- El Ayuntamiento de Novelda ha aprobado definitivamente la modificación puntual número seis del planeamiento urbanístico, que permitirá transformar el uso de la histórica Casa Bonmatí de sanitario a polivalente.
- La medida salió adelante con el respaldo de PSOE, PP y Vox, mientras Compromís votó en contra cuestionando la transparencia del proceso.
El pleno municipal de abril ha dado luz verde definitiva a la modificación puntual número seis de las normas subsidiarias de planeamiento, una iniciativa impulsada por la concejalía de Urbanismo que afecta al inmueble ubicado en la Plaza de España número 12, conocido como Casa Bonmatí, antiguo edificio de la Cruz Roja.
La modificación aprobada supone el cambio de calificación del inmueble, que pasa de equipamiento sanitario asistencial a equipamiento polivalente. Según explicó la concejala de Urbanismo, Isabel Miralles, el objetivo principal es garantizar la conservación del edificio, catalogado como bien de interés histórico-artístico desde 1902, cuyo uso sanitario actual resulta “incompatible” con las necesidades de rehabilitación integral que requiere.
Miralles defendió que el nuevo uso permitirá “abrir un abanico de posibilidades” para hacer viable el edificio y evitar su deterioro, además de incrementar el suelo dotacional en 33 metros cuadrados y generar una plusvalía municipal de más de 45.000 euros. La edil subrayó que el expediente ha seguido todos los trámites legales, sin alegaciones durante el periodo de exposición pública y con informes técnicos favorables.
Desde el equipo de gobierno se incidió en que la medida no altera el valor patrimonial del inmueble, sino que busca garantizar su mantenimiento mediante su adaptación a usos más flexibles.

La principal crítica llegó desde Compromís. Su portavoz, Silvia Anna, reiteró las dudas ya planteadas en anteriores plenos sobre la operación de compraventa del edificio y el cambio de uso posterior. En concreto, cuestionó si la empresa compradora tenía conocimiento previo de la futura modificación urbanística.
“Si no lo sabía, cuesta entender la compra; si lo sabía, surgen preguntas sobre quién se lo comunicó, cuándo y por qué”, señaló Anna, quien también puso el foco en si la Cruz Roja, como parte vendedora, disponía de esa misma información.
Para Compromís, la falta de respuestas a estas cuestiones genera incertidumbre sobre la equidad del proceso. Por ello, el grupo votó en contra de la aprobación definitiva, pese a mostrar su apoyo a la rehabilitación del edificio.


En cambio, Vox y Partido Popular respaldaron la iniciativa. Ambos grupos coincidieron en que la medida es “razonable” y necesaria para garantizar la conservación del inmueble, lamentando eso sí, que el Ayuntamiento no haya podido adquirirlo en su momento por limitaciones económicas. Consideran positivo que sea una empresa privada quien asuma la rehabilitación.

En su segunda intervención, la concejala de Urbanismo respondió directamente a las críticas de Compromís, insistiendo en que el debate “no va de propietarios ni de operaciones privadas”, sino de proteger el patrimonio municipal.
Miralles defendió la legalidad y transparencia del procedimiento y rechazó las sospechas planteadas: “Lo relevante en urbanismo es que el proceso sea público y conforme a la ley, y ha sido así”. Además, recalcó que el expediente se viene tramitando desde 2021 y que cualquier ciudadano podría beneficiarse de la normativa si cumple los requisitos.
También justificó la no adquisición municipal del edificio por su elevado coste inicial, calificando como “responsabilidad fiscal” no entrar en una operación que podría haber sido “ruinosa”.

Compromís mantuvo su postura en el segundo turno. Silvia Anna negó haber insinuado irregularidades, pero insistió en que existe una “realidad evidente”, la compra de un edificio con uso limitado que poco después ve incrementado su valor tras el cambio urbanístico. “Hemos hecho preguntas legítimas que siguen sin respuesta”, afirmó.
La concejala de Urbanismo cerró el debate rechazando de forma tajante las acusaciones y calificando las dudas de “teorías de la conspiración”. Aseguró que el procedimiento cuenta con todos los informes técnicos favorables y defendió el trabajo del departamento de Urbanismo.
Aprobación definitiva
El punto fue finalmente aprobado con 20 votos a favor (PSOE, PP y Vox) y uno en contra (Compromís), sin abstenciones. Con ello, el Ayuntamiento da un paso definitivo para posibilitar la rehabilitación de la Casa Bonmatí y su adaptación a nuevos usos.
Puedes ver el vídeo completo de la sesión plenaria en el siguiente vídeo.












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