Art. de opinión de Antonio García (Director revista Semana Santa 2010)

«Valorar lo nuestro»

Cuando llegan las fiestas de Semana Santa siempre estamos acostumbrados a ver por la televisión imágenes de las más celebres de España… sobre todo Sevilla y demás pueblos andaluces copan la atención en este sentido, quizá por su mayor solemnidad religiosa o por ese halo de misticismo que las envuelve. Y no pretendo comparar, pues ya se sabe, las comparaciones son odiosas, pero desde luego sí hacer un pequeño llamamiento al pueblo de Novelda para que sepa apreciar lo que aquí tenemos.

Esculturas hechas por artistas de nivel reconocido como los Hermanos Blanco o Domènech Talarn i Ribot, y una tradición de más de 130 años, que se dice pronto, bien valen ese aprecio. Incluso gozamos de una procesión, la de las 40 horas, única en España y Europa, tan solo compartida con un pequeño pueblo granadino. Y es el trabajo de cientos de personas involucradas con nuestra Semana Santa, a veces incluso desde la sombra, lo que ha hecho que el respeto comarcal ya lo tengamos.

Ciudades tan importantes en estas fechas como Lorca, cuyas fiestas también son muy conocidas en todo el país, nos reconocen el esfuerzo hecho y se muestran amigas de la Junta Mayor y todo lo que rodea a la Semana Santa noveldense. Prueba de ello es la exposición de sus valiosos bordados, que rara vez salen de la ciudad, y que tuvo lugar en la Casa Museo-Modernista hace varios años, bajo el título ‘La mirada de un arte único’.

Yo, que no he sido una persona relacionada con la Semana Santa hasta este año, soy consciente ahora del trabajo que lleva detrás una procesión y la cantidad de personas que están dentro luchando para que todo salga perfecto. Y las hay de todo tipo, religiosas o no, creyentes más o menos, o gente que lo hace por amor a la tradición y la cultura del pueblo.

Por eso, el escepticismo de muchas personas hacia esta festividad, acusándola de meramente religiosa, no tiene cabida en los tiempos que corren, pues como ya he dicho, hay muchas maneras de vivirla y sentirla. En cambio, mantener las tradiciones de los pueblos para que su identidad no se pierda, es algo esencial para seguir labrando su propia historia. Y a eso solo podemos contribuir nosotros, los ciudadanos de Novelda.

Las cornetas hace tiempo que empezaron a sonar con esa melodía que nos transporta a las fechas que ya están aquí. Las vestas de los capuchos ya salen de su cajón para lucirse por las calles. Los cofrades también ultiman los detalles de sus tronos, estandartes e imágenes. Esas imágenes que son la verdadera esencia de la Semana Santa, la que dan significado a la celebración, y que lamentablemente aún se guardan en casas particulares o en un almacén. Por ello, deben lucir sus mejores galas en tan solo una semana, a la espera de un lugar mejor, quien sabe si un museo, donde guardarlas y poder mostrarlas al público durante todo el año. Algo que, sin duda, también ayudaría a que Novelda engrandeciese aún más su riqueza cultural.

Todo esto es lo que hemos intentado plasmar en la revista de Semana Santa 2010. Una publicación en la que han tenido su espacio todos aquellas personas que han querido participar, pero donde se ha dado mayor importancia precisamente a esas imágenes que pasan en la sombra la mayor parte de su vida. Es evidente que faltarán muchos detalles que también se podrían haber destacado, pero como ya dije en su momento, sería imposible reunirlos todos en unas pocas páginas.

Por mi parte, dar las gracias a Luis Galiano y a su junta directiva, por darme la oportunidad de participar en este pedacito de la cultura de Novelda. Y darles fuerza a los que vengan para que continúen con la labor de seguir creciendo poco a poco, pasito a pasito. Son tiempos difíciles, sobre todo económicamente, pero seguro que con el trabajo de todos JUNTOS, se consigue hacer de los NUESTRO algo especial. Si es que no lo es ya.

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