Deportistas veteranos noveldenses, por Vicente Díez

82) JUAN CARLOS MORENO SÁEZ (multideportista)

El protagonista de hoy es conocido en la parcela ciclista de Novelda por  su valía personal y en mi caso, recuerdo haber visto una de sus fotografías en un calendario de bolsillo que repartió la Unión Ciclista Novelda, pues destacaba entre los ciclistas de montaña y a lo largo de su trayectoria ha practicado otros deportes, como veremos.

Nació en La Romana en 1967 y fue el menor de los cuatro hijos que tuvieron sus padres, Natalia y Antón, de profesión cantero. Se trasladaron a Novelda cuando Juan Carlos tenía tres años, por lo que recuerda toda su infancia de juegos y colegio en la ciudad del mármol. Junto a otros niños de su época, hacían carreras pedestres dando vueltas a la plaza de la Cruz de los Caídos y a veces, con vehículos circulando cerca de ellos. Incuso aquellos menores  organizaron una “mini Olimpiada” y entre sus compañeros de fatigas de entonces recuerda al hijo del “Churro”; a “Charly”, así como a Riquelme, quien fue muchos años después el entrenador del Novelda CF. También  iban al río Vinalopó, a pesar de la prohibición materna, y allí saltaban el cauce; a veces, no lograba atravesarlo del todo y volvía a casa sucio de barro y mojado, al salpicar el agua sobre su ropa y su colegio fue el Gómez Navarro.

No tuvo antecedentes deportivos en su familia, por lo que se decantó él solo hacia el deporte y fue así: observando en una ocasión el programa Estudio Estadio de televisión. Se desarrollaba una prueba de Ironman, quizá la más dura entre las de triatlón, debido a la máxima longitud de cada una de las tres fases: natación, ciclismo y atletismo. Algo le dijo en su interior que podría hacer eso que estaba viendo.

Su primera prueba a superar fue comprarse una bicicleta de montaña Y para ello, tuvo que ahorrar de lo que le daban en casa para la semana. Vio el escaparate de “Candela” y salió con una BTT dando pedales hasta casa, algo inédito para él, pues sabía montar pero no dispuso antes de bicicleta. Salía los domingos con sus amigos e iban a Orito, o al repetidor de las antenas del Cid y a otros lugares. Pronto fue evidente que casi siempre era el primero entre aquel “pelotón” y no aceleraba por esperar a los demás. Hasta que decidió que había que entrenar durante la semana si quería dar el paso a la competición. A continuación, consiguió su primera licencia federativa como ciclista, encuadrado en el grupo de Ciclos Candela.

Fue otro mundo para él, pues desde sus inicios consiguió a menudo muy buenos puestos, tras haber disputado carreras regionales, autonómicas e incluso se atrevió con alguna de nivel nacional e incluso internacional.

En BTT (bicicleta todo terreno, o de montaña) participó en el Open de España, tras disputar pruebas por toda la piel de toro, como la ciudad de Ramales de la Victoria (Cantabria), así como en Córdoba, Murcia y otras pruebas en Cataluña. En la ciudad de Lorca se disputó la última prueba, consiguiendo ser cuarto en la clasificación final del Open, en su primer intento.

Sin duda, para él su mejor triunfo fue el Campeonato Autonómico 2006, que se disputó en Novelda; por tanto, consiguió ser profeta en su tierra. Participó con 39 años en la categoría Élite y venció ante sus paisanos agolpados en la meta situada en el aparcamiento del Castillo de Novelda. El circuito de varias vueltas discurrió por las canteras; bajada por sendas hacia el río; subida hacia el Clot de la Sal y al barrio de La Estación. De nuevo, bajada al río y la subida al Castillo era en sentido inverso al tráfico. El mailot de campeón autonómico se lo impuso el presidente de la Federación Valenciana; un día inolvidable para Juan C. Moreno.

A nivel internacional, compitió con la BTT en los Alpes franceses, donde se disputó el Campeonato del Mundo 2008 y participó en la categoría de Máster 40; si bien, me relata que tuvo un mal día y no consiguió destacar, debido a no dormir adecuadamente durante el desplazamiento y al exceso de carreras de la temporada, pero aquella prueba le quedó grabada en su mente, pues no  siempre se está participando al máximo nivel de un deporte determinado; en este caso, el vencedor consigue el maillot arco iris que llevará un año, algo que deja huella para siempre en un ciclista. Los másters se trasladan y costean por su cuenta, aunque tuvo ayuda económica de su Club, la Unión Ciclista Novelda.

