Art. de opinión de Francisco Penalva Aracil

UN AÑO MÁS

Esta frase puede tener diversas interpretaciones, la primera y cierta como lo que tocamos, es que cumplimos un año mas de vida, por lo tanto nos haremos mas viejos esa palabra tan temible que casi nadie quiere pronunciar, y menos oír refiriéndose a él, pero que es real y certera como la picadura de una víbora.

Cumplir años es normal que nos preocupe pero debemos de llevarlo como algo natural; Una cosa reconfortante en cierto modo, es que con la edad adquirimos más experiencia que nos ayuda sin lugar a dudas, a sobrellevar mejor la vida diaria.

Al tiempo eso tan indefinido, lo vemos pasar esperando sin mucho convencimiento, un futuro mejor y en ocasiones ese “futuro” nos cae de golpe, sin llegar a pensar como podría ser, bueno o malo y sin haber previsto nada para disfrutarlo en el primer caso, o estar preparados para la adversidad en el segundo.
Desgraciadamente hoy no hay motivo para la alegría, más bien para el pesimismo, que casi siempre esta al acecho como los buitres, esperando confirmar hechos o acontecimientos negativos.

Los humanos pecamos muchas veces de ingenuos e intentamos darle solución a los problemas cuando ya son difíciles de resolver, además no somos conscientes por exceso de confianza y por el oscurantismo económico que nos rodea, de las mentiras que nos cuentan en su malicia y falta de escrúpulos los que manejan el dinero de verdad.

Son los que mueven a su interés esos tinglados financieros que casi nadie entiende, embaucando a la gente hasta caer en la trampa de inversiones que dicen que les van hacer ganar mucho dinero, quedándose en realidad en la mayoría de los casos, sin un duro.

Ellos si que ganan millones a costa de la buena fe y en algunos casos todo hay que decirlo, la codicia de los que se fían de los llamados Brokers, agentes de inversión, asesores financieros…, en realidad solo un atajo de vividores que le despluman los ahorros a los demás.

En este mundo global tan interrelacionado, los problemas económicos de otros países nos afectan a todos; hay una película en DVD con el titulo de Inside Job, que narra como se inicio esta catástrofe financiera que sigue sin estar controlada ni regulada. Fue en Islandia donde surgieron los primeros problemas en el año dos mil ocho, y después en EEU; En la misma se hace una investigación analizando los orígenes y el auge de una industria sin ningún tipo de consideración con el prójimo y honestidad; desvelando la corrupción de políticos, académicos, economistas y organismos reguladores. Lo más llamativo del reportaje es el cinismo y la caradura con el que declaran ante las instancias judiciales, los principales causantes de la ruina de millones de personas, que siguen con su dinero robado y sin que haya nadie que los meta en la cárcel.

Desgraciadamente la realidad que se palpa aquí en España es que estamos rodeados por una especie de plagas parecidas a aquellas famosas del antiguo Egipto: Paro, cambio climático, violencia extrema en muchos ámbitos de la sociedad, guerras, y la invasión por ciertos medios de comunicación basura, de la difusión de una mal llamada información retrograda, casposa y vulgar de una podredumbre moral escandalosa, que propagan gentes de la misma calaña en pulpitos radiofónicos, periodísticos y sobre todo televisivos.

A pesar de lo dicho este siglo XXI tiene el atractivo de lo nuevo, solo hace once años que comenzó. Un siglo abierto a formas de vida distintas e incluso a ideas revolucionarias; nunca nos debemos de conformar con la que hay si no nos gusta, como si fuera inmutable.

Hoy una gran parte de ciudadanos jóvenes y de todas las edades, son muy conscientes en especial por sufrirlo ellos en su propia carne, de lo pernicioso que para la sociedad son estos comportamientos citados y no solo los rechazan totalmente sino los combaten, lo que es muy importante. Debemos de empeñarnos en procurar cambiar a mejor con una actitud abierta y comprensiva, aceptando opiniones que pueden ser positivas, y respetando nosotros si, a nuestro prójimo.

1 COMENTARIO

  1. Buen artículo, amigo Penalva. Acusas a dos causas por nuestra crisis, las cuales, junto con la moneda del Euro, son los agujeros por la que se nos cuela la crisis:
    1) Los productos chinos cierran nuestras fábricas; incluso ahora, hasta se llevan parte del trabajo del mármol. Por tanto, debemos rechazar de plano estos productos los venda quien sea: los propios chinos aquí, en sus tiendas. O los importadores españoles, que luego distribuyen, obligando al resto de fabricantes a imitarles, o a cerrar. E incluso, a los ilegales del «top manta», que colaboran con los anteriores, al vender por la calle esos productos.
    2) El segundo cáncer de nuestra economía es la Banca. Su avaricia no tiene fin y este problema no es nada fácil ni siquiera de pronosticar, pues todos necesitamos crédito y todos aspiramos a conseguir adorar al «becerro del oro». Siempre se dijo que «poderoso caballero es Don Dinero». Con lo cual, quien consiga un crédito hipotecándose, ya sabe que se ha colocado la soga que le ahorcará. Aunque parece ser que se están llevando el dinero a los países emergentes (son más rentables que España y otros países occidentales) y poco a poco, la historia se está volviendo al revés. ¿Recordais la película «55 días en Pekín»? China estaba invadida de países extranjeros, que les obligaban a consumir sus productos y les imponían a los chinos los precios occidentales. Pues poco a poco, los chinos nos van invadiendo con sus productos e incluso se instalan aquí.
    Para echarse a temblar, el futuro. O nos concienciamos, o… ¿quién sabe?

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