Luis, la vida es solo amor. Pero por eso lo matan, porque no lo aman.
    Entonces alguien tendra que defenderla. Si, la vida es un derecho, el derecho constitucional fundamental.

    Si no tenemos ese derecho, y estamos a merced del amor, ¿que pasa si nadie me ama? Por desgracia hoy hay poco amor, y mas bien se machaca a la gente.

    Se le intenta hacer sombra, hay envidias. Si uno habla de un tema, al segundo otro habla del mismo tema, a ver si lo eclipsa lo hace mejor, y lo deja a un lado.

    Si a uno se le odioa se le critica e incluso se alaba a otro para hacerle dañoa al primero. Y asi funciona.

    Por eso, hoy, prefiero tener derecho a esperar que alguien me ame por mi mismo, sobre todo cuando no les sirvo a sus intereses partidistas.

    Ay de aquel que todos alaben..Dichosos sereis cuando os persigan por causa de la justicia

  10. Tengo que reconocer Sr Galbis que sus artículos siempren invitan al debate y a la reflexión y ello mueve a este observatore a practicar la escritura.
    No se si con su artículo pretende echarle una mano al Padre Javier Muñoz pero agradezco como participante en estos foros que al menos no llame asesinos a los que son partidarios de la despenalización del aborto y se quede solo en el epíteto cariñoso de majaderos.
    Comprendo que desde una posición iusnaturalista de origen divino en la que Dios es el creador del Cielo y de la Tierra y de esa diminuta mota de polvo que es el ser humano en la inmensidad infinita del Universo ,la vida se conciba como un don de Dios ,como un regalo, y por tanto solo EL puede determinar su principio y su fin.En este sentido es usted un fiel seguidor de la doctrina católica sobre el origen de la vida y le felicito por su convicción y defensa de esta tesis.
    Pero no me negará usted que si prescindimos de creencias y religiones propias o ajenas o visiones deistas del Cosmos y partimos de una argumentación mucho más racional y razonable sobre el sentido de la vida y su justificación moral existe otra concepción de la vida en la que esta aparece como un valor básico que sustenta los demás derechos individuales,en definitiva es un derecho fundamental que solo pertenece al individuo, a la persona viva ,no a la sociedad ni a un ser supremo y que obliga al Estado a su respeto y protección.
    Lo que ocurre es que jurídicamente hablando la vida no es un derecho pero no porque no esté reconocido como tal en nuestras leyes (art 15 CE) incluso se habla del derecho del nasciturus para aquello que le sea favorable sino porque la vida es una realidad, el ser , la propia existencia y lo que nuestra ley garantiza no es propiamente un derecho subjetivo a la vida sino la prohibición de que nadie pueda atentar contra la vida ajena y garantizar la integridad física y moral de las personas, la prueba es que la Historia ha demostrado en infinidad de ocasiones que se puede matar a una persona antes de hacerla desaparecer físicamente simplemente despojándola de su dignidad como ser humano. Un saludo.

  11. A «Pueblo de Dios»

    No hay derecho a usar un seudónimo tan bonito, para decir tonterías. ¿Por qué no aprende a leer, buen hombre?

  12. AL COMENTARIO Nº 1: Debe ser por la hora, pero no ha estado fino. Ni en el seudónimo empleado ni en el comentario que ha hecho. Ha ensuciado Ud. un artículo bellísimo, lleno de ternura y que, después del tsunami de ayer, es como un bálsamo de amor.

  13. Héctor n.11

    Al poeta hay que dejarle decir lo que ha dicho. Pienso que en poesía no vale rectificar diciendo «di eso mismo para el vulgo».

    Lo que sí quiero pedirte perdón es por el modo, muy poco poético, de criticar su intervención.

  14. Gracias Javier por tu comentario, la verdad es que me extraña este pequeño dialogo sobre la poesía y sus formas que seguramente no le interesa a nadie y menos al vulgo del cual con toda seguridad me siento identificado. Si ese es el problema quiero que sepas que seguiré leyendo al Sr Beresaluce porque seguramente me hará aprender, no lo dudo, pero en realidad lo que es verdaderamente importante es el fondo de ese artículo y eso parece que no es lo mas importante para ti o es que quizás no sepas o no quieras responder a mis dudas sobre el.
    Te aclaro que puedes decidirte por el tuteo, espero que tu me lo permitas porque algo nos conocemos, lo digo por tu última frase.