Para conseguir una buena puesta a punto en las carreras de triatlón que quería destacar, se preparaba en pruebas ciclistas, tanto en el Torneo Interclubs de primavera en ruta como en ciclocross en la época invernal.

Practicó simultáneamente ciclismo y triatlónY hubo de prepararse a fondo en las otras dos facetas de éste: la natación y el atletismo. Se integró en el equipo Tenax, compaginando durante unos cinco o seis años ambas licencias, la de ciclista y la de triatleta. Aquí coincidió con otros deportistas como Paco Falcó e incluso, con dos mujeres; una de ellas, Mª Carmen Iñesta y a ambos biografié (nº 3 y 8, respectivamente) en su día.

Dentro del triatlón, a veces las pruebas son de duatlón, pues se elimina la natación, pero con doble ración de atletismo. Y en el duatlón recuerda su triunfo en Santapola 1995. Su faceta menos desarrollada era la natación, por lo que prefería los duatlones.

Asimismo, venció en el Open Duatlón Cross de la Comunidad Valenciana 2005, celebrándose la prueba final en Elche. En estas pruebas se suman los puntos conseguidos en cada una de las jornadas. El reglamento de entonces permitía no acudir a un máximo de una jornada en todo el Campeonato. 

En cuanto a los trofeos conseguidos hasta entonces, su hija Ainhoa solía regalar alguno a sus compañeros de colegio; incluso él mismo, lo donó en ocasiones a los niños que se acercaban al podio para ver la entrega de trofeos. Al respecto, me dice que un chaval se quedó paralizado al recibir el trofeo, con los ojos abiertos al máximo, pues “no se esperaba recibir un trofeo de uno de aquellos hombres que subían tan alto”, según le confesó el menor, en la ciudad de Orba.

Confiesa haber sido afortunado en cuanto a lesiones, pues sólo destaca el dislocamiento de un dedo de la mano izquierda, debido a una caída. Asimismo, también nota el lógico paso de los años y la disminución paulatina de posibilidades en cuanto a triunfos.

En las pruebas de triatlón, admite que era de los últimos en salir de la primera fase, la natación. No obstante, lo compensaba con creces en la segunda fase, el ciclismo, aunque a veces se formaba un mini grupo de ciclistas tras su sillín, que iban “chupando rueda” y por tanto, ahorrando energías. Inicialmente, estuvo prohibida esta situación, aunque alguno hubo que se arriesgaba a ser sancionado. Posteriormente, se anuló esta sanción y era legal hacer de locomotora o liebre, con beneficio para sus rivales. Si el circuito ciclista era de montaña, esta situación se reducía prácticamente en su totalidad y por su parte, estaba muy entrenado con esa clase de bicicleta. Si lograba llegar con la bici entre los primeros, procuraba mantener esa posición en la tercera fase, el atletismo; si bien a veces, no pudo evitar que algún atleta le superase.  

Llegó un día en que los triatlones se le quedaron pequeños y quería conseguir algo nuevo y más duro, como son las pruebas de Ironman, a las que califica de muy bonitas para disputarlas. A Lanzarote se desplazó en dos ocasiones (2006 y 2007). En una edición, marcó un crono de más de doce horas en acabar el recorrido y para esta prueba límite de resistencia, Juan Carlos alega que lo duro son los entrenamientos, pues el día de la carrera, metido entre una masa aproximada de 1.200 triatletas de ambos sexos y de todas las categorías, no se tiene tiempo a pensar en el recorrido, simplemente sales para lograr mejorar tu puesto de la edición anterior.

Entre estas 1.200 personas, a los y las de élite (aproximadamente, de 30 a 40) les separan con vallas y salen con unos minutos de ventaja; éstos tienen su propia carrera y clasificación. El resto de participantes salen todos juntos y poco a poco, esa multitud se va diluyendo como un azucarillo en un café caliente y al llegar a la meta, suelen acabar de uno en uno y no todos llegan; hay que restar a los retirados. Desde la primera fase, lleva cada participante un chip adosado lateralmente a la tibia, en la que se va grabando el puesto y el momento en que llega y sale de cada prueba de la carrera; así como en el cambio de vestimenta de nadador a ciclista y de calzado al iniciar la carrera a pie.

