Art. de opinión de Miguel Herrero Herrero, Cineasta y director del Festival Internacional de Cine de Sax

GIGANTES Y CABEZONES

La edición 28 de los premios Goya ha sidouna las peores que se recuerdan. Me gustaría conocer a los guionistas de la ceremonia, los cuales me los imagino sosos y aburridos, o me equivoco,y los guionistas son unas personas maravillosas, y todo el nefasto espectáculo es un concepto de la academia de cine,en la que todavía se mantieneese airerancio y anquilosado.

Un ausente Manuel Fuentes, demostró no estar en el tono y a la altura del evento. Sigue siendo imbatible el que es el mejor presentador de los Goya, en la humilde opinión de un servidor, José Corbacho, el que aunaba el tono, el talento y buen hacer. Prueba de ello es su polefacético repertorio: director, guionista y showman,  ganador del Goya a la Mejor Dirección Novel por Tapas con Juan Cruz, además de “cara dura”, cosa que cada vez es más necesaria en este mundillo. 

Una gala anodina que,a parte de las reivindicaciones con mayor o menor acierto, tan sólo brillo en tres momentos: el video de arranque, los descacharrantes sketches de la troupe de Muchachada Nui y el número musical de Álex O’Dogherty como halago al cortometraje y a la cantera en el cine.

Aparte de la sonada y razonable ausencia del Ministro, pese a sus ineficaces, absurdas y escandalosas decisiones, soportar los chistes e insultos durante toda la noche no debe ser bueno para la salud, hay que tener “goyas” de meterse en la boca de lobo, y al ministro le faltaron…

Poco se ha hablado del cine de nuestra querida y pusilánime provincia alicantina con sus presencias y ausencias en las nominaciones. Ausencias como la de David Valero, director de San Vicente del Raspeig, Nominación al Goya al Mejor Largometraje Documental por Los increibles, uno de los más notables documentales del año.Y la ausencia de Misterio, Nominación al Goya como Mejor Cortometraje de Ficción del ilicitano Chema García Ibarra, reconocido y premiado a nivel internacional.

Caso aparte es la película, casi tv movie, Quince años y un día de Gracia Querejeta, Nominada a siete Goyas, que se fue de vacío. Película rodada en nuestras tierras y con varios miembros del equipo alicantino, último legajo de la caida de la grandilocuente y ya ineficaz Ciudad de la Luz.

Aunque también hay alegríasEl Goya al Mejor Largormetraje Documental para Las maestras de la República de la alicantina Pilar Pérez Solano, grata sorpresa teniendo duras rivales.  La Nominación a la Mejor Banda Sonora Original de La Mula para el noveldense Óscar Navarro, que es ya un premio, la consolidación como talentoso compositor de música para cine. Una nominación que abre muchas puertas. Una verdadera lástima que la película La Mula haya sido vapuleada polemicamente entre tejemanes de producción, distribución y exhibición, y hayan tenido que pagar parte de ello el equipo de la película y un públicoengañado. Pese a esto, la sobervia formación y experiencia musical de Navarro, ha logrado la única nominación a los Goya para la película.

Navarro tenía como compañeros“rivales” a Emilio Aragón por Una noche en el viejo Méjico en la que muestra a un Aragónya “americanizado”, y a Joan Valent primerizo en el cine de Álex la Iglesia por Las brujas de Zugarramurdi. Aunque todos ellos coninteresantes aportaciones, no podían batir la gigante trayectoria de Pat Metheny, desconocido para muchos, y gran consolidado que se hizo con el galardón. Considerado como un  gigante de la guitarra yganador de veinte premios Emmy;un buen comodín usado por el astuto David Trueba.

Las triunfadoras Vivir es fácil con los ojos cerradosde David Trueba y Las brujas de Zugarramurdi de Álex de la Iglesia, buenas películas pese a pecar la primera de simplona y la segunda de irregular, son un buen ejemplo de la diversidad de nuestro cine. 

Y yo me pregunto y ¿cómo se dan los Goya? Pues quien quiera jugar a la próxima entrega de premios cinematrogáficos como las quinielas,  aquí le dejo los secretos: primero, para la nominación prima que la película cuente con una productora de peso, con una trayectoria que tenga normalmente poder en la industria, por lo que las películas independientes suelen despedirse pronto. Segundo, los temas de comercialidad y popularidad funcionan y mucho. Tercero, que el director, el productor y/o el actor sean influyentes hacen que más académicos vean la película, por lo que más posibilidades tiene que gane. Cuarto, si se cuenta con unpoderoso padrino, mejor. Quinto, a veces no se premia el trabajo, se premia la trayectoria, casos claros en esta edición han sido Javier Cámara (después de seis nominaciones) y Terele Pávez (despúes de cuatro), les tocaba y no porque su interpretación sea la mejor, sino porque les tocaba ya llevarse un cabezón a casa. Sexto, parecerá mentira, pero después de pasar toda esta parafernalia,si la película es buena, gana.

Así es el cine.

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