  15. Querido amigo, el del nombre bonito: Porque se llama Juan, como el que más quiso a Cristo y se hizo cargo de su Madre. Gabriel, como quien anunció a María que llevaba a Dios en el vientre. Y Olivares, que suena a bosques del árbol, con la encina, mas representativo de España. Un árbol casi litúrgico.

    No puedo permitirle que me acerque a ese que usted llama el mundo real. Gracias a Dios, el mundo real no es ese. Ese es un mundo absolutamnente irreal, horrorosamente excepciomal.
    ¿Qué haría si hubiera sido esa niña mi hija? Pues, lo primero e inevitable, ser el animal de su padre. Su pregunta casi me ofende, ya se que inadvertidamente. Yo no podría ser, jamás, ese padre. De ser un allegado afectado por la tragedia, me habría puesto en las manos de Dios, confiando en que Él dispondría lo mejor; probablemente, el aborto natural, por falta material y biológicamente mecánica, de capacidad de la madre para que el embarazo siguiera adelante…Me pone usted en una situación límite. Pero voy a tener los cojones del alma, como decía Miguel Hernández, de completarle la contestación: Jamás destruría unas vidas en curso. Le pediría a Dios, que para eso está y lo tengo, rey de la vida, que se hiciese cargo del inmenso problema. A lo peor, le parece a usted muy cómodo. Respeto su libertad de criterio.

    Y ahora, lejos de extremosidades aberrantes, déjeme decirle, amigo Juan Gabriel Olivares, que generalmente, siento sus palabras como un óleo sobre mi frente. Gracias.

    Un abrazo grande

  16. Soy reacia, Don Luis, a comentar sus artículos, por temor a deslustrar tan bellos escritos, redactados con inmenso cuidado y esmero.

    Pero, por otro lado, nada de lo que yo pueda decir, conseguirá nublar su excelso don, a pesar de las salvables discrepancias.

    Derecho a la vida, Don Luis, y sin querer entrar en discusión, se refiere desde el concepto que tengo de la religión a: una vez engendrada la vida, nadie tiene poder jurídico, ni moral, ni medico, ni político, ni religioso, ni siquiera privativo a través del suicidio, a ponerle fin, salvo Dios.

    No hay discusión que valga, ni planteamientos a debatir, cuando todo pasa por las manos y el pensamiento único de Dios. Pero ¿y si no pensamos a través de él?

    Para los que buscamos otras explicaciones, Dios no es la única argumentación.

    Algunos de los no católicos, intentamos ponernos en el lugar del católico, para comprender y dialogar desde su postura, incluso yo misma, estaría dispuesta a dejarme convencer. Pero rara vez ocurre lo contrario, y ya no me refiero a apartarlos de su fe, jamás sería capaz de tal prepotencia, me refiero a conversar desde un planteamiento más neutral.

    En el momento las mujeres decidimos sobre la concepción, protegidas por los anticonceptivos, estamos otorgando o privando a un ser, del privilegio de la vida. Incluso los hombres que se prestan a “la marcha atrás”, en absoluto fiable, también deciden en lo concerniente a la vida.

    La iglesia no se opone a la donación de órganos para alargar una vida, pero si se opone a mejorar la calidad de esa vida a través de la selección de embriones con fines curativos, rechazando las células madre. ¿No le parece una contradicción?

    Envuelve sus escritos con tanta idealidad, que logran transportarnos a otra época, una época que tristemente no ha existido nunca, pero que forma parte del romanticismo quimérico que todos quisiéramos.

    No todas las vidas nacen de un puente de amor entre progenitores, ojalá fuera así. Ni tampoco todos los seres disfrutan de la bendición de Dios, ni empiezan a tener derechos cuando nacen.

    Muchos de los derechos que usted refiere, son pura utopía para cientos, miles… de desfavorecidos, a los que hablarles de derechos de propiedad, educación, seguridad jurídica, protección social, etc. les suena a chino.

    ¿Si la vida no es un derecho, es solo amor, porque estos seres no lo disfrutan?
    ¿Por qué no es considerado un acto de amor, la despedida consentida de un ser que sufre, privado por Dios, de todo privilegio y derecho?

    La cultura de la vida, según Dios, ¿es la muerte?