Cuando llegó a la meta final, “se le pusieron los pelos como a la gallina”, me cuenta Moreno, pues comprobar que fue capaz de lograrlo le produjo mucha emoción.

Por otra parte, también ha corrido en muchas pruebas de atletismo, como la Subida al Santuario en varias ocasiones. Igualmente, compitió por toda la Comunidad Valenciana, como son la Subida al Preventorio en Alcoy; o a la Font Roja, así como los maratones de Valencia o Madrid. Y el colofón fue trasladarse a la ciudad norteamericana de los rascacielos, para participar en la Year End Race, de Nueva York. Allí se dieron cita 35.000 participantes; los últimos en partir tardaron algunos minutos en pisar la línea de salida desde que lo hicieron los privilegiados o de élite, a los que siempre colocan delante, para dar más realce a cualquier prueba maratoniana. Se transitaba por los distintos barrios de la ciudad como Queens, Richmond, Bronx, Harlem o Manhattan y acabaron en Central Park, tras 42,195 kms. de asfalto.

Actualmente, ha dejado algo de lado tanta obligación deportiva, procurando evitar lesiones y se dedica a la natación. Se integró en el grupo local Amigos de las Travesías, del que ya publiqué su historia (la nº 66) en Junio/2013. Para ello, se entrenan en piscina así como también en el mar; incluso en invierno, con traje de neopreno. Ha participado en alguna larga travesía como la de Tabarca a Santapola, con el sentido actual acabando en la ciudad costera, ya que antes se acababa en la isla. También participó en la de Benidorm donde acaban nadando desde el islote. O la vuelta al Peñón de Ifach, la Vuelta a la Escollera de Alicante y otras.

Por último, me dice que su profesión es la de marmolista y se casó con Yolanda, la cual acude actualmente al gimnasio y en su día, participó en algunas medio maratones. Tienen dos hijas, Yolanda y Ainhoa, de las que nuestro protagonista admite  no haber conseguido que se ilusionen por el deporte. ¿Qué se le va a hacer?

Amigo Moreno, has destacado a nivel autonómico, siendo referencia para los ciclistas de montaña y para mí fue agradable la entrevista. ¡Feliz cumpleaños!; sigue conservándote y… hasta siempre.

P.D.- La próxima biografía será la del Dragón Dart (equipo de Dardos). Si sabes datos o la historia de algún/a deportista local; incluso de persona ya fallecida; o de algún club deportivo de Novelda, actual o desaparecido, telefonéame al 633 252 500. (Vicente) Gracias)

10 COMENTARIOS

  1. Muy bueno el ciclista y buena también el texto. Con Moreno tendremos campeón asegurado.
    Felicidades, campeón.

  2. Me gusta saber de todos los deportistas y si son como este, una figura, mejor aún.
    Sigue así, Vicente. Y para Moreno, felicidades.

  3. Eres un fenómeno, Moreno. Lo raro es que no pasaras de más joven a profesional, pues eres duro de pelar en la bici, según oigo por ahí. Yo también pedaleo, pero más tranquila. Nos veremos al cruzarnos, seguro.

  4. Se merece salir aquí para que otros sepan lo que vale este ciclista de Novelda. Es la rueda a seguir, si se puede, porque das mucha caña.

  5. Como siempre, os agradezco los comentarios recibidos. Confío en que pronto tenga otro ciclista de categoría como este, para escribir sobre él/ella.

  6. ¡¡FELICIDADES MORENO!!
    Comparto todas las opiniones de los comentaristas anterirores pues refelejan la verdad sobre este Deportista tan completo. Por mi parte añadir que ademàs de la CLASE indiscutible que posè MORENO,yò le añadiria el tesòn y la entrega que puso CUIDANDOSE y ENTRENANDO.
    Esto deberia de ser un ejemplo para los jovenes que viene detras.
    Finalizo con recuerdos para su hermano ANTONIO,corredor veterano del Club Atletico Novelda-CARMENCITA.

  7. Buena forma de despertar, para hacerme el ánimo de salir a practicar deporte que la de leer la historia de alguien que ha destacado con la BTT y en otros deportes.
    Admiración para Moreno y deseos a que Vicente siga escribiendo.

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