Opinión de Francisco Penalva Aracil. – Sensaciones escritas

Navidad, lotería e imaginación

Lo que pasa en navidad respecto a la convivencia tan afectuosa entre las personas es curioso e incluso diría que algo mágico, pero una señal positiva de que aún existen motivos para creer en el ser humano, algo que tanto nos ayuda a nuestra estabilidad emocional.

La gente parece estar feliz, eso tan ambiguo y en muchas ocasiones tan difícil de alcanzar. Esta relación tan esperanzadora se vive en los regalos mutuos, las comidas cenas y celebraciones…, en ellas existe ese deseo, aunque no siempre sincero de confraternización con tu prójimo. 

La lotería en especial esta de navidad viene a ser como aquel caramelo grande que dicen que le van a dar a los niños, pero envuelto en decimos y papeletas. Soñamos al comprarla –poniendo mucha imaginación en ello- en lo que haríamos si nos tocara, pero la desilusión llega para casi todos, al no poder comprobar que sabor tenía aquel caramelo.

Pero hay otras loterías las de verdad; Aquellas tan gratas como disfrutar de una buena salud. También es una suerte el poder recrearte en esas sensaciones que elevan nuestro conocimiento, como puede ser el observar una pintura y encontrar su secreto. Siempre recordaré con un fuerte deseo de volver a verlo, un cuadro del museo naval de la Torre del Oro en Sevilla. En el mismo estaba pintada una escena marítima del descubrimiento de América, la genialidad del pintor fue dejar plasmado en su pintura con gran realismo una nave cerca de tierra rodeada de las tranquilas aguas que llegaban a la playa experimentando al verlo, una intensa impresión de proximidad, como su pudieses tocar aquel barco, subirte en él, para ir donde nos llevara. Pero no pudo ser, el conserje me despertó de mi sueño al decirme que iban a cerrar.

O escuchar ese tipo de música que te engrandece; podríamos imaginar al hacerlo, unos oídos con unas “manos” acogedoras que nacieran de ellos y recogieran las mejores notas esas que están en el aire, las más conmovedoras, introduciéndolas en tu corazón a través de las concavidades del tímpano.

Encontrarte con un buen libro que te envuelva en su lectura por el encantamiento de sus palabras. Pues la literatura es, sino la verdad al menos si la única verdad que podemos habitar mientras estemos en este mundo. 

Por otra parte, no nos dejemos cegar por esas luces de colores que no rodean. Creer solo y no siempre, en lo que tocamos, olemos, apreciamos de verdad. No estemos en el aire quedándonos embelesados y con cara de tontos, en un cielo irreal que nos presentan repleto de objetos muchos de ellos innecesarios y que, al intentar cogerlos, se nos escapan de las manos.     

FELIZ NAVIDAD

2 COMENTARIOS

  1. Esos pequeños detalles del arte nos ofrecen mucha más vida de la que podemos imaginar, un beso.

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