    Es decir, (aludiendo a la reflexión de Juan Gabriel Olivares, y su posterior respuesta) la cultura de Dios, ¿es permitir que dos seres mueran, madre y feto?

    ¿Dejar morir a la sangre de tu sangre es un acto de amor? Y por tanto ¿es válido tranquilizar nuestra conciencia con la retorica; “Es la voluntad de Dios”?

    Lo siento, pero yo no creo en ese amor, creo en el amor que es capaz de darlo todo por otro ser, incluso la vida.

    Creo en el amor carente de egoísmo, capaz de decirle adiós a un ser querido que así lo quiere, un ser que sufre o vegeta en vida, privado de todo derecho.

    Creo en la muerte que da vida, no en vida que trae muerte.

    El amor verdadero, para mí, está fuera de toda ley y de toda lógica, divina o no.

    No es una exageración el mundo real al que ha intentado acercarle Juan y que usted rechaza horrorizado.

    Desgraciadamente existe, aunque pensar en ello dañe profundamente su sensibilidad. No es para menos.

    Las cifras siempre son frías e impersonales, pero nos permiten hacernos una idea global sobre aquello a lo que nos estamos enfrentando. Sólo en la India entre 270.000 y 400.000 menores están siendo prostituidos en estos momentos, y cada año 3.000 niñas indias son obligadas a prostituirse por primera vez. En Tailandia la situación afecta a 80.000 menores, de las cuales 60.000 no alcanzan los 13 años de edad. En Indonesia el 20% de las mujeres explotadas sexualmente son menores de edad.

    La realidad es que la mayoría de los niños y niñas explotados termina muriendo de SIDA, tuberculosis u otras enfermedades como consecuencia de las relaciones que son obligadas a mantener. Se calcula que en el año 2000 más de 50.000 menores por el SIDA.

    ¿Estos datos también los dejamos en manos de Dios y su santa voluntad y nosotros mientras tanto nos lavamos las manos?

    Fue Jesucristo el que dijo; “ayudaros unos a otros y amaros como yo os amo”

    Puede que este equivocada. Me quedo con unas palabras que en una ocasión me dijo un joven sacerdote: “no hay sentimiento equivocado, si es puro, noble y nace del corazón”.

    Es una prueba de superación para mi modesto intelecto, debatir con usted, Don Luis. Gracias por invitarnos a pensar.
    Un abrazo sincero.

  17. Mis aplausos con manos enrojecidas para Alicia y Luis Beresaluze. La divergencia más respetuosa que he leído en tiempo largo. Felicidades a ambos. Y que cunda el ejemplo, porque lo es…

  18. Estimado Luis: Tengo casi 45 años menos que usted; si tenemos en cuenta que el próximo mes de las flores, será su aniversario.

    Ya solo por este detalle, se merece mis respetos y que le honre por todo lo vivido. Pero la edad, no es el único motivo, créame.

    Me asombran sus ganas de compartir, el denuedo que demuestra defendiendo su verdad, el incesante manantial de ideas que surgen de su cabeza cien veces más lúcida que la mía, y con diferencia, la maestría de su escritura y la vivacidad de sus repuestas. ¡Es usted incansable y lo admiro por ello!

    Criticado por unos y admirado por otros, no le falta el coraje, permaneciendo fiel a sus arraigados principios, sin que decaiga un apéndice de su dignidad.

    Después de sus cálidas palabras, no me cabe duda, Don Luis, de que un católico ferviente y una que no lo es, puedan entenderse y conversar en armonía, defendiendo cada uno lo suyo, pero sin imponer criterios. Amparándonos en el mutuo afecto, el respeto y la educación.

    Eso para mí, es un regalo del cielo, o de donde sea, pero lo acojo en mi corazón, confiriéndole la valía que posee.

    Dos personas dispares en edad, con diferencias generacionales, discrepancias religiosas y a saber cuántas cosas más, unidas por la tolerancia y el amor al prójimo. ¡Sorprendente!
    Ya quisiera yo, dentro unos años, estar la mitad de bien que usted. Conservando las inquietudes que despuntan el alma y la mente.

    Y por favor, Don Luis, no me eleve tanto, sus adjetivos me quedan grandes. Ocurre que, existe tanta carencia de amor y sensibilidad, que cuando se manifiesta, pensamos que proviene de una esencia divina, pero no, soy de carne y hueso, con muchos defectos que mejorar, mucho que aprender y mucho por avanzar.

