Art. de opinión de Luis Beresaluze Galbis

Teníamos dos cajas

Y ahora no tenemos ninguna. Pese a la tan cacareada, patriótica y patriochiquera “territorialidad” invocada por nuestros políticos, a la hora de reivindicar su identitaria localización para el próximo mangoneo y apesebramiento. Demos gracias al PP y al PSOE valencianos. Mejor dicho, a los varios y contrapuestos PPs y PSOEs regionales o cumunitarios, a su egoísmo de campanario, a su torpeza comarcal y palurda, a su irresponsabilidad institucional y bajísimo nivel de miras. Bajísimo y arrastrado. Ni de su pienso saben ocuparse. Juegan con las cosas de comer.

Cataluña tiene sus Cajas radicadas y controladas. No digamos Madrid. Lo mismo el País Vaco, Galicia, Andalucía, Castilla León…Solo la comunidad valenciana se ha quedado sin sus Cajas, importantísimas además, tercera y cuarta de España, respectivamente. Que lo eran, antes de sus “fusiones frías” y sus SIPs de cara al FROB. Fusión fría suena concepto propio de la física nuclear. Casi a bomba atómica. Y SIP, a PIS, leído del revés, es decir a lo que es, una auténtica meada sobre el músculo financiero del empresariado y los trabajadores valencianos. Un éxito de nuestros ineptos políticos de vía estrecha, partidistas, irresponsables, insolidarios y ruines. A ver quien les posibilita, en adelante, sus Terras Míticas locales o en el caso de Caja La Mancha, sus aeropuertos de Ciudad Real, gran destino económico y turístico de España, con todos los respetos.

Desde los tiempos de Lerma y Zaplana, intentando la fusión CAM Bancaja, mintiéndonos, puteándose entre ellos, aliándose, por ejemplo, recientísimamente, Ripoll con los socialistas alicantinos, contra Camps, para nutrir de amigotes el Consejo de CAM, intentando defenestrar antes de su fecha de caducidad a Vicente Sala. ¿Quién no se acuerda de esos cambalaches contra toda lógica respetuosa de la verdad y contra el menor aseo moral y elegancia congruente? Pues ahí lo tenemos: El oso verde madrileño se ha comido al “tiet” de Mariscal, el logo o loguito de los dos ojillos y las cuatro patitas. Y aquí, en lo nuestro local, una Cajastur con menor entidad que CAM, con menos capital e infraestructuras pero con mejor “rating”, eso que en román paladino debe querer decir, supongo, mejor ratería, se queda con su mismo 40 % del total que constituyen, con, minoritariamente, Caja Cantabria y Caja Extremadura. Con la gestión a cargo de Cajastur (Consejero Delegado) y de Presidente florero el de la CAM.

Y a la hora de pedir al FROB los 1.493 millones de euros correspondientes a la helada fusión, CAM se obliga nada menos que por 1.000. Y Cajastur, puesta cualitativamente a su mismo nivel, pero con mayor facultad de disposición, mas las otras dos minoritarias, todas tres en conjunto, un compromiso de solo 493. Que disfrutarán en común, controladas las cuatro por un banco a constituir con sede en Madrid. Que se hará cargo de la marcha del tinglado cuatripartito. Que esa es otra: Bancos y Cajas no son homólogos ni homologables. Su naturaleza jurídica es absolutamente distinta e inasimilable. El capital de las Cajas no tiene dueño. El de los Bancos, sí, sus accionistas. Quien entienda estas procacidades conceptuales, que las admita. A mí no me caben en la cabeza. Una Fundación no es una empresa. Y un banco no puede gestionar cuatro cajas de ahorros. Desde sus accionistas él y sin ellos, ellas.

¿Por qué no se integraron Bancaja y CAM, que era lo suyo y lo nuestro? Que nos lo expliquen Lerma, Zaplana, Jordi Sevilla, Camps, Ripoll, Alarte, Luna, Valenzuela…y hasta el Mafo del Banco de España, que ha terminado urgiéndoles a una fusión fría, a un Pis, (perdón, Sip) contra natura, con la guillotina cayendo, cansado de esperar una decisión razonable. Dicen que porque se solapaban en un 38 % de la clientela. ¿Y qué? ¿Qué tenía eso de malo o de imposibilitador? Si lo entiendo bien, es como si yo tuviera dinero en ambas Cajas. ¿Por qué iba a perjudicarme su integración? Más bien diría que me beneficiaría. En cualquier caso, no me preocuparía. O seguía teniendo lo mismo en cada una de ellas o la suma de ambas cantidades en la integrada.

Y ahora el coste social. No olvidemos que hablamos de entidades teóricamente sin ánimo de lucro, nacidas para la consecución de una laudable Obra Social. 1.600 empleados irán a la calle, por lo que hace al conjunto en que entra la CAM, (un 12 % de su personal), con el cierre de 270 oficinas. Lo tienen todo bien estudiado. Y en relación con Caja Madrid/ Bancaja,(52,6% y 37,7 % respectivamente), más el chanchullo añadido de Caja Insular de Canarias (2,45%), Caixa Laietana (2,11%), Caja de Ávila (2,33%), Caja Segovia ( 2,01%) y Caja Rioja (2,34 %),( no te rías, lector), la cifra arrojada de parados alcanzará los 3.600, con 540 oficinas cerradas. Es lo que han determinado las que llaman en su argot gremial, “sinergias anuales”. De los 3.600, 1.400 de Bancaja…Un poco menos de la mitad. Y como premio, el Frob…Frob para todas y todos…

Yo como valenciano, me siento engañado por nuestros políticos, ciudadano de una comunidad que no sabe defender lo propio, dejado en manos de los políticos, esa grey de enanos mentales y palurdos egoístas cuya trabajo no alcanza mas allá de la mesa camilla en que perpetran sus trampas y cambios de estampitas. Valencia dice en su himno “ofrendar glorias a España”. Esta vez, en lugar de glorias han sido dos Cajas, tercera y cuarta de España, nada menos, en la micción asquerosa de un SIP/PIS/PIPÍ orinado a la limón con una caja asturiana, otra cántabra y otra extremeña, desde la versión alicantina con el concurso del que he llamado chanchullo variopinto que milita tras de Caja Madrid y Bancaja, esa tropa de mindundis financieros. Y en condiciones de inferioridad y dependencia absolutamente humillantes. Bailando con la más fea, renunciando rango y dignidad y generando y aceptando un vergonzoso ninguneo perdedor. En ambos casos.

Lo dicho: Teníamos dos Cajas. Y muy importantes. Ahora no tenemos ninguna. Somos la única comunidad autónoma española que ha tenido que quedarse con esa cara de tonto. Nuestros politiquillos las han malversado, urgidos por un Banco de España cansado de sus informalidades y falta de seriedad. Tenemos lo que merecemos. Y ya no tenemos lo que merecíamos,
Lo que se había logrado con nuestro rigor, esfuerzo y espíritu emprendedor. Lo que nos ponía, casi, a la cabeza del sistema financiero español. Gracias, Camps. Gracias, Ripoll. Gracias, Alarte. Y hasta gracias Mafo, Salgado, Jordi Sevilla, Valenzuela, Rajoy, Zapatero… La comunidad valenciana en la cola, poco mas o menos, del poder económico y bancario nacional. Lloremos como Boabdil lo que no hemos sabido defender como hombres…

Nota al pie.

MAFO: Miguel Ángel Fernández Ordóñez Gobernador del Banco de España
SIP: Sistema Institucional de Protección.
FROB: Fondo de Restauración Ordenada bancaria.

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