    No se trata de ser ángeles, algo imposible en la tierra, sino de tener ángel, que es distinto, y se refiere a ese algo especial, que nos serena y nos cubre de paz, solo con una mirada, un gesto, una palabra o una simple caricia.

    Dios lo bendiga a usted también muchos años Don Luis.

  19. Gracias Claudio, no sabes lo bien que sienta poder debatir con tranquilidad opiniones por muy divergentes que sean, sin miedo al acoso y derribo personal. Tú Lo has dicho, la clave: el respeto.

  20. Cuando se donan organos, por cierto siempre de manera altruista y voluntaria, tanto de vivo como de cadaver, no supone ninguna murte para nadie. En la eugenesia, los embriones defectuosos se les mata. Por eso la Iglesia da la voz de alarma contra estra partrica.

    En cuento al tema del final de la vida. Jamas en mis 28 años de ejercicio de la medicina me ha pedido que desease morir, solo vivir. Gracias a la avanzada medicina paliativa los pacientes terminales reciben cuidados que permiten su bienestar.

    Por su puesto carisimos, tanto en bienes economicos como humanos,. Coste que en esta sociedad en la que el sano, bello, perfecto y productivo tiene cabida no es dispusto a permitir. Prefiere utilizarlos en otros menesteres

  21. Pues si me pusiera yo a aplaudirles a ambos también se me enrojecerían las manos, se lo merecen ambos sin duda. Pero ocurre que estoy acompañado de mi esposa y mi hijo, y si me ve aplaudir mirando el ordenador no se van a quedar muy tranquilos, seguro.
    Si señor, es visible la calidad humana de quien quiere hablar, y habla, sin faltar al respeto. El gran bien de la humanidad. El problema suele llegar a la hora de traducir lo dicho al hecho. Digo esto sin desmerecer , para nada, la bondad de un debate así de serio y de bienintencionado.
    Pero tengamos en cuenta que los contertulios son, o somos, pocos, y que los que del respeto tienen nociones de oídas nada más no están presentes. Cuando se intenta llevar algo así a la realidad, suele doler.
    Pero vaya por delante mi admiración a la claridad mental de Alicia y al muy respetado y amigo D. Luis.

  22. Querido Alicia: Gracias por interesarse tanto por un texto mio. Lo considero un favor de Dios.
    Toca usted demasiadas cosas que yo ni he afirmado ni negado. ¿Quién ha dicho que «la culttura de la vida, según Dios, es la muerte»? Para empezar, la vida no es una cultura. ¡por favor!
    Me tilda de retórico por poner las cosas en la voluntad de Dios. Y casi, de que muchisimas personas carezcan de lo que yo defino como derechos, para oponerme a que la vida sea considerada como uno de ellos. Que la sociedad sea imperfectisima y lamentable, no hace al caso que tratamos, que es, en mi criterio, que la vida no es un derecho. Un derecho no es casi nada. La vida es mas, mucho mas, infinitamente mas, que un derecho. Y los derechos, todos, nacen con ella.
    Cree usted en el amor que daría la vida por el otro. ¿Y quién no? Ha puesto el dedo en la llaga. Dar la vida por otro. No «interrumpirsela» a nadie.
    Creo que es usted un poco injusta al considerar a los que remiten las cosas a Dios, «lavándose las manos». Eso sería de una comodidad y cobardía sumamente enojosas. Dios, para los que creemos en Él, es el inmediato bálsamo al que acudimos cuando nos enfrentamos a cosas que nos superan. Y que nos llevan, a veces, inclusoi a increparle, diciéndole, ¿Cómo, Señor, permites esto?
    La vida nos pone, demasiadas veces, ante cosas horribles, cuyo presunto consentimiento por Dios se nos hace insufrible intelectualmente. Pero, ¿ las quiere realmente Dios? ¿Quiso Dios que su propio Hijo muriera como un pordiosero, lacerado, humillado, entre dos ladrones? Por cierto, ¡que palabra mas bonita!. Pordiosero…Dios no puede querar a sus hijos menos que yo…El mismo Cristo, Dios mismo, muriéndose a chorros, le pedía al Padre «aparta de mi este cáliz»… La realidad de Dios nos deborda. Nos sabemos a Dios de una manera muy remota. Si no fuera inescrutable, no sería Dios. Un misterio. El misterio de los misterios. Pero lo único con que contamos para no apearnos de todo esto…
    Querida Alicia. No pienses que soy un ingenuo que imagina vivir en el mundo que sugiere tu nombre. Vivo donde se vive y como se vive. Y se que hay rosas y serpientes. Lo que no se es por qué tiene que ser así. Si lo supiese, sería Dios.
    De cualquier modo, querida Alicia, me felicito por haber sido capaz de suscitar en ti tan elevadas reflexiones. Tu realidad, próxima y casi inmediata, porque así la siento, es un don que Dios me otorga..¿Ves?
    Querida Alicia. Usted misma es una revelación. Una revelación de Dios. No todo en la vida es horroroso. Usted es una belleza y una bondad de Dios. «Hija de un pensamiento de Dios», como dijo Ratzinger en su primera homilía como Papa.
    Qué Él la bendiga con todo el amor que usted merece. Con el mío ya sabe que cuenta.
    Un abrazo grande

  23. Que maravilla y don del cielo. Esta señora, que no conozo, pero me gustaría, es una bendición. Es un aire de aire fresco y limpio en este mundo virtual, que últimamente, tan excitado y agresivo está. Gracias, Alicia. Ud. ha renovado y refrescado este foro, que falta le hacía. Dios la bendiga por ello.

    Y Luis Beresaluze, primor de los`primores literarios, fiel a sus convicciones hasta límites insospechados, y que no suele admitir oposición a las mismas, reacciona con suma elegancia y tolerancia ante opiniones opuestas venidas de un ángel, de Alicia.

    ¿Quién se opone a un ángel? Ni siquiera Luis, fuerte hasta el límite, ha sucumbido. El amor y la ternura pueden con todo.

    Gracias Alicia, soy un devoto admirador de sus opiniones. Sólo espero que pronte nos deleite con sus artículos. Los asiduos lectores de N. D. lo agradecerán. Que no le quepa la menor duda.

    Reciba, Alicia, un cariñoso saludo. Y Luis también, faltaría más.

  24. D Wifredo, todo el que le da a ud la razon es bueno, angel , maravilloso. Diga lo que diga y haga lo que haga.

    El diferente, el que esta en desacuerdo, es lo peor.

    Pero claro, la intolerancia es asi. No argumenta, sino solo alaba y es capaz de utilizar a cualquiera para sus intereses. Incluso a D Luis. que es un bendito. Pero que esta siendo utilizado por uds para sus intereses partidistas.

    Para desprestigiar a un Sacerdote que habla claro todo vale. Siempre ha sido asi.

    Pero la verdad siempre tendra la ultima plablra, y hagan uds lo que hagan saldra a la luz.

    No se esfurcen, se les ha visto ya el plumero. Lo que no entiendo es como D Luis, no se ha dado cuenta de como se le esta utilizando como medio para conseguir un fin.

    D Luis, ud es una gozada, pero dese cuenta, para ud todo parabienes, los mismos que acusan de manera inquisidora al Sacerdote,

    Fijese bien D Luis, no se deje utilizar por ellos.
    Lea todo y dese cuenta, iud es inteligente.
    Haga una prueba, a ver si le siguen queriendo tanto. Deje de servir al poder y unase al pueblo. a los pobres y necesitados y mire que pasa, A ver si le siguen alabando tanto

  25. Doña Marta Garcia: Hágaselo mirar. Por favor. Si usted me ve utilizado por alguien y al servicio del poder, debe ponerse en tratamiento. Se lo juro.
    No he podido hablar más claro contra unos y otros. Los del poder y los que aspiran a él. Todos son repugnantes para mí. Soy un hombre absolutamente libre. Libre hasta la extenuación. Soy amigo de los señores Rizo, a quienes, por cierto, ni conozco personalmente, y no amigo sino familia del alma del padre Javier. Y he distentido de unos y otros porque me parece que lo han hecho mal, politizándolo todo.
    Por favor. Si me quiere leer, léame. Pero no me traiga ya leido. Yo soy el que soy y el que no soy no puedo serlo, aunque usted se empeñe. Libre, señora, libre. ¿Sabe usted qué es eso?
    Con mi rspetuoso saludo, de verdad, señora, cuide sus dotes interpretativas…

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